¡OH DIOS MIO, ESTE ES FIANL DE ESTA PEQUEÑA HISTORIA, ME ALEGRA QUE HAYAN LLEGADO HASTA AQUÍ, 75 VIERWS EN ESTE FIC CORTO, ME ALEGRO QUE LLEGARAMOS HASTA, AQUÍ, PERO, HAAAAH, ES UN CAOS, ES UN CAOS ESTE LUGAR. . .WOOUH, TEMBLORES LOS ODIOS. . . . . . OH, BUENO, SI SOBREVIVIMOS A LOS TITANTES, SERA ESTUPENDO LEERNOS ABAJO. . . ENTOCNES, DISFRUTEN TRANQUILOS, LA TERCERA LLAMADA, TERMINAREMOS PRONTO. . .AAH, ESTAN LLEGANDO!
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Capítulo final: Puntuación, marcador, nivel, punto. . . ¡Como quieras llamarlo, es el final!
El reloj marcaba diez minutos para las seis de la tarde en punto, eso quiso decir que eran diez minutos antes del cierre total del salón de juegos y por ende, la última oportunidad de los chicos para lograr un marcador perfecto. Los tres estaban conscientes del progreso continuo del tiempo, por eso su atención solo se focalizaba, casi exclusivamente, en la mesa de Pinball. Mirando y observando cómo se le dio lugar a todo.
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El reloj dejo de marcar la hora. El caos total había causado tanta destrucción, que la torre de la ciudad simplemente se había detenido por los daños y demás problemas causados por los continuos temblores. Pero a pesar de que le tiempo ya se había agotado, la actividad en el muro siguió fluyendo, sin intenciones de parar el tumulto de gente que buscaba refugio y escape.
-¡CORRAN, POR AQUÍ, VEMOS, NO SE DEMOREN, TITANTES SE APROXIMAN, DENSE PRISA SI QUIEREN VIVIR!-
-¡VAMOS, VAMOS, YA LO ESCUCHARON, SON PERSONAS MUERTAS SI NO SE APRESURAN!-
Esas, todas y cada una de esas frases, eran las palabras de los soldados en guardia, quienes a pesar de querer apresurar y guiar a la gente, ellos estaban igual o incluso más acobardados que los civiles.
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En una posición de atrincheramiento se encontraba la línea de disparo. La ultima línea de defensa de al menos una docena de cañones, que impedían a toda costa el avance de los monstruos.
-¡FUEGO!-
¡BAANG, BAANG, BANG, BBAAAANGG!
Disparada la primera carga, inmediatamente se ordenó proseguir.
-¡RACARGUEN, LES DIGO, RECARGUEN!-
-¡Señor!- alguien le dijo al mayor
Este volteó a prisa -¡¿QUÉ?!-
-¡Le reporto que. . . vienen más, lado este!-
El soldado apunto con el dedo y efectivamente ahí había más titanes aproximándose.
El mayor tomó al soldado por el cuello de la chaqueta -¡Entonces recarga ese cañón tuyo!-
Arrojó al sujeto al suelo. Mejor se encargó de los cobardes antes de que aparecieran más creaturas.
-¡Escúchame bien soldado!- el sargento tomó al tipo y lo levantó y le hablo fuerte para que le comprendiera -¡Haz tu trabajo y quizás no termines muerto, ¿me escuchaste?!-
-¡Pero. . .!-
-¡¿ME ESCUCHASTE?!-
-¡aaah, sí señor!- este solo respondió en susto
-¡Bien!-
El mayor volvió a lo suyo.
-¡PREPAREN, APUNTEN AL ESTE, Y. . . . . FUEGO!-
Otra oleada de disparos y estruendos invadió los tímpanos de cada uno de los soldados en la línea. Un sonido bastante agobiante sin duda, pero, más estruendoso eran los gritos del mayor quien a todo pulmón les ordenaba repetir el proceso de nuevo a sus soldados. Ellos sabían que mejor era no arriesgarse con él, él podía ser más terrible que los monstruos y ese soldado fue buen ejemplo de su mal humor.
