Titulo: La noticia.

Rated: T-M.

Género: Romance/Humor.

Pareja(s): Style (Principal) Bunny. Dip. Candy. Creek. Grestopher, etc.

Advertencias: Slash/Yaoi. Lemon. Ooc. M-Preg.

Beta reader: Kurumi2413Kehl.

Disclaimer: South Park no me pertenece, es propiedad de Trey Parker y Matt Stone.

Capítulo Diez.


Las personas presentes, veían con asombro a aquel doctor que se hallaba en el suelo con un ligero moretón en el ojo izquierdo. Nadie sabía que era lo que estaba pasando, tal vez, ese chico de cabellos rojos que veía al doctor con ganas de mandarlo al infierno, deba tener una enfermedad mortal, y al enterarse sacó su "dolor y frustración" con ese pobre doctor. Sí, claro. Como si lo que tiene Kyle fuera catalogado como una enfermedad, ¡es peor que eso! Sus ojos estaban llenos de lágrimas de frustración, miedo, asombro y todos los sentimientos negativos que se sabía. Aún seguía sin poder creer lo que leyó segundos atrás. ¡Era una completa boludez!

Sí, eso era. Era antinatural y totalmente estúpido. ¿Cómo era posible? En cuanto terminó de leer los resultados de aquel examen médico, lo primero que hizo fue reír, creyendo que todo era una jodida broma pero, al ver el rostro serio del doctor, su mirada se tornó oscura.

Creyendo que todo era una broma de mal gusto, comenzó a gritarle al doctor un pocotón de palabras malsonantes que más tarde fueron acompañados por golpes. Obviamente nadie se iba a quedar sin hacer nada, y al escuchar los gritos de ayuda por parte del doctor fueron a rescatarlo.

Y el bullicio no tardó en hacerse presente.

Enfermeras, doctores e inclusive los pacientes que se supone no pueden levantarse de la camilla por estar casi muriéndose, se acercaron a ver el motivo de tal escándalo. La gente que fue a ayudar, lo primero que vio al abrir la puerta del consultorio, fue a un doctor hecho ovillo en el suelo, suplicándole a dios un poco más de vida, y a un adolescente puberto y precoz que no dejaba de insultarlo y patearlo.

— ¡Más le vale que me de una puta explicación!

— ¿Qué clase de explicación quiere? Los resultados lo dicen, está...

— ¡Cállate! ¡Y todos los que sólo estén de chismosos se largan!—. Y con ese grito todos comenzaron a dispersarse. Realmente Kyle daba miedo cuando se encontraba alterado. El consultorio quedo vacío, a excepción de él, el doctor y aquella enfermera que se negaba a retirarse—. Bien...— Respiró hondo—. ¡Esos resultados están mal! ¿Se da cuenta de lo que dicen ahí? ¿¡Como mierda voy a estar embarazado!?

La enfermera abrió los ojos abruptamente al escuchar aquello. Miró al joven estupefacta... ¿Qué rayos estaba pasando?

—Yo igual me sorprendí al leer los resultados, pero son 100% validos.

— ¡Me está jodiendo!

— ¡Es verdad!

Apretó los puños con fuerza.

—Necesito una explicación de cómo es posible esto.

—Ni puta idea.

— ¡Hijo de puta!

— ¡Espere, joven!—. La enfermera se puso delante del doctor para evitar que aquel pelirrojo lo golpeara nuevamente—. Entiendo cómo se siente. Es demasiado absurdo que un chico quede embarazado pero los resultados de su examen médico dicen eso. Mire, averiguaré, tratare de buscar alguna explicación para esto, mientras tanto, solo manténgase calmado.

Aja, calmado. ¿Cómo pueden pedirle eso? ¿Cómo puede calmarse si acaba de enterarse que está preñado? Está bastante acostumbrado a todo lo que pasa en ese jodido pueblo, pero esta ves ya era el colmo.

—Quiero una explicación ¡Ahora!

