Pues éste ya es el capítulo cuatro, que me salió algo sangriento por el final, a partir de aquí (en realidad será más hacia los capítulos cinco-seis, pero aquí es cuando empieza) va a comenzar a complicarse la historia.

Esto es solo para que sea más agradable leerlo, y enganche mas, que no sean solo capítulos sueltos, pero el tema principal siguen siendo los yami no games (juegos de las sombras, vamos).

En una parte se menciona el caso de Ushio, para quienes no lo sepan es la primera víctima de Yami en el manga/anime (este fic comienza cuando acaba el primer cap, así que metí el caso de Ushio)

4. LA LEY DE LA OSCURIDAD

Capítulo 4

La clase de natación

xceiYami cogió el frisby, y caminó hacia la salida, sin mirar hacia atrás.

Cuando pudo ver la luz que entraba a través de los árboles en el bosque, Yugi volvió en sí.

-¿Donde...?. Oh, creo que la salida está por ahí.-se dijo a sí mismo, aún algo mareado, y dirigió sus pasos hacia la luz que venía del descampado.

En cuanto Jonouchi, Honda y Anzu vieron a Yugi salir del bosque, fueron a preguntarle que había pasado, pues estubo ausente mucho rato, y estaban comenzando a preocuparse.

Corrieron hacia Yugi, pero antes de que pudieran decir nada oyeron tres fuertes pitidos que venían del silvato del tutor, era la hora de recoger.

La gante comenzó a llegar por los diferentes lugares por donde se había ido.

Antes del pequeño paseo de vuelta al autobús hicieron un recuento, y se percataron de que Nacho ya no estaba con ellos.

El tutor lo buscó con la mirada entre sus alumnos, y luego echó una ojeada al campo.

-Esta bien-dijo Tino, el tutor- vamos a buscarle en grupos de cinco.

Los alumnos se juntaron en cuatro grupos de cinco y dos de cuatro, y comenzaron a buscar.

Yugi comenzó a preocuparse, pues sabía que había estado hablando con él en el bosque y habían peleado antes de perder la memoria.

Estuvieron más o menos un cuarto de hora buscando, sin encontrarle. Como se hacía tarde, tubieron que volver al autobús sin Nacho. Durante todo el viaje de vuelta se pudieron oír todo tipo de conjeturas sobre lo que le había pasado.

Honda fue el primero en preguntarle a Yugi.

-Yugi, tú fuiste el último en verle, ¿sabes donde narices se ha metido?

-Bueno... recuerdo que nos adentramos en el bosque a recuperar el frisby... -contestó él-luego me tiró al suelo y creo que perdí el conocimiento. Cuando me desperté estaba cerca de la salida con el frisby en mi mano. A lo mejor se ha perdido.

-Espera, ¿¡ te tiró al suelo !?-Jonouchi se alarmó.

-Si, bueno... no fue nada, discutimos por una cosa.- Yugi intentó tranquilizarle.

-¿¡Que no fue nada!? ¡Te dejó inconsciente!

-Bueno, fue un accidente...

-En cuanto el vea se va enterar. -Jonouchi estaba algo furioso, pero Yugi logró calmarle.

-No creo que haga falta llegar a la violencia...

-Bueno, está bien, pero se lo merece por lo que te ha hecho.

Anzu interrumpió la charla-Primero habrá que ver dónde está.

En cuanto llegaron al colegio cada uno se fue a su casa, y su tutor Tino llamó a la policía para avisar de la desaparición de Nacho en el bosque, pero no le hicieron caso, ya que no se considera desaparición hasta que hayan pasado 24 horas.

En la cena, el abuelo de Yugi le acribilló a preguntas sobre la salida.

-¿Y qué tal la excursión al río?

- Muy bien. Por la mañana nos dejaron un montón de tiempo libre, y muchos se fueron por ahí a investigar.

Luego comimos en unas mesas de madera, y jugamos a varios juegos.

-Bien, bien. Me alegro de que te lo pasaras bien. Y, oye, ¿qué hay del chico ese que se ha perdido?

-Oh... si, eso...-en la voz de Yugi se veía que estaba preocupado-De momento no se sabe nada...-la cara de Yugi cambió a una de asombro-¿Como sabes tú lo de Nacho?

Su abuelo se rió. Y luego le contestó con picardía.

-Me lo ha dicho un pajarito.

Yugi se acabó la cena, pues sabía que su abuelo no le diría quién era ese 'pajarito'.

No era nadie en especial, solo que su abuelo, al tener una tienda, y don de gentes, se enteraba de la mayoría de cotilleos bastante rápido.

Hizo las tareas de ingles, pues las había dejado para último momento aprovechando que el día de la salida no iban a corregir nada, hizo la mochila para el día siguiente, y se metió en la cama, intentando ignorar su propia preocupación por Nacho, ya que, además, no era la primera vez que desaparecía, aunque nunca hubiera sido durante una salida.

