Un placer ser Tu esclava

¡¡Hermione?!

-Thedore, ¿no crees que esta es una fiesta muy divertida?

- No, la verdad es que no lo creo.- replicó el slytheriano mordazmente. Esta morena ya comenzaba a impacientarlo. Le molestaba su tono meloso, lo hallaba irritante y condenadamente estúpido. "¿Acaso todas la mujeres son iguales? El día en que encuentre a una que valga la pena me convertiré en muggle." Reflexionaba el muchacho.

- ¿No te parece que la música es adorable?- intentó de nuevo la griffindoriana, tratando de acercarse más al cuerpo musculoso que se empeñaba en sujetar su cintura lo más lejos posible para mantenerla a una distancia prudente. Claro que para Nott una distancia prudente de la tal Patil era mandarla al infierno. No, no…mejor al cielo, debía precaver para que al morirse no corriera el riesgo de tener que compartir la eternidad con semejante retardada.

- No conozco esta porquería.- ladró. Sin embargo, la bonita morena no se acobardó. ¿Quién sabe? Quizás su exigua astucia le obstruyó la gracia de captar la amenaza impresa en la voz de su pareja.

- Es un grupo muggle. Lo sé porque cuando solíamos convivir con Hermione ella siempre nos hacía escuchar a Los Escarabajos o algo así. Nombre estúpido, ¿verdad?- Esa vez el joven se limitó a bufar. – Sí, yo también lo creo.- continuó ella ignorando la irritación del chico una vez más.- Oye, ¿sabes algo de Pansy y Ron? ¿Crees que podrían estar saliendo juntos? Aquello fue lo último que podía soportar.

- ¡Serás tarada, Patil! ¡¿Cómo puedes decir algo tan, tan, tan…gryffindoriano?! Vamos, que ni de una cortita como tú lo esperaba. ¿Cómo se te ocurre que…- No obstante, no pudo continuar insultando a su ya llorosa acompañante puesto que lo que avistó por encima del hombro de la morena lo dejó sin aire.- ¡Mierda!- jadeó. Como era de esperarse, el asombro del chico cautivó a la injuriada así que se olvidó del maltratado que le estaba siendo concedido y se giró para saltar en su lugar llevándose una mano a la boca y exclamar:

- ¡¡Hermione!!

- ¡¡Ahora sí!! ¡¡Vamos a poner en alto esta fiesta!!- gritó la anfitriona brincando encima de una de las mesas donde descansaban los refrescos y tentempiés. - ¡¡Quién me sigue el ritmo?!- Todos los presentes se quedaron en silencio contemplando la insospechada faceta fiestera de la castaña. - ¡¡Vamos!! ¡¡No sean aguafiestas!! ¡¡Bailemos!!- invitó la Premio Anual a vociferaciones, denotando en la inconsistencia y ronquera de su voz lo muy afectada que estaba por el alcohol aunque una rubia de la audiencia conocía mejor que cualquiera la causa de semejante actitud atípica de la responsable Hermione Jane Granger.- ¡¡Por qué nadie baila?! Ya sé, tengo una gran idea. Bailemos una canción naughty, naughty.

- ¡¡Si!!- aprobó Pansy comenzando a palmear pero después de observar que era la única entusiasta se volvió hacia sus compañeros de casa para mirarlos significativamente. Éstos comprendieron inmediatamente y dejaron a sus parejas gryffindorianas para acercarse a la mesa donde la rubia alentaba a la peculiar Granger sumándose a sus loas. Después de todo, era justamente eso lo que Parkinson les había prometido, bueno…aún no llegaban a la mejor parte.

- ¡¡Escucharemos….!! ¡¡Tan, tan, tan…!! SATISFACTION. YEAAAAHHHHHH.- gritó la castaña desde arriba de la mesa y conjurando con su varita (sacada del portaligas debajo de su provocativo vestido) un tema que nadie de allí conocía, pero cuyos derechos de autor los disfrutaba una banda musical muggle llamada Los Rolling Stones. La música empezó a sonar mientras las serpientes animaban a su anfitriona con adulaciones y victoreas al tiempo que los leones se mantenían en el fondo del salón discurriendo si habían bebido tanto como para alucinar de esa manera.

