Muchisimas gracias a todos los que me comentan, son de gran ayuda, y a todos los que me leen que son un maravilloso halago. Ya se acerca el final y queria agradecerles ahora por que soy muy colgado y despues me voy a olvidar.

La despedida

La semana de encierro no escatimo en situaciones incomodas, silencios programados, palabras medidas, miradas esquivas. No se podía negar que Katniss y Gale tenían un conocimiento totalmente absoluto uno del otro, no cruzaron sus ojos en ningún momento uno sabia cuando podía ver al otro sin ser visto. Lo que era fascinante para el que pudiese detenerse a contemplar dicha sincronía, pero sumamente agotador para los protagonistas. Esta situación obligo o por lo menos propicio que el próximo movimiento revolucionario se lleve a cabo cuanto antes. La idea era sencilla un grupo reducido tenia que salir hacia al bosque y llegar con la filmación al distrito 3 que se encontraba al otro lado. Era imperiosa la sagacidad de la comitiva ya que caso contrario les darían caza en el bosque y por obvias razones la aptitud de supervivencia en terreno silvestre.

- Deberíamos ir nosotros tres, si al fin de cuentas no tenemos mucho que hacer acá, hemos demostrado en dos juegos que podemos sobrevivir y… - Trago saliva adivinando el disgusto que iba a generar en su marido y agrego – Ya no lo soporto mas.

- Yo también creo que deberíamos ir, más que nada para sacar a Prim de acá – dijo con serenidad. – Si Gale no esta de acuerdo, una vez en el bosque nos separamos del grupo bajo nuestra responsabilidad.

- ¿Estas de acuerdo conmigo? Creo que eso no pasaba desde nos casamos

- Es verdad, fue en lo único que estuvimos de acuerdo, en que lo mejor para ti era casarte conmigo.- Peeta no abandonaba nunca el buen humor.

- Y es que somos un pareja rara – La mirada de Katniss tenia algunos rastros de ternura

- ¿Por que lo dices?- Desconcertado

- Porque en esta pareja la doncella tuvo que rescatar al príncipe – Y le pego con la almohada en la cara.

La guerra paso de Almohadones a cosquillas y de cosquillas a besos.

- Así que munición gruesa - Sonrío el rubio - ¿Prim fue con Mila?

- Tenemos un rato – y lo volvió a besar.

La habitación donde descansaba Gale era la mas espaciosa, aunque la cantidad de papeles que la inundaban la hacia parecer mas pequeña de lo que era, lo monótono era una cualidad del Bunker, ninguna habitación sobresalía de las otras mas que por sus dimensiones. Una rejilla de ventilación y la puerta era lo único que cortaba el color celeste de las paredes. Gale revisaba el mapa del distrito y conspiraba contra el plan para saber que hacer ante las dificultades, el silencio llenaba la habitación, hasta que la puerta se entreabrió y Peeta saludo

- Gale, ¿puedo?-

- Si pasa.-

- No te preocupes, vengo por un asunto oficial. – El rubio trato de alivianar la situación

- Dime – Su tono era monocorde

- Estaba pensando… - Trato de elegir las mejores palabras

- ¿Que si tu familia puede salir del distrito al bosque y cumplir la misión?- Interrumpió el coronel

- Eh si. Yo se que no es lo mejor pero…-
Buscaba argumentar

- Estoy de acuerdo, pero si Mila los acompaña.-

-Claro si. - Peeta estaba sorprendido por el sobreentendimiento de Gale. – Bueno no lo molesto más.

- Espera Peeta quiero decirte algo, Mila es un gran soldado pero su ganas de demostrarlo le juegan en contra – Explicaba Gale

-No se a quien me hace acordar- dijo y soltó una sonrisa cómplice

-Por eso mismo, sabes lo fácil que es ponerse en riesgo en esta situación y…

- ¿Quieres que cuide de ella? te prometo que ira y volverá sana y salva. – Peeta era ahora el que adivinaba intenciones

- No, una vez que estén allá no la dejes volver.

- ¿Por que no? ¿Qué pasa? – centro en los ojos de Gale

- Peeta conozco a Wolf. Y se que cuando el video salga a la luz, nos tratara de cazar a toda costa antes de aceptar la derrota, hasta si eso implica destruir todo el distrito

- Pero entonces vayámonos todos.

- No podemos, el resto lo sabíamos desde siempre. Mila también, por eso te pido a ti que no la dejes volver y no a ella.

El rubio sabia que no estaban negociando, así que sostuvo un rato la mirada en el, la distancia a la que estaban uno de otro no era mas de un metro pero nunca dos personas estuvieron tan lejos. Eran lo opuesto el uno del otro, uno no tenia el valor de quedarse junto a lo que amaba, pero tenia el valor de aceptar la muerte, el otro se arriesgaba por estar junto a los que ama, pero estaba solicitando una vía de escape.

