No se si esta bien visto pedirles esto, pero soy nuevo por aqui. Como siempre escribi poesia y es la primera vez que me animo a una narracion asi me gustaria saber que les parece, aunque sea para ir mejorando algunas cosas. No es una cuestion de Vanidad, muy por el contrario quisiera que me orienten un poco sobre las cosas que deberia ir mejorando
El atentado
La calle principal del Distrito 2 mantenía sus formas tradicionales, los trabajadores por miedo a la represión trabajan en su horario sin emitir queja, el toque de queda fue estratégicamente calculado para no interferir con la vida de los locales, de la hora de cierre tradicional había una media hora mas de plazo para dar tiempo a los empleados a volver a sus hogares, los agentes de paz mas abocados a buscar rebeldes que a reprimir ablandaron sus controles rutinarios, no era un gobierno agradable pero los ciudadanos se habían resignado a seguir con sus vidas.
Gale hacia semanas que no escuchaba noticias de Mila, pero conociendo un poco a la chica de agua era obvio que estaría escondida conspirando contra Sheker y Wolf en algún lugar del distrito. Por lo pronto, comenzó a tomar pastillas para dormir, ya que con Katniss en el distrito las pesadillas se volvieron más reales que nunca. Siempre Prim en la piedra, siempre el Sinsajo y su flecha. Las pastillas le daban un escape, lo dejaban flotando en un limbo que no era de todo un sueño pero tampoco era algo netamente real, en verdad no era ninguno de los dos, era algo como una muerte pasajera
Se despertó por el timbre, por la impaciencia sospecho que no fue el primer timbrazo el que lo hizo despertarse, se froto los ojos para combatir la claridad y se acerco a la puerta
-¿Quien?- Pregunto
- Coronel Hawthorne, soy el soldado Matt Dipper.- Respondió la voz
- ¿Dipper, quien demonios te enseño a tocar timbre? – dijo cuando le abrió la puerta
-Disculpe Coronel, es que pensé… bueno no importa de mucho ahora que veo que esta bien, o no tan mal como los otros – se disculpo el soldado
- ¿Que otros? ¿De que hablas? – Todavía confundido por el sueño
- Antes que nada puedo pasar, ya es bastante arriesgado que este acá, como para hablar desde la puerta – Solicito el muchacho
Gale abrió la puerta, Dipper era un muchacho de 19 años que llevaba el pelo rapado, tenía piel cobriza y los ojos marrones, no era tan alto como para suponer que fuera una amenaza
– ¿Que pasa contigo?- Dijo Gale de mala gana
- Wow, sabía que el Sinsajo tenía un efecto negativo en un usted, tanto como para tomarse licencia pero no imagine que fuera tanto, esta peor de lo que pensaba señor, hasta se ha dejado la barba – Dijo Dipper examinando la habitación y el aspecto de Gale
-Okey, Matt tomo tu consejo, se lo diré a mi esteticista y a mi decorador cuando los vea, muchas gracias por tu visita – Ironizo Gale
- Perdone, coronel, yo tampoco cuento con mucho tiempo, vengo a buscarlo, no es seguro para usted estar aquí, la mayoría de los que lucharon en la rebelión están siendo cazados por los agentes de Wolf, además los rebeldes necesitamos de usted – Dijo el Dipper
- Ah si, bueno muchas gracias por pasarse ha sido un gusto verte, manda saludos y dile a los rebeldes que quizá pase a tomar unas copas más tarde.- Irónico le respondió
- No es broma Coronel, ¿que es lo que le pasa? La mayoría de los rebeldes somos sus aprendices, y si no somos agentes de Wolf es gracias a la lealtad que nos inculco usted, no puede ser que ahora le importe un bledo todo – Se le notaba la decepción al hablar
- Mira chico, yo ya pelee mi batalla, gano mi causa pero yo perdí todo, ya le he dado mucho a todos ustedes como para que me exijan mas.- Se excuso
-Señor, no se que le ha pasado, pero usted debe reaccionar – Lo que fue una expresión mas de deseo que una opción viable
-Matt, Lo siento, pero no puedo. – E intento cerrar la puerta
- Señor, en ese caso, no tengo nada que hacer aquí – dijo el muchacho y antes de perderse de vista se volvió – Por la dudas manténgase alejado de la plaza señor – dijo y Gale le cerro la puerta
La chica escapaba chocando con la gente, lo que dejaba atrás era el pánico de los que pasaban por la plaza, no tuvo tiempo de fijarse si fallo o el ataque fue certero debía llegar hasta la próxima intersección de calle donde sus colegas rebeldes la cubrirían por ambos lados en su fuga, sentía lastima por los agentes de paz que la perseguían, sabia que una vez que lleguen a ese punto, serian blanco fácil, y no encontrarían forma de escapar de los disparos. Estaba todo estratégicamente planeado, y una vez fugada solo restaría saber si el ataque fue efectivo o no. Cuando los agentes persecutores fueron abatidos, se abrió la puerta trasera de un motel y un joven de 16 años le grito que esta puerta completaba la fuga.
A dos cuadras del lugar, en la plaza frente a la figura leonina del palacio de Justicia la gente se absortaba de mirar el desastre, mas de 10 agentes de paz que respondían a Wolf estaban desparramados, algunos ya sin vida, otros agonizantes, entre la humareda y el fuego Sheker tosía y se arrastraba, dos agentes heridos pero con algo de fuerza se encargaron de levantarlo y llevarlo hasta las escaleras del Palacio de Justicia, hasta allí llegaron con sus fuerzas, otros que custodiaban el Palacio lo entraron, aun conciente maldecía a cuatro vientos, no eran las carne lo que le dolía, era la sensación de vulnerabilidad lo que realmente lo golpeaba. El atentado no fue fatal, pero provoco una herida.
