The Rape

Summary: Solo en un departamento no te puede pasar mucho, menos si es tuyo... ¿Pero y si te raptan? ¿Y en tu propio departamento? ¿Quién te raptó? ¡¿Qué se cree que está haciendo ahora?! ¡¡NO...!! -- ¡¡Juro que me vengaré, te voy a matar algún día, maldito bastardo!!

Disclaimer: Los personajes de Gundam Wing no me pertenecen, ésta historia es sin fines lucrativos sino tan sólo de aficionados para aficionados.

Este FanFinc tiene contexto yaoi, si eres intolerante al tema y/o crees que no estás apto a leerlo, está bajo tu decisión.

Parejas:Más entrada la trama definiré eso.

Advertencia: Lemon en la mayoría de capítulos, así que esto es un NC-17. Insultos y comentarios subidos de tono.

Comillas: ' '

Diálogos: - -

Pensamientos: " "

---- En el capítulo anterior... ----

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El sonido de un pajarillo cantando incesantemente me comenzó a martillar en la cabeza.

"Todavía puedo sentir esas manos en mi cuerpo, sobre mi cintura, y su respiración en mi cuello"

Miré con un poco de amargura las marcas en mis muñecas, estaban rojizas pero era por la cicatrización…

- Quiero morirme… -susurré con la voz apagada y la boca llena de saliva, producto del llanto-

Apagué el televisor y salí del departamento a paso tranquilo, como si realmente nada hubiera pasado en realidad…

Mirando un grupo de chicos de aproximadamente mi edad, juntos en el centro de la plaza, me entró algo parecido a la melancolía…

- ¿Wufei? –pregunté, dudoso de llamarlo por su nombre o apellido- Soy yo… Duo.

- Vamos a juntarnos dentro de unos días para pasar las vacaciones…

- No me interesa Wufei –interrumpí cortante-

¿Por qué todos me tienen que dejar solo?... ¿Qué hice mal?...

Luego de unos cuantos minutos u horas y de dos o tres tragos más como el último que tomé, dejé de entender lo que pasa en mi entorno.

Cuando doy un paso hacia delante para acercarme a la salida, todo se me nubla y da vueltas…

Pero el suelo jamás llega, al contrario, siento la tibieza de unos brazos rodearme…

Quiero saber quién es, pero me da miedo abrir los ojos… me da miedo ver algo que no quiero ver… ¿Y si es Él?...

- Let me kiss you…

Con mis manos en su ropa lo empujo para que quede sobre mí

-… ¿Qué te pasa, no me deseas como antes?...

Su miembro duro, aún dentro de los pantalones, se roza con el mío mientras el retira su mano dejándome de masturbar.

- no pares… por shinigami sea lo que sea no pares. –Le ruego arqueándome-

- Descuida, no lo haré –

- ¡¡Ahhh… no… ahhh!!

Su miembro palpitando mientras entra en todo su ancho y largo dentro de mi es una experiencia que jamás olvidaré…

- ¡¡AHH, DUO!! –Escucho que gime, mientras se detiene y el líquido caliente me llena de un sólo golpe en gran cantidad-

creo que ya sé de quien era el aroma que sentí…

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

---- Capítulo 5 ----

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Lenta pero efectivamente comienzo a ser conciente, aunque no abro los ojos por estar aún medio dormido. El calor de las sabanas me obliga a hundirme un poco más en la cama acolchonada, y haciéndome una bolita suelto el aire contenido en mis pulmones para poder volver a dormir. Eso hubiera querido hacer, ya que mi cuerpo calentito bajo las sabanas, con ese toque tan sensual que hace mucho no sentía, suplica por más horas de sueño. Sin embargo, los pasos dentro de la habitación distraen toda mi atención regresándome a la realidad.

Quien se encuentra bajo el mismo techo que yo, está dando vueltas por el cuarto con tranquilidad y sin observarme. El aroma ya conocido por mi inunda mis sentidos, y mis ojos se abren desmesuradamente al reconocerlo. Allí es cuando la resaca me llega, y la cabeza comienza a punzar insistentemente. Vuelvo a cerrar los ojos, aunque los entreabro al instante ya que la sorpresa me prohíbe descansar.

