Sé que he tardado mucho (pero muuucho) tiempo en subir este cap. He estado muy liada estos meses y la verdad no encontraba inspiración para acabar como debía esta historia, pero desde luego no se me paso por la cabeza dejarla a medias. Aun noto que le falta algo, pero creo que mejor no lo puedo hacer, y no quiero tardar más (aun). Asique les dejo con este último capítulo, espero que lo disfruten. Continuare también con mi otra historia (ahora que tengo más tiempo) y quizá me plantee hacer algún oneshot o crossover corto, pero eso lo pensare más tarde ;)
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21.- LA LEY DE LA OSCURIDAD
Último capítulo
El encuentro
Tras bajar y pasar una agradable velada subieron de nuevo a la habitación y pasaron tranquilos la noche.
No visitaron tantos lugares como a Anzu le hubiera gustado, pero para ellos fue una aventura juntos, como compañeros. Se lo pasaron lo mejor que supieron antes de que llegara la hora de subir de vuelta al avión.
Durante el vuelo se quedaron todos dormidos. Al aterrizar de nuevo en el aeropuerto, se fueron despertando, tranquila y perezosamente, pero felices. Al fin estaban en casa tras una extraña, pero fantástica aventura. Al despertar, ninguno recordaba lo que había estado soñando, de hecho no le dieron la más mínima importancia. Bueno, todos,… menos Yugi.
Al llegar a la casa de su abuelo, todos dejaron las maletas y se sentaron en el sofá a hablar. Yugi estaba muy callado, pensando. El siempre recordaría ese día, como el día en el que por fin pudo hablar cara a cara con el compañero que tantas veces le había salvado. Quizá fue en un sueño, sí, pero Yugi sabía que fue real.
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
-ugh, esta oscuro aquí. ¿Dónde estoy?-pensaba Yugi en voz alta mientras trataba de caminar entre las sombras.
A lo lejos, en mitad de la nada, vio a alguien aparecer, que le miraba fijamente. Yugi paró de caminar, mirando también la extraña figura, examinándola como podía en la oscuridad.
-ese soy… ¿yo?- pregunto al aire, confundido por la figura delante de él, que aún le miraba.
La curiosidad pudo con él y caminó lentamente hacia la silueta. Cuando pudo estar lo suficientemente cerca como para darse cuenta de que no era un reflejo o ningún clon suyo, preguntó:
-¿tú eres…?
-soy exactamente quien estás pensando que soy. – interrumpió Yami, como voz firme, pero amigable.- Pensé que a estas alturas sería buena idea hablar contigo. Como te quedaste dormido, vi que era una buena oportunidad para charlar tranquilos.
-…tu… t-tu…-a Yugi se le entrecortaban las palabras mientras a Yami se le marcaba un pequeño gesto de incomprensión en su habitual seriedad.- ¡Gracias!- soltó Yugi, junto con un inesperado salto hacia Yami para darle un abrazo que ni el propio faraón se esperaba - ¡de verdad tenía muchas ganas de verte y de agradecerte que hayas cuidado de mi todo este tiempo!
Yami miro al pequeño Yugi mientras éste le abrazaba, y dibujo una pequeña sonrisa en su cara, estaba feliz de que Yugi le hubiera aceptado de tan buen humor. Tras el abrazo, Yugi no dudó en preguntar mil cosas sin dar tiempo a Yami a responder.
- ¿Dónde estamos? ¿Porque decidiste ayudarme? Por cierto, y, ¿quién eres? ¿Y cómo es que estas aquí? ¿Y desde cuándo? Hablando de eso, ¿Cómo es que supiste lo de Marta? ¿Y porque no me lo dijiste directamente? O a mis amigos… ah! ¿Qué te parecen mis amigos? ¿Crees que debería presentarte? Espera… ¿puedo presentarte? Quiero decir, como no tienes cuerpo… ¡eso! ¿Y porque n-
-¡Wowowow!, ¡para!, Yugi. Las cosas una por una, por favor. Tenemos tiempo.
-claro, ¡perdón! -los ojos de Yugi brillaban de admiración y alegría.
Yami le cogió de la mano y comenzaron a caminar hacia ningún lado. La oscuridad del lugar había comenzado a tomar un tono más blanco, más agradable.
-lo primero, permíteme presentarme. Yo soy un antepasado tuyo. Antiguo faraón de Egipto. Todos me llaman Yami. Mi alma estaba sellada en el puzle milenario que completaste. No vi necesario que tú y yo nos conociéramos, tan solo me limitaba a protegerte. Pero con todo lo que ha pasado... te metes en muchos líos, Yugi.
