South Park no me pertenece, es propiedad de Trey Parker y Matt Stone.

°/…/(*-*)/. Capítulo Siete. /(*-*)/…/°

°/°/ Advertencia: Lemon Slash: Style /°/°

—Esto…—Planto sus labios en los de él, en un beso lento, disfrutando el sabor a café que estos poseían. Tweek abrió los ojos lo más que pudo al sentir eso. Lentamente cerró los ojos, y correspondió el gesto, saboreando el sabor a menta de los labios del chico de chullo azul.

El beso era lento y calmado. Pero no perdía su toque apasionado. Craig sonreía internamente, después de meses queriendo probar esos labios, al fin los podía besar. Lentamente, y al sentir la falta de oxigeno, se separo de él, dejándolo no solo confundido, si no completamente rojo. Sonrió ligeramente, haciendo que el sonrojo del rubio se extendiera por todo su rostro.

—C-Craig…

— ¿Si?

—Ngh ¿P-porque m-me hiciste eso?—Pregunto sintiéndose muy avergonzado. Y como no, si el chico acaba de ser besado.

—Porque… me gustas.

Vaya que directo. Tweek sintió como los latidos de su corazón se hacían más frenéticos con solo escuchar esas dos palabras. Lo miro con los ojos bien abiertos, tratando de encontrar que decir, sin embargo, los únicos sonidos que salían de sus labios eran "Ngh" y "Gah" lo típico. Craig sonrió con ternura, tomo su rostro entre ambas manos y volvió a acercar sus labios a los de él, deteniéndose a solo dos centímetros de distancia. Podía sentir la suave respiración del chico, y ese aroma a café que tanto amaba.

—Respóndeme algo Tweekers. ¿Yo te gusto?

— ¡Gah! ¡Es mucha presión!—Exclamo el chico.

—Solo necesito un sí, o un No. —Pronuncio Craig. Regreso su mirada a la de él, su sonrojo se negaba a desaparecer, a decir verdad. Este crecía más por cada segundo que pasaba, tanto que fácilmente se confundía con el cabello de Kyle, pero eso no es lo importante. Tímidamente asintió haciendo que la sonrisa de Tucker se hiciera más grande, y… que no perdiera tiempo en unir sus labios, en otro beso, un poco más exigente que el anterior. Tweek no dudo en corresponder. Estaba feliz, al fin, después de meses de estar enamorado de ese chico tan frío y apático, podía ser feliz a su lado. Sonrió internamente.

—Supongo que está de más, preguntarte si quieres ser mi novio ¿Verdad?—Pregunto una vez se separaron.

—B-Bueno, supongo. —Respondió Tweek con una diminuta sonrisa en el rostro. — ¡Gah! Debemos regresar abajo, si no todos van a pensar que estamos haciendo cosas indecentes, y Eric nos correrá de su casa por hacer eso. —Exclamo separándose violentamente de Craig que rió por la actitud, de su ahora novio.

—Vamos Tweekers, podemos divertirnos un rato. —Le dijo con una sonrisa nada inocente en el rostro. El sonrojo de Tweek volvió a hacerse más grande al encontrarle el doble sentido a esas palabras.

—N-No. —Respondió. —T-Tal vez después.

Craig no pudo evitar reír ante esa respuesta, mientras que el rubio exclamaba una de sus incoherencias.

...

Era sábado, y como cualquier adolescente de 17 años de edad, todos se encontraban en sus respectivas casas, viendo la televisión o haciendo cualquier otra cosa. Algo que no tenga nada que ver con el Colegio.

El Team Stan se encontraba en casa de Kyle, platicando de cosas sin sentido. Tenían que aprovechar que los padres del pelirrojo no se encontraban, y que su hermano estaba en casa de Rubí, junto a la hermana de Kenny y el chico gótico: Georgie.

—A mi no me engañan, algo hay entre ustedes dos. —Les dijo Kenny a Stan y Kyle, que estaban ligeramente sonrojados y se veían de reojo completamente nerviosos. Kenny los miraba con seriedad, y Cartman se burlaba de Kyle. — ¿Y bien?

— ¿Y bien qué?