— ¡Enseguida!—. Tanto enfermera como doctor se pararon rápidamente y se pusieron frente al computador, esperando encontrar alguna explicación a semejante hecho. Kyle suspiró, ¿qué iba a hacer? Si es verdad que esta embarazado... ¿Cómo se lo diría a Stan? ¿Qué les dirá a sus padres? Inevitablemente sus ojos se llenaron de lágrimas. ¡Joder!

Es en momentos como esos donde desea que la tierra se abra, y se lo trague. Necesitaba tranquilizarse, es verdad que no gana nada alterándose de esa manera pero... ¡Ah, maldito Stan, maldito doctor, maldito Cartman, y malditos resultados! ¿Qué iba a hacer?

—Esto... Joven, creo que lo mejor es que regrese a su hogar—. La enfermera lo miró con miedo. —Nosotros nos comunicaremos con usted cuando tengamos... Respuestas. Por ahora, trate de no alterarse, podría afectarle a su... Bebé—. Joder, eso era raro. —. Ejem si, necesita cuidarse mejor de ahora en adelante. Vuelva mañana para hacerle un chequeo, si es posible, venga con su pareja.

No le quedó de otra más que aceptar. Sin mirar al doctor, quien aún seguía temblando del miedo, tomó el resultado médico y salió del consultorio.

Definitivamente, ha sido el peor día de su vida.

..

Stan caminaba en dirección a la casa de Kyle. La directora le había dicho que el judío había pedido permiso para retirarse antes. Debe admitir que estaba un poco molesto, le hubiera gustado recibir un aviso por parte del judío, aunque bueno, ya que. Estaba preocupado por él, eran bastantes notorios los cambios que Kyle ha sufrido últimamente, es decir, la manera en la que se marea constantemente y ni que decir de los cambios de humor. Rió tontamente, su pareja estaba actuando como mujer embarazada.

Estando frente a la puerta de la casa de Kyle, levantó la mano dispuesto a tocar, pero antes de que su puño rozara la textura de la puerta una mano lo tomó de la muñeca y lo arrastró, literalmente, a otra dirección. Parpadeó un par de veces antes de fruncir el ceño.

— ¡¿Qué carajo?!

—Lo siento Stan pero tengo que decirte algo importante.

— ¿Eh? ¿Qué no ves que iba ver a Kyle?

—Si Stan, luego le das por el culo, mi problema es importante.

— ¡Qué te jodan Kenny!

Lo siguió insultando durante todo el camino en dirección al parque. Al llegar, el inmortal lo soltó soltando una risa. El pelinegro le enseñó el dedo medio mientras se acomodaba el suéter.

— ¿Qué mierda quieres?—. Preguntó con resignación, ya más tarde vera a Kyle. Kenny lo miró sonriente, Stan será de mucha ayuda para sus planes.

—Necesito que me digas como convenciste a Kyle para que te diera el culo.

— ¿Qué mierda? ¿Se puede saber para qué quieres saber eso?—. Preguntó levemente sonrojado. Kenny se llevó una mano al mentón en pose pensativa.

—Me creerías si te digo que aún soy virgen.

...

...

...

—Aja, y yo soy un perro, ¿No ves mi cola?

— ¡Estoy hablando enserio Stan!

— ¿Cómo quieres que crea que aún eres virgen? No es por ofender pero eres tan pervertido que no dudo en que ya te hayas cogido a más de cinco personas.

—Me alaga que pienses eso Stan, pero no, soy virgen, ¡No sabes lo difícil que es para mí todo esto! ¡Soy el único virgen de los cuatro! ¡Hasta Cartman ya se echó a Wendy!

—No necesitaba saber eso... Mira Kenny, se me hace difícil creerte pero... ¿Para qué quieres saber cómo Kyle y yo... eso?

—Es fácil, quiero buscar la manera para que Butters quiera hacerlo conmigo—. Se sonrojó levemente. —Butters quiere que su primera vez sea "especial", no lo culpo, pero yo no sé nada de romanticismo y esas pendejadas y, Stan, tú eres tan cursi como un pony vomitando azúcar. Podrás ayudarme.

— ¿Pony?... Mira es tu problema, yo ya tengo los míos como para ayudarte en esto.

— ¡Pero Stan!

