Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto!
Lo único mío es la historia.
Yami Akarii
Capitulo III
Razones
Abrí mis ojos lentamente, ya sabía muy bien que esto no era una pesadilla, me incorpore lentamente y me di cuenta de que no estaba sola, el mismo chico estaba sentado del otro lado de la mesa, me senté frente a él, no sé por qué razón había una pequeña esperanza en mi de que él me comprendería.
-¿Dónde está mamá?- le dije un poco nerviosa.
-Marco en la mañana, dijo que no te dejara sola- me dijo sin expresión alguna.
-Al menos se preocupa por mí- dije sumida en mis pensamientos.
El chico no decía nada, yo aún quería saber por qué estaba ahí exactamente, mi madre no me había dicho mucho, no entendía que era lo que pasaba del todo, pero debía intentar algo más, pareció que ayer mis palabras lo hicieron pensar un poco, tal vez si era sincera con él podría lograr saber la verdad.
-Ayer no pude terminar- le dije logrando atraer su atención. Me miro de reojo y se quedó en silencio por lo que decidí continuar –Nunca supe más de mi padre, él nunca se dio cuenta de lo que había pasado con Yami-chan, pero aún tengo la esperanza de que regrese, no han pasado más que 8 meses de la muerte de mi hermana, después de su muerte asistí con una psicóloga, mi madre se negó a acompañarme, ella decía que estaría bien, pero veo que me equivoque- agache la mirada al darme cuenta de la realidad.
Me quede en silencio mirando la nada, fue un silencio muy largo, no quería seguir, el parecía no ceder a nada de lo que le decía, después de un momento sonó un timbre, inconscientemente revise el bolsillo de mi pantalón de mezclilla para buscar mi celular pero no encontré nada, mire al chico y me di cuenta de que era su celular, lo saco de la bolsa y contesto presionando un botón.
Al contestar el teléfono el solo comenzó a asentir y respondía con monosílabos, no podía escuchar nada pero me asunte al ver el rostro del chico después de haber escuchado algo tras el teléfono ¿Qué está pasando?
-Eso no era parte del teatro- dijo con el ceño levemente fruncido poniéndose de pie de la silla, parecía estar ¿asustado?
-Quiero hablar con ella- le dije con desesperación al no saber que pasaba.
-Ah colgado- me dijo con algo de nervios.
-Pero ¿Qué paso? ¿Por qué estas así? ¿Qué te dijo?- estaba muy nerviosa y desesperada a la vez.
-Ella me dijo que hay una carta bajo el colchón, tienes que leerla- me dijo viendo el colchón que está en el rincón.
Me apresure a buscar la carta y efectivamente, había un sobre blanco justo como me dijo Itachi, me apresure a abrirlo que hasta rompí el sobre de la desesperación, vi la carta y la comencé a leer:
Sakura:
Espero hayas disfrutado la comida que prepare para ti, la hice con mucho cariño, pero no te preocupes, no use ninguna clase de veneno, puedes estar tranquila, no morirás envenenada mi niña, pero bueno, quería expresarte todo lo que siento al tener una "hija" asesina como tú, quería que supieras que estaré bien sin tu padre y sin mis "dos" hijas, la única diferencia es que a la única que extrañare es a mi pequeña Yami, pero en fin, lee bien las siguientes palabras, piensa bien cada una de las cosas que te escribí en el siguiente verso:
Sakura querida, todas las noches que pasabas llorando por tu hermanita y por tu padre, eran música para mis oídos, no podía evitar ir en la madrugada en frente de tu cuarto para escuchar como sufrías por la culpabilidad de todo, y así es, tu eres la culpable de que parte de mi vida la haya desperdiciado, si no hubiera sido por ti yo jamás hubiera corrido a tu papá, Yami nuca habría muerto y nada de esto estaría pasando; desafortunadamente las cosas no son así, yo tengo que pensar todas las noches en una forma de que pagues todo lo que me hiciste, si tu nuca hubieras estado en mi camino tu padre hubiera sido solo mío, pero