Las explosiones se escucharon cerca de donde Jack, Peter, y Ultimo, los tres, seguían guiando a los civiles rescatados a través de las calles de la destruida ciudad.
'Solo un poco más, ya estamos llegando, ya, estamos llegando' pensó Jack
Pronto, el sonido de otro gigante siendo decapitado atrajo la atención de Jack y los jinetes.
¡SLAAAASH!
Eso paso a dos calles detrás de él y de los jinetes. La presencia de esos monstruos se estaba diversificando, de un lugar a otro las cosas comenzaban a ponerse mucho más duras para el equipo. Aun a pesar, de que él estaba dispuesto a ayudar e intervenir, los. . . .
¡SLAAAASHH!
Otro para la cuenta.
¡PAASS!
Otro caía.
¡SLAASH!
Y otra muerte.
Los bríos de fuerza y valentía de Jack comenzaban a ceder, ante el estrés de saber que sus amigos estaban afrontando a la muerte en sí, solos y sin su ayuda.
Solo podía imaginar el cansancio y la fatiga del cuerpo que Ultimo y su primo Peter, ya debían estar sintiendo, tanto físico y mental.
Cada giro, cada movimiento con el sable, cada tajo y fuerza puesta en la muñeca de sus manos, o cada movimiento acrobático extraordinario debían estar expirando las fuerzas de los dos jóvenes. El dolor les debía estar causando dolor sobre partes de su cuerpo que de seguro no sabían que tenían. Era simplemente un tormento para Jack pensar en eso. Tormentoso y acertado al mismo tiempo.
Donde los emparentados, Ultimo tenía que tolerar el cansancio de tener que emplear el doble de fuerzas requeridas, solo para lograr mantener el ritmo de su avance, debido a que uno de sus garfios termino quedando obsoleto. O Peter, quien empezaba a sentir una terrible jaqueca en la cabeza por las continuas veces que su "sexto sentido" le advertía del peligro cercano.
-¡AL FRENTE!- dijo el castaño
El pelirrojo asintió -¡AHÍ VOY, YA VOY!-
Peter aterrizó con ambos pies en un techo, con manos tomadas él alzó a su primo menor por encima de él y de inmediato, lanzó al pelirrojo en un movimiento de martillo olímpico.
-¡NNNN-VEEEE!-
Lejos, muy lejos, fue la distancia que el chico pelirrojo recorrió en aquella tirada. Y justo cuando estaba cayendo y perdiendo vuelo, este se recuperó con un lanzamiento aéreo de su gancho.
-¡¿Hm?!- en efecto, notó al titán que su primo advirtió -¡NNNNG!
Un titán emergió del suelo. Pronto este dirigió su vista hacia donde los emparentados. Pero tan pronto se levantó y mostro su cabeza, este recibió un tajo en la manzana de adán.
'¡FALLE!' pensó ultimo
El titán claro que fue aturdido por el corte, pero no asesinado. Mientras este se cubría el cuello para evitar perder más fluidos. El titán tan rápido como fue aturdido, su recuperación dio inicio. Ultimo aun en su merced y rango de ataque.
-¡No, Ultimo!- gritó Peter -¡AAH!-
¡SLASSH!
Peter logró darle un corte certero en la nuca. El titán dio un par de pasos de aturdimiento, antes de caer muerto como un saco de papas.
Ultimo en esos momentos, apenas había logrado aterrizar en la azotea de una casa. El no tener un total control de sus aparatos, le había hecho las cosas difíciles en esa jugada. Tan pronto tuvo estabilidad, levantó la mirada para encontrar a su primo Peter dándole alcance en ese momento.
-¡Vamos!- le dijo Peter
-¡Ah, ya voy, ya voy, solo acabo de. . . ah!-
Sí, el estrés, cansancio y ferocidad estaban en aumento.
En la muralla, las cosas no bajaron de tono. Personas refugiadas seguían llegando a resguardarse de los monstruos, equiparándose con la misma cantidad que venían para devorarles a ellos.
