Desperté. Los rayos de sol se filtraban por la ventana iluminando la habitación. Le debía pedir a mi madre permiso para ir a ver a Edgar, si él venía a este mundo lo más probable sería que le mataran. Unos golpes sonaron en la puerta.
-¿Si?- pregunté.
-Cariño ¿Estás despierta?-era la voz de mi madre, bien, justo a la que necesitaba. Mi madre entró, llevaba un hermoso vestido color anaranjado y negro.
-Mamá... - murmuré.
-¿Si, cielo?
-¿Podría ir a ver a mi prometido?-ella me miró al principio con tristeza y luego parecía algo enfadada.
-¿A Edgar? ¿Para qué?-preguntó.
-Le prometí que estaría en contacto con él para que no se preocupara...
-Tengo algo mejor, en la biblioteca de palacio hay un libro que te permitirá comunicarte y observar el mundo humano, si esperas te lo traigo en un momento-yo asentí. Charlie tenía razón, mi madre era muy amable. Me levanté y me vestí con un vestido que había de tonos azul marino y verde turquesa. Me imagino que era para mi ya que había una nota que ponía: ''para la señorita Lydia''. A los pocos minutos llegó mi madre con un libro de tonos morados y dorados.- Con decir el nombre de la persona que está en el mundo de los humanos, directamente aparecerá su imagen.
-Gracias madre-contesté.
-Anda, no es nada, pero sal un poco ha aprovechar el día, que hace muy bueno, o al menos sal al jardín-yo asentí.
-Eso haré-salimos de la habitación y me guió al jardín, era muy amplio con unas plantas y flores de todo tipo, parecía el paraíso.
-Cielo,me voy a dar el paseo rutinario para ver que tal está el pueblo, dejaré a Charlie por si necesitas algo, pero no te vayas del palacio ¿De acuerdo?-yo asentí. Mi madre se fue y yo me senté en un banquito de color blanco. La vera es que Charlie no era mala persona. Abrí el libro, no había nada escrito, claro, debía decir el nombre de Edgar -.-"
-Edgar Ashenbert-murmuré, pero el libro no mostraba nada, no podía ser, ¿Porqué no mostraba nada? A lo mejor el libro era erróneo..."Con decir el nombre de la persona que está en el mundo de los humanos" ¿Y si Edgar no estaba en el mundo de los humanos?, no, él me dijo que no vendría si no me quitaba el colgante. Me levanté dejando el libro sobre el banco y me puse a dar vueltas nerviosa por el jardín, ¿Por qué no funcionaba?.
-Lydia... -oí un murmullo entre los árboles casi a las afueras del jardín, me acerqué con algo de miedo.
-¿Quién me llama?-pregunté.
-Ayúdame...-me metí entre los árboles sin pensármelo dos veces, debía ayudar a esa persona. De repente me vi rodeada por árboles y tuve miedo, mucho miedo, mis piernas temblaban.
-¿Dónde estás?-nadie respondió. Empecé a oír a las hojas moviéndose. ¿Quién podía ser? No creo que nadie se atreviese a matar a la princesa. No, debía ser algún animalito. Me quedé quieta. El ruido paró al momento. Sería mejor ir de nuevo a palacio. Empecé a caminar de vuelta, o eso creía. Los ruidos empezaron a sonar de nuevo y estuve a punto de entrar en pánico.
-No tengas miedo-vi a Edgar de reojo.
-¿Qué haces aquí?-me tranquilicé al instante, no había sido ningún asesino ni nada por el estilo.
-Te quería ver a toda costa-Edgar se acercó a mi y me agarró por la cintura.
-No deberías estar aquí, si te encuentran,te matarán... o algo por el estilo.
-Pero dime, ¿Cuándo volverás conmigo?-preguntó en mi oído. Un escalofrío me recorrió de arriba abajo.
-Lo...lo siento, pero no lo sé-contesté.
-¿Y qué haces mientras estás aquí?-preguntó.
-Edgar, vine ayer, ¿Qué quieres que haga?, Mi madre se va a morir pronto, debo estar con ella un tiempo.
-¿Tu madre está viva y en este mundo?-Yo asentí.
-De acuerdo, te esperaré-me giró para que estuviésemos cara a cara y me besó.-Pero no me olvides, mi princesa, y no te hagas daño-me acarició la mejilla.-Déjame verte por última vez en el baile de hoy donde presentaran a la princesa...
-¿Estás loco?, Si la reina te ve o simplemente los soldados... no sé que te pasará-murmuré.
-Espero verte en el baile-Edgar se marchó, maldita sea-si giras 180 grados volverás al jardín.-Bueno, al menos, no me iba a quedar atrapada en ese bosque. Ahora había un problema,si Edgar venía, me descubriría. Bueno, no puedo hacer nada. Llegué al jardín y vi que Charlie también estaba allí, cuando me vio vino corriendo.
-Gracias a dios que se encuentra bien princesa, creí que la había pasado algo.-Yo sonreí a modo de disculpa.
-No te preocupes tanto por mi Charlie-él sonrió, su sonrisa era dulce.
-Esta tarde se va a celebrar una fiesta en tu honor para que todo el pueblo te conozca, su majestad me mandó enseñarle vestidos para la fiesta. Yo asentí lentamente y Charlie me guió a una habitación en la que sobre una cama enorme habían varios vestidos preciosos, pero uno me cautivó nada más verlo. Era verde con tonos azul clarito y también con unos guantes a juego.
-¿Cuál elige?-preguntó Charlie.
-¿Qué te parece este?-pregunté cogiendo el vestido.
-Creo que le quedaría precioso-contestó.-Será mejor que se lo vaya poniendo, ya está atardeciendo.
-De acuerdo, eso haré-contesté, Charlie llamó a Ichigo y ella me ayudó a vestirme.
-Su madre debe de haber llegado ya-dijo Ichigo de repente.
-Menos mal, sin ella no me atrevería ir al baile.
-Usted se lleva muy bien con su madre, estoy alegre de que sea así y no al contrario.-Me hizo el pelo y me pintó. Me miré al espejo, estaba irreconocible
-Muchísimas gracias Ichigo.
-No tienes por que darlas, para eso estoy, para servirla en todo lo que pueda-Yo sonreí.-Ahora vaya con su madre, la fiesta está por empezar-me guió con mi madre y fuimos a la fiesta, había mucha gente, todo el mundo fijaba su mirada en mí, pero Edgar no estaba allí, gracias a dios. Bailé casi toda la noche sobre todo con Charlie, la gente se empezó a marchar.
-Charlie, ¿No tienes intención de bailar con alguien más?- pregunté. Él sonrió, su sonrisa era cálida.
-No, princesa.
-Pero... ¿Y tu esposa?
-No tengo-contestó él.
-¿Y novia? Eso si tendrás ¿No?-Él negó lentamente.
-¿Y te gusta alguien?
-Sí-contestó.
-¿Y no prefieres bailar con esa persona?
-Princesa, en estos momentos solo tengo ganas de seguir bailando con usted.
-Por favor, trátame como a un igual, no como a una princesa... se me hace raro.
-Si es lo que desea...
-Si, por favor -pronto nos fuimos todos a dormir. Había sido un buen día, y la verdad es que Charlie era un buen chico.
Continuará lo antes posible. Parece que un nuevo sentimiento nacerá por Charlie-LOVE. ;P
