20.- LA LEY DE LA OSCURIDAD
Capítulo 20
Misterio resuelto.

Pues aquí está por fin el último capítulo de esta historia. Sé que he tardado mucho (si, otra vez) así que no voy a enrollarme mucho aquí. Solo diré que lo disfrutéis y que tras reescribirlo tantas veces ya no sé si este ultimo cap concuerda con el resto de la historia, (cada vez que lo vuelvo a leer me lio mas XD) así que si veis cualquier contradicción no dudéis en decírmelo por favor.

Otra cosa, esto (…) significa que hay más escrito pero que lo he borrado, ya que me parecía que ya era demasiado.

…..

Subieron todos al piso donde se alojaba Marta y Yugi llamó a su puerta.

-¡voooy!-se escuchó desde el interior.

Se escucharon los pasos cada vez más cerca hasta llegar a la puerta.

-¿quién es?-preguntó Marta.

-somos nosotros. -contestó Yugi.

La puerta se abrió lentamente.

-hola Yugi. ¿Qué queréis? -preguntó.

-emm, veras, es que tenemos que hablar contigo.

-claro, pasad. Ahora no está mi padre, llegara en un rato. ¿Sobre qué queréis hablar?

-sobre,... ya sabes, eso.

-¿habéis descubierto algo nuevo?-preguntó ella impaciente.

-si y no.

Marta puso cara de no entender la respuesta de Yugi. Él, al darse cuenta se lo explicó.

-acabamos de hablar con Pablo. Nos ha dicho que contrataron a un asesino para matarla. Y sabiendo eso ahora podría haber sido cualquiera.

-ya veo...-contestó ella, pensativa.-oye, chicos...

-¿qué ocurre?-preguntó Anzu.

-veréis-continuó Marta-os estáis esforzando mucho en encontrar al que mato a mi madre, pero... creo que tengo que deciros una cosa.

Como nadie sabía cómo contestar, Marta continuó hablando.

-os he mentido.-dijo avergonzada con un suspiro-os aseguro que yo no quería. Pero hice una promesa y no quería romperla. Espero que sepáis perdonarme.

-pero... ¿en qué nos has mentido exactamente?-preguntó Yugi con curiosidad.

-es que... -contestó ella tímidamente- mi... mi madre me hizo prometer que no lo dijera pero... pero ella... me dijo que no podía evitar comportarse violentamente, pero que no quería dañar a nadie. Por eso decidió que lo mejor sería que la mataran, así que le pidió a mi padre que buscara a alguien para eso. Me dejo una carta por sea caso me acababan culpando a mí o a mi padre, pero aun no la he leído. Me dijo que la dejara en una taquilla de alguna estación. Y como vinimos aquí justo después de que pasara, la deje en la primera estación de tren en la que paré. Pero mi padre de eso no sabe nada.

-entonces... se... ¿suicidó?- preguntó Yugi, asustado.

Marta asintió entre lágrimas. Los demás no sabían qué decir. Era algo… muy descabellado.

Tras unos segundos de silencio incómodo a Yugi se le ocurrió que podía ser buena idea ir a leer la carta.

-podríamos ir a leerla.-dijo-si te parece bien, claro.

Marta asintió.

-hace unos días que le llevo dando vueltas, ya que no sabía si leerla o no. Y creo que será mejor que la lea.

Yugi la dedicó una sonrisa y se levantó del asiento junto con los demás y fueron directos a la taquilla donde hacia unos días Marta había dejado la carta.

Estaban llegando a la estación cuando Honda y Jonouchi se fijaron en que alguien les estaba siguiendo.

-hey chicos... -comentó Honda- hace un rato que un hombre nos está siguiendo.

-si...-continuo Jonouchi-yo también lo he notado.

-y... ¿qué hacemos?-preguntó Anzu.

-de momento nada-contestó Honda.- no podemos decirle nada, así que seguiremos a lo nuestro con cuidado.

Al llegar Marta sacó una pequeña llave de su bolsillo, la cual abría la taquilla que contenía la carta.

-no creo que fuera necesario tomarse tantas molestias por una carta.-comentó Yugi mientras se acercaban a la taquilla.-quiero decir, ¿no podías haberla guardado en una caja en casa?

Marta se encogió de hombros y abrió la puertecita metálica.

Leyó la carta para sí misma y luego se l dejó a Yugi para que la leyera en alto.

"Me querida hija Marta:

Te escribo esta carta sabiendo que no te volveré a ver (...)

Como no quiero hacerlo yo misma, y no puedo pedírtelo a ti ni a tu padre (...) he contratado a un asesino para que al menos la policía o las noticias del periódico se fijen en mi, aunque sea después de muerta (...)

