El Fracaso del Plan

Todos los presentes en la reunión se pusieron de pie al ver entrar a Gale, gracias a los calmantes había recuperado parcialmente la movilidad del brazo, los ojos azules de Mila se iluminaron a verlo entrar, también estaba Matt Dippet un soldado del cual se podía dudar de sus capacidades pero no de su determinación y lealtad, a la cabeza estaba Sam Powell quien detentaba el lugar de líder de los Rebeldes, héroe de la rebelión contra el capitolio, guardaba ciertas diferencias con el coronel Hawthorne aunque existía un respeto mutuo, Powell era mas de acciones que de ideas un cuerpo marcado en cara y brazos por cicatrices de batalla que resaltaban en rosa sobre la tez morena, la cabeza rapada y una de esas narices anchas que intimidan, y por ultimo estaba Lil Keywon otro aprendiz del Gale, su aliada era la agudeza, aunque su peor enemigo la soberbia, su aspecto no era para nada el de un militar, el flequillo le tapaba un ojo que todos suponían que era gris cemento como el que quedaba descubierto, la nariz ganchuda y la boca torcida, si algo era destacable era la expresión de desconfianza casi constante de los músculos de su cara y unos 5 soldados mas de cabeza afeitada que seguramente conformarían la segunda línea al mando

- Coronel Hawthorne - Saludo Powell

- Powell, lamento interrumpir pero no quería irme sin despedirme

-¿Como que te vas? – Dijo Mila rompiendo el protocolo – No puedes todavía estas muy débil, además Wolf, te considera desertor.

- Wolf considera muchas cosas, tranquila -

- Gale, te pido por favor que te quedes un poco mas, de hecho no serias muy útil si quisieras participar en la liberación del Sinsajo y su familia.

- Yo personalmente elegiría calmantes para suicidarme en vez de intentar entrar al palacio de justicia, pero si eligieron eso para ustedes, los respeto.

- No vamos a entrar al palacio de Justicia, El Sinsajo estará hoy con su familia en un recorrido oficial por el distrito junto a Wolf, es nuestra oportunidad para rescatarlos, es ahora o nunca.

- Interesante, aunque es un suicidio igual. Además conozco a Wolf lo suficiente para saber que trama algo, y arriesgo a decir que es preferible entrar al Palacio de justicia. Pero ustedes son la rebelión y calculo que sabrán lo que hacen, bueno en fin, sin mas suerte con eso

- Lamento escuchar que este usted derrotado Coronel.

Gale salio por la misma puerta que había entrado dándole la espalda a los presentes, aunque tratando de no pensar en el destino que le esperaba a muchos de sus alumnos, no podía permitirse ese dolor de nuevo, pero los reproches lo seguían como perros fieles, esta vez era la chica de agua la que los hacia.

- No puedo creerlo, yo pensé que algo te importaba…

- No es que no me importe, es que no puedo permitirme que me importe. No podría resistir otra vez el dolor

- Para el caso es lo mismo, estas igual que muerto que cualquiera de los amigos que enterraste.

- No lo entenderías, matar a un enemigo te desgarra, matar mil enemigos te consume el alma, pero ser el responsable de la muerte de alguien amado te mata.

- Entonces quédate aquí, y mantenme viva, por favor – Las ultimas tres palabras casi se escaparon de su boca.

- Entonces por que no te quedas tú y dejas de coquetear con el paredón de fusilamientos.

- No puedo, es mi deber yo jure lealtad a la unión y fue gracias a lo que tu me enseñaste o además del alma perdiste la memoria

- Quieres que haga algo, bueno te suplico que no vayas. – Al terminar la frase la tomo del brazo y ambos quedaron cara a cara sintiéndose la respiración

- No puedo.-
Ella tenia los ojos mas tristes jamás vistos

Entonces los labios se juntaron ambos sintieron las mejillas mojadas aunque por la proximidad no se distinguía quien de los dos era el dueño de aquellas, o mejor dicho de que ojos salieron por que ambos eran dueños de ellas.

- Eso es lo único que puedo ofrecerte entonces.

Y Gale se alejo, un soldado lo acompaño hasta la salida del Bunker rebelde que se encontraba en unos de los callejones de la ciudad, la idea rebelde para el lugar había sido creativa, el bunker principal se ocultaba entre dos pares de casas y permanecía oculto tras falsas paredes finales de ambos lados lo que daba un espacio funcional para llevar a cabo las operaciones. El resto se escondía en lugares similares aunque estos eran espacios similares a una habitación pequeña. Todo el armamento había sido suministrado por personas con intereses en un triunfo rebelde, y en cuanto a los víveres ahora con la ciudad cercada sobrevivían gracias a la caridad de los ciudadanos que simpatizaban con los desertores y que en verdad no eran un número despreciable de personas.

En las calles se respiraba el dulce aroma de la expectativa por ver a Katniss, un cordón de agentes y voluntarios servia de camino para el auto que transportaba al Sinsajo, el recorrido consistía en pasar por puntos claves, partían del Palacio de Justicia, atravesarían la avenida principal hasta dar con el Hospital del distrito, luego pasarían por el colegio militar, el sector fabril, cruzarían por los sectores bajos y a través del puente de los caídos emprendería el regreso al palacio donde esperaba un escenario preparado para que se dijesen unas palabras.