—Butters es tu pareja. Sabes que él es... Raro, sin ofender, no necesariamente necesitas ser taaan cursi. Sólo debes demostrarle que lo amas, y no te hagas ver tan urgido que puede pensar que sólo lo quieres para un acostón.

—Tienes razón...

—Si claro—. Rodó los ojos. —Ahora, si ya es todo me largo.

Kenny lo ignoró. Stan tenía razón, si quería que Butters aceptara dar el siguiente paso, entonces tendrá que esforzarse, tampoco podía forzarlo, no. Suspiró, esperaba que esa noche toda saliera bien.

...

Kyle caminaba a su casa agotado, tanto física como mentalmente. En todo el camino, estuvo pensando en cómo le diría a Stan que esta embarazado. Era una noticia que no podía darse así como así, no. Necesitaba ser dicha con delicadeza pero, ¿cómo iba a hacerlo? Él mismo seguía sin creerlo, pero los resultados lo dicen: Está embarazado.

Llegó a su casa observando a su hermano que se encontraba viendo la televisión, su mirada desvió hacía sus padres apartándola al instante, no podía ni verlos. El miedo de pensar en cómo estos reaccionarán al enterarse, le inundaban. Tampoco es algo que pueda callarse, tarde o temprano la... Panza se le va a notar. Soltó un suspiro de frustración, ¿qué hizo para merecer todo esto? No estaba seguro, pero lo que sí podía asegurar, era que tenía que hablar con Stan cuanto antes.

—Kyle, que bueno que llegaste. Me habló la directora del Colegio diciéndome que saliste temprano, ¿te pasa algo?—. Preguntó su madre viéndolo con preocupación.

—Oh, sólo me sentí un poco mal pero ya fui al doctor—. Trató de no sonar nervioso —Al parecer no comí bien ayer y por eso me sentía débil.

— ¿Seguro?— Asintió —Bueno, sube a descansar, en un momento te llamo para que bajes a comer.

Sin dar respuesta alguna se apresuró a irse a su habitación. Tenía que citar a Stan para decirle la noticia pero, diablos estaba demasiado asustado. ¿Cómo rayos se lo iba a decir? Estando en su cuarto, se recargó en la puerta y se dejó caer hasta tocar el suelo, de manera que quedó sentado con la espalda recargada en la puerta. Estaba jodido.

Tomó su celular y marcó el número de su pareja, lo mejor era hablar con él cuanto antes. Esperó unos segundos antes de que alguien respondiera.

— ¿Bueno?

Abrió los ojos sorprendido al escuchar esa voz, la cual no pertenecía a Stan, no; Sino a una chica. Colgó rápidamente. ¿Qué mierda hacía una chica con el teléfono de Stan? La voz era desconocida, nunca antes la había escuchado. Inevitablemente, la rabia lo invadió.

—Cálmate Kyle— Se dijo a sí mismo. No podía sacar conclusiones, no señor. Miró nuevamente el celular pensando en volver a llamar. Desistió de la idea. Se puso de pie caminando hacía su cama en la cual, se acostó con la mirada en el techo. Por mera inercia, llevó una mano a su vientre mientras un nudo se formaba en su garganta. Joder, ¿desde cuándo se volvió un marica?

— ¡Kyle, baja a comer!

Soltó un bufido y se puso de pie soltando un suspiro de cansancio, para posteriormente salir de la habitación y dirigirse hacia el comedor.

...

Stan caminaba de vuelta a la casa del pelirrojo. Quería preguntarle y asegurarse de que éste no tuviera alguna enfermedad, al menos no una grave. Iba tan sumergido en sus pensamientos que no notó a aquel niño que corría a su dirección manejado una bicicleta. Y como era de esperarse, el menor terminó "atropellando" al mayor, quien al no tener nada con que sostenerse cayó al suelo, justo encima de un charco de lodo que quién sabe como mierda apareció.

—Ah, lo siento— Una chica de cabello negro y ojos verdes se acercó a donde el pelo negro, viéndole con una expresión llena de preocupación, o al menos eso le pareció ver al oji-azul —En verdad lo siento.

