La Bala de Plata

La vida en el bunker rebelde no era para nada sencilla, la ausencia asechaba en cada rincón, el panorama no era el mas alentador, las intenciones de interceder de otros distritos se fueron apagando a medida que se diluía todo el apoyo popular al movimiento, la moral de los soldados estaba al limite de romperse, solo se mantenía por el respeto a los caídos. La figura de Gale emergió como un líder carimastico, pero estaba tan herido por dentro que no lograba aunar lealtades, solo contaba con la incondicional de Dippet y Keywon que lo secundaban en las decisiones.

- Estamos contrarreloj cada día que pasa perdemos mas y mas terreno. – Dijo Gale – nos queda una bala de plata y si fallamos… - no quiso terminar la frase

- Pero, solo somos 20 soldados y ellos un ejercito, además el Sinsajo va estar bien guardado. – La voz de Dippet, tenia de todo menos optimismo

- Es el palacio o nada – Keywon nunca miraba a los ojos cuando hablaba – vamos a necesitar estar todos convencidos, por que es un suicidio

- Katn… El Sinsajo es la pieza maestra, una vez que podamos demostrar su apoyo, vamos a tener la ventaja, pero hoy por hoy nos tenemos que arreglar con lo que tenemos. – El coronel Hawthorne sonaba decidido – De cualquier manera no tenemos salida, nuestra suerte esta echada.

- ¿Cuando? – Dijo el tuerto

- Lo antes posible, demos una noche de descanso y ataquemos. – Keywon

Los tres asintieron, mirando un plano de la ciudad, habían decidido para bien o para mal el futuro de la unión de distritos, luego se retiraron Dippet tuvo la amarga tarea de comunicarle al ejército diezmado que quizá tengan su última cena.

Aquella noche se escribieron las cartas que no se quieren enviar, cada uno de los rebeldes redacto las máximas para sus seres queridos, declaraciones de principios, adioses, confesiones. Gale no quería escribir, no podía, su familia lo había perdonado, pero para exculparlo era necesario culparlo primero y el necesitaba no sentirse culpable, no disculpado. Se acordó de la última vez que vio Rory, Vick y Posy. Sentado en un el banquillo de los acusados de aquellos que con cuentan con un apoyo incondicional "a pesar de…" pero el no había echo nada o si, no era importante ya, el hubiera soportado cualquier condena penal si ellos lo creían inocente, pero la libertad a precio de ser el criminal para su familia era mas de lo que podía costear.

Esa noche no salio según lo planeado, la noche de descanso tuvo de todo menos descanso, pensó en Mila, en la primera vez que se vieron, el como instructor y ella como aprendiz de guerrera dispuesta a demostrar que las mujeres no eran el sexo débil, en hace menos de una semana cuando ella le pidió que la cuidase y el solo pudo ofrecer un beso, ni siquiera pudo saber si le había dado mucho o poco, solo un beso.
Miro a sus soldados, que historias se iban a interrumpir, que sueños serán descartados, trato de no imaginar los pasados y los futuros de cada uno, pero fue imposible y lo que hacia peor la situación era reconocer en cada uno de aquellos el valor, la lealtad, la vocación, la certeza que se perderían vidas con valor. También estaba Katniss, arriesgaba su vida otra vez por ella, si bien no era por ella era por lo que significaba, otra vez el ponía todo en juego, "soy cosa juzgada" pensaba, ese pensamiento lo fue acompañando lentamente hasta que pudo dormir.

Se ocupo toda la tarde en el trazado del plan, en esta situación al contrario de las acciones oficiales no había posibilidad de entrenamiento, estaba todo minuciosamente calculado pero el margen de improvistos era altísimo y el arco de posibilidades era inmenso. Cuando el sol empezó a esconderse se reunió toda la tropa para detallar lo último. Gale tomo la palabra una vez que el plan fue explicado a todos

- Soldados, como saben para nosotros no hay mañana, todo lo que somos como soldados, como hombres, como átomos de la historia, hemos de demostrarlo hoy, son lo suficientemente valerosos como para que nos duela tener que enfrentarnos a este asalto del cual algunos no volveremos, pero su determinación su entrega, será lo que los hará trascender en la memoria colectiva, conozco a la mayoría y me siento orgulloso de ello, haber compartido lucha con ustedes será mi mayor motivo de honor de aquí a la eternidad, sea donde fuere que me encuentre mañana. Por favor levanten su copa y brindemos por la unión de distritos y el destino que nos toque en suerte.