—No se hagan. Los conozco perfectamente, no tanto como al gordo este, pero los conozco. —Pronuncio, Cartman lo insulto por haberle dicho gordo, que aunque ya no lo estuviera aun le seguían llamando así. Stan suspiro, después de todo, no podían ocultarle a ellos la relación que estaban llevando él y su mejor amigo. Kyle también suspiro, preparándose para las posibles burlas que Cartman no dudaría en hacer.

—Sí, hay algo que tenemos que decirles pero… no le pueden decir a nadie. —Dijo Stan algo avergonzado.

—No le diremos a nadie, hablen.

—Bien, yo y Kyle… somos novios.

Silencio. Kenny los miro algo sorprendido, no tanto, después de todo él ya sospechaba que esos dos terminarían dándose el culo, aun así la noticia le cayó de sorpresa. Cartman los veía con simpleza ¿Eso era lo que no querían decir? no hacía falta que lo dijeran, todos ya sabían que esos dos súper mejores amigos, terminarían siendo maricas.

—Wow, pues… Felicidades. —Les dijo Kenny con una sonrisa sincera. Ambos chicos le regresaron la sonrisa, sintiéndose aliviados de que él lo haya tomado de esa manera. Posaron su mirada en Cartman que seguían viéndolos con simpleza.

—No tienes nada que decir Culón. —Le espeto el judío.

—No. Sabía que eras un jodido judío maricon. —Dicho esto le sonrió con burla.

— ¡Eres un hijo de puta!—Exclamo Kyle haciendo el ademan de aventársele encima para golpearlo pero Stan lo detuvo, tomándolo del brazo.

—No pueden decirle a nadie.

— ¿Por qué no?

—Porque si los demás se enteran, entonces la noticia no tardara en llegar a oídos de nuestros padres… y no queremos que ellos se enteren. —Dijo Kyle.

—Tarde o temprano se enteraran. —Kenny los miro seriamente. —Pero como quieran, de mi no saldrá nada. —Al fin de cuentas, el también tenía una relación con Butters, y tampoco le convenía que los padres de este se enteraran. Sus padres, a ellos les valía lo que sus hijos hagan.

—Yo tampoco diré nada, no es como si me importara lo que hagan o dejen de hacer. —Dijo Cartman encogiéndose de hombros.

—Gracias. —Kyle les sonrió agradecido.

—No agradezcas, solo piensen que pronto les tendrán que decir a sus padres.

—Hasta ese momento, lo haremos. Por ahora, preferimos no decirle a nadie.

—Bien. —Se encogió de hombros, restándole importancia.

Tres meses después.

En una de las tantas casas del pueblo de South Park, se encontraban dos chicos besándose con tal pasión, que pareciese que el mañana no existía. Y no, no son Stan y Kyle, nos referimos a Kenny y su pequeño Butters. Ambos se encontraban en la casa del primero, sería un suicidio si hacían eso en casa del Stoch. Al principio estaban ahí, con el fin de elaborar la tarea que Garrison les había dejado en parejas, y ambos, como buenos novios que son, decidieron hacer el trabajo, juntos. Claro, que ambos sabían (especialmente Kenny) que harían de todo, menos el trabajo.

En cuanto sacaron los libros, libretas, lápices en fin, todo lo que usarían para la dichosa tarea. El rubio mayor no tardo en atacar los labios del menor, quien, sintiéndose dichoso, no dudo en corresponder aquel beso, tan… candente. No, candente, no. Apasionado.

—K-Kenny, d-d-deberíamos hacer la tarea. —Pronuncio Butters una vez se separaron. Kenny lo miro seriamente para que después una sonrisa surcara en sus labios.

—Oh pero si es lo que estamos haciendo. Dime ¿No quieres estudiar la anatomía humana?—Le pregunto con un tono de voz seductor. Digno de todo un Don Juan. El sonrojo de Butters se hiso más grande, odiaba cuando Kenny hacia ese tipo de comentarios, lo hacían sentir tan vulnerable y… con ganas. Y si, si se refiere a ese tipo de 'ganas', pero el pequeño no quería dar un paso tan importante así como así. Y aunque suene más marica de lo que ya se siente, el quiere que su primera vez sea una ocasión especial.

