-Yo no pienso dejar que la utilices-era la voz de Charlie.
+El que la está usando eres tú+y ese era el chico extraño Edgar.
-¿Tú qué haces en esta mundo si se puede saber?
+Pienso llevármela conmigo.
-No podrás, ella está enamorada de mí.
+No me hagas reír, ella solo me desea a mí.
-Si eso fuera verdad, ¿No crees que ya estaría entre tus brazos?
+Ella se va a casar conmigo.
-Eso ni lo pienses, ella solo me quiere a mí-estaban hablando sobre una chica, de eso no había duda, pero de quién.
+Eso ya lo veremos.
-Lo mismo digo, humano inservible, pero dime ¿Qué la intentarás hacer?
+Tan solo la diré que venga conmigo, tú no tienes oportunidad de intervenir+Charlie amaba a una chica y por mi culpa, que siempre le hacía estar conmigo, la iba a perder...+ Alguien está llorando cerca de aquí+Me dí cuenta de que era verdad, no sé cómo había acabado llorando, me escondí tras una oscura esquina y intenté tranquilizarme, si me descubrían...
-Tienes razón, pero fuera solo está...¡Lydia! Separémonos y vayamos a buscarla-Oí unas pisadas que se acercaban, me senté sobre el césped, si no hacía ningún ruido a lo mejor me confundían con las sombras.
+Te encontré+levanté la mirada era Edgar que me tendía la mano, la acepté, no estaba en condiciones de rehusarme, su mano era cálida y por algún motivo la notaba familiar.+¿Qué te ocurre Lydia?
-Para usted princesa Lydia-le dí un bofetón y me fui corriendo ¿Por qué había actuado así?No debía haberle golpeado, él no había hecho nada, pero si no hubiera sacado ese tema con Charlie, yo nunca me habría enterado y seguiría siendo feliz.
-Lydia-sama, ¿Qué la ocurre?-Era Ichigo, yo la abracé y me puse a llorar.
-Yo...Yo...-vi que estaban Charlie y Edgar al otro lado de la sala.
-Por favor Ichigo, ¿podríamos hablar en otra sala?-Ichigo asintió preocupada, la cogí de la mano y la llevé a mi habitación.
-¿Qué la ocurre Lydia-sama?
-Yo... Ichigo ¿conoces de quien está enamorado Chalie-kun?-Ichigo me miró extrañada.
-Que yo sepa solo tiene ojos para usted Lydia-sama
-Pero antes hablaban sobre una chica a la que amaban y conocían los dos, y los dos querían ganarla.
-Lydia-sama, en el amor no se gana ni se pierde, es cuestión de quien se quiere de verdad y quien es solo un refugio que te consuela en tus momentos malos, eso debería saberlo Lydia-sama
-Si, yo... lo siento mucho Ichigo, no debí haberte interrumpido de lo que estuvieses haciendo.
-No digas eso Lydia-sama, está bien que me pida ayuda en este tipo de momentos-dijo con una sonrisa antes de marcharse.
-Espere por favor, Ichigo- Ella se volvió con una sonrisa.
-¿Qué la ocurre Lydia-sama?
-¿Po-po-podrías avisarme cuando el caballero Edgar-kun esté dormido?
-¿Porqué quiere que haga eso?
-Yo... antes le di un bofetón sin razón y quiero ponerle una carta de disculpa, pero si me pilla mientras le dejo la carta no sé que será capaz de hacer por eso...
-Claro, la avisaré-se fue. Ese Edgar seguía con Charlie ahí abajo, me miraban como si fuera un fantasma.
-Buenas noches, chicos-murmuré antes de irme a mi habitación. Debía escribir la carta de í papel y pluma y me puse en ello.
Yo lo siento mucho Edgar-sama,yo no tenía intención de haberle dado una bofetada, eso solo que estaba algo... nerviosa y no sabía cómo actuar, perdóneme por haber actuado de esa forma tan infantil aún siendo de la nobleza, aun siendo una princesa.
Me eché en la cama a esperar que Ichigo viniera.
-Lydia-sama, debemos ponerle la ropa para dormir.
-Claro-las sirvientas entraron y me pusieron un camisón atado en la cintura con un lazo rosa. Después de eso se fueron y me volví a la cama. Al rato vino Ichigo.
-Lydia-sama, creo que el señorito ya se durmió.
-Gracias Ichigo.-Salí de la habitación y me fui hacia la habitación de Edgar. Cuando estuve ahí metí la carta por debajo de la puerta y me fui.
-¿Qué?- Me giré, ese tipo. Edgar me agarraba del brazo. Me estiró y me metió en su habitación.-Suélteme, por favor Edgar-kun. Entonces me tiró sobre la cama, no podía usar magia de ataque, busqué algo afilado ¡Bingo! Había un pequeño cuchillo sobre la mesilla.
-Querida, llevo mucho esperando esto-Fui a gritar pero Edgar me tapó la boca poniéndose encima mío. ¡Iba a ser violada! No podía dejar que eso pasara. Cogí el cuchillo, pero algo me impidió clavárselo. Empecé a forcejear y conseguí quitármelo de encima.
-¡Es usted un cerdo!- Me levanté de la cama.-Luchas por una chica y ala vez te diviertes con otras. Espero que esa chica se quede con Charlie-sama. Me fui corriendo a mi habitación, pronto me quedé dormida. Mañana sería el día en que lucharía por mi misma.
Continuará...
