La fantasía (Parte 2)

Sacudió la cabeza para volver en si, se distrajo por un momento con algo que ya no podía recordar bien, tampoco entendía bien como pudo distraerse en tal situación, Effie Trinket estaba por anunciar al tributo femenino del Distrito 12 y aunque era una corazonada por definición, ella sabia con certeza que algo malo se avecinaba. Por mas preparada que estaba por aquella intuición sobrehumana que detentaba no imagino que pudiese existir tanto terror en la tierra, la persona señalada por el destino era Prim, el mundo se le volvió indescriptible y su cuerpo se erigió como el centro de gravedad de todo lo sensible, por un lado esforzaba la mente, se imprimía en ella cierta idea de control sobre la realidad, era una idea rara que nunca había experimentado pero creía que por derecho ella podía transformar la situación a deseo, también un asalto de conciencia le corto el instinto de tomar el lugar de su hermana, otra vez sabia sin saber que si se ofrecía como voluntaria abriría una caja de Pandora, pero también era inevitable el impulso protector.

Volvió a mirar el escenario y todo estaba detenido, el tiempo se había congelado ¿el mundo estaba esperando que decida? ¿Será acaso que dios y diablo estaban jugando con ella, condenándola y pero también dándole la oportunidad de tomarse horas, días o años, para tomar una decisión que debió tomar en segundos?

Cuando opto por ser voluntaria el mundo se reinicio, se acerco al escenario y dando la espalda a Gale que llevaba colgada a Prim alejándola del lugar, miro a los presentes que aplaudían con tristeza, entre la multitud concentro su atención en un muchacho rubio que la había salvado una vez de morir de hambre y por mas que lo siguió viendo durante años, esta era la primera vez que lo miraba con desden como suplicando que no sea este el otro señalado por el destino como tributo, concentro toda sus fuerzas en el, suplico a quien pudiese intervenir. Effie Trinket leyó el nombre que figuraba en el trozo de papel pero su voz se esfumo al anunciarlo, la multitud se levanto y Katniss pudo observar a un chico que reconocía del colegio subir al escenario, era un chico apuesto del que desconocía casi todo, hasta el nombre, miro al chico del Pan y sonrío sin razón alguna solo por saber que este estaba a salvo.

Abrió lo ojos, llevaba ropa liviana pero el cuerpo pesaba muchísimo, le dolía la memoria, fue un sueño raro todo era tan sólido como cuando lo vivió, miro a su alrededor estaba en el tren de regreso a casa, y el que entro a su camarote fue Haymitch

- ¿Niña estas bien?

- Si, solo un poco confundida, tengo la impresión de que ya he vivido esto aunque de una forma distinta.

- Te entiendo, es la confusión del ganador de los juegos, van a pasar unos meses hasta que te recompongas del todo, a mi me costo mucho tiempo ya vez – y termino la frase señalando algunas de las arrugas que le regalaron 25 años de alcohol.

- pero no puedo formular ideas sobre el campo ni recuerdo bien que paso allí.

- Ya habrá tiempo para eso, por ahora descansa. – Termino la charla el Mentor y encamino a la salida del camarote.

- ¿Y el chico rubio?

Haymitch se detuvo Katniss pudo penetrar en su mente, no era posible encontrar un respuesta por que el debate no era si mantener un secreto o no, en la cabeza del barbudo se debatía si conocía o no a Peeta.

- Deja, no se ni de que hablo - corto la charla la chica.

Otra vez un lapsus y ya estaba en casa, el distrito 12 era exactamente igual que cuando se despidió. Una multitud esperaba a la vencedora, fue largamente ovacionada, estaba todo el distrito movilizado era como si el otro tributo jamás hubiera existido, nadie sentía tristeza por el. Encontró entre el gentío la cara del chico rubio se miraron fijo largo rato, ambos se buscaban y se encontraban constantemente sin saber "porque". Después de la ceremonia fue conducida hacia su nueva casa en la aldea de los vencedores y por fin pudo reencontrarse con su familia de manera intima, estaban Sr., Everdeen, Prim y Gale.

El primer reencuentro fue con el chico, era las dos caras de la moneda en una. El espíritu del cazador era tan calido como el sol, pero ella sentía un frío helado en el aire que lo rodeaba, estaba llena de reproches injustificados contra el, otra vez el mundo era inteligible, Daria la vida por él pero a la vez lo sentía a un millón de años luz de distancia. No se dijeron nada solo se mantuvieron abrazados, el chico se despidió con tristeza se hubiera quedado hasta ser viejo ahí al lado pero notaba que algo estaba roto en ese abrazo. La madre no pudo hablar por el llanto, Katniss la consoló un poco pero todo le parecía un retraso al verdadero reencuentro que era Prim y cuando la madre por fin se fue a dormir, las dos chicas tuvieron tiempo para hablar.

- No puedo creer que estés aquí – y La niña se puso a llorar

- ya esta bien, Prim, ahora todo va a estar bien-

-¿Tu como estas?

- voy a estar bien, estoy un poco confundida es como si todo esto lo hubiera vivido de forma distinta, ¿Cuentame como estuvo todo?

- Fui cazar con Gale, aunque casi no cazamos porque yo no quería lastimar a ningún animal, así que fueron mas paseos que caza, me enseño a usar el arco pero no soy tan buena como tu, aunque le fue peor a el con Lady

- ¿Y pero como sobrevivieron?

-Gale salía de caza durante las transmisiones, no vio nada de los juegos creo que era demasiado doloroso para el… ah y Peeta el hijo del panadero nos traía pan todos los días.

- ¿Peeta? ¿El chico rubio?

- Si, es muy amable, a Buttercup le agrada mucho. –

La menor de las dos hermanas empezó a bostezar, por lo que propuso seguir la charla al otro día, y se encamino a su nueva habitación, se detuvo y se volvió a su hermana

- Te hice una pulsera con unas flores silvestres que con Gale bautizamos Katniss, después te la doy. – y siguió su camino la pequeña

- Prim… sabes que te amo – Le dijo llorando Katniss.