A la mañana siguiente se anuncio que esa misma medianoche seria la partida, Peeta intento convencer a Gale que revea la situación, no podía dejarlo esperar su muerte, no por redimirse, pero la decisión estaba tomada tanto por el como el resto de los rebeldes, un grupo mas grande llamaría la atención de los rastrilleros del bosque y seria un trabajo simple para ellos cazarlos.

La preparación de equipos, de la tarde se volvió un juego de escondidas, Gale y Katniss se escondían del otro, Peeta de Katniss, Prim de Gale y este a su vez se escondía de Mila y todo para evitar situaciones confesiones, explicaciones y despedidas.

Cuando la luna entro a escena el contrarreloj apuro al tiempo y para cuando estuvo todo listo la hora de la partida obligo a improvisar, la familia y Mila quedaron frente al grupo, Gale ensayo uno de esos discursos armados sobre el valor y los sacrificios que poco tenían que ver con lo que debía decirle a los viajeros. Luego el orden se desarmo y el morocho llamo a Peeta aparte

- Canciller, debo pedirle algo

- Si, dime Gale

- Toma esto – y le entrego los cilindros con los que hizo caer el túnel en la escapada – Necesito que una vez salidos del túnel que lleva al bosque lo hagas derrumbar.

- ¿Estas loco?

- No puedo permitirle volver y no puedo permitirme huir, así que es lo mejor. Por favor.

- Entonces ve a despedirte – y miro los cilindros con cierto desprecio.

- Peeta, otra cosa. Katniss tuvo mucha suerte de encontrar alguien como tu, eres un gran tipo.

Peeta supo enseguida a todo lo que se refería Gale con ese comentario, así que apretó la mano fuerte del morocho, este era todo el gesto amistoso que le permitiría Gale, luego volvió a donde su familia que estaba hablando con un Keywon y Pjared. Gale pidió permiso a Tims y Dippet para robarle un instante a Mila.

- Confío en ti para que este video llegue a las autoridades de los otros distritos, ¿si?

- Eso es lo que tenes para decirme, que cuide el video. Soy una estupida parada enfrente de un estupido, se lo que va a pasar, sabes lo que va a pasar y es lo único que tenes para decirme que cuide un video.

-Eh, es quizá el único movimiento que tenemos, esto lo decide todo.

- Ah claro, lo olvide, eso es todo lo que importa.

- No Mila, no entiendes.

-Explícame entonces o ¿que?, ¿me besas, me rescatas y siempre por una razón suprema que nunca voy a saber por que no entiendo? En ese caso trata de explicármelo.

- No puedo bajar la guardia, no en esta situación, eres lo único bueno que me paso desde… –Ahí se detuvo para no mencionar la muerte de Prim y la culpa – Desde la guerra contra el capitolio, no puedo permitirme mas por que si te pasa algo no podré salir nunca mas.

- Ahora es eso ¿y antes? Y antes era otra cosa, yo no soy mas que algo a proteger, no se que paso entre tu y el Sinsajo, no se que fue en lo que fallaste, pero yo no voy a ser tu redención, yo estoy aquí para que me ames o no, pero no para ocupar el lugar de lo que no pudiste proteger, ¿me entendiste?

Gale asintió con los ojos fijos en las mejillas húmedas de la peliazul, podía agregar algo, hasta ser condescendiente pero le era más fácil dejar las cosas así. Después de la pelea se unieron al resto del grupo, la primera en recibir a Mila fue Prim. Gale saco del bolsillo una medalla al valor que había recibido en condecoración por rescatar a gente en el bombardeo del doce y se detuvo a mirarla, sabia con que intención la había puesto en su pantalón, pero era talvez la que provocaría la reacción mas dolorosa de todas en esta despedida, junto valentía y se acerco a la niña.

- Prim – Saludo pero la nena se refugio detrás del espacio que había entre las piernas de su madre y Mila.

- Prim, dale una oportunidad, es un tonto pero no es malo- Mila alentó a la nena

- Prim quiero que tengas esto, me lo dieron porque creyeron que era valiente, pero tu eres mucho mas valiente que yo y te lo quiero regalar.- La nena estiro la mano y cuando agarro la medalla rápidamente se abrazo a las piernas de su madre

Cuando Gale levanto los ojos estos coincidieron con los de Katniss, por la eternidad se miraron fijo, claro que esta eternidad duro unos segundos nada mas. Munhis anuncio que era hora de partir y a El solo se le ocurrieron tres palabras que prefirió guardar, ella también escogió callarse, pero aquella mudez no era hostil, sino de despedida, como si por fin hubieran entendido que el silencio siempre fue su idioma.