El fin de la Neutralidad.

La noticia del ataque atravesó como un rayo todo el distrito, cada detalle de lo acontecido circulaba de boca en boca y variaba en cuantía dependiendo del interlocutor, uno que en teoría tenia un primo que conocía a alguien que vivía cerca del túnel, le comento a Gale que fue una masacre, mas de veintidós muertos de ambos bandos la mayoría agentes de paz y que aunque la mayoría de los rebeldes escaparon lo hicieron muy malheridos. El coronel Hawthorne intento que no le importe pero no llego muy lejos en su intento, tan solo le alcanzo el esfuerzo para llegar al corredor de su departamento, este se encontraba custodiado por aquel agente con aspecto de gorila que había llegado con Kinnect a buscarlo, entendió por fin que las aguas se habían dividido de forma tan tajante que ya era imposible mantenerse al margen. "soy un adicto a las causas perdidas" pensó cuando se escondió de la mirada del cancerbero, su suerte ya estaba echada y permanecía ligada a los antiseparatistas. Con la misma discreción que utilizaba para cazar furtivamente en la Veeta ahora escapaba de aquel lugar, que paso sea dicho ya no seria mas su hogar, como en algún momento dejo de serlo también el distrito doce.

Durante el recorrido por las calles que separaban su ex hogar del bunker rebelde, la incertidumbre le punzo la mente ya sabia que las noticias no iban a ser buenas, pero no sabia que tan malas podían llegar a ser, todos las posibilidades eran tan dramáticas, tan dolorosas que agotaron la totalidad de su imaginación, ni siquiera noto que se había pasado un par de cuadras, tampoco se detuvo en el pequeño detalle que no conocía la forma de entrar al refugio antiseparatista.
Era hora de reconocer algo, los hechos lo fueron llevando a un callejón sin salida, fue empujado a un levantamiento y ahora se encontraba sin bando, sin casa, sin nada para hacer y sin ninguna idea. Pero el destino volvió a patear el tablero y por experiencia ya sabia que no era nada bueno, una insoportable sirena, los altoparlantes multiplicaron una de esas voces secas que suelen leer sentencias judiciales exigiendo a la población que se retire inmediatamente a su hogar ya que todo aquel que se encuentre en la calle se considerara enemigo al movimiento por cooperar con los traidores. El resto de la información fue suministrada a los golpes por los agentes, patrullas y más patrullas aparecían por las esquinas deteniendo gente a mansalva y pegando antes de preguntar. Un agente a pie reconoció a Gale que emprendió la huida, torció en la esquina para evitar los disparos de las pistolas paralizantes de su persecutor, no sabia hasta que punto era preferible huir era uno contra todo un cuerpo policíaco, tarde o temprano alguien iba a dar con él, daba lo mismo cualquier dirección, se quemaron los papeles ya no quedaba plan. Termino en un callejón que daba a la espalda de un edificio gigantesco, intento camuflarse entre algunas bolsas de basura que ahora eran toda su armadura, agitado, sediento, jadeante ya nada mas le podía pasar, salvo por que fue descubierto por un agente, que descargo con todo el poder de un choque eléctrico en su hombro que lo paralizo en el instante. Los ojos se le nublaron, se le fueron de foco, las voces lo alcanzaban solo después de hacer una carambola contra los muros que lo encerraban. Media hora duro como rebelde sin ser atrapado, aunque en su confusión alcanzo a distinguir a su atacante caer ante un impacto de bala, el ultimo gramo de conciencia le alcanzo para esconderse y quedar sepultado bajo las pila de bolsas

- Coronel casi no lo conozco despierto – La voz de Keywon trajo algo de tranquilidad.

- Casique es mi mejor versión diría...

Pero Gale había recuperado la claridad, empezó a buscar entre los rostros de los presentes a Mila, vio a Dippet tumbado en una camilla al costado apenas lo podía escuchar respirar, en el rostro tenia sangre mal lavada y donde debería estar el ojo derecho solo había vacío.

- Dip…eett – dijo con esfuerzo

- Esta estable – Lo tranquilizo Keywon

-¿El resto esta en otro Bunker?- intento preguntar disimuladamente por Mila

Los presentes se quedaron congelados observando a Keywon

- Lo siento Coronel, pero no hay resto. - Wolf nos tendió una trampa.

Cuerpo, alma y Mente de Gale se disolvieron en el aire, sintió su esencia cayendo por un agujero negro, no existía, no pensaba, no sentía. Aunque los presentes juraban que solo se había desmayado.

Mientras tanto en el palacio de Justicia llenaban los pasillos los reproches que Peeta hacia a Wolf

- Usted esta loco, como se atreve a poner en peligro a mi familia – Estaba rojo de furia.

- Su familia nunca corrió el mas mínimo riesgo, ni separatistas ni rebeldes los necesitan muertos – mantenía un postura tan pasiva que inspiraba mas furia

- Mire Wolf, si quiere que cooperemos de ahora en mas no queremos mas sorpresas ¿si?

- No quiero ser un anfitrión hostil señor Mellark pero no creo que este en posición de negociar, es verdad que su aparente apoyo simplifica las cosas para mí, pero lamento informarles que no son indispensables y además en el peor de los casos tengo mis métodos para someter voluntades.

Peeta no podía disimular su furia y solo respondía con bufidos

- No me malinterprete Canciller no soy un sádico, pero digamos que las cosas me gustan en tiempo y forma. Espero que me entienda bien, y quédese tranquilo que ya no se van a vivir situaciones similares, ya hemos minado la credibilidad de los antiseparatistas.

Dos agentes se aproximaron a las espaldas de Peeta y con eso este entendió que no era momento para desafiar a Wolf.