¿¡Heero!? ¿¡Es ese el aroma de Heero, no!?... Entonces, la persona de anoche, la que me… la que me había abrazado, y demás, ¿Había sido él?... No, que tontería, eso es imposible. Seguramente tienen un aroma similar o algo, no puede ser Heero. ¿Eso significa que quien me secuestró también es él?... ¿Bajo que excusa?... ¿Fue Heero, el piloto del Wing, quien me violó aquel día?...

Los pasos deteniéndose justo en mi espalda hacen tensarme completamente, y cerrando los ojos fuertemente trago saliva esperando porque deje de mirarme del modo en que lo hace. Su mirada es muy potente, fácilmente confundible con la de Él. No, me rehúso a creer que quien me violó fue Heero, eso es absolutamente descabellado. ¡Dios, anoche besé a mi compañero de guerra, no puedo terminar de creerlo!.

- Sé que estás despierto. –escucho que afirma, tan frío y serio como siempre lo fue, aunque no por eso me atrevo a voltear-

- Júrame que hace más de un año que no nos vemos –le suplico con la voz ahogada. Me muero por creer que Heero no es Él, no quiero creerlo y no voy a creerlo.-

- Exceptuando anoche, sí –responde sin cambiar su tono de voz, aunque le oigo alejarse sin salir del cuarto-

El aire de la respiración que se hallaba en mi cuerpo se escapó de la garganta siendo perfectamente audible, y aún con mis mejillas algo teñidas de una tonalidad rojiza, decidí correr un poco las sabanas permitiendo que mi cuerpo se vislumbre no en su totalidad. Algo sonrosado me volteé quedando boca arriba, perdiendo mi mirada en el techo sin ganas de nada.

Estoy ligeramente tranquilo, me agrada saber que no fue Heero quien me había secuestrado ya que odiaría cargar sobre su persona aquella culpa. Aunque admito que sigue incomodándome el no saber quién posesionó mi cuerpo por primera vez. Igual, el recuerdo de anoche no deja de hacerme sentir increíblemente nervioso, y eso provoca que un suspiro salga de mis labios. Fue el 01 quién me abrazó cuando no podía más, y fue el 01 quien me posesionó anoche… ¿Eso qué significa exactamente?...

De golpe, el recuerdo de haberle hablado creyendo que era Él hace sonrojarme increíblemente fuerte, y el corazón se me va a la garganta formando un nudo en ella.

- … Perdón… -susurré nervioso y sin girar mi rostro, que se encontraba observando fijamente un punto del techo como esperando que me volviera invisible.-

- ¿Por qué? –llega a mis oídos de inmediato, tan seco como siempre… ¿Es que Heero nunca cambia?...-

- Porque… -intento formular algo ido, entre que me hundo en mi lugar incómodo, aunque hubiera preferido desaparecer cuando percibo que se acerca hasta el borde de la cama, permaneciendo allí de pie-… Por lo de… anoche… -termino de responder tapando mi rostro con las sabanas, odio que mi rostro se enrojezca tanto-… te juro por Shinigami… que no sabía que eras tu… ¡Es decir…! –me apuro a corregir, estoy quedando como un cualquiera-… ¡Quiero decir que te confundí!...

- Nh… -

- De enserio… -insisto bajando apenas la sabana para poder mirarle, realmente me encuentro muy avergonzado, hubiera esperado muchas cosas menos esta-… ¿Me perdonas…? –cuestiono en un hilo de voz, sé que apenas se ven mis ojos por fuera de las sabanas, y es mejor así porque estoy casi como un tomate-

Siento como si estuviera ignorándome, pero también soy conciente de que es muy normal que no responda. Sus ojos cerrados me indican que no lo hará y que debería abandonar la insistencia, por lo que obedezco su silencioso mensaje dedicándome a mirarlo. Apenas tiene puesto un pantalón negro de vestir, y está terminando de abotonarse la camisa azul oscura que ya se encuentra dentro de la prenda inferior. Se ve muy lindo… y el cabello húmedo sólo lo hace más perfecto…

Me vuelvo a sonrojar como un tomate apartando la vista cuando me doy cuenta de mis pensamientos. No puedo creer que comience a atraerme el 01, es decir… ¡Es una locura!... Bueno, desde ya es un disparate que me haya acostado con él…