Kenny sabía esto. Y no lo presionaba para dar ese paso tan importante. Pero de vez en cuando una broma como esa no estaba de mal, ¿Oh si? No, además, amaba ver el rostro sonrojado del joven, lo hacía ver más lindo y tierno de lo que es. O en sus palabras. Más violable de lo que ya es.

—Bueno sigamos con esto. —Pronuncio tomando un libro y comenzando a hojearlo, tenían que investigar información sobre algún filosofo antiguo. Maldita tarea, lo único que quería era besar a su novio, pero por su bien, académico y psicológico del otro. Tenían que apurarse a elaborar ese trabajo. Butters soltó un suspiro, de alivio tal vez, tomo su libro y comenzó a leer de igual manera.

El sonido de la puerta abriéndose, provoco que ambos giraran su mirada en esa dirección. Ahí estaba la hermanita de Kenny con una sonrisa de oreja a oreja.

—Hola Butters. —Se acerco al rubio claro y deposito un besito en su mejilla.

—Hola Karen. —Saludo el rubio feliz.

— ¿Dónde estabas?—Le pregunto Kenny como todo el hermano mayor sobreprotector que es. La castaña se sentó a su lado.

—En casa de Ruby.

— ¿Y por eso vienes con esa sonrisita?

—Sí. ¿Tiene algo de malo?

—No nada. —regreso su mirada a su libro. Butters sonrió ligeramente y de igual manera siguió con su lectura. Le encanta, la manera en la que Karen lo trataba. Ella era de las pocas personas que sabían acerca de su relación con el inmortal. Y tenía suerte de que haya tomado su relación de una manera, tan buena.

Al igual que Kenny y Butters. Otra pareja que decidió hacer el trabajo, juntos. Eran Craig y Tweek, se encontraban en casa del último, elaborando la dichosa tarea. Ellos, a diferencia de Kenny y Butters, o Stan y Kyle. Si les dijeron a sus padres sobre su relación. Tweek decía que era lo mejor, y que sería mucha presión tener una relación en secreto, por eso, Craig se vio obligado a decirles a sus padres.

Al principio su padre, se había molestado por esto. Diciéndole que era un marica, eh inclusive se llevo un golpe en el rostro. Pero a los pocos días, este comprendió que después de todo, se trataba de la felicidad de su hijo, y si este era feliz a lado del rubio, no era quien para impedirle tener una relación sentimental. Su madre, como era de esperarse, acepto sus gustos, un poco sorprendida, pero lo apoyo.

Con los padres de Tweek… extrañamente lo tomaron con calma. Él y el rubio, pensaron que estos pegarían el grito, eran sobreprotectores, era obvio que pensaran eso. Pero no, inclusive le ofrecieron a Craig irse a vivir con ellos, disque, para que estuviera más pendiente de su novio. Eso si se le hiso algo exagerado, así que fingiendo dolor, rechazo la oferta.

En fin, a lo que se va, es que ambos estaban felices, y no tenían que ocultar su relación ante nadie.

—Ya me canse. —Pronuncio cerrando el libro y aventándolo al suelo. Tweek lo miro con el entrecejo fruncido, ya era la quinta vez que hacia eso. Con ese paso, no lograrían acabar a tiempo la actividad.

—N-No seas Ngh f-flojo. —Le reclamo. Craig lo miro con expresión neutra, pero en sus ojos podía ver un toque. Toque que desgraciadamente sabia que significaba.

—Ya me aburrí, ¿Por qué no hacemos algo para des aburrirnos?—Se acerco peligrosamente al chico, que se cubrió la boca con el libro. No lo malinterpreten, no es que no se muera de ansias por besar a su novio. Pero tenían que terminar la actividad, no quería reprobar la materia, y que lo corran de la escuela para que después se ponga a vender cerillos abajo del puente. No, no quería eso.

—N-No, t-tenemos que acabar la actividad. —Pronuncio con las mejillas encendidas. Craig le sonrió le quito el libro con delicadeza y sin más, lo beso de manera lenta, para no asustarlo. Tweek maldijo mil veces a su autocontrol. Correspondió el beso cerrando los ojos.