-¡Vamos, vamos, gente, el ultimo ferri estará saliendo en poco, por favor dense prisa, o tendrán que correr el resto del camino al próximo muro! ¡¿Me escucharon? Muévanse!-
Las palabras de los soldados fueron muy ciertas, la saturación de gente provocaría el cierre de la línea. O pero serían los soldados que estaban en la línea de defensa, quienes juzgarían cuanto era "suficiente" para cerrar la muralla.
-¿Dónde estarán esos tres?- se preguntó uno soldado que supo de la incursión de Jack y los otros dos –Ya es muy tarde-
-¡Olvídate de ellos!- le dijo su compañero
Ese se mostró impresionado y asustado a la vez -¿Qué?-
-¡Posiblemente ya estén muertos, todos y ellos, muertos y comidos por esos, esos, esos gigantes!-
-¡Calla, no digas eso!-
-¡Es la verdad!-
-¡Pero. . .!-
-¡Deja, eso, y solo guía a esta gente quieres, así nos iremos más pronto!-
-yo. . .- El sujeto no pudo encontrar las palabras para confrontar a las de su compañero -¡Muy bien todos, váyanse ya de aquí, vamos!-
Pero sin que ellos se dieran cuenta, la jovencita, cuya seguridad había sido delegada en ellos dos por el mismo Jack, los había logrado a escuchar claramente. Cada palabra que salió de sus bocas, había sido una pequeña estaca en el corazón de la joven Sofí, cuyas esperanzas estaban acabando con su corazón.
Los muchachos estaban llegando a la vía principal que daba a la muralla, desafortunadamente se podía escuchar con claridad el campo de guerra en que se había convertido esa arteria vial. Desde su marcha al centro de la ciudadela, los titanes habían comenzado a invadir las vías principales de la ciudad debido al alto gestiona miento de gente que huía por su vida. Pero ellos no lo supieron. Ante la nueva situación, la misma acompañante de Jack, se mostró un poco emocionada, tal vez demasiado al ver el muro tan cerda de ellos.
-el muro. . . .El muro. . . ¡El muro, ya veo el muro!-
Abajo los jinetes también lo pudieron ver cerca, pero no tan claro desde la perspectiva de su compañera, por tanto al escuchar aquellas palabras de ánimo y emoción también se excitaron.
-¡Estamos, a salvo, estamos a salvo!- la joven miró al joven Jack -¡Muchas gracias, muchas, muchas, muchas. . ¡-
Hubo una explosión en un edificio cercano, que los tomó a todos por sorpresa.
¡KAAA-BUUUM!
La onda expansiva provoco turbulencias, las cuales desafortunadamente Jack no pudo controlar. Eso los llevó él y a su acompañante a caer en la azotea más cercana. En la calle por otra parte, los jinetes desafortunadamente tuvieron que arreglárselas para evitar cualquier despojo de edificio que amenazara con aplastarlos a ellos y a sus caballos.
-¡AAHH!-
-¿hm?. . . . oh no-
Ultimo al presenciar lo acontecido, se dirigió a su primo.
-¡Peter!- le gritó
-¡Ah, lo sé, lo sé, mi cabeza!- supo a lo que se refería su primo -¡Recuerdas y. . . .!-
Peter paró de inmediato sus palabras. Ultimo vio aquella expresión en el rostro de su primo, una expresión de miedo combinada con asombro. Su sentido le advirtió de algo más.
Peter volteó hacia el frente y atrás -¡Están en todas partes!-
Fue cierto, desde una visión alta, se pudo ver como alrededor de su ubicación, no había más que titanes convergiendo hacia el portón en el muro. Más y más, a cada momento.
-¡FUEGO!-
Los cañones disparaban, las balas impactaban en sus blancos, otras erraban, y en efecto esto causaba una salpicadura de fuego y escombro en los alrededores.