Se que no es la mejor solución, pero he intentado ya muchas cosas para controlar mi mal genio y mis ataques de agresividad, pero no han dado resultado (...). A tu padre se le ocurrió la idea, por supuesto yo no le dije que lo iba a hacer en serio, él pensaba que bromeaba, pero tuvo una idea que me gustaba, y me arme de valor para hacer bien al menos una cosa. Por miedo a que os condenen por mi muerte, os dejo esta nota. Pero, como te habré dicho antes, no se lo digas a tu padre a no ser que sea necesario.

Espero que lo entiendas."

-e...esto no tiene sentido-dijo Honda-¿¡quien en su sano juicio haría algo como esto!? A mí ni se me hubiera ocurrido.

-ya-contestó Marta dejando la llave en la puerta y guardando la carta.-pero ella no estaba muy sana mentalmente, por lo que dice en la carta.

-oye, yo... lo siento si te he ofendido-se disculpó Honda.

-no pasa nada, tranquilo.

-aquí sigue habiendo algo que no encaja, pero no sé que es-murmuró Yugi por lo bajo.

Entonces se metió la mano en los bolsillos, y encontró un pequeño papel doblado.

-¿que es esto?...-se preguntó desdoblandolo.

-que ocurre, Yugi, -dijo Jonouchi-¿no te acuerdas de que es lo que hay en tus propios bolsillos?

-yo no he metido esto aquí -respondió, antes de leerlo para sí.

Pero antes de que pudiera decir nada sobre el papel, el hombre que les había estado siguiendo apareció de repente arrancándole la carta a Marta de las manos.

-¡eh, tú!-gritó Honda, mientras él y los demás perseguían al hombre hasta un callejón no muy lejos de donde estaban.

El hombre tenía la cara tapada, pero Yugi, tras haber leído el papel de su bolsillo, comprendió quién era.

-tu... eres el padre de Marta, ¿verdad?-preguntó.

El hombre se quitó el pañuelo que le cubría la cara.

-¿Papa?... ¿porque me has quitado la carta que me dio mama?

-porque, según la carta la idea fue de el-contesto Yugi en su lugar.

Yugi lo entendió todo tras leer la nota que había en su bolsillo.

¿Pero quien dejaría algo como esto en mi chaqueta, y sin que yo lo viera...?-se preguntaba él.

-¡bueno, basta ya de tonterías!-gritó el padre, con tono amenazador.

Marta dio un paso hacia atrás.

-danos la carta.-contestó seriamente Honda.

El hombre sacó una navaja de su bolsillo y les amenazó. Todos dieron un paso hacia atrás, asustados.

-papa... por favor. Suelta eso.

-¡CALLATE!-gritó él.-creo que hemos llegado un punto en el que, ni yo me puedo permitir que os llevéis la carta, ni vosotros os vais a acercar a por ella.

-mierda, -dijo Jonouchi-si queremos la carta tenemos que quitársela. Pero como ha dicho él, no podemos acercarnos.

-Yo...- balbuceó Yugi-tengo una idea pero no sé si...

-da igual-le cortó Honda.-es mejor que nada. Dinos lo que tenemos que hacer. Y rápido, porque este tío loco está a punto de perder los estrivos.

-yo diría que ya los perdió-comentó Anzu por lo bajo.

-esta bien-continuó el pequeño Yugi.-corred todo lo que podáis y buscad ayuda.

-¿¡y tú!?-preguntó preocupado Honda.

-tranquilos. Yo... yo estaré bien.

-¡pero Yugi!-dijo Anzu

-está bien-cortó Honda. Confiamos en ti. Pero por favor, prométeme que estarás bien para cuando volvamos.

Yugi asintió decidido a enfrentarse al furioso e impaciente hombre que tenía en frente.

Se fueron por ayuda, y Yugi agarró fuertemente el sennen puzzle, y cerró los ojos.

"necesito que me ayudes, seas quien seas. Pero, por favor, no le hagas lo mismo que a los demás. Después de todo, sigue siendo el padre de Marta. "

Yugi escuchó una lejana respuesta al tiempo que su joven alma caía dormida en las profundidades del puzle.

"No temas"

El hombre, observó como el rostro del niño que tenía delante cambiaba de una inocente y pequeña sonrisa, a una mucho más macabra. Entonces dijo:

-no sé qué es lo que estarás pensando, pero yo que tú me iría con los demás.

-tu ira no te deja ver con claridad-dijo Yami.-te propongo un juego. Si ganas te dejaremos ir y no diremos nada. Si no tendrás que contárselo todo a la policía.

El hombre se lo pensó dos veces antes de contestar.

-..., antes dime cual es el juego.

Yami sonrió.

-esta bien. ¿Qué te parece un pequeño combate? Estamos apartados de donde pasa la gente, así que no pasara nada. Pero será un juego de las sombras. Si rompes las reglas, serás castigado.