Y como parece tradición que las parejas se reunieran para hacer dicha actividad, Stan y Kyle se encontraban en casa del pelinegro, elaborando, como era de esperarse el trabajo. Aquí sí que no había distracciones. Stan, obviamente se moría de ganas por besar a su amado judío, pero este estaba tan concentrado en el trabajo, que sería pecado si lo interrumpe. Ok, no tanto así, pero conoce a Kyle perfectamente y sabia que primero estaba el trabajo, antes de empezar con la sesión de beso y manoseo.

Para su buena suerte, terminaron rápido el trabajo, ahora se encontraban dándole unos cuantos toques, solo para verificar que todo se encontrara bien. El marica de Garrison les dijo que esa actividad valía la mitad de su calificación, no podían darse el lujo de reprobar la materia.

—Bien, ya terminamos. —Pronuncio Kyle dando un suspiro. Stan igual suspiro, miro el reloj que adornaba la sala del lugar. Estaban solos, sus padres habían ido a quien sabe qué lugar, y su hermana estaba en casa de una amiga. Eso se significaba, una cosa… él, y Kyle… su novio… solos… sin nadie a su alrededor. Ya estaba empezando a pensar como Kenny. — ¿Te pasa algo Stan? Te veo muy nervioso.

—Eh, no nada. —Rio nerviosamente. —Oye, Kyle, me preguntaba, ¿Cuándo crees que deberíamos decirle a nuestros padres sobre nuestra relación?

—No lo sé Stan. Yo… aun no me siento listo. —Kyle miro a otro lado. —Creo que lo mejor será esperar un poco más. O… ¿Tú ya quieres decirles a los tuyos?

—No, no. Lo diremos cuando tú te sientas listo.

—Gracias. —Le sonrió, una sonrisa que hiso que Stan viera a otro lado, ligeramente sonrojado. Desde cuando se ponía así con tan solo una sonrisa por parte de su novio.

—No importa. Bueno, como ya terminamos podemos hacer otra cosa. —Pronuncio viéndolo de reojo. Kyle asintió, comenzó a guardar las cosas que utilizaron.

— ¿Cómo que quieres hacer?—Pregunto. Stan se mordió el labio, maldiciendo a sus malditas hormonas. Tenía que controlarse, no quería verse como Kenny, osease como un maldito pervertido.

Kyle, el dulce y tierno Kyle. Estaba igual o peor. Ansiaba tomar el rostro de Stan entre sus manos y besarlo. Oigan, no lo culpen. Es un adolescente, puberto o como se quiera ver de 17 años, con las hormonas a todo lo que dan. Es normal, sentir esa clase de cosas, y más si se tiene un novio como lo es Stan. No, ya está pensando como una chica. Soltó un suspiro.

—Por cierto, es increíble que Kenny y Butters tengan una relación ¿No lo crees?—Pregunto Stan.

—Sí. Es extraño, es decir, que alguien como Kenny ame a alguien como Butters.

—Puede, ambos se aman, eso es lo que importa ¿No crees?

—Claro. —Ambos rieron nerviosamente. El ambiente se puso tenso, tan tenso que podía sentirse en el aire, y cortarse con un cuchillo. Basto solo un segundo, para que ambas miradas se cruzaran. Haciendo que el ambiente se pusiera aun más tenso. Claro, si eso era posible.

Y bastaron otros tres segundos para que mandaran todo a la mierda, Kyle tomo el rostro del azabache entre sus manos y lo beso, de manera apasionada pero con un toque de timidez. Stan no perdió el tiempo, rodeo la cintura del judío y lo apego más a él, moviendo sus labios, al ritmo de él.

A ninguno le importaba el hecho de que en cualquier momento podían entrar sus padres, o incluso su hermana. No, a quien engañan si les importaba. Se separaron por falta de aire, y se vieron fijamente a los ojos, con la respiración agitada debido al contacto. Ambos tenían las mejillas encendidas.

—Kyle… Yo…

—Stan, creo que ya es hora.

Sus ojos se abrieron lo más que pudieron al escuchar esas palabras. ¿En serio Kyle le estaba diciendo eso? sea como sea, estaba en un bendito sueño. Una sonrisa no dudo en aparecer en su rostro, lo que provoco que el rostro de Kyle se enrojeciera más.

