DISCLAIMER: Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a todos a los que le hayan pagado para utilizarlo. Esta publicación no fue realizada con fines lucrativos.
RESUMEN: Toda profecía debe cumplirse y para conseguirlo varios lazos deben entrelazarse uniendo los destinos de los seres más insospechados. (Viaje en el tiempo) (Harry conoce a los Merodeadores)
Bajo Juramento
Capítulo IV. Una Nueva Misión
Horas después Harry ya había regresado a casa. Una nueva profecía se había pronunciado frente a él, una que lo ataba a otro destino, del cual no tenía idea de cómo llevar a cabo.
... para cuidar así de tu protector y de tus padres
¡Es que no tenía sentido¡sus padres estaban muertos, además... ¿quién era ese protector?.
La mañana llegó demasiado pronto esa noche, Harry casi se podía sentir como en su juventud, dando vueltas sobre la cama intentando conciliar el sueño. Horas más tarde mientras desayunaba...
– ¡Eh, Harry¿estás ahí? – salió una voz de la chimenea.
Harry se acercó y pudo distinguir entre las llamas el rostro del jefe del Departamento de Seguridad Mágica: Kingsley Shacklebolt.
– Hola¿qué se te ofrece? – respondió Harry inclinándose frente a la chimenea.
– Lamento molestarte Harry¿tendrás algo de tiempo libre esta tarde?.
– Supongo que si – contestó este con indecisión.
– Perfecto – contestó el auror visiblemente más relajado, haciendo después una cita con Harry para que lo fuera a ver a su oficina más tarde.
Así, cerca del medio día, Harry se encontraba frente a la puerta del antiguo miembro de la orden del fénix, esperando a que la secretaria de éste le diera el paso.
– ¿Cómo estás Harry? – le abrió la puerta el mismo Shacklebolt – aún esperamos a alguien más, espero que no te incomode.
Cinco minutos después Harry ya se encontraba sentado frente al escritorio de Kingsley, mientras éste, preparaba un té y dos tazas de café. La puerta de la oficina se abrió por si misma dejando pasar a un molesto ex profesor de Hogwarts.
– Espero que tengas una buena explicación para estarme quitando el tiempo... – Los ojos de Snape se posaron sobre Harry – Potter... – agregó endureciendo la mirada – ¿creí que habías acordado una reunión a las doceShacklebolt?.
– Así es Severus¿puedes tomar asiento?
– No entiendo que tiene que estar haciendo él aquí.
– Bueno – dijo Kingsley mirando a Harry y a Snape alternativamente – Tonks me comentó que había sido inefabl...
– ¡Potter! – dijo Severus en tono amenazante – Creí que había quedado claro el estatuto de discreción al que estás sometido.
– ¡Estaba!... señor – dijo apretando los dientes mientras miraba molestó a Snape.
– Ya puedo continuar – siguió Kingsley algo exasperado, ambos señores se sentaron en los sofás frente a Kingsley tomando sorbos de café – La situación es está: un grupo de aurores, que aún busca a los últimos mortífagos fugitivos, a dado con el destino de los últimos tres prófugos de la red. Uno de los prisioneros nos ha dado el paradero de Malfoy, Nott y Zabini.
– Supongo que para eso necesita a Potter – dijo Snape cruzadosé de brazos, mientras Harry levanta una ceja – pero sigo sin entender porque me está haciendo perder el tiempo.
– Si me deja terminar... – ambos guardaron silencio prestando atención al auror – Gracias. La razón por la que los cite aquí, es la siguiente: Crabbe nos habló del uso de tres portales temporales ilegales...
– Bien Shacklebolt – Snape se puso de pie – Nosotros, los inefables, – esto último lo dijo mirando a Harry – nos encargaremos de esto. – Severus se empezó a dirigir hacia la puerta.
– ¿A dónde crees que vas Snape! – dijo el auror azotando su mano contra el escritorio –¿quiéres hacer el favor de sentarte y dejarme terminar de una buena vez!
Severus le dirigió una mirada de despreció y se sentó elegantemente en la silla que ocupaba anteriormente.
– Bien... – Kingsley comenzó a recuperar la cordura – Harry – dijo con compasión – lo siento, pero necesitamos tu ayuda otra vez.
– Yo... – pero Harry no pudo terminar su frase, ya que Snape se levantó de su asiento haciéndole frente a Kingsley.
– ¡SHACKLEBOLT¡Debo recordarte que es responsabilidad de MI departamento decidir quién será el agente encargado de las misiones! – El auror volvió a levantarse de su asiento.