- When I´m drivin´my car and that man comes on the radio and he´s telling me more and more about some useless information- Si alguien encontraba irreal que Hermione Granger estuviera coreando la letra de una canción que hablara de algún tipo de información inútil nadie lo dijo. En cambio, todos continuaban vitoreando o mirando escépticamente a la castaña cantar mientras caminaba sobre la mesa de un extremo para el otro tocando su cuerpo indecorosamente, sus labios, sus brazos, sus agitados pechos, su abdomen aplanado… En fin, la muchacha se dejaba llevar por aquel inusitado calor que la abrasaba y aquella adictiva excitación de atraer todas las miradas hacia ella. - ´cause I try and try and try and try. I can´t get no, I can´t get no satisfaction.
Frente a semejante estamento de la improvisada cantante un slytheriano aprovechó para aferrarse a la alusión de la insatisfacción de la desposada castaña y humillar al príncipe de su casa.

- ¡¡MALFOY NO LA SATISFACE!!- Una oleada de carcajadas siguió a ello, inclusive proveniente también de los leones.

Ése fue el momento justo en el que Draco decidió salir del baño que antes le había sido privado por su mujer. Cuando vio el tremendo barullo que se había armado y reconociendo en él que todos se reían sonrió para sí interpretando que el intento de su esposa para unir los lazos entre ambas casas había tenido éxito finalmente. Sin embargo, no tardó en borrar la sonrisa de su rostro al avistar a la susodicha exitosa encima de una de las mesas bailando demasiado sugestivamente y que para colmo había comenzado a buscar la cremallera con la que constaba su vestido en el costado para deshacerse de él.

- ¡¿Qué carajo?!- llegó a exclamar antes de lanzarse en una acalorada corrida hacia el lado opuesto de la sala para prohibirle a su mujer que se desnudara en público. La tomó de los brazos y la bajó al piso no muy delicadamente ganando con ello el corte abrupto de las generalizadas risas y los insultos de su mujer, quién se negaba a ser removida de su pedestal de gloria.

- ¡¡Cierra la boca, Hermione!!- calló un blondo desaforado a su esposa, quién supo tener la suficiente neurona para acatar. – Y ustedes…- gritó a la multitud.- ¡¡Se largan de aquí en este mismo instante!! ¡¡Llego a salir en 10 minutos de mi cuarto y los encuentro todavía aquí rodarán cabeza!!- dicho lo cual, entró a su dormitorio con la castaña en manos dando un fuerte portazo al encerrase allí, rompiendo con cualquier diversión que podría haber existido en la torre de los Premios Anuales.

- ¿Acaba de pasar lo que yo creo que acaba de pasar?

- Pues si crees que Mione acaba de ser interceptada por su marido antes de que ella pudiera desnudarse en público y luego arrastrada y encerrada por el mismo en alguno de los dos dormitorios, sí, acaba de pasar lo que estás creyendo.

- ¡Madre mía!- exclamó Ginny certificando sus sospechas con la veraz sinopsis de su novio.

- Sip, esto me está preocupando.- comentó el ojiverde acariciándose la barbilla a medida que usaba de apoyo una de las mesas de refrescos. La gente había comenzado a moverse para abandonar la arruinada fiesta aunque algunas parejas continuaban en la sala charlando y ultimando los detalles finales para seguir sus celebraciones particulares en otros lugares.

- ¿Qué es lo que tanto te preocupa, amor?- inquirió la pelirroja acercándose al pelo-azabache para posar sus manos sobre la cintura de éste.

- Todo, Gin, todo. ¿Acaso no ves que Hermione ha estado actuando como si no fuera ella misma? De un día para otro nos enteramos que Malfoy y ella se casaron sin ningún aviso previo, ninguna pista que los haya podido delatar, nada de nada. Mismo el día anterior a hacer pública la noticia Mione le había dado una buena piña al nabo ese enfrente de un montón de personas. Entonces… ¿qué mierda le pasó?- Ginny se abrazó a él suspirando y él la rodeó con sus brazos aún discurriendo en su mente alguna posible explicación. – Tal vez Malfoy la hechizó…

- ¡¡Harry!!- espetó la chica separándose ligeramente de su novio para mirarlo a los ojos. - ¿Puedes dejar de dramatizar?

- ¡Deja de decir eso! Siempre dices lo mismo. ¿Se puede saber por qué siempre dices lo mismo?- indagó el anteojudo sonando más irritado de lo que hubiera querido. La aludida frunció el entrecejo y se distanció un tanto más.