— ¿Estás seguro? Mira que una vez que empiece ya no me voy a controlar. —Acerco su rostro al de él, sintiendo la suave respiración del judío, que sentía como estaba por desmayarse en cualquier momento. No, no tanto así, pero si sentía muy avergonzado. Lo miro, tratando de mostrarse serio y determinante pero el sonrojo en su rostro, no le permitía dar ese aspecto.

—Si estoy seguro. —Pronuncio. —Pero…

— ¿Pero?

—No lo vamos a hacer aquí en la sala ¿Oh si?—Stan rio ligeramente y negó levemente.

—Oye, la idea me parece excitante.

— ¡Stan!

—Es broma. —Se puso de pie y le ofreció la mano, sus mejillas estaban igualmente sonrojadas, no tanto como las de Kyle. El pelirrojo tomo su mano y de igual manera se puso de pie. No había marcha atrás… al menos que… no definitivamente, no había marcha atrás.

...

Damien se encontraba en la sala de Pip, ambos decidieron hacer el trabajo, juntos. Estaba leyendo un libro en busca de información útil, mientras que el británico se encontraba en la cocina preparando Té. A pesar, de leer la información, no podía dejar de pensar en cómo carajo le diría a Pip que lo amaba. Si, hace tiempo, que se había dado cuenta de sus sentimientos por el rubio. Ahora el problema es cómo iba a decírselos.

Pip se acerco a él y le ofreció una taza, la cual el anticristo tomo, le dio un sorbo y deposito el objeto en la mesita de madera que tenían en frente.

—Ya mero acabamos. —Pronuncio Pip observando el avance que tenían. Damien simplemente asintió, sin apartar la mirada del libro que traia en manos. No iba a mentir, se sentía nervioso. Tenía que decirle que lo amaba, ahora. No había otras oportunidades. Cerró el libro y dio un suspiro.

—Pip tengo algo que decirte.

—Dime.

—Bueno yo… eh—Carajo, los nervios comenzaron a traicionarlo. No sabía que era difícil decirle a alguien que lo amaba. —Bueno quería decirte que… tu…

— ¿Sí?

—Tú me gustas. —Listo lo dijo. Pip se sorprendió por esa declaración, se esperaba todo menos eso. Sintió como su rostro comenzaba a arder, clara señal de que estaba completamente rojo, y los latidos de su corazón, comenzaron a ser más frenéticos.

—Damien…

—Mira Pip, no importa si no me correspondes. Simplemente, quería decirte esto porque ya no soportaba mantenerlo en secreto, y si…—Callo al sentir como un par de labios se posaban sobre los suyos, en un beso tímido. ¡Pip lo estaba besando! Sonrió internamente y correspondió el beso, transmitiéndole todo el amor que le tenía.

Pip no podía sentirse más dichoso, al fin podía probar los labios del anticristo. Del joven que había cautivado su corazón desde hace tiempo atrás.

—Tú también me gustas. —Dijo Pip una vez se separaron. Damien acaricio su mejilla con ternura, sintiendo la suave piel del joven.

—Te amo Pip. —Susurro para después volver a unir sus labios, en otro beso, beso que fue correspondido con gusto.

Stan y Kyle ya se encontraban en la habitación del primero. Kyle estaba recostado en la cama, y su novio estaba encima de él. Besándose con tal ímpetu. Stan mordió ligeramente el labio inferior del judío, provocando en él un suspiro, entreabriendo los labios, lo cual él aprovecho para introducir su lengua en su cavidad bucal comenzando a explorar cada rincón de esta. Dejándose llevar por el dulce sabor que poseía. Kyle sintió como su rostro, enrojecía más, al sentir la juguetona lengua de Stan jugar con la suya, tímidamente comenzó a moverla a su ritmo, dando inicio así, a una batalla, en la cual ninguno estaba dispuesto a perder.

Las manos de Stan se colaron por debajo de la camisa que Kyle portaba en esos momentos, y comenzó a acariciar su torso, dirigiendo una de sus manos a uno de los 'Botones' de Kyle, y sin perder tiempo, comenzó a acariciarlo sacando de la boca de su novio, leves suspiros de placer. Se separo de sus labios, y fue bajando sus besos, pasando por la clavícula, hasta posar sus labios en la blanquecina piel de su cuello, el cual pedía a gritos ser atendido. Deposito un beso, haciendo que Kyle suspirara levemente, sin perder tiempo comenzó a besar su cuello, turnando labios con lengua, haciendo que los suspiros de Kyle, subieran de tono.