- ¡¡Espera un maldito momento, ¿¿Eres homosexual??!! –exclamo de golpe sentándome en la cama, con mis ojos abiertos completamente y la mirada perdida en el acolchado. No puedo creer que el más varonil de los cinco sea justamente…-

- … -

- Eso… eso… -tartamudeo sin aceptarlo, mientras él se queda completamente callado terminando de abotonar las mangas de su ropa- No, que pesadilla. –murmuro volviendo a recostarme sobre la cama, ahora con un brazo sobre mis ojos- Esto es tan bizarro…

- Báñate y vístete, –me ordena subiéndose encima de mi, logrando que pegara un ligero repingo al sentirlo- Trowa está afuera. –concluye tomando mis labios antes de que pudiera quejarme siquiera, pero mi asombro es tal que ni siquiera opongo resistencia… Tiene que ser un mal sueño que Heero esté besándome, y encima lo hace endemoniadamente bien…-

La puerta cerrándose suavemente me regresa a la tierra, al cuarto, ya que desde el instante en que el ojicobalto probó mis labios permanecí ido, en la luna. Mi mano subió inconscientemente hasta la boca, la cual rocé apenas con las yemas de mis dedos. Realmente no puedo creerlo… ¿Heero es homosexual?... Si él sabía quién era yo anoche, entonces ¿Por qué se permitió poseerme?... ¿Acaso no se dio cuenta de que había tomado de más?... ¿Por qué…? ¿Por qué Heero anoche…?...

Mi mirada completamente turbada se llena de agua, presa de una depresión y confusión que superan a todo lo que he vivido. No consigo entender nada, no quiero quedar mal ni tomar un mal camino, pero si no logro saber por qué pasó lo que pasó entonces no podré remediarlo… Dios, estoy metido en un gran problema, y lo peor es que no sé de dónde comenzar para salir. Las dudas no dejan de aparecer en mi mente, pero lo que más me confunde es el no saber qué motivo tiene mi compañero para haber decidido tener una noche pasional conmigo. Y sí, porque fue sólo eso ¿No?... fue únicamente sexo, placer, no había sentimientos… porque Heero no puede sentir nada por mi ¿Verdad?.

¡No, qué cosas se me ocurren!... Es obvio que el 01 nunca en su vida sentirá otra cosa más que vacío y superioridad. ¿Entonces lo de anoche fue porque me desea físicamente?... No, no puedo creerme eso, pero no hay ninguna otra explicación racional para lo que sucedió. Eso sí, si me llega a preguntar con quién lo confundí entonces estoy metido en un buen lío, porque naturalmente no puedo confiarle un secreto semejante… Aunque… ahora que sé, que es homosexual, las cosas cambian… y mucho…

- Hay mi dios… -rezongo sin ánimos sentándome en la cama, antes de levantarme e ir rumbo al baño-… en que lío me metí…

Si anoche no hubiera tomado entonces no estaría en esta, pero a cambio seguramente hubiera acabado por suicidarme o algo similar. Después de todo, por un instante, me gustó pasar la noche con él y no solo. Aunque supongo que esto será un secreto entre ambos, porque dudo que los demás imaginen siquiera algo así. Uhm… ¿Acaso esto me convierte en el amante de Heero?... Creo que eso sería si lo llegáramos a hacer, y como eso está completamente fuera de mis planes, no soy más que una persona que pasó por su cama.

- Aunque… -sonreí, ya solo debajo de la regadera con el agua cayendo, de éste modo nadie podría escucharme-… no voy a negar… que lo hace muy bien… -continué sonrosándome un poco, e instintivamente bajé la vista avergonzado de decir en voz alta algo como eso. Pero era la realidad-

Termino de bañarme ya sin pensar tanto, y al acabar salgo para poder vestirme. Tengo mucha hambre, y lo más probable sea que haga algo de desayunar para los dos, si es que él me deja. Sino, simplemente iré a comer algo por ahí. No me voy a quedar sin comer porque al señor se le ocurre tal cosa. Cuando ya acabé de vestirme me dirigí a la puerta del cuarto, aspirando con fuerza para llenarme de valor. Según recordaba había mencionado el hecho de que Trowa estaba fuera de la habitación y eso me preocupaba un poco, puesto que no sabía exactamente qué cara poner cuando le viera.