Como todas las mañanas, sonó el despertador, y Yugi se vistió, desayunó, y salió de su casa en dirección al instituto acompañado de sus amigos.

-¿Cómo será nuestro nuevo profe de gimnasia?-preguntó Honda con curiosidad.

Aunque con todas las cosas que habían pasado no se hubiera hablado mucho de eso, ya sabían todos del "accidente" de Gym, que le habían tenido que ingresar en el hospital porque sufrió un fuerte ataque de pánico, y habían tenido que sustituirle, justo cuando estaban a punto de comenzar las clases de natación, en las que, uno de los alumnos parecía bastante interesado.

-¡Yo digo que será majo!- dijo Yugi, entusiasmado.

-Bueno, al menos mas majo que el anterior si que será-comento Jonouchi.-porcierto, ¿alguien sabe algo sobre lo que le pasó a Gym?

-Dicen que sufrió un ataque de pánico.-contestó Anzu.

-Ya, ya, eso ya lo sé, me refiero a que le pasó para que a alguien como él le ocurriera algo como eso.

-Nadie sabe nada-Anzu volvió a tomar la palabra-pero la gente está comenzando a hablar de una maldición.

Ninguno de los tres sabían a qué se estaba refiriendo, y Honda preguntó.

-¿Maldición?

-Sí. Los casos de Gym y Ushio acabaron en el hospital, pero otras dos personas con el mismo mal caracter que ellos, que se dedicaban a hacer bulling a otros alumnos han desaparecido. Uno es Nacho, y el otro Kevin. Desde que se pusieron de moda los monster cars esos no se le ha vuelto a ver.

Yugi no sabía muy bien qué pensar.

Estaba preocupado por ellos, claro, pero también por otra cosa, los cuatro casos se dieron cuando se metieron con él, y no podía recordar nada por sus pérdidas de memoria.

Llegaron al instituto y se metieron en los vestuarios (las dos primeras horas tenían gimnasia, y esta vez tocaba piscina, así que se pusieron el bañador, y se quitaron todo lo demás.

Esperaron al profesor a lado de la piscina. Acababan de renovarla, y tenía unas gigantescas luces por los costados y el suelo. Era impresionante. Yugi acertó respecto a su simpatía, sin embargo no era un profesor, sino una profesora.

Nadie sabía muy bien qué decir, pues no acostumbraban a tener profesoras de gimnasia, y la nueva maestra se adelantó.

-Muy bien, como es el primer día conmigo no haremos mucho, unas pocas pruebas para ver cómo vais en natación, y luego os dejaré tiempo libre.

Después de hacer distintas pruebas de velocidad, continuaron con una de respiración y profundidad, que consistía en recoger unos aros a diferentes profundidades y si no logras cogerlo porque te falta aire y tienes que subir, se apuntan los metros, y esa es tu puntuación. Ya que la piscina era más profunda a medida que se avanzaban los 23 metros de largo que tenía.

Todos estuvieron bastante igualados, aunque casi nadie pasó de los 4 metros de profundidad, excepto Cindy, una arpía obsesionada con la natación a quien nadie le caía bien.

La profesora les dejó el tiempo sobrante libre. Los cuatro amigos se quedaron a nadar en la última pista, la quinta, donde Cindy no tardó en llegar y decirles que se apartaran, pues iba a nadar ella.

Tras varios minutos de discusión la dejaron nadar tranquila y se fueron a otra pista, pues no querían que les regañaran, ya que se lo estaban pasando bien.

Al acabar la clase y volver al vestuario, después de vestirse Yugi se percató de que su preciado puzzle había desaparecido.

Volvió a las piscinas a comprobar si estaba allí.

Encontró a Cindy con su tesoro.

-¿Porqué cogiste mi puzzle?

-Porque no me habeis dejado practicar en paz, si quiero ganar tengo que practicar duro, y no me habéis dejado.

Yugi se acercó a ella, que estaba al otro lado del agua, de pie en la orilla de la parte más profunda

-¡Pero si la que molestaste fuiste tú! ¡Nosotros nos tuvimos que apartar!-Se quejó con razón Yugi.

-No mereces tener un tesoro-Cindy arrojó el puzzle al agua

-¡No!-Yugi observó cómo su tesoro se hundía rápidamente en lo más profundo de la piscina.

Sonó el timbre. Tenían que volver a las clases.

Pasó una eternidad para Yugi hasta que acabó la escuela y después de ir a casa e irse a la cama se escapara para volver a por su puzzle al colegio.

Le sorprendió ver allí a Cindy practicando.

Yugi se quedó unos segundos quieto, preguntándose qué haría allí esa chica.

-¿Volviste por tu tesoro?- Cindy interrumpió sus pensamientos, y Yugi se volvió a centrar en su misión

-¡Devélemelo!

-Ve por él.