Dirigió su otra mano a su otro pezón y comenzó a masajearlo, sin desatender el otro. Kyle apretó los ojos con fuerza, en un intento por controlar los sonidos que salían de sus labios, pero la sensación era tan placentera, que simplemente no podía. Se llevo una mano a su boca y la cubrió. Stan, al notar esto, se separo de su cuello, y aparto su mano.

—Quiero ver tu rostro.

—Pero…

Stan lo callo con otro beso, igual de apasionado que el anterior. Kyle no tardo en corresponder, sintiendo como las manos de Stan bajaban peligrosamente a sus glúteos. Una vez ahí, comenzó a acariciarlos. Kyle apretó los ojos con más fuerza. Maldito Stan, le estaba haciendo sentir muchas cosas. Su corazón latía frenéticamente, y se sentía como si fuese a derretirse con cada caricia que el pelinegro le daba. Stan se separo de él y sonrió al ver el rostro enrojecido de su novio. Aparto sus manos de la zona que estaba tocando, y las llevo a la orilla de la camisa de él, con el fin de quitársela. Kyle entendió eso, levanto los brazos, y así, la camisa quedo en algún rincón de la habitación.

Contemplo por unos segundos, la piel de su amado. Deleitándose la pupila ante esa vista tan maravillosa. Su piel, se veía tan suave y tan, deliciosa. El autocontrol se fue al carajo, bajo su rostro a uno de sus pezones, y comenzó a lamerlo con la punta de la lengua, mientras comenzaba a masajear el otro.

—Ah Stan. —Suspiro el otro con el rostro completamente rojo. Se aferro con fuerza a las sabanas y sus suspiros, se convirtieron en gemidos, los cuales subían de tono con cada segundo que pasaba. ¡Dios! La sensación era tan jodidamente placentera. Stan simplemente estaba feliz, de poder ser él quien provocaba esos sonidos, que lo volvían tan loco, de los labios de Kyle. Bajo su mano hasta posarla encima de la ya notable erección que estaba teniendo el joven. Y sin descaro alguno comenzó a flotarla por encima de la tela. Kyle arqueo la espalda al sentir eso y un gemido más fuerte, seguido de un "Stan" salió de sus labios.

Bien, el autocontrol se fue a la mierda.

Stan ataco sus labios, besándolos con salvajismo. Mierda, el escuchar su nombre de esa manera, solo hizo que su excitación aumentara y cierta parte de su cuerpo, pidiera a gritos ser liberada. Sintió como unas manos se colaban por debajo de su camiseta, gruño de placer al sentir las manos de Kyle acariciar su torso. Se separo de él, enterneciéndose ante tal vista. Se quito la camisa, y lo envolvió en un cálido abrazo, juntando ambos torsos. Aun seguía flotando la intimidad de Kyle, haciendo que este siguiera gimiendo de placer. Deposito un beso en su cuello, y bajo, besando su pecho, torso y se detuvo al llegar a la orilla del pantalón de este.

Kyle abrió los ojos, y la escena que vio hizo que su corazón casi se saliera de su pecho. Si esto fuera posible claro. Stan estaba ahí, viéndolo con ese par de orbes azulados, y con una sonrisa, digna de un jodido actor porno. Mierda, ¿Desde cuándo Stan era tan sexy? El pelinegro comenzó a desabrochar su pantalón, una vez lograda la tarea, lo bajo junto a su ropa interior.

—S-Stan…—Susurro teniendo una clara idea de lo que su novio le iba a hacer. Su rostro supero el color de su cabello. Y sintió como miles de sensaciones invadían su cuerpo. Stan tomo la virilidad de Kyle entre sus manos, y comenzó a acariciarlo, de arriba abajo y de manera lenta. —Ah. —Cerro los ojos, sintiendo una jodidamente placentera sensación comenzaba a invadir su cuerpo. Su respiración comenzó a hacerse más agitada, y su cuerpo comenzó a transpirar. La excitación era tanta que…—Ahh. —Exclamo al sentir como el ritmo de las caricias de Stan aumentaba.