Trowa era homosexual, como Quatre, Heero y yo. Nada de lo que pudiera saber le asustaría más de lo que podría asustarle enterarse de todo siendo homofóbico. No debería asustarme… además la posibilidad de que Heero le hubiera mencionado algo era una mínima del…

- Duo, ya sal de una maldita vez. –me regresó a la tierra, con su voz clarísima frente a mi tras haber abierto la puerta.-

- ¡Perdóname por pensar sobre mi futuro! –rebatí automáticamente frunciendo el ceño, a lo que él alzó una ceja en un comentario silencioso que probablemente sólo yo podía entender- Ya sé, nunca me preocupo por eso, pero no es tan sencillo como parece, no me hagas hablar de lo que no me gusta cabeza hueca. –Y nuevamente, esa mirada llena de palabras que nunca se transformaban en palabras… ¿Por qué sólo yo entendía lo que esos ojos cobaltos querían expresar de alguna manera superficial y natural?-

Guardé silencio, pensativo. Ahora que me daba cuenta yo con Heero siempre había tenido una 'buena' comunicación. Él no era distinto conmigo, o con los demás, en realidad siempre se comportaba de la misma manera, con las mismas facciones, las mismas miradas y las mismas pocas palabras. Sin embargo, por algún motivo, siempre que estamos sólo él y yo, puedo entender muy bien lo que sus ojos me dicen. Es como si allí estuvieran escritas todas las palabras que nunca fórmula en su garganta. Hay cosas que aún no logro entenderlas, pero que las atribuyo a que él tampoco quiere expresar del todo, y no lo presiono nunca para saberlas porque sé que todos tenemos secretos. Quizás así como Quatre puede leer sentimientos, yo puedo leer las palabras de Heero en sus miradas. ¿Seré el único, o habrá alguien más a parte de mi que lo logra?. Sé que Heero se da cuenta por mis respuestas continuas a sus 'palabras' pero, ¿Eso marcará alguna diferencia en el trato que tiene conmigo?... Y si es así, ¿No lo he notado y siempre ha estado, o jamás estuvo?. Es cierto que siempre quise resaltar de entre todo el grupo, y quizás él me ha ayudado en ello, pero…

- ¡Duo! –me llama de nuevo, ya que por muy intensa que fue su mirada yo me perdí en el suelo-

- … Perdón… -susurré cerrando los ojos y optando por salir del cuarto como sé que quiere, ignoré sin querer su mirada de clara pregunta por mi reacción.-

Completamente ausente me dirigí a la cocina por algo de comer, aún con la mirada de él y la esmeralda sobre mi figura. Hay tanto que pensar, tanto que poner en orden, y tanto que resolver, que realmente no me interesa lo que puedan decir o el modo en que puedan observarme. Seguramente, Heero atribuiría mi estado a lo de anoche, y si Trowa lo sabía seguro lo secundaría. No debía preocuparme por mi secreto, puesto que el alcohol de la noche pasada me servía de excusa perfecta.

Comenzaba a pensar que si Heero siempre había estado ahí presente, facilitándome el entendimiento con él, entonces había sido un tonto puesto que no lo noté. El problema era si en realidad todo era imaginación mía, por haberme acostado con él, y Heero jamás intentó tener un 'compañerismo' conmigo. Esto último significaría que realmente estoy solo. ¿Existe entonces, la mera posibilidad de que toda mi soledad no sea más que un estúpido complejo mío?. Si es así, también existe la posibilidad de que todo este razonamiento sea sólo una manera de justificar la necesidad que tengo de estar a su lado. Porque no voy a negar que necesito de la compañía de las únicas personas que saben lo que se siente estar en guerra, ser parte de la masacre.

¿Era una justificación para mis fantasías, o el principio para descubrir que en realidad jamás estuve solo?.

El sentimiento de perdición y mediocridad me invadió por completo. Entonces, me repetí que si ellos me hubieran apreciado tan sólo un poquito, me hubieran buscado, llamado, o demostrado un poco de necesidad. Me repetí que si Heero o Quatre hubieran querido, nada les hubiera costado encontrarme puesto que jamás me escondí. Intenté vanamente de cerrarme en esas palabras, pero de repente sentí la imperiosa necesidad de hablarlo con alguien a que me diera otro punto de vista. Me sentía perdido.