- ¿Es que no lo ves? Recién salimos de una guerra en la que TÚ has sido el blanco más amenazado y envés de aprovechar la nueva situación de paz y disfrutar un poco empiezas a maquinarte y sospechar de todo. ¿Acaso sientes la necesidad de encontrar segundas intenciones en TODO lo que pasa a tu alrededor? ¡¿Por qué corno no te relajas?!

- Pero, Gin…Estamos hablando de Malfoy.

- ¡¡Y qué?! ¡Maldita sea! ¿No recuerdas que fue él quién nos ayudó para dar con el escondite de Voldemort y atacarlo de imprevisto?

- Aun así…

- ¡¡Aun así nada!! Ya deja de meterte en la vida de los demás. Si Hermione estuviera en problemas Dumbledore habría sospechado algo y no los hubiera casado como lo hizo, ¿estamos? Así que deja de intentar descubrir complots porque no los hay, ¿ok? Ocúpate de TU vida y de mí.

- Bueno, ya, no te enojes.- Harry hizo pucheros mientras atraía a su novia contra su pecho.

- Tú me haces enojar.- dijo la pelirroja en un suspiro. Luego levantó su cabeza del torso del chico y le besó el mentón. - ¿Por qué mejor no vamos a un lugar privado?

- Gin, sabes que si Ron se entera me mata.

- ¡¡Por Merlín!!- espetó ella renovando su ofuscación.- ¡Te dije que ya no pensaras en los demás!

- Pero Ron es mi mejor amigo…

- A ver… - comenzó buscando con la mirada a su hermano por todo lo ancho y largo del salón.- ¿Lo ves por alguna parte?- Harry realizó el mismo gesto de sondeo y enfrentó a su pelirroja sonriéndole con picardía ante las nuevas buenas.

- No, no lo veo.

- Pues bien, cariño. Ya es hora de que me atiendas como es debido.

- Si la señora Weasley te escuchara…- tanteó el ojiverde en plan bromista.

- Si la señora Weasley me escuchara me reduciría a polvo con su varita pero aquí tampoco hay ninguna señora Weasley que nos fastidie, así que estás compelido a satisfacer mis deseos.- murmuró rozando el cuello del chico con su nariz.- Prometo devolverte el favor, amor.

- ¡Vamos!- Sin más, el pelo-azabache tomó la mano de su hostigadora novia y se precipitó hacia el Cuarto de los Menesteres.

- Sin duda, ése fue un gran espectáculo.

- Gracias, Blaise, sabía que les gustaría.

- Lástima que Draco tuviera que interponerse.- se quejó Theodore.

- Obvio, hombre. ¿Qué pensabas? El tipo no se iba a quedar modosito mientras su mujer se desnudaba en público, pero valió la pena verle la cara de zafado.

- Pensé que era tu mejor amigo, Blaise.

- Pansy, no me vengas con ésas. Sabes muy bien que esto no es cuestión de amistad. Sólo quería un poco de diversión y no hay nada mejor que divertirse con la esposa Sangre Sucia de tu mejor amigo.

- Slytherianos…- susurró la rubia resignada.

- ¿Qué hay con nosotros?- espetó Nott a la defensiva.

- Nada, nada, yo mejor me voy.- No esperó a que los dos adolescentes le devolvieran el saludo y se fue en busca de un pelirrojo no compañero de casa.

- ¿Qué se trae ésa?- indagó el moreno desconfiado.

- Nada nuevo. Seguramente estará buscando una nueva presa.

- Tienes razón. Y nosotros deberíamos estar haciendo lo mismo. ¿Dónde está Lavander?- preguntó Zabini escudriñando la habitación que cada vez estaba menos atestada de alumnos.

- ¿Lavander Brown? ¿Qué hay con la gryffindoriana?- inquirió Nott pronunciando la última palabra como si ésta significara peste o Sangre Sucia.

- Que planeo experimentar con ella. Nunca me acosté con una leona, ¿tú?

- Por supuesto que no, ya bastante tengo con mezclarme con esa escoria bajo el mismo techo.

- No seas estructurado, Theodore. La guerra ya fue…Además, nadie debería ser discriminado cuando se trata de una buena encamada.

- ¿Y tú que sabes si es una buena o una mala encamada?

- Cierto, no lo sé, por eso quiero averiguarlo. Adiós, hombre, e imítame. Ya verás que no la pasarás tan mal. Recuerda que mientras tengan lo preciso entre sus piernas todo vale.- Con un guiño de ojo emprendió la marcha hacia la dispuesta castaña que lo había esperado todo ese tiempo en uno de los rincones del living mirándolo por encima del vaso de whisky de fuego que bebía.