Stan no podía sentirse más que orgulloso por tener de esa manera a su novio. Dejo de masturbarlo, tal vez, debería brindarle más placer. ¡Oh dios! Se sintió tan Kenny, como sea. Sin despegar su mirada de su novio, bajo sus labios, y como si fuera una paleta, o algo por el estilo, se lo introdujo a la boca, haciendo que este abriera los ojos de golpe y soltara tal grito de placer que tuvo que cubrirse la boca para no repetir ese sonido. Stan rió internamente, ante tal gesto. Comenzó a lamer, de manera rápida, cerró los ojos, disfrutando de ese sabor tan… exquisito.

— ¡Ah! ¡S-Stan! ¡Ah!—Kyle se mordió la mano, tratando de controlar los gritos de placer que estaba dando. Una sensación comenzó a invadirlo, principalmente en la parte baja del estomago, sintiendo como algo estaba a punto de explotar, ante la sensación tan placentera que su novio le estaba brindando. Pequeñas lágrimas se acumularon en sus ojos, por el placer.

Bastaron un par de segundos más, para que Kyle llegara al tan deseado "Orgasmo". Un grito, más fuerte que los anteriores saliera de sus labios, y sintiera como algo explotaban en su interior. Corriéndose en la boca de Stan que trago todo lo que su novio le 'brindo'.

Kyle abrió los ojos sintiendo bastante avergonzado por tal acción. Stan se separo de su… eso… y lo miro con una sonrisa. Se acerco a él y lo beso tiernamente.

—Stan…yo…Necesito que…

El pelinegro asintió, entendiendo a lo que se refería. Se despojo de su pantalón junto a su ropa interior. Soltó un suspiro, no quería lastimar a Kyle, pero no podía hacer nada para evitarlo. Eso dolía, y lo sabía perfectamente. Kyle entendió la preocupación de Stan, tomo una de sus manos entrelazando sus dedos. Lo miro, dándole a entender que todo estaba bien. Stan asintió con una sonrisa, deposito un beso corto en sus labios. Dirigió dos de sus dedos, a los labios de Kyle, este entendió el mensaje, con timidez y sumamente sonrojado, abrió la boca y comenzó a lamerlos. Stan se mordió el labio, esa imagen era tan excitante. Una vez, sintió sus dedos estaban lo suficientemente lubricados, se acomodo entre las piernas de su novio, y los introdujo en la entrada de este.

Kyle se tenso ante el contacto, cerró los ojos con fuerza. Dolía. Stan beso su frente con ternura, comenzó a mover los dedos circularmente, introdujo un tercer dedo.

—Ah. —se quejo Kyle. En serio dolía.

—Perdón. —Susurro Stan. Una vez sintió ya estaba listo. Suspiro dándose valor para hacer lo siguiente. Lentamente, comenzó a entrar en él. . —Ah. —Kyle se llevo una mano a la boca, le dolía, era un dolor insoportable. Sentía como si lo partieran a la mitad. Lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

—Kyle… perdón si quieres…

—No—Lo corto. —Sigue, ya está pasando. —Stan lo miro con duda, las expresiones de Kyle le decían lo contrario. Asintió, comenzó a moverse lentamente, tratando de no inducirle más dolor. Kyle apretó los labios, poco a poco el dolor se fue yendo, siendo remplazado por el placer.

—Ah. —Suspiro. Stan no pudo evitar suspirar de alivio al escuchar ese suspiro. Comenzó a moverse un poco más rápido, se sentía tan bien estar en el interior de Kyle, un gruñido de placer salió de sus labios, al sentir como Kyle movía sus caderas, indicándole que lo hiciera más rápido.

Y así lo hizo. Sus embestidas comenzaron a hacerse más rápidas, provocando en ambos tal placer y excitación. Los gemidos comenzaron a inundar la habitación por cada segundo que pasaba. Las embestidas aumentaron de ritmo.

— ¡Ah! ¡Ah! S-Stan… mmm ¡Ah!

— ¡Kyle!