Sin saber en qué momento me serví el café que ahora chocaba mis labios, giré mi mirada hasta el castaño de ojos cobaltos. Busqué alguna razón por la cual él no podría escuchar todo lo que me pasó, y la encontré de inmediato. Heero no era la mejor persona en cuanto a emociones, aunque le hablara y entendiera cómo me siento, no podría orientarme y al final se sentiría tan o más perdido que yo, concluyendo por sentirme lástima. Definitivamente Heero no era una posibilidad. Y ahí acababan todas mis posibilidades de desahogo con personas conocidas, porque de los demás, a ninguno le mencionaría palabra siquiera. Sí, quizás el 01 era el de mayor confianza, y si no era él no era nadie. Más ahora que nunca.

El aire se escapó de mis pulmones, y volteándome comencé a observar por la pequeña ventana que daba a la calle. Acabo de recordar que como Trowa está aquí, querrán llevarme a esa estúpida junta anual de pilotos. Debo ir pensando en alguna excusa para librarme de esta.

Las horas comenzaron a correr silenciosamente, haciendo mi café eterno e interminable, frío por sobretodo. El clima templado me ayudaba a concentrarme en no pensar en nada, aunque de a ratos me era casi imposible que alguno de los recuerdos cruzara mi mente marcando en mi rostro una ligera mueca. Estaba peculiarmente silencioso hoy, por motivos para mi demasiado obvios, y no me preocupé por cambiar aquello. Naturalmente, el golpeteo del reloj al pasar de segundo a segundo comenzó a exasperarme luego de la primera media hora, pero ya para la siguiente, fue completamente parte del ambiente.

Junté mucho de mi valor rompe-nervios, y así terminé el último trago de café saliendo de nuevo a la silenciosa sala.

- Me voy a mi casa. –concluí, creyendo que era mi única oportunidad para escapar- Que tengan lindo día. –agregué como huyendo hacia la puerta del departamento-

Me sentí realizado cuando noté que nadie me impedía el paso, pero apenas mi mano tocó la perilla de la puerta y la abrió un poco, la mano de alguien más la azotó de regreso al marco. Mis ojos se cerraron por el fuerte sonido que provocó, quizás con miedo. Miedo de algo que no conocía, y producto de mi propia susceptibilidad.

Abrí lentamente un ojo, buscando con él al producto de mi frustrada huida.

- Sal, si puedes. –fue el murmullo amenazador que salió de la boca de mi 'amante', mientras la llave daba vuelta en el cerrojo indicando que estaba cerrada. Un escalofrío recorrió mi espalda-

- … no puedes encerrarme… -le recordé quedamente, intentando convencerlo aún a sabiendas de que era inútil. Heero guardó silencio, yo volteé a verle sin expresión alguna- ¿Heero? –pregunté bajito. No comprendía del todo su reacción, pero en parte sí, puesto que seguramente querían llevarme consigo. Eso fue lo que leí segundos después en sus pupilas.- Hablaste con Wufei. –Sentencié, él asintió.- Deberás dejarme ir a buscar mi ropa cuanto menos. –me excusé, hubo silencio-

La mirada penetrante de Trowa por primera vez, me incitó a querer gritarle '¡Imbécil, dejá de mirarme así por una maldita vez en tu puta vida!', pero me contuve. Las cuchillas cobalto buscaban que me pisara en alguna frase, y me costaba carburar para no hacerlo.

- Heero. –volví a llamar, realmente sin humor de discutir porque sabía que sería solamente mi monólogo-

Hasta que al fin pude entenderlo. Terquedad, capricho, frustración, quizás alguna que otra palabra imperativa. No iba a dejarme, me obligaría a ir así fuera inconciente, y sabía que era capaz de ello. Contra Heero no podía pelear, él definitivamente iba a descubrir algo raro si yo no le explicaba lo que sucedía o mi excusa para no querer ir. Y aunque así fuera, no tenía asegurado que me dejara tranquilo. Tampoco tenía deseos de ir a explicarle, puesto que no me entendería no importaba cuanto le explicara.