– ¡No lo entiendes Severus¡Esto es un asunto de seguridad en nuestro mundo!. Tenemos información éstos sujetos regresaron en el tiempo para levantar a Voldemort más fuerte que nunca, creemos que están tras lo padres de Harry – Harry se quedó frío ante esta información.
– ¡Tú eres quién no comprende! – siguió Snape, aunque un poco más pálido – ¡Potter se ha retirado del cuerpo, como civil no puede ser mezclado en este tipo de misiones!
– ¡Y sin embargo eso era a lo que se dedicaba estando en tu departamento! – Snape olvidó entonces al auror y miró con odio a su exalumno.
– ¡POTTER¡¿QUÉ TANTO DIVULGASTE COMO INFORMACIÓN PÚBLICA! – Harry se levantó también iracundo.
– ¡YA BASTA!– dijo el joven – ¡Snape, sabes perfectamente bien porque es necesario que yo sea el agente encargado de esta misión! – pero en su mente había algo más que la misión, algo que tenían que ver con cierta profecía.
– ¡No creas que eres el ÚNICO agente capacitado para ello! – ambos magos se miraban a los ojos con furia contenida.
– ¡Tal vez NO el único capacitado!... – Snape distinguió en ese momento una resolución como hace mucho no le veía en su mirada – pero sí el mejor...
Seguido a ésto hubo algunos minutos en silencio en el que ambos se contemplaban evaluándose el uno al otro. Shacklebolt volvió a retomar su asiento, la tensión se respiraba en el aire.
– Que arrogante eres Potter... – Snape bajo la mirada con una expresión contrariada, pero sólo por un momento, acto seguido miró a Kingsley con rabia – el Departamento de Misterios tomará el caso a partir de este momento, envíe los documentos pertinentes a mi oficina auror, buenas tardes
Y así Snape partió con el habitual espectáculo que hacia desde aquellos tiempos en Hogwarts, cuando aún impartía pociones a los nuevos magos.
– Bueno eso estuvo mejor de lo que esperaba – suspiró Kingsley con la mano en la frente – De verdad lamentó involucrarte en esto Harry – Harry se encogió de hombros, negando la cabeza.
– Gracias por el café. Nos vemos después.
Harry salió de la oficina de Kingsley aún con muchas interrogantes en su mente y mientras bajaba a la oficina de Snape, recordaba la plática con su antiguo director sonriendo amargamente.
Como me hubiera gustado hablar con Dumbledore, pensó Harry.
Después de visitar varios pisos del Ministerio, por fin estaba estacionado frente el despacho de la cabeza de los inefables: Severus Snape. Preparándose mentalmente para un seguro reproche. Harry Potter llamó a la puerta.
– Pase – dijo la voz de un áspero barítono
Severus levantó la mirada del expediente frente a él sonrió burlonamente.
– Un día... Potter... y ya viene a suplicar por su reinstauración en el equipo – dijo de manera placentera, en verdad estaba disfrutando esto. Harry frunció el ceño, aún apretando lo puños.
– En realidad vengo a ahorrarle trabajo, sabe muy bien que usted necesita más de mí que yo de usted.
– Eso cree... – Snape lo miró dudosamente, retomando la lectura del informe en su escritorio. – ¿Y qué está esperando Potter¿o tengo que recordarle como hacer su trabajo?.
Harry Potter apretó la mandíbula y salió de la oficina de Snape para ingresar a la sala de registros del Departamento de Misterios, empezando a revisar varios de los expedientes ahí contenidos.
Ya en la tranquilidad de su departamento, comenzó a redactar una carta para Dumbledore, misma que mandaría al día siguiente posponiendo la entrevista para dentro de un mes, tiempo que le tomaría recuperarse de su nueva misión.
Después de trenzarse el largo cabello y cepillar los dientes, se recostó sobre la cama. Con una mano trato de quitarse los lentes, que ya no llevaba, para después reírse de sí mismo. En vez de eso dirigió su mano hacia su cicatriz, ya casi imperceptible. Su mirada se dirigió entonces hacia el techo, donde el juego de luces que los autos hacían al pasar junto al edificio le recordó algo importante sobre su visita a Hogwarts...
- ¡Y Harry!... – Trelawney gritó antes de que estuviera muy lejos la escalera – ¡No olvides visitar a tu tía antes de volver
Al parecer tendría que hacer una visita a Privet Drive.