Sus cuerpos se movían con tal frenesí, inundando la habitación no solo del sonido de sus gemidos, si no de aquel ambiente tan excitante podía sentirse en el aire. Kyle se aferro con fuerza de Stan sintiendo como el placer inundaba todo su ser. Era tan maravilloso, Stan aumento un poco más la presión, provocando que en ambos el placer aumentara. Beso los labios de su novio con pasión. Amabas lenguas se encontraron, en una ardua batalla. Sin dejar de embestirlo.

El beso se interrumpió debido a un fuerte gemido que salió de sus labios, el sentir a Stan dentro suyo, era tan placentero y excitante, no podía describir lo que estaba sintiendo. Simplemente, era algo inexplicable.

—Más. —Musito inconscientemente, ya no pensaba, lo único que estaba en su mente, era el placer tan fuerte que estaba sintiendo. Stan sonrió, lo tomo de las caderas, y comenzó a penetrarlo, adentrándose por completo. Sacando fuertes gritos de placer de los labios de su novio, este se aferro con fuerza a las sabanas, gritando su nombre, y suplicando por más. Ya no le importaba si Stan lo veía, o si alguien escuchaba sus gritos, lo único en lo que podía pensar era en la sensación que estaba sintiendo.

— ¡Ah! ¡Ah Stan! Ya no… ya no puedo… ¡Ah.

— ¡Kyle! T-Te amo. —Gruño este acercándose a sus labios, sintiéndose cerca de su límite. Bastaron un par de embestidas más, para que Kyle gritara su nombre y terminara corriéndose en el torso de Stan. El pelinegro, tampoco pudo más, y con un grito termino depositando su 'semilla' en su interior. Kyle chillo con más fuerza al sentir como algo caliente lo inundaba, se aferro a Stan con fuerza. Stan dejo de embestirlo y lo abrazo por las caderas. Tratando de regular su respiración.

—Wow, eso fue… increíble. —Pronuncio Kyle tratando de igual manera, regular su respiración. Stan rio ligeramente, aparto unos cuantos mechones de cabello de su rostro, y lo beso con ternura.

—Estuviste bien. —Pronuncio provocando en él un sonrojo. — ¿Sabes? Deberíamos hacer esto más seguido.

—Quisieras.

—Tú quieres.

Kyle inflo las mejillas, dándole un aspecto más 'tierno'. Stan salió de su interior, provocando en ambos un estremecimiento. Se recostó a su lado con la mirada clavada en el techo.

—Te amo. —Susurro Kyle ligeramente sonrojado, y abrazándolo por el torso. Kyle correspondió el abrazo, pasando su mano por la espalda de él.

—Yo también te amo. —Beso su frente con ternura. Miro el reloj que se encontraba en su buro, eran las 6 de la tarde. ¿Cuánto se tardaron? Kyle cerró los ojos, sintiéndose cansado. Y como no, después de lo que acaba de hacer. Stan igualmente cerró los ojos, lo mejor era descansar por ahora.


Hasta aquí le dejo. Ya me dio flojera escribir, jeje. No en serio. En fin, espero les haya gustado este capítulo, y el lemon. Lamento si no es bueno, es el segundo lemon Yaoi que escribo, y sé que aun me falta experiencia. Pero oigan, ya les traje lo que todas querían, aguántense. Muajaja okno. Bien, como ya puse el lemon, significa que… ¡Ya viene lo mero, mero del fic! Así es. En el siguiente capítulo, ya empezara lo del embarazo. También, estoy planeando hacer lemon de cada pareja, pero no sé qué pareja seguirá, si el Creek, Dip o Bunny. Pero ya veré. Agradecimientos a:

Coyote Smith.., Dania.., Phirsa Fantasia.., Kurumi2413Keehl.., Garu0212.., Luis Carlos.., DAST Crush.., MorBy14.., Spody.., Natalie-LEVI..

¡Muchas gracias por sus hermosos reviews! En serio, me hacen muy feliz. Ustedes son mi inspiración para elaborar este fic. Bueno, me retiro. ¡Hasta la próxima!

P.D. Lamento si ven alguna falta de ortografía por ahí, pero ya saben jeje.

¡Gracias por leer!