— ¿Eh?— Fue lo único que pudo pronunciar, antes de ver como la chica regañaba al niño que le había atropellado, al parecer, es la hermana mayor de aquel "mocoso" –Esto... Descuida...

—No, en verdad, ¡Lo lamento! Como disculpa puedes venir a mi casa, para que te limpies todo el lodo que se impregnó a tu ropa— Stan enarcó una ceja para, después, soltar un suspiro. Deseaba ver a Kyle pero no podía rechazar la petición de la chica, se veía que ésta realmente estaba avergonzada por lo que su hermano hizo y, además, tampoco podía ir a ver al judío lleno de lodo, Kyle era capaz de regañarle y demás.

—Bueno... Está bien— Respondió al cabo de unos segundos. La chica asintió con una sonrisa.

Craig veía a su pareja con un ligero tic en el ojo, tratando de contener las ganas que tenia de gritarle que se fuera a la mierda. Ahora entendía con perfección la frase, "Calientan el boiler y no se meten a bañar". ¡Eso era justo lo que Tweek hacia con él!

Primero comenzaban besándose, y el rubio adicto al café correspondía de tal manera que sus esperanzas de creer que ya era el momento para hacer aquello: crecían,pero nada más metía mano en un lugar más "intimo", Tweek pegaba el grito y se alejaba de él, diciendo que no era el momento para eso, que no quería contraer alguna enfermedad, y miles de excusas más.

—Tweek, ya te dije que no tengo ninguna enfermedad.

—Ngh…

—Oh vamos, sé que tú también quieres hacer esto.

— ¡Gah! ¡Eso no es cierto!

Suspiró. —Si te hace sentir mejor… Podemos usar condón.

— ¡No! ¿Qué tal si soy alérgico al látex? No quiero morir teniendo sexo contigo, ¡Seria mucha presión! ¡Y a ti te acusarían de ser un violador adicto al sexo y te meterían a la cárcel y te violarían cinco hombres tatuados! ¡No!

A ese punto, el pelo negro no sabía si reír o llorar por todo lo que su pareja le estaba diciendo. Resignado, se abrocho la camisa (que había comenzado a desabrochar hace unos minutos atrás) y se sentó en la orilla de la cama. El rubio parpadeó un par de veces antes de acercarse a su novio y con timidez, tocar el hombro ajeno.

— ¿Y-Ya no me vas a rogar?

Y era bastante obvio que ese día, tampoco había sexo para Craig Tucker.

Kyle caminaba de un lado a otro en el interior de su habitación. Dos temas no dejaban de dar vueltas en su cabeza, temas que eran muy importantes, o bueno, uno era importante y el otro… También. Soltó un suspiro antes de sentarse en la orilla de su cama y comenzar a jugar con sus manos. Iba a sonar como todo un marica pero; tenía antojo.

¡Estúpido embarazo de mierda!

Se puso de pie nuevamente, y se acerco a la ventana con el fin de distraerse. Su madre no había dejado de hacerle preguntas sobre si ya se encontraba mejor, y aunque apreciaba mucho que su progenitora se preocupara por él, si le era un tanto molesto responder a preguntas tan insignificantes como las que a veces la pelirroja solía hacer.

— ¡Kyle!

Miró hacia abajo sorprendiéndose al ver a nada más ni nada menos que a Stan, quien le sonreía y movía su mano a modo de saludo. A los primero segundos simplemente lo miró, recordando aquella voz femenina que había respondido el teléfono del pelo negro pero, al darse cuenta de lo celoso que se estaba poniendo, soltó otro suspiro y correspondió el saludo.

Sin perder más tiempo, cerró la ventana y se apresuro a salir de la habitación, para ir y darle paso a su pareja al interior de la casa. Una vez hecho, comenzó a hablar.

—Necesito decirte…

— ¿Se puede saber por qué no me avisaste que irías al doctor? Pensé que iríamos juntos, digo, soy tu novio, eso es lo más lógico.

—Estabas en clase y no quería interrumpirte. Además ya fui, ni modo.

—Bueno sí—. Suspiró — ¿Y? ¿Te dijeron a que se debían tus síntomas?

