El día del Sinsajo parte 2

Gale, había llegado de la calle a su departamento, no se animaba a mirar por la ventana, trataba de evitar el rostro de Katniss, pero era imposible, pósters, carteles, revistas, calcos, todo llevaba la imagen del Sinsajo, ver tele hubiera significado perder la batalla, por lo que solo agarro una cerveza y cerro los ojos, fue una pésima idea ya que en sus pensamientos era difícil esquivar a Katniss e imposible no ver a Prim, era siempre la misma secuencia, la nena rubia tal y como la recordaba durante los primeros juegos sentada en una roca, solo estaba allí y por mas que agotara esfuerzos no lograba interactuar con ella, le hablaba, acariciaba, gritaba, pegaba y nada permanecía imperturbable. Solo reaccionaba al viento que le desacomodaba el peinado, si intentaba escapar debería pelear con Katniss ya lo sabia, era la misma rutina insoportable de cada sueño, se alejo para pelear con su ex amiga y cuando esta lo hería mortalmente despertaba sudoroso

-Maldito día del Sinsajo– susurro y se froto los ojos.

Los días del Sinsajo era difíciles para el, pero este aun mas por que la distancia era minima, estaba a 5 calles de ella.

-Kat, recuerda que no es solo lo que dices, si no como lo dices – recordó Peeta – ¿sabes que ellos te aman, verdad? ¿Y sabes por que?- Alentó el rubio – y si se complica nosotros te cuidamos la retaguardia – dijo señalando a Prim.

-Eres un fastidio, pero creo que es por eso que te amo – Respondió ella riendo.

Los fuegos artificiales explotaron junto a las vítores cuando los tres aparecieron en el escenario, Kat llevaba un vestido rojo que ajustaba pero que hacia notar la figura recuperada después del parto, Prim un vestido floreado y Peeta un traje de Seda violeta que lo hacia despertar suspiros entre las adolescentes.

En el escenario estaba Syrag alcaldesa del distrito, Adrei Vecinock y el cuerpo de diplomacia, también se encontraban alrededor de quince agentes de paz que custodiaban a los presentes.

Prim se aferro a su padre asustada por el ruido, Katniss llevo el discurso con cierta soltura, seis años de días del Sinsajo la habían curtido en la materia hablo sobre la necesidad de trabajar duro para fortalecer los vínculos con las organizaciones, reconoció los problemas habitacionales, de racionalización, para el final se dedico a inspirar a los presentes a cada día dar pelea para poder mejorar la calidad de vida y agradeció el amor que le brindaban, una vez finalizado el discurso se sentó junto a su familia y se dio por iniciado el carnaval.

-Ni siquiera se animo a venir el muy cobarde – dijo a Peeta cuando se sentó

- Quizá no lo viste Kat, hay mucha gente – Respondió el canciller – Igual si ni siquiera le has hablado en seis años – agrego

- Pero, necesito ver el arrepentimiento en sus ojos – respondió

- ¿lo perdonarías si estuviera arrepentido?

- No, pero necesito verlo

Peeta ya había sufrido las broncas de Katniss por tratar de comprender a Gale por lo que prefirió el silencio y disfrutar el carnaval.