El Epilogo
El auto oficial por pedido de Gale desvió su camino para pasar por las minas del distrito 12, las minas no habían cambiado mucho, todavía ocupaban al 80 % de los hombres mayores de 16 años del distrito, el sector comercial contaba con una cantidad de tiendas un poco más grande de lo que recordaba pero la geografía la gente no había cambiado mucho, el auto ingreso por el arco que daba la bienvenida a la aldea de los vencedores, allí conservaban su casa los vencedores alentados por el clamor popular, ya que habían sido los primeros en arriesgarse en la rebelión, el auto se detuvo junto a una de las dos únicas casas de la aldea,( en el lugar donde estaban destinado para futuras casas se habían construido espacios recreativos).
Gale bajo primero, seguido por Mila que había decidido acompañarlo para conocer el donde había crecido su novio, aunque claro la visita no incluía muchas paradas, todo todavía estaba muy fresco para los reencuentros, en sus manos se notaba evidentemente que no sabía bien lo que iba a decir, la puerta se abrió y Gale saludo afectivamente a Haymitch
- Galee, es extraño verte por acá
- Vine a cumplir una promesa con un viejo amigo – y saco de un bolsillo el broche de Wolf
- ¿Cómo? ¿Esto es de…?¿Por qué?
- Creo que debemos hablar.
Gale le relato a Haymitch la historia de Wolf, que llevaba el nombre de la madre una señora del distrito 12 con la que Haymitch había tenido una aventura y harta de los maltratos de este decidió criar sola a su hijo y nunca contarle.
-Me dijo que lo comprende, que sabe lo que los juegos le hacen a las personas, eran un gran soldado y un buen amigo.
Haymitch no salía del estupor, se mantuvo un rato en silencio y luego agradeció a Gale que se lo contara.
Un rato después Gale con la excusa de que llevaban retraso dejaron solo al viejo para que pudiera acomodar sus ideas.
Al salir en el jardín lindero estaba la pequeña Prim jugando sentada arriba de una piedra tal como veía a la otra en sus sueños pero esta vez no necesito ni hablar, la niña al ver a Mila salió corriendo y gritando a abrazarla, la nena volvió a dar un grito de alegría cuando la Peliazul le conto algo al oído, no duro mucho el secretismo por que la Nena empezó a cantar "son novio, son novios".
Se encaminaron al auto y Gale volvió la vista atrás, ahí en el pórtico permanecía parada Katniss con la mirada fija en él. Ninguno de los dos supo quién sonrió a quien primero pero nadie puede negar la reciprocidad. El silencio se había vuelto su idioma pero esta vez las palabras mudas eran de amistad.
¿Quieren saber si se reconciliaron? Lamentablemente eso es trabajo del tiempo.