En efecto, el grupo ya habían llegado al muro, pero estaban en la peor posición para arribar a la puerta. La línea de fuego les estaba apuntado a ellos también. Estaban en el fuego cruzado.
-¡HMM!- Ultimo reaccionó ante aquella realización -¡Tienen que saber!-
-¡Primo!- Peter le gritó
-¿hm?-
-¡A TU IZQUIERDA!-
En efecto detrás de una nube de humo que subía y subía a los cielos, se hallaba un titán. Pero no terminó ahí. De ahí, Peter volteó a otra dirección y después a otra.
-¡ATRÁS, ADELANTE, A LA DERECHA!-
Titanes salían por doquier y por doquier. Estaban completamente rodeados, y parecía no haber salida.
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Al notar la presión, la dificultad y la cantidad de trampas que se estaban descubriendo por todo el tablero, Ultimo llegó a la conclusión de que la estrategia tendría que cambiar un poco más y de nueva cuenta. Así que tendría que poner a los otros dos, bajo cargo de su puesto. El tiempo era vital, tendrían que jugársela. Solo esperaba que funcionara el comando que tenía en mente.
-¡Jack!- ultimo el volteó a ver
-¡¿hm?!-
Ultimo le dio una mirad seria -¡Vamos amigo!-
.
Jack estaba recuperándose de su caída, la joven muchacha estaba cerca de él, pero tan pronto esta levantó la mirada, comenzó a gritar histéricamente, buscando la protección del guerrero.
-¡AAAH!-
-¡Hm!- Jack divisó al culpable de aquella reacción, era un titán -¡Cuidado!-
Jack se posicionó entre la bestia y la damisela. Con espada en alto y disposición, listo para lo peor.
¡SLAAAAAASH!
El titán sin embargo se paralizó en su ubicación, para que después este comenzara luchar contra un fastidio en su espalda, y los dos humanos pasaron desapercibidos por completo.
-¡Hm!-
-¡Jack!-
Ese grito había sido Ultimo. El muchacho pelirrojo estaba colgado de su sable, el cual estaba incrustado en el cuello bajo de la criatura.
-¡JACK, HASTE CARGO, JACK!-
-¡Ultimo!-
-¡HAHAHAAHAHA, TRANQUILO, AHAHAHA, YO, YO. . .AH, YO TENGO ESTO, HAHAHAHAHA, BAJO CONTROL!- su sonrisa y carcajadas no pudieron ser más forzadas y desesperadas -¡Vete, ahora!-
Pero el joven se confundió -¿Eh? ¡¿Pero qué hago?!-
-¡LA PISTOLA, JACK, LA PISTOLA!-
-¿la. . .? ¡Oh!-
Jack lo recordó, antes de arribar a la casa en el centro de la ciudad, él se había hecho de un arma. La cual entonces estaba atada en su cinturón, cargada y a disposición. Así que la tomó y apunto al titán, pero tan pronto hizo eso, Ultimo le gritó en amonestación.
-¡NO, ¿Qué HACES? ASÍ NO, NO, ESO ES UNA VENGALA, DIOS, NO!-
-hm, véngala-
-¡PIDE AYUDA, CON ELLA, PIDE AYUDAAA, NNNGGTTH!-
¡SLASSSH!
El titán cayó muerto, pero tan pronto Ultimo terminó con la vida de la bestia, el joven pelirrojo salto directo hacia otro titán que se aproximaba por el costado izquierdo.
Le gritó en lo que iba al combate -¡VE!-
-¡Pero!-
-¡VE, JACK, VEEE!- ese fue Peter, quien llegaba a ayudar a su primo -¡YAAAA!-
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El joven pelirrojo estaba posicionándose para hacer un cambio en los puestos de control, lo más presuroso posible. Esto sorprendió un poco Jack, pero, él tenía que "hacerse cargo" de terminar lo que inicio. No estaba en la mejor de las condiciones anímicas para lidiar con eso, de nuevo (mendigo juego aterrador y traumático), pero, tendría que hacerlo. . . Él tenía que hacerlo
-¡HMM!- Jack asintió forzadamente con la cabeza, y dio el primer paso -¡Vamos!-
.
