Un Placer ser tu esclava

En Clase de Pociones…

"Deberían premiarme por correr con este dolor de cabeza y no chocar con nada" Aunque al golpear el suelo con su mentón gracias a haber obviado una de las trampas del pasillo se retractó. "¡Mierda¡Odio las malditas resacas!"Hermione se levantó con un nuevo dolor en su cuerpo y continuó corriendo en dirección a las mazmorras rogando a los cielos por alguna coincidencia que retrasara a su profesor de Pociones, pero va a ser que no...

-Llega tarde, señorita Premio Anual.- Severus Snape carraspeó las dos últimas palabras con premeditada acentuación, indicándole a la castaña la grave falta habiente en que una chica con su cargo se apareciese justo cuando él estaba cerrando la puerta del aula, dando por sentado que todos los estudiantes estaban presentes.

- Disculpe, profesor. Tuve un pequeño percance…eh…verá… - Intentó ingeniar la aludida.

-No trate de darme excusas tontas, señorita. Diez puntos menos para Gryffindor.

-¡¡¡¿Qué?!!!- Una exclamación ahogada recorrió a todo el lugar, pues no era frecuente ver a Hermione Granger contradecir, mucho menos gritar a un profesor cuyo nombre no sea Dolores Umbridge. Sólo un rubio seudo albino encontró a la situación entretenida y reavivan te o, más bien, excitante. Draco sonrió con malicia. Snape también se sorprendió por el exabrupto de la alumna-chupa-medias-número-uno y arqueó una ceja, demostrando una vez más su poca expresividad. -Pero ni siquiera había cerrado la puerta.- Trató de hablar más calmada habiendo notado la reacción de los demás.

-No alce la voz cuando se dirija a mí -Advirtió el profesor frunciendo el ceño- Ahora vaya a sentarse si no quiere que otros 30 puntos sean restados del cuentero de su casa.-Rezongando, maldiciendo por lo bajo y siendo observada con escepticismo por sus compañeros, la castaña tomó asiento en donde siempre: a la derecha de Harry en el tercer banco de la fila de los Gryffindors.

-¿Estás bien? -Preguntó el pelo azabache preocupado por la cara de muerta viva de su amiga.

-No, tengo una resaca espantosa.

-Nuestra chica crece, Harry -Bromeó Ron al otro lado del ante ojudo y ganándose una mirada reprobatoria de la chica en crecimiento. Todo intento de conversión se vio frustrado por un gruñido amenazador de Snape, quién aprovechó el renovado silencio para aleccionar a sus alumnos de séptimo sobre el duro año que les esperaba si pretendían aprobar satisfactoriamente los EXTASIS para que al graduarse no viviesen miserablemente por los siglos de los siglos, amén.Hermione no escuchó ni media palabra de aquel sermón, sino que se esforzaba por soportar el peso de su entonces intolerable cabeza con las manos al tiempo que trataba de enfocar a su fastidioso profesor, totalmente ignorante de que un par de ojos gris azogue la contemplaban intensamente desde el cuarto banco de la fila de los Slytherins. Un papel que se posó mágicamente sobre su pupitre la hizo olvidarse de su dolor momentáneamente. Intrigada, desenrolló el trozo de pergamino y leyó la letra prolija y pequeña que escribía:

Buen día, futura esclava:¿Tuviste sueños eróticos sobre mí anoche¿Te levantaste mojada?

La nota no estaba firmada, no hacía falta. La castaña giró para fulminar con la mirada al Premio Anual. Él esbozó su irritante sonrisa. Volteó, tomó su pluma y escribió debajo de la grafía de Draco.

Eso imaginas en tu diminuta y depravada cabecita, huroncito. Pero no, no suelo tener pesadillas, gracias por tu inquietud igualmente. Pero… ¿por qué no me despertaste, eh?

Lo envió y al rato obtuvo la contestación.

Nunca te hubiera arrebatado de tus apreciados sueños. Y tampoco habría sido una pesadilla, porque habrías gritado mi nombre más de una y dos veces, cerebrito.

Hermione no consideró digno responder, sino que se limitó a girarse otra vez hacia al blondo y hacerle un gesto de mano no muy educado. El aludido volvió a sonreír de tal forma que la mosqueó lo suficiente para bufar.

-¿Se puede saber que le pasa hoy, Granger?

-Nada, profesor.