Dudó. Aún cuando estaba decidido a decirle todo a Stan ahora estaba dudando, y, por muy absurdo que suene, el miedo le inundó. ¿Qué hará si Stan le rechaza? ¿Si decide abandonarle y dejarlo con su hijo? No quería pensar en ello pero, en ocasiones como estas lo mejor era pensar en todas las cosas que pudieran pasar; por muy absurdas que sean. Aunque lo conocía, y sabía que este no es capaz de hacer algo como eso, por lo que ese pensamiento rápidamente se vio contrarrestado.

—Me gustaría hablar contigo pero en mi habitación— Pronunció apartando la vista y dándose media vuelta para comenzar a caminar hacía las escaleras. Stan le miró un poco confundido, y porque no; espantado. Comenzaba a creer que al rubicundo le estaba pasando algo malo. Lo conocía perfectamente que, con solo verle a los ojos, se daba cuenta de cuando este necesitaba ayuda o algo por el estilo. Le siguió a su habitación.

Una vez, adentrados en el cuarto del más bajo. Stan no tardó en pronunciar palabra.

— ¿Te pasa algo?— Preguntó sin ocultar la preocupación que estaba sintiendo. Porque si de algo tenía miedo, es que algo le pasase a su pareja pero, sobre todo, le daba miedo a que éste decidiera terminar su relación. Porque sí, ese pensamiento no tardó en hacerse presente en su cabeza.

—No… Stan… Esto— Mierda, ¿cómo iba a decirlo? Hasta ese punto el seguía sin creer la jodida situación en la que estaba. Es decir, para empezar, eso era bien extraño e ilógico, y no dudaba en que Stan iba a catalogarle como loco, o al menos eso pensaba el pelirrojo. Apartó la mirada al no sentirse capaz de seguir viéndole.

—Kyle… ¿En serio, qué te pasa? ¿Acaso el doctor te dio malas noticas?

— ¡No! Bueno… No sé. Es que, no me vas a creer, dirás que estoy bromeando contigo y… Terminarás conmigo.

—Yo no haría eso— Se apresuró a responder un poco molesto por la desconfianza que Kyle estaba demostrando. —Kyle. ¿Qué mierda te pasa?—. Estaba comenzando a exasperarse y es que, tanto misterio por parte del contrario, sólo hacía que su preocupación aumentara.

—Bueno, yo… Estoy… Em…

El sonido de la música del celular del de ojos azules no le permitió terminar la oración. Stan maldijo a lo bajo al momento de tomar el teléfono y observar que tenía un mensaje nuevo. Lo abrió, y al leer su contenido no pudo evitar sorprenderse. Kyle fulminaba con la mirada ese aparato pero, al ver el rostro de Stan, supo que debía preguntar.

— ¿Pasa algo?

—Al parecer Sparky no se siente bien. Dice mi mamá que está camino a la veterinaria— La preocupación se podía apreciar en su voz, por lo que Kyle no evitó sentirse un poco mal. Sabe de sobra lo mucho que Stan quiere a su perro.

—Lo mejor es que vayas.

—Pero…

—Tranquilo, yo me siento bien. Lo mejor es que vayas a donde tu mamá, vamos que puedo ver en tus ojos que tienes la necesidad de ir a donde Sparky.

—Sí pero, ibas a decirme que te dijo el doctor.

—No es nada, en serio.

Lo miró por algunos segundos, sin dejar de pensar que algo raro le estaba pasando a Kyle pero, conociéndolo lo mejor es que le tome la palabra, al menos por esta vez. Suspiró mientras asentía.

—Pero tendrás que decirme que es lo que tienes.

—Sí, sí. Ya vete.

Asintió y no sin antes depositar un beso en la frente de Kyle, salió de la habitación, sintiéndose un poco preocupado por su perro. El pelirrojo soltó un suspiro, caminó hacía su cama y se dejó caer en ésta. Vaya que era un cobarde.

Merde.

— ¿Podrías dejar de decir esa palabra? Ya me hartaste.

—No me importa.