lamentablemente comprendí tu forma de pensar, creíste que por que era una desconocida que llego a la vida de tu padre podrías competir contra mí, pero después de tantos años intentando ganarme tu cariño y amor como una verdadera madre jamás me quisiste ver como tal, preferiste refugiarte en tu mundo pensando que tu madre algún día despertaría de ese "sueño" infinito en el que cayó, pero temo decirte que Mebuki no está soñando, no, ella está muerta, al igual que Yami; creíste que te saldrías con la tuya desasiéndote de tu media hermana, yo sé muy bien que cuando nació la viste como un estorbo y desde siempre pensabas en como deshacerte de ella, pero no dejare que ella muera en vano, pagaras por todo lo que me hiciste… pero no creas que soy mala, no mi niña, yo te amo y para que veas lo mucho que te aprecio y te quise como hija te dejare que te reúnas con Mebuki, al fin podrás ir con tu verdadera madre, y no te preocupes por tu padre, solo le diré que no pudiste más con la culpa y que desapareciste, ahora ya no me estorbaras y podre rehacer mi vida con él. Espero algún día entiendas que todo lo que hago es por tu bien, no permitiré que arrebates la vida de otra persona, nunca fui tu madre de sangre pero yo te cuide por más de 8 años, al menos pudiste haber permitido que tuviera mi propia hija, no una tonta que solo me llamaba "mamá" por compromiso.
Atte. Tu madrastra Midori
¡Dulces sueños!
Cuando termine de leer la carta me quedé sorprendida, perpleja, enojada, decepcionada, al fin podía saber la razón por la que estaba ahí y resulta ser un simple rencor creado y fantaseado por la persona que llegue amar hasta el punto de decir que era mi madre, me hizo recordar bastantes cosas que en parte eran ciertas, no pude evitarlo y comencé a llorar mojando el papel frente a mis ojos, escuche como Itachi se acercaba a mí, no podía más, me puse de pie y me abalancé a los brazos de ese desconocido, él no era una mala persona, yo lo presentía, quería desahogarme y no pude evitar soltar todo de un grito.
- ¡Al principio yo pensaba que sería una intrusa pero… ¿Qué más podía pensar? Tenía solo 10 años cuando llegó de sorpresa a mi casa, yo no podía aceptar que de la noche a la mañana mi padre cambiara a mi mamá, solo tenía tres años muerta y es verdad que me sentí muy mal al ver eso, pero con el paso del tiempo aprendí a quererla como una verdadera madre, nunca conté absolutamente nada sobre mi pasado a nadie, porque lo que yo sentía por ella era muy similar al amor de madre e hija, pero ¿Qué podía hacer? Si para ella todo esto fue un engaño, entonces ¿yo soy la que debo sufrir?!- dije renegando por todo lo que había leído, por todo lo que había creado en mi tonta cabeza.
-No entiendo muy bien lo que pasa- me dijo muy confundido.
Él no me había respondido el abrazo, solo yo estaba abrazada a él, por alguna extraña razón me sentía un poco identificada con sus sentimientos, aunque sin saber exactamente porque tenía este presentimiento. Después de varios sollozos me aparte de él, lo mire a los ojos y seque mis lágrimas, no quería recordar más mi pasado y no le conté más.
-¿A qué hora vendrá?- le dije tratando de sonar fuerte y decidida, algo que me costaba mucho trabajo.
Su primera reacción fue como recordar algo malo, esto ya me daba un mal presentimiento, después de eso comenzó a moverse como loco en toda la habitación sobándose las sienes y despeinándose el cabello lacio.
-¡Itachi! ¿Qué está pasando? ¡Dímelo por favor!- No recuerdo el momento en el que comencé a exigirle cosas y olvide que era cómplice de la persona que en estos momentos me hacía sentir decepción y repulsión al mismo tiempo.
-Sakura, yo no puedo hacer esto, ella no dijo que tendría que hacer algo así, pero si no lo hago mi hermano menor morirá- me dijo enredándose en sus propias palabras, no pude entender absolutamente nada.