- De acuerdo… -acepté soltando en suspiro y cerrando los ojos- iré… pero al menos, deja de hacer eso, ¿sí? –le pedí pausadamente mientras regresaba más al interior, a los sofás-

Segundos después sus pasos me siguieron, pero él fue junto al ojiverde. Comencé a mentalizarme que para pasar unos días vigilado, debería tener un fuerte carácter, y así poder enfrentar todas las preguntas que me llovieran sobre la cabeza. Esto iba mal, serían unas 'vacaciones' muy tensas para todos, especialmente para mí.

------

Árboles junto a autos por la ventana ves pasar.

Te das cuenta que la vida injusta ha sido sin cesar.

Nada puedes hacer, todo está en manos del telar.

Telar que teje destinos al azar.

Por un minuto, morir sería la mejor opción.

Dejar de sentir, ver u oler, es la salida a tu adicción.

¿Puedes huir de ella, cuando entraste sin tener noción?

Sabes que la única solución, es tu ejecución.

Quienes te rodean tu libertad encerrarán.

Quienes te rodean te harán creer que igual a ellos serás.

Quienes te rodean hacerte olvidar intentarán.

No te mientas, estar con ellos es soledad sin final.

------

Miré sin ganas la magnánima casa que se alza frente a mí, pero la disminuía continuamente recordándome el tipo de personas que estaban ahí dentro. Había viajado todo el trayecto con la misma cara que tengo ahora, esa llena de desgano, desinteresada, carente de emoción, molesta. Nadie me reconocería si pasara esas puertas de madera pulida tal cual como estoy ahora, y esa es justamente mi intención. Les haré entender que todo lazo entre nosotros acabó el día de hoy, quizás así me los quite de encima de una buena vez por todas. Sí, me convencería perfectamente de ello de no ser porque….

- Duo. –Llamó por décimo séptica vez, ahora colocándome la campera sobre la cabeza para llamar completamente mi atención-

Heero Yuy. Se había esforzado continuamente –más bien continuaba haciéndolo- por hacerme regresar a tierra cada vez que intentaba pensar seriamente en el desastre que era mi vida. Sé por su tono de voz, que había comenzado neutral y se había convertido en fastidiado y molesto, que no está conforme con tener que llamarme a cada instante. Pero no se la pondré fácil, oh no, hoy Duo Maxwell está cansado de esta vida podrida que lleva a cuestas.

Su mirada cuando pasó por mi lado, hastiada y completamente furiosa para con mi manía de distraerme, me dijo claramente y a gritos que entrara de una buen vez a la casa en debe de estar parado como inútil sin hacer nada. Creo que logré enojarlo sin decir una sola palabra. Duo, estás mejorando tus habilidades rápidamente. Le seguí entonces en silencio, mascando el chicle y haciendo globos con el mismo mientras subía las manos a la nuca despreocupado. Me tomaría estas 'vacaciones' con la calma que se merecían.

Cuando pasé la entrada azoté la puerta con un pie, como usándola de timbre de anuncio para que supieran que estábamos allí. Todas las miradas se posaron en mí, incluyendo la de Heero quien me proporcionó de un puntapié en un intento de 'corregirme' que claramente no surtió efecto. "No molestes." Le deletreé con mis labios antes de volver a hacer otro globito con la pasta de mascar, y caminé sin ganas hasta el ventanal que daba al patio ignorando rotundamente el silencio de la sala.

Bajé las manos de mi nuca hacia mis bolsillos cuando estuve cerca de la salida al patio, y la atravesé alzando orgulloso el mentón para observar al cielo. Estaba enojado por tener que estar aquí, por perder la oportunidad de buscarlo a Él en la cuidad, por el hecho de que las preguntas de los demás se volverían un problema para ocultar mis secretos, y por tener que lidiar quién sabe cuántos días con un montón de desinteresados que no tienen nada mejor que hacer que joderse la existencia mutuamente. Ahora, comprendía a los rebeldes adolescentes que se rebelaban en contra de la sociedad. La sociedad apesta. ¡Esta sociedad apesta!.