Jack sintió el impulso de combatir, pero, tuvo que abstenerse de nueva cuenta. Se dio la vuelta, sujetó a la chica en sus brazos, y salió rápido con dirección al muro.
-¡LOS DE ABAJO, SIGANME, YA, VAMONOS!- dijo con un poco de fastidio
El gritó de Jack había sido fue lo suficientemente fuerte para ser escuchado por los jinetes en la calle, estos le vieron desde lo alto, el joven se dirigía al muro a toda prisa. Así que sin dudarlo, lo siguieron.
-¡Vamos!- la señorita Hela asintió en afirmativa, y se dirigió a los suyos -¡Ya estamos cerca, vámonos!-
La señorita estaba aterrada igual que cualquiera en realidad, era normal, pero no se dejaría devorar por esos monstruos, seguiría al joven guerrero, en especial si eso la ayudaba a sobrevivir.
-¡VAMOS, TODOS, SIGAN AL MUCHACHO, YA!-
Los jinetes asintieron a las órdenes de su compañera, comenzaron a seguir al joven guerrero por las intrincadas calles de la ciudad. Solo tenían que salir de esas atrincheradas calles y así podrían dirigirse al muro. Pero primero tendrían que atravesar el campo de guerra que se había convertido aquel cuadrante del muro.
Su avance tuvo que ser lento y enormemente cuidadoso. Los caballos no corrieron sino que se vieron forzados a trotar por un camino estrecho de callejones y, además de eso, un camino no muy seguro lleno de monstruos. La misma señorita Hela guio a los suyos por donde fuera que fuera que el guerrero se dirigiera.
-. . . ¡Hm!- el joven se movió hacia la derecha
-Por la derecha vamos- dijo la señorita Hela, y los jinetes le siguieron
¡BOOOOM!
Repentinamente una explosión y restos de escombro cayeron en dirección al desplazamiento opuesto de la izquierda. Esos los pudo haber matado, pero continuaron avanzando a pesar del susto.
-todo está bien. . .todo está bien. . . ¡AAH!- la muchacha que acompañaba a Jack comenzó a gritar
Los jinetes al escuchar los gritos, miraron hacia lo alto, pero enseguida sintieron el crujir de los suelos, seguido por la inmensa sombra de un nuevo Titán haciendo su aparición.
-¡MONSTRUOOOOOOOOOOOH!-
Esos fueron los gritos de batalla del joven Ultimo. Apenas los montados habían mirado hacia arriba por los gritos de su compañera, sus ojos percibieron la sombra del guerrero Pelirrojo como una mancha roja la cual atravesó los cielos en dirección al titán. La bestia desapareció de su alcance visual, cuando entonces, el suelo golpeteó como tambor.
¡PUM, PUM, PUM!
¡SLAASHH!
. . . . ¡CRAAAAAASSSHHH!
No supieron lo que paso, pero después de la gran sacudida, vino un ligero momento de calma.
-¡Vamos!- dijo Jack al proseguir -1¿Qué esperan?!-
La señorita hela reaccionó fuera de su susto -ya. . .ah, ya. . .ya, ¡Ya lo escucharon, vamos!-
Prosiguieron con su avance, un caballo a la vez.
De tanto en tanto su avance fue progresivo, pero en el periodo de su avance, se podía escuchar el ensordecedor rugir de los cañones. Los estruendos los hacían casi saltar de sus asientos. Pero tan pronto eso sucedía, ellos proseguían con un poco más de prisa.
-¡A la derecha!-
Jack les gritó desde su posición en lo alto, y ellos siguieron por el camino que había disponible.
Pero, mientras ellos recorrían las caóticas calles de la ciudad, el espantoso y escandaloso batallar causado por los emparentados, hacían de todo en una situación más aterradora. Se escuchaban fuerte y claro.