-No entiendo lo que dices ¡habla claro!- llego un punto en el que no me importo nada, decidí gritar hasta obtener respuestas.
-¡No hay nada que debas entender! Es simple: o te mato o mato a mi hermano menor!- soltó sin pensarlo con una expresión furiosa y golpeando la mesa.
Me sorprendí bastante, ¿acaso estaba diciendo que tenía que asesinarme?, abrí mis ojos lo más que pude y comencé a sentir una tristeza enorme, esto parecía un clase de juego, no entendía que tenía que ver su hermano en todo esto ¿acaso le había hecho algo al hermano de Itachi? No quería quedarme a preguntar, tan pronto como reaccione corrí hacia la puerta mientras el miraba la mesa con los puños cerrados. Justo cuando llegue a la puerta escuche como se calló una de las sillas de la mesa asustándome y alentando el proceso en el que abría la perilla de la puerta, logré girarla pero cuando quise abrirla sentí como el pelinegro que estaba detrás de mí me tomaba de la cintura cargándome y evitando que saliera, me llevó hasta la otra silla y me dejo en ella, en el camino yo pataleaba y manoteaba haciendo lo que podía pero cuando me soltó me miró fijamente y note algo extraño en él.
-No te vas a ir de aquí, si quieres salir viva de esta tendrás que ayudarme a tampoco salir afectado- me dijo con el ceño muy fruncido y con los ojos llenos de decisión, por un momento me quedé atrapada por esos ojos negros que me miraban de esa forma, sentí algo en mí, era la oportunidad que estaba buscando y no la desaprovecharía.
-Tienes que pensar pronto, me advirtió que llegaría en una hora y que si no me había desecho de ti todo lo que hice se iría a la basura- me dijo nervioso.
-Primero explícame qué está pasando, ¿ella tiene a tu hermano?- le pregunte pensando lo más pronto que podía.
-No, ella me convenció diciéndome que pagaría el trasplante de mi hermano menor y que ya no tendría que esperar más tiempo, él tiene un problema en su corazón y no le queda mucho tiempo de vida, debido a esto lo pusieron en una lista de espera pero han pasado casi 9 meses desde que espero algún aviso pero nada, hace dos semanas en un chequeo el doctor me dijo que era urgente la cirugía, que si no había un donador que lo mejor sería despedirse ya que a lo mucho le quedaban dos meses, Midori era una de las enfermeras que lo acompañaba y escucho todo lo que me dijo, cuando el doctor se fue se acercó a mi diciéndome que ella me ayudaría, dijo que solo era una broma de mal gusto, que tendría cámaras y que solo sería cuestión de dos días, pero que no tenía que decir absolutamente nada a nadie y que cumpliría con todo lo que me ordenara, me di cuenta de que no era una broma cuando se fue muy enojada, pero no podía hacer nada, la vida de mi hermano está de por medio, además nunca pensé que llegaría a estos extremos- me dijo entre desesperado y asustado, cada una de sus palabras me dolían en el fondo, después de todo yo sabía lo que se sentía perder a una hermana y sentirse responsable de eso.
-¿Dónde estamos?- le dije pensando en una idea que por más tonto que parezca saque de un cuento infantil.
-¿Que tiene que ver eso?- me dijo sin entender.
-Ella dijo que te deshicieras de mí ¿no es cierto? Eso va a creer, solo necesitamos un animal, lo mataras, dejaras un poco de sangre en el cuarto y te desharás de él, pero necesito saber si hay algo que nos pueda servir a nuestro alrededor- era una idea sádica pero no podía ingeniar algo más en ese momento.
-Perfecto, cerca de aquí hay un rio, espera aquí- dijo apresurándose a salir.
-Con cuida…do- dije cuando él ya había salido, deposite todas mis esperanzas en él, solo necesitábamos apresurarnos.
Espero les esté gustando mi historia n.n
Acepto comentarios que me ayuden a mejorar! No lo olviden :P
Gracias por leer!