Los rebeldes alzaron su copa y dieron grito de batalla, para ellos era libertad o muerte y entre ellas se debatían el día de hoy.

-Espero que le guste el nombre "operativo Bala de Plata" – Dijo Dippet a Gale y este solo se sonrío.

La noche se presentaba pasiva para el resto del distrito, el eco de las patrullas que vigilaban el toque de queda era el único rumor de la ciudad. Un par de arrestos de vagabundos o de algún grupo de adolescentes era lo único que rompía con la calma reinante, fue precisamente el ambiente tranquilo que sobrevolaba por los techos el factor fundamental para que la primera explosión alertara la ciudad, fue en el limite que separaba a la gente pudiente de los obreros fue aquel gran cuerno lila donde los rebeldes fallaron aquella vez el que se desplomo por completo, en los alrededores el fuego transformo la noche en día y el otoño en verano, casi todas las patrullas se dirigieron al lugar, cuando una segunda onda expansiva alcanzo destruyo la paz que se respiraba, esta vez venia del sector fabril acto seguido un derrumbe de la embajada del distrito 4 y completo el ataque un cuartel de agentes de paz que descansaba sobre el ala Este del distrito, las cuatro detonaciones puso en jaque la seguridad del la urbe, los agentes de paz se vieron obligados a repartirse para acudir al rescate dejando solo soldados en puestos de guardia en el palacio de justicia.
Gale, Keywon, Dippet y tres agentes mas Bortel, Pjared y Morpheus salieron de una de las alcantarillas de la calle lindera al Palacio.

- Una vez que crucemos la calle, ya no vamos a poder volver, tenemos veinte minutos hasta que se declare un estado de emergencia y vengan a por nosotros. Adentro no hay más de 20 agentes y el objetivo es salir con el Sinsajo vivo. ¿Listos? – Gale recordó a sus soldados.

- Vamos – Ordeno keywon

Los seis corrieron de frente al palacio de justicia, era un ataque a campo abierto, dos agentes de Wolf vieron la corrida y comenzaron a perseguirlos dando voz de alto pero al no detenerse estos, se colocaron en posición de disparo, la tierra se abrió en dos y la onda expansiva golpeo con violencia la siluetas de los agentes, el ruido fue ensordecedor y una nube de polvo se transformo en niebla frente al palacio y oculto tras en ella a los rebeldes, cada uno de ellos tiro una granada de mano por las ventanas provocando detonaciones dentro del palacio, los agentes que custodiaban la puerta aturdidos por la explosiones no fueron rival y una vez dentro se vieron obligados a ocultarse tras los escombros, alrededor de treinta agentes de paz respondían con fuego al asalto, el edificio había sufrido mas daños que lo previsto y la estructura era inestable lo que hacia imposible utilizar granadas, la sirena sonaba ahora con fuerza, quedaban alrededor de una decena de minutos antes de hacer imposible la salida, el pánico aumento cuando algunos agentes empezaron a ser arrastrados por entre la nube de polvo y su cuerpo desgarrado lanzado a un costado, aquellas respiraciones, esa brutalidad y ese olor solo podía significar una cosa, Mutos.

Eran animales de uno mts similares a hombres lobos, mantenían ciertas rasgos humanos pero la bestialidad, la fuerza y pelaje era de lobo, no distinguían objetivos arrasaban con lo que tuvieran enfrente, tanto es así que una de las bestias vio asomar al fuego cruzado la figura de Katniss y se dirigió con bestial odio contra ella algunos agentes dispararon pero el muto no sentía el dolor. Morpheus salio de entre los escombros y golpeo en el aire contra el muto, que lo desequilibro en el salto, el muto cayo resbalo por el suelo de marfil y choco contra una pared aunque logro mantenerse en sus sobre sus extremidades, morpheus cayo totalmente desprotegido frente al monstruo que se acercaba a el con ira, cuando este se abalanzo sobre el rebelde este activo una granada de mano explotando cuando el muto se acercaba a liquidarlo.

La explosión retumbo en todo el cuarto e hizo caer parte del techo los rebeldes lograron esquivar el derrumbe pero una decena de agentes de paz quedaron sepultados bajo el material, Katniss algo aturdida se refugio donde pudo, Dippet logro acercarse a ella, con un arco y una batería de flechas de combate.

-Sinsajo es hora de irnos y esto, por si las cosas se pusieran feas.- dijo el tuerto.