Por su parte, Nott escrutó también la zona próxima tratando de hallar alguna presa que podría servirle como distracción momentánea y así no tener que volver tan temprano a su torre. Ciertamente no quería volver antes que Zabini, por lo cual hizo un esfuerzo para encontrar a alguna mujer apetecible, pero parecía que el espécimen no existía. Aun así, dio con su presa elegida después de unos minutos. Caminó hasta ella y se aventuró a posar una de sus manos sobre la cabeza de la misma, quién permanecía apoyada contra la pared, examinando las últimas imágenes que había tomado con su cámara fotográfica.

- Hola.- Theodore sonrió sugestivamente a la persona electa.

- Hola.- contestó ésta con aprehensión, sondeando el salón en busca de testigos. Sin embargo, notó que eran los únicos que quedaban en el lugar a no ser por Blaise y Lavender que en ese momento cruzaban el retrato de salida tomados de la mano.

- Estaba pensando que podríamos continuar el festejo vos y yo por nuestra parte y en forma privada. ¿Qué te parece?

- Eh… ¿vos y…yo? ¿Seguro?

- Claro, ¿has escuchado alguna vez el rumor acerca de los slytherianos?- La presa meneó su cabeza en señal de negación y el cazador se inclinó para susurrar la respuesta al oído de quién se sonrojó y pronto rió tontamente a modo de respuesta. - ¿Te gustaría comprobarlo?- La presa volvió a inspeccionar la sala inútilmente y luego de unos segundos asintió dubitativamente.

- Ok, vamos.- Nott agarró la mano de su captura y la guió hacia fuera de la torre de Premios Anuales. No obstante, cuando iban traspasando el retrato, la serpiente se acordó de que no conocía el nombre de su acompañante.- Perdona la indiscreción, pero…recuérdame tu nombre, por favor.

- Creevey, Collin Creevey.


-¿Dónde me llevas, Pansy?- preguntó Ron siendo arrastrado de la mano con bastante premura por la slytheriana.

- No lo sé. Lo primero es alejarnos de la gata delatora de mierda esa que casi más nos intercepta en el corredor del baño de los prefectos.

- ¿Y para qué querías ir al baño de prefectos?- La inocencia barra necedad del pelirrojo no parecía hacerse de rogar en ningún momento e increíblemente esa característica lograba poner de "humor" a la rubia, por lo cual ésta se detuvo abruptamente habiendo avistado uno de los afamados y espaciosos armarios de escobas que amoblaba los pasillos de Hogwarts. Manoteó la camisa del chico, reparando en desacomodarla para que quedara fuera del pantalón, y lo forzó a ingresar dentro del mueble de tal manera que terminó apoyando su delantera sobre el pecho del gryffinforiano, cuya espalda permanecía estampada contra una de las paredes de aquella gran caja. En dos rápidos movimientos utilizó su varita para aplicar un hechizo silenciador y un "lumus" depositándola luego en un estante cercano de manera que los iluminara a ambos.

- ¿Ya te respondí?- inquirió ella empleando su mano en la nuca roja para atraer ambas bocas mientras sus ojos lujuriosos se mantenían fijos en los carnosos labios que tenía delante.

- Cre…creo que sí.- balbuceó el aludido tragando saliva. Pansy ya rozaba su nariz con la idea de besarlo de un momento a otro cuando él recordó una de las tantas razones por las que todo aquello era erróneo.- Espera. Necesito que me aclares algo.

- ¿Qué?- inquirió sin remover del centro de su atención a la boca de aquel hombre que se empecinaba en retrasar lo inevitable.

- ¿Qué le hiciste a Hermione?

Ello fue suficiente para que la acusada retrocediera unos pasos y enfrentara la mirada confundida del instigador.

- ¿Por qué le habría hecho algo?

- Eso no lo sé, sólo sé que, observándote, vi que pusiste algo en la bebida que luego le entregaste a Mione. Y para colmo la niña va y se comporta como una mujer indecorosa.

- ¿Una mujer indecorosa?- repitió la ojiazul con sorna.

- Sí, mujer indecorosa, así les llama mi madre.- comentó el muchacho cruzándose de brazos de forma defensiva. Ella apreció el gesto como inocente y volvió a encontrarlo adorable, por lo que se acercó nuevamente, rodeando la nuca de ron con sus brazos.