-¡¡Cierre la boca!! Una vez que la señorita deje de hacer sus perturbadores sonidos guturales… - Un conjunto de risas se oyó del lado de las serpientes (la de Draco fue la más audible) -…paso a contarles la tarea de hoy. He decido examinarlos para verificar lo poco que recuerdan del año pasado.- Una exclamación general indicó que la idea no era bienvenida -¡Silencio! No he terminado. Por desgracia, Dumbledore cree que no es conveniente que empiecen un año tan estresante con malas notas, así que me ha pedido que las calificaciones no se promedien con sus medias anuales (suspiro general de alivio). Aún así es un examen y más les vale que pongan todo el esfuerzo y la voluntad que posean en él¿me escucharon? ("sí" general). Bien. Consistirá en una poción… -Cuando hubo terminado de explicar los ingredientes y procedimientos para la poción agregó

-Será una muestra por banco y trabajarán con sus compañeros.- Por supuesto que esta última disposición hizo que los ánimos de Hermione cayeran al piso y más abajo. Es que Ron y Harry no eran las personas más adecuadas para tener como co-integrantes de un proyecto de Pociones. Escuchó una risa detrás de sí y supo que el rubio había llegado a la misma conclusión que ella.

-Prepara la ropa interior de encaje, Sangre Sucia- Susurró él de modo que sólo ella podría escucharlo. Claro que las mejillas de la chica enrojecieron sobremanera.

-¡Empiecen! -Anunció Snape.

Los quince minutos siguientes fueron un infierno para la desventurada castaña puesto que tuvo que hacer esfuerzos sobrehumanos para que Harry cortara los ingredientes correctamente, ni un centímetro más corto o más largo. Por otra parte, mantenía la vista fija en Ron para que el pelirrojo no agregara algo a la poción fuera de tiempo mientras que ella trataba de mezclar en las direcciones indicadas la cantidad de veces exigidas.Draco, en cambio, se contentaba con su situación. Estaba sentado a la izquierda de Zabini (bastante experto en la materia) y, al otro lado de Blaise, Pansy (sin otra aportación más que las miradas codiciosas e ignoradas hacia el trasero de Malfoy). Aunque, con solamente él hubiera bastado. Como sea, a medida que su compañero se encargaba de casi todo, el chico pensaba en sus guardaespaldas ausentes: Crabbe y Goyle. Casi sonríe al recordar la patética forma en que habían terminado. Una de las últimas noches de su sexto año en Hogwarts, ambos dos habían salido a los jardines del castillo disfrazados de mortífagos, alegres con su próxima iniciación. Nadie sabía de ello, ni siquiera Draco. De todos modos, los orangutanes rebozaban de felicidad por su futuro, pero tuvieron la mala suerte de que esa noche Ojo Loco Moody hacía guardia en el colegio. Por supuesto que cuando el auror los vio pensó que eran mortíos de verdad y bueno...no reparó en lanzarles la maldición asesina. Y sí... Alastor era muy impulsivo cuando se trataba de mantener Vigilancia Constante.

-¡¡Noooo¡¡¡¡Te dije que no lo hicieras, Ron¡¡¿Eres sordo o qué?!!- El grito de una desaforada Hermione le quitó de sus cavilaciones para concentrarse en ella, de pie frente a un Weasley escarlata hasta las orejas, quién la miraba de soslayo desde su asiento. Tuvo que controlarse para no revolcarse en el piso debido a la risa.

-¡Por Merlin, Hermione¡Que no valdrá la calificación! -Intercedió Harry a favor de su amigo.

-¡¡Suficiente¡¡¡50 puntos menos para Gryffindor¡¡Y reprobaron el trabajo!! -Vociferó el profesor.Obviamente, los puntos robados les dolió a los dos amigos pero la castaña creyó desfallecer cuando escuchó el último castigo.

-No, profesor, disculpe….

-¡¡Cierre la boca, Granger!!-Hermione se sentó abatida en su lugar, completamente inmune a las miradas de reproche que recibía por parte de todos sus compañeros de casa. Sólo podía preguntarse una cosa: "¿Eso quiere decir que perdí la apuesta?"Un nuevo trozo de pergamino en su pupitre trajo la respuesta. Lo desenrolló con manos temblorosas, conocedora de su significado.

¿Qué tal, mi nueva adquisición¿Qué se siente ser mi esclava? Pues yo espero que te sientas bien, no porque me importe en realidad, sino porque necesitarás de toda tu salud para esta noche. No cierres la puerta con cerrojo. Aunque…siempre está el "alohomora".

Tragó saliva antes de escribir su réplica.

¿Eres un insufrible imbécil las veinticuatro horas del día, Malfoy

Con eso se ganó la siguiente contestación:

No, suelo dormir al menos 8 horas también. Tu dueño, Draco Malfoy, príncipe de Slytherin, dios del sexo…TÚ dios del sexo.


Pues les dejo dos capis porque pss ya me voy a ir a Guadalajara y dudo subir capitulos en ese entonces

Se cuidan y me postean ok?!

Los post son vida!!