Con los primeros soles de la tarde salio la comitiva en cinco hileras de vehículos, al frente 3 mostos con dos ocupantes cada una, tras el 2 automóviles de alta gama con los vidrios polarizados, detrás solo en su hilera el Descapotable gris desde el cual saludaba con alegría contradictoria la feliz familia y acompañados por el Comandante en Jefe Wolf y detrás una formación simétrica a la que iba por delante, pegados al descapotable 2 autos y mas rezagados 3 motos, además de un perímetro meticulosamente custodiado.
La exaltación de la gente petrifico a la pequeña Prim que se mantenía estática en brazos del padre, Katniss mucho mas genuina que Peeta no podía disimular una sonrisa nerviosa, en cambio el rubio era perfectamente capaza de mantener su intranquilidad oculta tras un manto de cordialidad y entusiasmo. Miles de caras pasaban rápidamente como postales de alegría, pero solo una sirvió de contrapeso para Katniss, la de Gale, que caminaba sin prestar atención por la vereda totalmente indiferente al paseo, al momento de ser identificado por su compañera de caza por acto reflejo el muchacho levanto la vista, se miraron las caras se dijeron mucho, la de Gale era una mirada de guerrero derrotado condimentado por la preocupación de saber que se avecinaba algo, la de Katniss llevaba una buena dosis de rabia con algunos destellos de alivio al verlo vivo. Wolf también lo vio pero se mantuvo indulgente, acaso Gale estaba abusando de su suerte, era la segunda vez que Wolf lo indultaba.
Al pasar por la escuela Militar se escucharon detonaciones de balas de fogueo en honor al Sinsajo, tres grupos de carabineros combinaron los disparos para crear una melodía que acompañe a la banda militar que tocaba el himno de la rebelión. El sector fabril se escondía en una gris monocronia solo interrumpida por algunos cascos amarillos que se elevaban en las manos de operarios que saludaban la caravana oficial, el aire era un poco mas espeso por la emanaciones de las chimeneas, lo que hizo a la pequeña Prim toser y de apoco la caravana fue entrando en los barrios bajos, durante esta parte del recorrido el paso fue mas complicado, la estrechez de los callejones no permitía el circular de mas de un auto, la gente se abalanzaba sobre la comitiva, fue mas estimulante al tacto que a la vista, la gente saludaba con mas devoción que en los demás tramos y el amor fue el protagonista de este tramo.

Ya desde los suburbios se podía divisar el túnel de los caídos, era similar a un cuerno gigante, la boca de entrada era mucho mas amplia que la de salida y acompañaba a esa disminución hendiduras en forma de espiral, era literalmente un gran cuerno de color lila, la distancia entre vecinos se fue haciendo mas amplia cuanto mas se acercaban al cuerno que separaba a los suburbios de los barrios mas pudientes, los halos de luz artificial iluminaron la cara de Peeta cuando ingresaron al túnel, la luz del sol del otro lado era tan solo un punto a lo lejos que a medida que se acercaban a la salida se hacia mas grande.
Las tres motos fueron las primeras en salir del túnel seguida por dos autos, pero cuando el segundo auto cruzo la línea divisoria entre luz solar y luz artificial, activo un pequeño chirrido que fue predecesor de una explosión, el auto volcó encendido de tal forma que bloqueo uno de los tres carriles, las motos se perdieron tras el hollín del auto que ardía en llamas, el otro auto bloqueo la entrada al túnel, asomados cubriéndose con este empezaron a responder con balas los custodios.
Agazapados a ambos costados del puente estaban Powell y Keywon y fue el segundo el encargado de dar las malas noticias

- El perímetro esta despejado, nos dejaron atacar, es una trampa. – Dijo el Joven

- ¿Que?

- Es obvio, Wolf sabía que íbamos a intentar esto y nos dejo. Hay que avisarles a los demás.

Pero la balacera hizo imposible comunicarse con los demás, cada vez mas agentes de paz se acercaban al lugar a dispararles a los rebeldes.

Al otro lado del puente, las motos fueron fácilmente derribadas son un hilo de plata que cruzaba de punta a punta, habían aprovechado la distracción del auto en llamas para dispararlo, los dos auto de custodia y el de la comitiva que ahora llevaba el techo cerrado intentaron escapar a toda velocidad, pero los rebeldes detonaron parte del puente haciendo sepultándolos bajo los escombros, ya no había forma de escapar con un vehiculo con la parte derrumbada quien abandone el túnel debería hacerlo a pie, efectivamente los agentes habían sido enviados al matadero, aunque la adrenalina de la batalla había echo perder el temple a los rebeldes, cuando Mila se acerco, el chofer del vehiculo de comitiva salio del coche disparando, pero fue rápidamente abatido, la rebelde corrió rápidamente y abrió la puerta pero no fueron ni los ojos de Katniss ni los de Peeta y mucho menos los de Prim, se encontró con el frío caño apuntándola, y solo escucho el gatillar del arma, el profundo dolor en el hombro y el suelo sólido.

Una congregación de un miliar de personas esperaba expectante las noticias que podían traer aquellas tres motos que llegaron a la plaza, cuando los ocupantes se sacaron los cascos, el vilo termino la familia y Wolf estaban a salvo, un entrevistador que trasmitía en vivo y que salía por la pantalla gigante se acerco a Wolf

- Por razones de seguridad nos vemos obligados a suspender el discurso, pero espero que los escépticos vean ahora si, que los llamados rebeldes son enemigos del Sinsajo que atentaron contra su vida. Nosotros queremos la paz. Pero no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras asesinan a mis agentes.

Cuando Wolf cruzo la puerta del Palacio de Justicia su sonrisa era de pura satisfacción.