Gregory suspiró cansado de la actitud del castaño. Sabía que éste sentía odio por esa escuela, o bueno, por los alumnos que estudiaban en el colegio, pero el escucharle decir merde más de treinta veces, no ha hecho otra cosa más que desesperarle.

Fijó su mirada al frente, enarcando una ceja al ver a ese rubio con dones de pervertido, caminando entre los pasillos del colegio con un aura que claramente, daba a entender que no estaba de buen humor. Christophe siguió la mirada del rubio, y pareja en secreto, sonriendo de manera burlona al ver el estado de McCormick. Por supuesto no tenía idea de lo que le pasaba al oji-azul, pero verle de esa manera por alguna extraña razón, le provocaba felicidad.

—Hey Kenny, te ves mal. ¿Te pasa algo?— Clyde se acercó al rubio inmortal siendo seguido por Craig, quien tampoco se veía de buen humor.

—Me pasa... Me pasa que ya no sé qué hacer— El castaño enarcó una ceja al no tener ni idea de lo que Kenny hablaba — ¡¿Qué debo hacer para que Butters tenga sexo conmigo?!— Exclamó tomando a Clyde del cuello de la camisa y viéndole con desesperación.

Craig enarcó una ceja ante eso, miró detrás del rubio observando a un Butters sonrojado y molesto: sobre todo esto último. ¿Por qué Kenny insistía con ese tema? Se dio la vuelta y se alejó caminando hacía el aula. Tucker regresó su mirada a Kenny, quien seguía reclamándole al castaño. "Pendejo". Pensó antes de alejarse.

Butters se adentró al aula y se dirigió a su asiento. Lo que pasó la noche anterior fue algo que, si bien fue agradable también fue un poco incómodo. Él sabe con exactitud que Kenny deseaba dar "ese" paso y, para que mentir, él también lo deseaba. Sin embargo no podía darse el lujo de mostrarse débil ante el rubio oscuro. No cuando parece que éste lo único que desea es sexo, y a decir verdad; tenía miedo. Miedo a que, una vez que le dé a Kenny lo que quiere, él lo deje y le diga que sólo lo quiso para eso.

Suspiró ligeramente al momento de sentarse en su lugar. Él normalmente es catalogado como una persona inocente e incapaz de dañar a alguien, pero él sabe que en realidad no es así. No es inocente, y eso ya deberían saberlo todos, mucho menos lo último. Es verdad que no sería capaz de lastimar a alguien pero recuerda que en su infancia tuvo pensamientos malvados durante su época como el señor Caos, y por muy absurdos que hayan sido sus planes de maldad, no se quitaba el hecho de que el pensamiento de querer hacer el mal desaparezca de su mente.

...Y sabía que era absurdo pensar de esa manera pero no podía evitarlo. Butters no quiere ser utilizado, podía sentir el amor que Kenny sentía hacía su persona, sin embargo, eso no quitaba su angustia.

"Soy virgen"

Precisamente por eso. Se odiaba a si mismo por pensar de manera tan estúpida pero, la idea de que Kenny sólo lo utilice para perder su virginidad no dejaba de rondar por su cabeza. Deseaba no pensar de esa manera.

Craig se adentró al salón, sorprendiéndose al ver a muy pocas personas, al parecer el señor Garrison llegaría tarde y todos aprovecharían ese tiempo. Vaya mierda. Su mirada se detuvo en Butters, quien tenía un semblante para nada bueno. ¿En serio la palabra "coger" traía tantos problemas? Porque era obvio que por eso estaba así el oji-azul y el idiota de McCormick.

Dejándose llevar por quien sabe que mierda, se acercó al asiento del más bajo.

—Vaya cara— Pronunció con su típica voz indiferente. Butters le miró un poco sorprendido más borró esa expresión de manera inmediata.

—Hola Craig.

El azabache se dirigió a su asiento y se dejó caer en éste, volvió a mirar a Butters quien se encontraba ligeramente nervioso.

—Así que Kenny sólo quiere sexo— Claro, como diría aquella expresión mexicana "el comal le dijo a la olla".

—Oh, eso...— Miró a Craig algo confundido. Eran muy pocas las veces en las que hablaba con Tucker, y eso sólo era cuando requerían de dirigirse palabra alguna —No es como si me importara.

