-Sul ghelekh barkûr ra Gollum turg./Es una infamia en contra del pueblo enano decir que Gollum es nuestro!- Reclamo Fili.
Los tres elfos lo miraron sin inmutarse, ni siquiera un poco, Legolas en particular lo miro con desagrado.
-Pueden asegurarlo?- Pregunto Elrond
-No, pero jamas escuchamos de el- respondio KIli.
-Su opinión es irrelevante enanos…- Dijo Legolas de forma despectiva.
-Rey Elrond nos ofrecemos a ayudarle..- Dijo Kili, el rey hizo una reverencia y le dijo.
-Muchas gracias joven príncipe, su ayuda es aceptada sin duda.-
Fili miro a su hermano como si le hubiera salido un cuerno. –Zurkur mahabhyûrizu? /Pero de qué diablos hablas?-
Kili solo volvió a mirarlo con exasperación, diciéndole con la mirada que se callara.
-Entonces seremos 6 personas? La discreción será difícil…-dijo Legolas molesto.
-Esto es por la tierra media, no importan los involucrados, se agradece la ayuda..- dijo Tauriel.
Los dos hermanos enanos la miraron sin palabras, y sólo agacharon un punto la cabeza.
Legolas puso los ojos en blanco.
Bueno, mis hijos regresarán pronto, les recomiendo que comiencen por el reino de Thorin.
- No seremos bienvenidos...pero iremos.- Le dijo Legolas.
- Mis hombres les proporcionarán dos ponis- le dijo Elrond a los hermanos enanos.
Los cuatro salieron del despacho y se encaminaron a la salida, Legolas y Tauriel subieron a sus respectivos caballos, y ya se aproximaban dos elfos con un poni en cada mano, los hermanos subieron y cabalgaron adelantándose a los elfos, ellos querían llegar primero para hablar con su tío, el después de la batalla contra el bosque negro que Thranduil perdió y haberlo dejado en despojos se había retirado muy satisfecho de su venganza, Tauriel y Legolas le guardaban resentimiento por ello pues consideraban que muchos habían muerto y sido humillados por la ambición de unos cuantos, Thorin y Thranduil no se merecían la sangre que sus guerreros habían derramado por ellos.
Cabalgaron dos días, de pronto se detenían por la noche a dormir, cerca de cuevas donde hacían alguna fogata, Legolas y Tauriel cazaban para alimentarse los cuatro y los enanos cocinaban, se turnaban las guardias nocturnas, curioso era que Fili, Kili y Legolas pasaban alguna parte de la noche observando a Tauriel dormir, quien si tenían la mirada muy pesada siempre despertaba.
En una de las guardias de Kili, este observo a Tauriel y a la luna y se preguntó que hubiera pasado si su suerte hubiese sido distinta...
De pronto escucho ruidos, pequeños y cuando se levantó sintió la hoja de una espada en su cuello, - No te muevas enano o te matare-
Kili se quedo sin habla, y levantó la vista, se trataba de Arwen quien tenía una enorme sonrisa. - Es una broma, por fin los hemos encontrado, nos ha enviado mi padre-
Tauriel y Legolas se levantaron, las dos amigas se abrazaron, los dos amigos también y estrecharon brazos, después los nuevos integrantes saludaron a los enanos con cortesía, Arwen se fue con Tauriel a un sitio apartado a conversar.
- Que bueno que han llegado!-
- Como perdernos esto, una misión juntos-
- Si hermano, como si no fuéramos reyes-
- Un pequeño paréntesis, porque si lo somos, yo tengo un hijo y tu tres...-
Legolas sonrió.
Paso esa noche tranquila y por la mañana los seis se enfilaron hacia el reino de Thorin que crecía bello y espléndido bajo la montaña, ( Fili y Kili se adelantaron) indicaron a los guardias que dejarán pasar a sus acompañantes, todos descendieron de sus caballos y caminaron hacia la sala del trono, la mayoría de la corte de los enanos los miraban sorprendidos, no siempre se veían un grupo tan peculiar, dos príncipes enanos, y cuatro reyes.
Thorin los miro con curiosidad desagradable, sonrió torcidamente. Tenía la barba más larga y una corona pesada y llamativa en la cabeza, su trono era de oro puro, llevaba sobre sus ropas varias pieles de animales que lo hacían ver más corpulento.
- Su majestad...nos presentamos ante ti, porque estamos en una tarea especial, que deseamos tocar en privado- dijo Fili que era el más diplomático.
- Dilo frente a mi corte, no hay nada que les oculte- los enanos en cuestión gritaron con júbilo y levantaron sus copas.
- Existe una maldad latente que amenaza la tierra media, estamos dándole caza, queremos saber si la criatura Gollum perteneció alguna vez a nuestra raza-
El más viejo de los enanos presentes, abrió la boca para hablar, - No, yo he visto tres linajes de reyes enanos y nunca se escucho tal cosa, sabemos de su existencia pero el no es enano-
Kili y Fili suspiraron tranquilos.
Thorin hablo - Sólo espero que cuando acaben con esta supuesta amenaza le den el crédito correspondiente a nuestro pueblo, porque dos príncipes enanos están ayudando-
- Se hará, no se preocupe - Dijo Aragorn.
Confió en ir rey de Gondor, porque en el pueblo de los elfos no confío. Legolas, Tauriel y Arwen lo miraron molestos e indignados, mientras los enanos de la corte gritaban de júbilo nuevamente, Fili y Kili se sintieron muy incómodos.
- Gracias por la ayuda majestad, nos retiramos...-
- Esta bien...pasen a las cocinas por provisiones y después por armamento, mi pueblo siempre ha sido generoso.-
Los ojos de Thorin chocaron con el iris azul de Legolas y con el castaño de Tauriel después de Arwen y en esos tres pares de hermosos ojos elficos pudo leer su desaprobación, su incomodidad y lo mucho lo odiaban, y eso lo hizo sonreír. Los tres se dieron la vuelta molestos y siguieron a Kili y Fili a las cocinas, aunque solo los enanos y Aragorn tomaron provisiones, los tres elfos no se acercaron para nada.
Después se dirigieron a sus caballos dispuestos a cabalgar a la comarca hacia el pueblo de los hobbits, les emocionaba ver a Bilbo de nuevo, sólo el podría decirles la verdad entre el pueblo de la comarca y Gollum.
Cuando salieron a campo abierto, Legolas y Tauriel cabalgaron con fuerza compitiendo en velocidad y riendo como niños, Aragorn y Arwen los miraban divertidos y permanecían juntó a los enanos.
Kili observo la escena triste y se sintió fuera de lugar...el jamás podría jugar así con ella porque el sólo cabalgaba ponis y no eran tan rápidos.
Finalmente y al parecer Tauriel gano, Legolas a pesar de ello sonreía,
- Y mi tesoro?-
- No sabía que habíamos apostado-
- Oh pero claro.-
Tauriel se acercó a Legolas, le tomo del mentón y lo beso.
Este sorprendido en un principio se dejo, y correspondió tomándola por la cintura y haciendo que sus caballos chocarán.
- Eh! Tórtolos adelante que tenemos mucho camino! - les reprendió Aragorn sonriendo.
Chicos perdón, no pude subir el CAP ayer, los quiero mucho agradezco mucho sus COMENTS, y les pido que los continúen, un beso a todos!