El hombre se quedo de nuevo pensativo aunque esta vez tardo menos en responder:

-vale. Tenía ganas de deshacerme de ti de todos modos. Debí hacerlo antes, así ahora no estaría en esta situación, peto supongo que es mejor tarde que nunca. Supongo que el que no tenga fuerzas para levantarse de nuevo es el perdedor, ¿verdad?

-exacto. ¿Comenzamos ya?

A Yami casi no le dio tiempo a acabar la frase cuando el padre de Marta lanzo el puño hacia él. Dio un pequeño salto hacia atrás, y lo esquivo por poco.

Frunció el ceño por no haber podido darle, pero no tardó en lanzar otro puñetazo, y otro, y otro más... mientras Yami los iba esquivando todos, puesto que no tenía intención de hacerle daño, tal y como le había prometido a Yugi.

Tras pocos minutos, el hombre estaba exhausto de lanzar tantos golpes al aire. Entonces Yami habló.

-ya te lo he dicho. Tu ira te ha nublado la conciencia. Debiste pensar antes de actuar...

Entonces un brillo dorado iluminó el callejón.

Yami señaló al hombre que se había arrodillado para tomar aire.

-por eso vas a pasarte una buena temporada pensando en lo que has hecho Ya que no lo has pensado antes, deberás meditarlo ahora.

Cayó al suelo rodeado de una neblina negra, ya no veía a nadie con él, no había nada junto a él, ni luz ni sonido... estaba en medio de ninguna parte, y se iba a pasar allí mucho tiempo hasta que comprendiera lo que había hecho.

Yugi volvió en sí y vio al hombre tirado en el suelo, inmóvil, pero vivo. Estaba como atontado.
Los demás no tardaron mucho más en llegar con algunos policías, pero lo único que encontraron fue a Yugi observando el cuerpo de aquel hombre moribundo en el suelo.

-¿q-que ha pasado?-Jonouchi fue el que dijo en voz alta lo que todos se estaban preguntando.

Yugi se dio la vuelta y se encogió de hombros, ya que él tampoco tenía muy claro lo que acababa de ocurrir.

-lo siento... lo siento mucho-Marta comenzó a llorar. Yugi la sujetó.-¡jamás pensé que fuera a llegar a esto!-dijo entre lagrimas.

Corrió donde su padre.

-¿¡estas bien!?-le preguntó.

Yugi contestó.

-em, si, tranquila. Debería recuperarse en unos días... -"espero" pensó.

Entre Jonouchi y Honda le cogieron en brazos y volvieron de muevo al hotel

Le dejaron recostado en la cama y se despidieron, ya que Marta les había prometido que al volver iba a declarar y entregar la carta para que Pablo pudiera volver a ser libre.

Volvieron junto con el abuelo de Yugi, y, como ya se estaba haciendo tarde, bajaron todos excepto Yugi al restaurante a cenar.

-ahora bajo yo-dijo-antes quiero comprobar una cosa.

-esta bien, no tardes.-contestó Anzu.

Cerraron la puerta. Yugi esperó unos segundos, y cuando estuvo seguro de que estaba solo, habló.

-s-se que estas ahí.-dijo- Y que me has ayudado todo este tiempo, cuando tenía problemas, pe-pero, no creo que sea la mejor forma de actuar, aunque la otra persona haya sido mala... pero debo agradecerte lo que has hecho por mí. Yo..., espero que no hagas más daño a nadie, por malos que sean. Como has hecho hace unas horas con el padre de Marta. Espero que se ponga bien...-Yugi suspiró- no sé ni siquiera si estoy hablando solo. Quizá deba descansar...

Entonces una sensación extraña recorrió su cuerpo y una brisa agradable entro por la ventana que se acababa de abrir sola, al igual que la puerta, como diciéndole a Yugi que debía bajar con sus amigos, y que no debía preocuparse.
Sonrió y paso un buen rato en el comedor.

Charlaron, se rieron... y, esa noche, durmió tranquilo, sabiendo que todo iba a salir bien.

Fin...

Buenooo! Pues esto se acaba aquí aunque no me importaría hacer un epilogo (ya lo tengo medio escrito :P) cerrando la historia si me lo pedís, ya que me parece que en este cap el juego de las sombras no me quedo demasiado bien.

Así que si alguien lo pide (aunque sea solo 1 persona) estaré encantada de cerrar mejor esta historia.

Y para los que se les ha hecho corto (si, a pesar de que he tardado tanto en acabar este cap) acabo de subir una nueva historia que tiene cierto parecido a esta (como ya dije antes, aunque no sea igual, por supuesto).

Bueno, no me enrollo, así que felices fiestas y feliz año nuevo a todoooos!