— ¿No? Nada más mira la expresión que traes. No me interesan tus problemas, es más, me importan un carajo pero... Deberías hablar con el idiota de Kenny, y escucharle.

Butters apartó la mirada, Craig tenía razón. Realmente estaba dejando que sus pensamientos fueran más allá de la realidad. Tiene que hablar con el inmortal y sobre todo debe pedirle una disculpa por lo que pasó la noche anterior.

—Gracias— Miró al azabache con una sonrisa. Craig simplemente le enseñó el dedo medio.

—Al parecer comió algo en mal estado y por eso se puso así. Pero ya está mejor— Stan le sonrió a Kyle, realmente feliz de que nada grave le haya pasado a Sparky.

—Oh, me alegra oír eso— Respondió el pelirrojo —Pensé que sería algo más grave.

Rió —Lo bueno que no quedó embarazado. Con eso de que luego se escapa y se cruza con cada perro— Soltó un suspiro —Aún así es imposible que se embarace, es macho y eso es... Antinatural.

— ¿Qué tiene de antinatural?

— ¿Qué? Vamos Kyle, es tonto. Imagina que un hombre se embarace, eso sería algo absurdo e imposible.

— ¿Ah? Dime Stanley, ¿qué pensarías si te enteradas de que un hombre lo está?.

Stan se sorprendió un poco ante aquella pregunta, no entendía a que venía y mucho menos entendía porque de repente la expresión de Kyle cambió a una más seria y molesta. Iba a responder pero una voz no se lo permitió.

—Hippie, judío ¿Adivinen qué?

—Ya no eres un idiota.

—Que gracioso judío de mierda— Miró a Kyle molesto pero a los segundos esbozó una sonrisa burlona — ¿Adivinen quien es la nueva pareja gay de la escuela? Gregory y Christophe— Stan y Kyle no pudieron evitar sorprenderse ante ello, estaban 100% seguros que el rubio era heterosexual, del castaño no se sorprenden tanto pero si de Gregory, más Stan que el día anterior le pareció ver que éste coqueteaba con Wendy... O eso creyó.

— ¿Y qué quieres que hagamos?— Preguntó Kyle mostrando poco interés en el tema.

—No lo sé judío, tal vez quieras hacer un trío con ellos.

— ¡Cállate culón!— Exclamó Stan molesto ante eso.

—No voy a perder el tiempo peleando contigo bola de grasa.

—Como sea, ya cumplí mi labor de decirles la noticia, así que chúpenme las bolas— Se dio la vuelta y se alejó de la pareja.

Kyle suspiró comenzando a caminar en dirección al salón, el azabache no tardó en seguirle. Stan estaba bastante extrañado por la actitud del pelirrojo, desde el día anterior podía apreciar algo diferente en los ojos verdosos del más bajo. Era algo como, ¿miedo? ¿Angustia? No lo sabía pero vaya que iba a investigar que era.

Se adentraron al aula, sin ganas de escuchar la clase del señor Garrison. No entendían cómo ese tipo seguía siendo su maestro.

Stan se acercó a donde Kenny y enarcó una ceja ante su apariencia.

—Te ves jodido. ¿Te pasa algo?

—Butters.

—Oh, no me digas que no has logrado...— Se sentó en su lugar, el cual quedaba al frente del asiento del rubio, y a su costado derecho, se sentó Kyle quien miró al oji-azul con curiosidad.

—Seguí tu consejo. Lo llevé a un lugar romántico y aún así, no quiere hacerlo— Se lamentó.

—Creo que no entendiste lo que Stan quiso decir— Habló Kyle —El punto aquí, no es que seas tan cursi como él, simplemente hazle saber que lo quieres.

—Eso lo sé pero...

—Dijiste algo que arruinó el ambiente romántico— Hablaron al unísono los mejores amigos. Kenny suspiró.

—No puedo hacer nada para cambiar— Susurró —Yo soy un jodido pervertido, y no puedo hacer nada al respecto.

—Eso es verdad— Stan le miró —Pero no le hagas creer a Butters que sólo lo quieres para tener sexo.