Para cuando todos estaban a punto de salir por otro callejón, de la nada, otro titán les había caído cerca de su posición. Cayó muerto claro, pero el temblor causado fue fuerte y estruendoso, pero afortunadamente a distancia segura.
-¡AAAH!- la mayoría gritó
-¡EEEEYYYY!- ese fue Jack -¡NO SE DETENGAN!-
Todos, a la fuerza, ignoraron su impulso de miedo y mejor prosiguieron.
Continuaron con su camino, mirando hacia arriba y estando alerta de todo. Lamentable era muy problemático el poder mantener los nervios bajo control, debido a que los sonidos de cañón, y también de las caídas increíblemente estruendosas de los tirantes, las cuales eran muy posiblemente causadas por los disparo y los dos primos.
Era aterrador sí, pero los montados no eran los únicos que cargaban con una terrible sensación en el pecho y nervios crispados. Además de ellos, Jack también estaba escuchando, fuerte y claro, toda aquella sublime demanda de acción que, que, que. . . sus compañeros se estaban exigiendo a ellos mismos.
Cada tanda y salto de una edificación a edificación, infringía una nueva y más pesada carga sobre sus hombros. Desde aquella altura en la que se encontraba, se podía escuchar todo con una mejor y aterradora claridad, e incluso en ocasiones, ver por encima de los edificios las terribles escenas que tenían lugar.
-¡JJAAAAHHH!-
¡SLASSH!
-¡OOOHHHHH!-
¡KA-BOOM!
-¡MMFFFH-AAAAAAAGHHHHH!-
¡SLAAASH!
-¡NNYYYYYSAAAAAAAAAAAAH-
¡SLAASSH!
-¡NNNNGGGTTH!-
¡PAAS!
Era una guerra fuerte y clara, dos simples guerreros arriesgando sus vidas en una lucha contra monstruos y balas de cañón errantes. En sus posiblemente, últimos momentos, ellos solo se convertirían en sonoros gritos, perdidos en el viento.
-¡NOOOOOOOHHH!-
¡BOOOM!
-¡NNNNNAAHHT!-
¡SSSLAASSHH!
Exasperante, inútiles, poca cosa, pero maldita-sea-mente requeridas, eran las palabras con las que Jack describiría sus simplistas acciones, en comparación con las de sus dos amigos. Ellos estaban ahí, arriesgándolo todo, y solo porque él no podía terminar esta misión solo. Pero tan pronto llegaran a campo abierto y pudiera él pedir ayuda, entonces, él tenía planeado compensarlo todo. Lo único que los primos debían de hacer en aquel momento, era resistir, tan solo otro poco y él lo solucionaría todo. Solo quedaba poco para llegar al campo abierto. . . . . . . . .
Pero entonces, algo pasó por su mente. ¿A que se refería? Cuando lo pensó un poco más a detalle. "¿campo abierto?" "¿Ese era el plan, no?"
Una parte de él comenzó a razonar las cosas. De tanto en tanto cuando se columpiaba, Jack miró hacia los barrios y callejuelas cercanas. Jamás se dio cuenta, pero, todo convergía en una sola y única gran avenida. Y él estuvo dirigiéndolos a todos, directo a ese lugar, a la convergencia de toda esa intrincada ciudad, la cual, estaba. . . siendo. . . invadida, y todos siendo. . . perseguidos. . . . .
-¡La salida!—dijo jubilosa aquella joven en los brazos de Jack -¡LA SALIDA!
Las palabras de la joven atrajeron la mirada de todos.
-¡Es cierto!-
-¿Qué? ¿La salida?-
-¡Si, la veo!-
-¡Es verdad!-
Todos vieron la luz, la luz que iluminaba a la avenida primordial de la ciudad y su boleto de salida. Estaban tan cerca de dejar atrás ese infierno y sus peligros, que ninguno de ellos pensó igual que como Jack.
Jack entonces lo dedujo todo -¡No, esperen!- pero fue muy tarde
Los jinetes no se detuvieron, continuaron con su camino. De uno en uno, atravesaron la luz al final del camino y desaparecieron en la irradiante ingenuidad. Y por más que le desagradara, lo que sus ojos presenciarían, Jack tuvo que ir tras ellos.