-ya... -contesto él, avergonzado.
-prefiero no hablar de eso, en cuanto a lo del asesinato en el que te metiste, veras, el padre no apareció hasta que encontramos la carta, no parecía interesarse lo más mínimo por la muerte de su esposa. Y ella, bueno, una persona bastante desequilibrada por las contantes peleas con él. Seguramente la manipulaba fácilmente y no tuvo problema en convencerla de que no merecía vivir. Por eso era probable que apareciera solo cuando se viera a sí mismo en peligro, tal y como te comente en la nota que te deje en el bolsillo.
-sí, -dijo Yugi asintiendo-... aunque podías habérmelo dicho tú mismo...
-te acabo de decir que mi plan no era conocerte, pero debo reconocer que me alegro. - A Yami se le escapo una pequeña sonrisa. -En cuanto a dónde estamos, como habrás podido observar, no es la realidad. Este es un sueño, estamos dentro de tu mente.
-aah...-Yugi miró a su alrededor, había una niebla espesa, blanca, aunque de vez en cuando se apreciaban diferentes tonos de colores suaves.-¿porque no hay nada?
-no paras de preguntar. Eres muy curioso. Simplemente pensé que nos distraerían. -Yami paro de caminar y se volvió hacia Yugi, pensativo.- Cambiando de tema... Me has preguntado por tus amigos. Yugi, yo estaré siempre a tu lado, cuanto tengas problemas te ayudaré, pero no sé si tus amigos querrán conocerme, al fin y al cabo yo también os he metido en algún lio con la policía... adem-
-¡no te preocupes!- le corto Yugi de un salto- ¡Seguro que ellos están encantados de conocerte!
-Ya... bueno, de todas formas, como bien has dicho antes, yo no tengo cuerpo. Soy un espíritu. Además, no creo que sea buena idea, yo te echare una mano cuando lo necesites, pero no tengo intención de conocer gente o cosas por el estilo. Yugi, yo ya tuve una vida. Deberías vivir la tuya.
-pero... -la voz de Yugi sonaba desilusionada. - Yami...
-es tu decisión hablarles o no sobre mí. Pero yo no participare más allá de eso. Tan solo si lo veo necesario porque estén en peligro. Ahora solo quiero... solo quiero estar solo, con mis pensamientos.
-está bien... no lo entiendo, pero está bien... -dijo Yugi mirando al suelo. -solo dime, ¿te volveré a ver?
- Eso no lo sé. El tiempo lo dirá.
Yami termino con una pequeña sonrisa, y su cuerpo comenzó a desaparecer en una nube oscura entre la niebla blanca.
-Y-... ¡Yami!
Gritó Yugi a la figura casi transparente que se encontraba a su lado.
- ¡espera! ¡No te vayas aun!
-¡Sshhhh!, que vas a despertar a alguien con esos gritos.
Una voz familiar le habló, era Anzu, que se encontraba a su lado. Yugi miro al rededor. Estaba en el avión. Estaba despierto.
-me pregunto que estarías soñando...
-oh, no... Nada... -contesto con un ligero tono de decepción.
-hmm, ya casi hemos llegado. ¿Qué tal si me lo cuentas al llegar a casa?
Yugi miro a Anzu, y luego se giró para mirar a Jonouchi y Honda dormir, preguntándose si debía hablarles sobre la persona que tantas veces le había salvado la vida, o era mejor guardárselo para él.
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
-eh, Yugi, estas muy callado- la voz de Honda le devolvió a la realidad. Estaba en el sofá sentado junto a él, recordando lo que apenas unas horas había sucedido.
-ah, -contestó- Solo estaba... pensando.
Anzu tomó la palabra.
-seguro que pensabas en ese sueño tuyo del avión. Parecías realmente afectado cuando gritaste al aire 'que no se fuera'.
- ¿de verdad dijo eso al despertar? Preguntó Jonouchi junto con una pequeña risa.
-de hecho...- Yugi volvió a hablar, algo más serio de lo habitual. –sí que estaba pensando en el sueño...
...
FIN del último capítulo
Bueeenooo! Por fin acabe esto. Algo (muy) diferente a como lo había planeado, pero así es como ha quedado. Quiero volver a disculparme por el retraso. Y decir que subiré también a mi otro fic en estos días :) . Espero que les haya gustado el final de éste. n.n coméntenlo si les gustó (y sino también^^)