Yugi vio que ella no tenía intención de devolvérselo, pero las pocas horas que estuvo sin él se sintió solo, y desprotegido, así que no dudó en tirarse a lo más profundo para recuperarlo.

Comenzó a nadar hacia abajo, la presión del agua le estaba haciendo daño, pero continuó nadando hasta llegar al fondo, sin embargo se quedó sin aire, pero no podía hacer nada. La superficie estaba demasiado lejos para llegar, y aún no tenía el sennen puzzle. Sus fuerzas comenzaron a fallar, y tragó algo de agua. En un último esfuerzo dio dos brazadas hasta el puzzle, y lo agarró con todas sus fuerzas. Luego miró la lejana superficie distorsionada por las ondas del agua.

Cindy había llegado demasiado lejos, y Yami no iba a perdonarlo. El puzzle milenario comenzó a brillar. Yami sacó fuerzas de donde pudo, y agarrando el puzzle con una mano rompió el cristal del foco que tenía a sus pies. Una gran burbuja de aire comenzó a subir rápidamente. Yami cogió varios de los cristales rotos, aprovechó para tomar aire de la burbuja e impulsarse y nadar hasta arriba.

Tomó aire.

-Vaya, veo que has logrado salir a respirar.-dijo burlándose Cindy.

Yami pegó un salto impulsándose con el bordillo de la piscina y salió del agua. Su ropa estaba empapada.

-Es hora del juego.

-¿Quieres jugar ahora? Vale pero si te gano tú y tus amigos os encargareis de que nadie me moleste mientras entreno.

-Está bien. Pero si gano yo dejarás a los demás disfrutar de la clase.

-De acuerdo.

-Las reglas son sencillas.-comenzó a explicar mientras enseñaba los cristales rotos que tenía en su mano- cada uno escogerá un trozo, el que lo lance más lejos gana. Sin embargo no será un juego normal, será un juego de las sombras.

-¿Que es un juego de las sombras?-preguntó ella, con curiosidad.

-Un juego de las sombras revela la verdadera naturaleza de los humanos, un juego donde pones en riesgo mucho más de lo que crees. Los que rompen las reglas, son castigados.

-Parece interesante.

Cindy cogió uno alargado y lo tiró con todas sus fuerzas hacia el otro lado de la piscina.

-Aunque no lo parezca, también soy muy buena lanzando. He dado varias clases de lanzamiento de pelota en el agua cuando hacía waterpolo.

El cristal se hundió lentamente a unos 6 metros del bordillo de enfrente. Cindy se rió de forma arrogante.

-No creo que seas capaz de superar eso.

Yami sonrió rodeado por un aura malvada. Cogió un cristal más o menos redondo y tiró los demás al suelo.

El faraón se agachó para lanzar el trozo de cristal a ras del agua, y fue rebotando en ella hasta llegar al final de la piscina y quedarse algo más allá del bordillo.

-¡¿Cómo?!

Yami comenzó a alejarse sonriendo.

-¡Espera!-gritó Cindy-Esto aún no ha acabado.

Yami se giró.

-N... ¡No pienso dejar de entrenar!

-El trato no era ese, lo que debes dejar es de molestar a la gente cuando naden contigo, y disfrutar tú también.-Aclaró Yami, pero Cindy no le escuchaba.

Llevada por la ira, intentó volver a lanzar a Yami al agua para ahogarle. Éste se apartó rápidamente y ella calló a la piscina.

-La puerta de la oscuridad, se ha abierto.

Cindy miró el agua y vio un gran tiburón acercándose a ella.

-S... ¡Socorro!-gritaba, pero la única persona que estaba con ella se dirigía a la puerta. Cindy intentó salir nadando lo más rápido que pudo, pero el tiburón fue más rápido y la agarró una pierna con sus mandíbulas y la arrastró hasta el fondo.

Cindy estaba sangrando, pero seguía resistiéndose. El tiburón la soltó, por un momento Cindy se sintió a salvo pues aprovechó para dirigirse a la superficie y agarrarse al bordillo para intentar salir, pero el tiburón lanzó otra dentellada hacia la chica, que comenzó a sangrar por donde le había cogido la bestia.

Cindy se estaba quedando sin aire, y ya casi no aguantaba el dolor ya que parte de sus entrañas habían comenzado a salirse al agua con los bruscos movimientos del tiburón, que también provocaba que la primera herida que le hizo sangrara más abundantemente.

Finalmente Cindy se quedó sin aire y sus ojos se le cerraron lentamente, viendo cómo se oscurecía la superficie del agua, y sus pulmones se llenaban de agua y sangre.

Este me salió algo mas sangriento, pero bueno, creo que habrá alguno parecido :P

El quinto capítulo continuará cuando descubren el cadáver de Cindy en la piscina. La policía comienza a investigar los misterios del instituto Domino. ¿Qué hará Yami? ¡Lo veremos en el próximo capítulo!

Nos vemos! Y comenten por favor ^.^