El señor Garrison entró al aula, quejándose de algo que a muchos no les importaba. Kyle abrió su libreta y empezó a dibujar algo, con el fin de distraerse. Aunque, y en realidad, no podía dejar de pensar en lo que Stan había dicho hace unos minutos atrás. Si el pelo negro pensaba eso de un chico embarazado, no quería ni pensar en que le dirá al respecto cuando se entere que él está embarazado. Suspiró, ¿por qué le pasaba eso a él? No podía perder más tiempo, necesitaba hablar con Stan, tenía miedo; sí. Pero si tardaba más tiempo en decirle la verdad, las cosas podían empeorar. Mierda, se sentía como si estuviera viviendo una maldita telenovela o película de horror.

...

Las clases pasaron de manera rápida, para suerte de todos. El cuarteto, había decidido ir a comer a McDonald's a petición de Cartman. Cada uno iba sumergido en sus propios pensamientos.

Cartman, aunque no lo aparentara iba un poco preocupado por su relación con Wendy, esta iba de maravilla; en eso no había problema alguno. A decir verdad, conforme pasan los días su relación va mejorando, por supuesto tienen sus disputas y demás, pero eso es bastante normal. Hay que recordar que Wendy es feminista y defensora del bien y él, bueno, él es un racista de mierda y nunca va a cambiar eso. ¡Ja! Primero que le chupen las bolas si quieren que cambie su forma de ser.

Pasando a lo importante del tema. Si estaba nervioso era porque la muy hija de puta, le salió con que ya era hora de presentarse ante sus padres. ¡Que no joda! No le veía la necesidad de ir, es decir, seguramente sus suegros eran unos jodidos aburridos de mierda, y realmente no estaba de ánimos para sentarse ante ellos y hablar sobre su futuro. Porque no dudaba en que estos empezarían con preguntas como, "¿Y cómo piensas mantener a mi hija", "¿Cómo será la boda?". Y eso para él era absurdo. Apenas tiene 17 años y pensar en una boda con Wendy le daba escalofríos. No es como si no quisiera eso pero cree que es muy pronto para pensar en algo tan importante como eso.

Llegaron al restaurante y se sentaron en una mesa al lado de la ventana.

—Jodido día de mierda— Se quejó el castaño mientras observaba el menú. Los demás asintieron en señal de estar de acuerdo. —Ah, judío. ¿Te pasa algo? Tienes cara de pendejo.

—Que te importa.

—No empiecen a pelear— Pronunció Stan después de haber pedido las ordenes.

—Por cierto, ¿Ya tienen el permiso de sus padres?— Preguntó Kenny para sacar tema de conversación —Ya saben, lo del viaje.

—Yo ya— Respondió Stan, recargando su codo en la mesa para después, posar su cabeza en la palma de su mano.

—A mí me da igual— Cartman se encogió de hombros, sabía que su madre le daría el permiso así que ni se molestaba en preguntarle.

Kyle fue el único que no dijo nada. Mierda, había olvidado lo del viaje. Estaba tan concentrado en lo de su embarazo que olvido por completo decirle a sus padres, aunque bueno, sabía que estos le darían permiso pero...

—Kyle, ¿te pasa algo?— Le preguntó Kenny viéndole con ligera preocupación. Negó levemente con la cabeza — ¿Seguro?

—Sí, estoy bien.

Stan suspiró ligeramente mientras apartaba la mirada.

Kyle notó esto y no pudo evitar sentirse mal. Sabía que su actitud preocupaba a su pareja pero no podía actuar de otra manera. Toda esa situación era tan delicado, y estúpido que no podía dejar de cuestionarse como actuarán todos cuando se enteren, especialmente sus padres que eran capaces de pegar el grito. Posó su mirada en la ventana. Ya estaba decidido, después de esto le diría a Stan que vaya a su casa y entonces le dará la "noticia", y que pase lo que tenga que pasar.


N/A: No diré nada, sólo que lamento la tardanza y bla, bla. Gracias por leer y por sus reviews. Nos leemos hasta la otra (?) :'D