Pasaron unos segundos, después paso otro poco de tiempo, seguido de un par de segundos más, y solo hasta entonces fue que los ojos de Jack se acoplaron a la luz de la revelación.
-. . . No-
La avenida ya entonces era un desastre en su totalidad, caos era la palabra más adecuada para describirla. Fuego, destrucción y escombros por todas partes. Eso, además de las decenas de titanes que les rodearon en esos momentos.
-¡HYAAAHH!-
-¡AAHH!-
-¡OH, NO!
Los corceles se alteraron por completo y sus jinetes se vieron víctimas de la perturbación.
A lo lejos, el mayor y sus hombres lograron percatarse de los repentinos gritos y gemidos de personas a la distancia.
-HM. . . ¡¿Pero qué diablos?!-
-¡señor, creo que son personas!-
-¡Imposible!-
-¡señor, están rodeados!-
-pero. . . .- el mayo miró la escena antes de, saltar a una acción repentina –ah, a. . . ¡Disparen!-
-¡¿Qué? Pero. . .ah, Señor, no podemos fijar bien los blancos!-
-¡Solo apunta los monstruos gigantescos soldado!-
-¡P-pero es que… podrimos herirlos a ellos!-
-¡¿QUÉ?!-
-¡No podemos simple tirar al azar, señor, las explosiones los matarían!-
El señor miro al frente, estupefacto –Oh, no-
(en esta parte, escuchar el tema musical, de la muerte, de la madre de Eren)
Era más que verdad, quedaron completamente expuestos y cubiertos por esas criaturas horribles. Sin escape o salida alguna. . .tal vez excepto la última carta que tenía Jack.
-Hm, bien- dijo comprendiendo lo que se debía hacer
El joven guerrero usaría el arma, pero tan pronto quiso desenfundar la pistola, se presentó una complicación. Su garfio y correa atada alrededor de su torso, lo halaron a él y a su acompañante, de un solo jalón.
-. . .¡AAAAAAH!-
-¡HHYYYYAAAA!-
Lo que ocurrió, fue que un titán los había sujetado por la retaguardia. Justo cuando estaban en el proceso de balancearse al frente. La cuerda terminó en posesión de uno de aquellos espantosos monstruos, y este solo tenía los ojos amenazadoramente puestos en ellos dos.
La señorita su puso histérica -¡AAAAAHHHH, NOS TIENE, NOS TIENE, NOS TIENE!-
-¡No!- Jack le dijo cortante -¡Solo a mí!-
-¡¿Eh?!-
En aquel momento Jack soltó el gancho que los mantenía juntos, a él, y a ella a su traje.
La señorita cayó -¡AAAAAH. . .!-
La joven obviamente gritó cuando Jack la soltó y cayó un par de metros hasta impactar, grave pero no letalmente, con el pavimento.
Tal acción logró atraer la atención de la señorita Hela, ella había logrado mantener el control sobre su caballo, a diferencia de sus demás compañeros, cuando repentinamente los gritos de miedo y desesperación de su compañera la hicieron voltear.
Su sangre se heló -¡Hm!-
-¡Señorita Hela, ¿vio eso?!- dijo su compañero
Gran susto fue el que se llevaron cuando ambos vieron a su amiga caer directo al suelo. Así tan rápido como eso sucedió, Hela dirigió su corcel al rescate, pero, pronto ese impulso heroico se desvaneció cuando un pie gigantesco exterminó con su camino y con el equilibrio de su corcel.
-¡HYYAAAAAH!-
-¡AAAAAAHHH!-
Los titanes, se habían olvidado de los titanes por completo. Mala suerte, para ella, ahora igual que los demás, su destino estaba en manos de sus devoradores.
