Alguien llamaba a la puerta del camarote rato después.
-¿Ésta la señorita de Edgar?-¿¡Qué!? ¿La señorita de Edgar? Abrí la puerta rápidamente para ver quién era el tonto de turno. Un hombre de mayor edad apareció ante mí, tenía una larga barba blanca y el pelo canoso. Tenía muchas arrugas en torno a sus ojos y lucía una sonrisa desgastada por el tiempo.
-¿Quién es usted?- pregunté a la vez que le indicaba que podía pasar.
-Soy el capitán del barco, Leo- se sentó en uno de los sillones – si se me permite decirlo, es usted muy hermosa.
-Gracias- dije y me senté frente a él.- ¿Qué desea?
-El señorito Edgar me pidió que le contase la historia de este barco, dijo que la gustaban las historias de hadas y que seguramente estaría aburrida…-Me miró como si me estuviera pidiendo permiso para contarme la historia.
-Se lo agradecería mucho- Él hombre sonrió abiertamente dejando ver sus viejos y desgastados dientes.
-Se dice que una pareja alquiló este barco, el chico siempre estaba encima de la chica, Elizabeth, la cuidaba y era como su sombra, no la dejaba sola ni un momento. Elizabeth, en el fondo quería al chico pero no se atrevía a aceptarlo. Las hadas decidieron hacer algo al respecto, crearon este barco mediante magia, se dice que incluso la reina de las hadas participó, el barco quedó perfecto, pero la magia no era solo para crear el barco, si no para que la pareja se diera cuenta de lo que en verdad hacían. La pareja se embarcó en un viaje, a medida que pasaban los días, el chico se daba cuenta de que estaba siempre encima de Elizabeth y asustado de que ella le empezase a odiar decidió crear distancias, Elizabeth se dio cuenta de que amaba de verdad al chico, pero pronto llegaron a puerto, el chico decidió irse por su cuenta, pensaba que Elizabeth lo odiaba y se fue sin despedirse. Elizabeth al darse cuenta de que se había ido, empezó a buscarle desesperadamente, día tras día, dejó todo atrás para buscarle. Después de un tiempo el chico se dio cuenta de que amaba perdidamente a Elizabeth y partió en su busca porque sabía que no podía vivir sin ella. No se volvieron a encontrar, pero se dice que la gente que les conocía, cuando murieron, decidieron enterrarlos juntos, para que pudieran descansar en paz- lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, era una historia muy triste.-Se dice que todo lo que te pase en este barco, solo se pasará con amor, y desde entonces, vosotros sois la siguiente pareja que subió al barco, así que si le quieres, deberás tener cuidado.- Dicho eso se marchó del camarote cerrando la puerta tras de sí. No entiendo porque las hadas se habían involucrado en la vida de unos humanos, estaba segura de que Elizabeth debía haber sido una doctora de hadas. Después de eso me quedé mirando por la ventana, la tierra se alejaba, y la noche empezaba ya a caer, ¿Dónde estaba Edgar?. Salí del camarote, quería saber que estaba haciendo Edgar, llevaba todo el día fuera del camarote, y solo estaban en el barco el capitán y sus ayudantes, empecé a recorrer los pasillos interminables del barco cuando alguien me agarró, empecé a patalear, intenté gritar pero me había tapado la boca, no podía creerme que en verdad los ayudantes del capitán fueran tan malas personas como había dicho Edgar, mi cuerpo empezó a temblar, tenía miedo, ¿Quién me sujetaba? Y ¿Qué quería de mí? De pronto el desconocido me soltó.
-Te avisé que no salieras del camarote, ¿Qué hubiera pasado si no hubiera sido yo?- Inmediatamente reconocí a Edgar.
-Te odio, me has dado un susto de muerte- dije limpiándome las lágrimas.
-Eso te pasa por no hacerme caso –contestó él.
-No hubiera salido si tú hubieras vuelto al camarote en algún momento-justifiqué.
-¿Estabas preocupada por mí?-preguntó, había metido la pata, sí que me había preocupado por él pero eso no significa nada. Di media vuelta y volví al camarote seguida de Edgar quien se reía por lo bajo. Me eché en la cama y me dispuse a dormir –Lo siento- murmuró Edgar y se echó al lado mío, me acercó a él, no hice nada, pues en el fondo, debía reconocer que me gustaba estar a su lado y sentir su calidez. Pronto me sumí en un profundo sueño…
Gracias a todos los que leéis este fanfic espero que sea de vuestro agrado seguiré escribiendo;)