- Qué asco de día. –mascullé en tono audible, pero como estaba solo nadie me escuchó, y continué mi paseo por el jardín en busca de perderme unos minutos-

Sé que tarde o temprano tendré que enfrentar la bola de leones enjaulados, pero por mientras prefiero relajarme un poco. Tirar a la basura unos cuantos días de la vida no cambia nada, siendo que ya tiré toda mi adolescencia e infancia. Además podía aprovechar la falta de amenaza para ponerme a entrenar, sería una manera eficaz de aprovechar mis mañanas y horas de insomnio. Aunque claro, si Él me volvía a secuestrar, estaba demás decir que me dejaría sin poner resistencia. En realidad, no comprendía esa dependencia que había desarrollado, pero de lo único que estaba seguro era de que a su lado sí me sentía ligeramente querido, y eso me bastaba para poder anhelar tenerle a mi lado.

Me planté frente a un árbol y comencé a treparme como araña al mismo, hasta quedar sentado en una de sus gruesas ramas, oculto entre las hojas verdes. El aire salió de mis pulmones cuando escupí bien lejos el chicle, y me relajé hasta casi dormirme. Se sentía bien por fin estar solo. Aunque Heero fuera callado, el sólo hecho de saber que estaba me ponía los pelos de punta sin dejarme descansar ni un instante. Estaba mal acostumbrado a la soledad, a la falta de quehaceres, a la falta de trato con la sociedad. El cautiverio me había transformado desde la base de mis costumbres, por muy increíble que resultara. Estiré mis brazos, sonriendo por primera vez desde que todo esto había comenzado, y observé el cielo distrayéndome ahora completamente.

La verdad, ya nada me importaba. No sabía cómo haría para librarme de los pesados, ni para volver a encontrarme con Él, pero tampoco quería pensar en ello. Todo sucedería cuando debiera suceder, y nada era mi culpa, entonces no tenía que pensar en nada. Seguramente estos días serían tediosos, luego volvería a la ciudad, buscaría un trabajo, me establecería nuevamente, y finalmente esperaría eternamente de ser posible a que Él volviera. Buscarlo era inútil, no tenía ni una pista por dónde comenzar, ni siquiera sabía si estaba en la tierra o en el espacio exterior, no tenía nada más que recuerdos. Si él realmente me necesitaba o me quería un poco, me buscaría. Sé que lo hará, porque un día me dijo que cuando estuviera listo sabría el motivo de mi rapto, y ese momento aún no llegó, sé que llegará cuando me vuelva a secuestrar. Esperaré con ansias el momento en que pueda tenerlo cerca, ese momento en que pueda volver a sentir sus besos, o disfrutar de sus silencios.

Si tan sólo supiera algún modo de llamarle…

Sonreí, nostálgica y sinceramente. Él era inteligente, planeó bien todo lo que hizo, pero algo se le salió de control. Dudo que alguna vez hubiera pensado que yo, terminaría sintiendo algo por un desconocido. También es posible que eso también lo haya tramado, puesto que sabía todo de mi, ¿Qué probabilidad había de que no pudiera adivinar también lo que desearía luego de que me dejara?. Quisiera tanto, anhelo tanto poder estar de nuevo allí, en aquella habitación blanca y gris, que daría todo por lograrlo. Y no necesito de nadie más que de él para conseguirlo, los demás son objetos obsoletos.

- Si alguien supiera… -medité en voz baja, cerré los ojos y me dejé adormecer por el calorcito del clima, aunque la sonrisa jamás me abandonó-

Probablemente esté loco, pero creo que este sentimiento es…

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

N/A: Joh, me quedó re lindo realmente me gusta mucho!! Espero que a ustedes también P

Saludos, veré para cuando tengo el resto. Por cierto, probablemente para el próximo capítulo enganche algún tipo de problema político para hacer algo más emocionante esta trama romántica. Jojo…

Fans del 1x2x1, disfruten sus pocos momentos de gloria XDDDDD

Quiero reviews!!!... a ver qué tanto pueden analizar en este cap, sé que hay gente increíblemente analítica leyendo el fanfic. GRACIAS A TODOS POR LEER!!!!

Ryoko Maxwell Yuy - Aya Eiri - Jotaru de Leonhart - Lamperouge