-hm. . . . oh, ¡SEÑORTIA HELA!-
Jack presenció todo. Una monstruosidad de aquellas estiró su mano para atrapar a su presa tendida en los suelos, y entonces poder devorarla, como al resto de los demás. Todos ellos estaban indefensos en el suelo, posiblemente heridos, o muy aturdidos como para poder escapar de las bestias. Y hablando de bestias, él tampoco estuvo en una mejor posición que ellos. El titán que lo había capturado del gancho, lo seguía landó de la soga, le estaba hincando el diente en su Imaginación, y no pareció que tuviese intenciones de aguardar para dar las gracias por los alimentos. Ni Peter, ni Ultimo ahí para salvarle, él quedó completamente solo.
-¡Hm, no, no. . . . NO!-
En la línea de cañones.
-¡¿Señor que hacemos?!-
-¡Déjenme pensar tontos!-
-¡Señor se los van a comer!-
-¿Enviamos gente?-
-¡No, YA, déjenme pensar les digo!-
-¡Señor!-
-¡QUE TENGO QUE PENSAR!-
Con Jack. El joven miró su situación. . .para entonces mentalizar la acción debida.
'Jack. . .tu comenzaste esto. . . y ahora. . . tú, tú, tú. . . debes terminarlo'
Era definitivo, era el fin de la línea de una u otra forma, o de todas maneras. Él tenía que cumplir con su promesa le costara la vida o la de todos. Tenía que hacerlo por Peter, por Ultimo, por la gente que rescató, por su deber como soldado y humano, tenía que hacerlo por Sofí, tenía que hacerlo por él, y también tenía que hacerlo por. . . . . . . . . . . . . . . . . . Ella.
-¡NNNNNHHHHHGG!-
Jack desenfundó la pistola. Estiró la mano para apuntarle al cielo. Preparó el pedernal. Alejó la vista para no ver al titán. Colocó el dedo en el gatillo. No se dio cuenta de que la joven Hela lo vio preparar el disparo. Y al final. . . disparó.
¡BANG!
La véngala fue disparada, y esta ascendió sin demora al cielo. Los soldados captaron su presencia.
-¡Señor mire!-
-¡¿Qué? Les dije que quería pensar e. . .!-
-¡LA VÉNGALA!-
El mayor quedo atónito por lo que sus ojos captaron.
-Eso. . . eso. . . ¡Es una señal!-
-¿eh?-
-¡Es una señal les digo, prepárense!-
-¡¿Para qué?!-
-¡PARA QUE DISPAREN EN ESA MALDITA DIRECCIÓN!-
-¿disparar?-
-¡SÍ, ESO MALDITASEA, ABRAN FUEGO, FUEGO, FUEGOOOOOO!-
Asuntándolos a todos con su imponente voz, el jefe logró hacer que sus tropas disparasen directo, a la ubicación, de dónde provino la señal.
¡BAANG, BAANG, BAANG, BAANG, BAANG!
(Imaginarse todo en cámara lenta)
Jack llegó a percatarse de todas aquellas bocanadas de humo que salieron de todas las boquillas de todos los cañones, y todas viniendo directo a su posición. Habían recibido la señal por fortuna, gracias a todos los cielos.
-Gracias. . . . . - suspiró
Solo le quedo esperar para recibir la muerte, a manos del titán que se preparaba para devorarle, o a merced de las balas de cañón, la verdad ya no importaba. Pero, no se iría, sin antes tener un encuentro casual, con los dos ojos azules de la señorita Hela quien levantó la mirada.
Él la vio a ella, y ella a él.
'¿Qué hace?'
Fue lo que ella le transmitió con la mirada.
'Cumplo con mi promesa' le respondió él
Los ojos de la señorita se agudizaron al recibir aquella impresión.
Jack hubiera deseado poder haber mirado más a la señorita Hela, pero desafortunadamente, lo último que la damisela y el guerrero percibieron lo uno del otro, fue. . . la holeada de balas de cañón interponerse en su contacto visual.
¡B-B-B-B-B-B-B-BOOOOOOOOOOOOOMMMMNNN!
Y todo, quedó a oscuras.
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Esta historia terminará… en el epilogo.