- No puedo mi familia, esta ahí todavía.

- ¿Perooo..?

- Nada, no me voy a ir de acá.

Los mutos intentaban atacar pero estaban siendo repelidos por armamentos explosivos, el edificio poco a poco empezaba a desestabilizarse.

- No podemos seguir así, unas detonaciones más y nuestra tumba será una pila gigante de escombros- ledijo Keywon a Gale.

- Sáquenla de aquí – Gale señalo a Katniss y antes que Keywon alegara agrego – Ya se.

Lo siento Kat pensó mientras sacaba una arma recortada y disparo al Sinsajo en un hombro, Katniss cayo desplomada por el impacto.

- Salgamos – Ordeno Keywon pero Gale no se movió.

- Yo me quedo ustedes, salgan.

- ¿Estas loco? Vámonos ya.

- No puedo debo sacar a la familia de aquí.

De los pisos inferiores empezó a aparecer gente, eran los prisioneros que se encontraban los calabazos, los primeros de ellos fueron ferozmente destrozados por los mutos, la mayoría eran vagabundos y Adolescentes que quebraron el toque aquella noche, y un mínimo grupo eran rebeldes capturados y entre ellos estaba una muy herida Mila, que de suerte no fue desgarrada por un Muto.

Gale ordeno a Dippet que salga de allí con el Sinsajo, el líder rebelde fue cubierto por Bortel y Pjared mientras corría a poner fuera de peligro a la peliazul, pero las detonaciones hicieron caer aun mas parte del techo, logro sacarla de peligro y ordeno a Keywon que abandonara el edificio junto a ella, era el ultimo momento quedaban aproximadamente menos de dos minutos para que el palacio este sitiado. La cantidad de bestias que quedaban eran tres y quedaron la misma cantidad de rebeldes en el edificio prácticamente en ruinas.

Uno de los Mutos abandono el Hall y emprendió camino a los cuartos traseros donde se encontraba la familia, Gale dio la orden a Pjared y Bortel que le den sus ultimas dos granadas y corran fuera del edificio. Gale activo las granadas y corrió en dirección a los mutos cuando estos estuvieron por agarrarlo salto y soltó las granadas, las ondas expansivas dispararon a los dos mutos contra las paredes que seguían en pie y algo golpeado corrió tras el otro monstruo.

El muto avanzaba a gran velocidad por los pasillos, el muto paso de cazador a cazado, ahora la bestia se alejaba en busca de una nueva presa, menos peligrosa y mas urgente, su olfato lo guiaba hasta los cuartos donde se encontraban Peeta y Prim custodiados por Kinnect. Se detuvo frente a la puerta del cuarto, era una puerta común y corriente tan dura como el papel para aquella bestia y cuando esta se disponía a derribarla Gale, disparo contra ella, el único logro de aquella acción fue poner furioso al Muto, que se volvió ante un Gale totalmente sin plan que ahora lo enfrentaba, estaba rodeado ya sentía los pasos de los otros dos que lo asechaban.
La bestia lo enfrento, mostró los dientes, parecía moverse en cámara lenta como disfrutando el miedo que sentía su presa a la muerte, Gale petrificado solo trataba de hallarse en paz, Un disparo supersónico arraso con la puerta y este golpeo al Muto con violencia que voló sin vida contra una columna, otra vez el movimiento derrumbo parte del techo y fue a dar en uno de los mutos que ya habían alcanzado la posición, Kinnect con una especie de Bazooka estaba parado frente al marco de la puerta, pero el tercer muto reapareció de entre los escombros y araño el pecho de Kinnect que cayo agonizante dentro del cuarto, Gale salto hacia donde estaban Peeta y Prim, otra vez frente a una bestia, este era a un mas grande que el anterior, El soldado herido se incorporo con su bazooka en mano y disparo contra Gale y la familia haciendo un orificio en la pared, el derrumbe del edificio era eminente

- Salten, escapen – dijo entrecortadamente Kinnect.

- Pero… - intentaba discutir Peeta ante el moribundo Soldado

- Yaaa! – Grito el soldado y se abalanzo ante la bestia, y sacando una granada de mano exploto junto a el.

Los tres cayeron sobre el duro asfalto y comenzaron la huida, el ensordecedor ruido del derrumbe y la nube de polvo que cubrió el distrito les dio el camuflaje perfecto. Los tres se escabulleron por unos callejones oscuros, Gale activo la señal de posición y se refugiaron en una alcantarilla.