- Le puse algo, ¿vale? Pero fue una poción totalmente inofensiva. Lo único que hace es revolucionarle las hormonas estimulantes ocasionando la elevación de la temperatura corporal. Por eso la viste un poco más…tú sabes…acalorada o excitada de lo normal.- culminó esbozando su reincidente sonrisa maliciosa.

- ¡Estuviste pésima! Eso no se hace.

- ¡Vamos! Sólo tiene que dormir un poco y se le pasará, no es nada serio. Aunque el recuerdo la hostigará bastante al recobrar conciencia de sus actos.- dijo la rubia regocijándose visiblemente en sus palabras.

- ¡¡Qué retorcida eres!!- exclamó él pegando aún más su espalda a la pared para distanciarse de la slytheriana.

- No seas mojigato, comadreja. Entiende que a tu amiga le hacía falta dejarse llevar un poco. Además, la pócima no le obliga a hacer nada que ella no quiera realmente, sólo la desinhibe un poco, ¿ok? Si hizo un strip-tease es porque en algún rincón de su cabecita ella deseaba hacerlo.

- ¡Mientes! Ella jamás haría un strip-tease, ni embru….- Ron se cortó a sí mismo al comprender lo que estaba a punto de decir.

- ¿Ves?- sonrió victoriosa.- Ibas a decir que ni embrujada lo haría, ¿verdad? Pues mírala nomás, ahí tienes a la Hermione Granger que todos pensaban que no existía y que sí existe.

- ¡¡No!! Mione nunca haría eso.

Pansy resopló descargándose y resignándose puesto que sabía lo muy inútil que era la conversación. Bien podrían estar haciendo cosas mucho más emocionantes. Miró a su acompañante y decidió intentar de nuevo.

- No seas tan estricto, cariño. Draco estuvo allí para socorrerla, nada malo le pasará.

- ¡Obvio! ¡¿Cómo no lo había pensado?! Que Malfoy se haya encerrado con una Hermione hiper hormonal me tranquiliza mucho más, ¿sabes?- satirizó el colorado enrojeciéndose a causa de la rabia que le provocaban las imágenes que se entretejían en su mente.

- No me digas que estás celoso…

- ¡¡Claro que no!! Pero preferiría que Mione esté con un tipo menos…menos Malfoy. No es por celos.

- Menos mal…- replicó la blonda acercándose una vez más a su blanco.- Ahora…volvamos al comienzo y al propósito de este lugar.- tanteó recorriendo la línea abotonada de la camisa del chico con uno de sus dedos índices mientras que la otra mano se introducía entre la maraña de cabello rojizo. Ron se estremeció con el tacto y ella lo notó.

- ¿Estás nervioso?

- No.- Claro que su respuesta se oyó mucho menos franca al proferirla con un hilo de voz, pero ello debería ser adjudicado a la lamida de labios que realizó su acompañante despertando en el adolescente deseos abrasadores que recorrieron su cuerpo desde la cabeza hasta los pies.

- Yo también estoy nerviosa, Weasley, de veras. Mira, siente mi corazón.- La blonda tomó una de las manos que descansaban en su cadera y la posó en su propio torso de modo que él pudiera oír los acelerados latidos que le agitaban el pecho.

- Ahí…ahí no tienes el…el corazón.

- ¿Cómo que no? ¡Siente cómo palpita!- insistió ella afianzando la mano del atragantado pelirrojo sobre la orbe de su seno izquierdo.

- No… nada.

- Tal vez por debajo de la remera.- aventuró la pícara señorita quitándose la prenda en un santiamén. Los ojos azules escrutaron los pechos expuestos pausándose más tiempo en dos círculos oscurecidos que se trasparentaban a través del corpiño negro de encaje hasta que Pansy volvió a posesionar la mano del chico sobre su seno. Sus miradas se enfrentaron y sus sonrisas se confabularon hasta que sus labios colacionaron perdiéndose en una riña de manos que chocaban en el intento desesperado por acariciar hasta el último recoveco del otro.- ¡¡Espera!! Siempre tan atropellados nosotros. Hagamos las cosas bien. Quítate la camisa.- ordenó. El joven obedeció y en un instante estaba vestido únicamente por su calzoncillo. - ¡Oye! Dije que solamente te quitaras la camisa.- lo reprendió ella en plan bromista para después imitarlo removiendo su falda. Una vez que las prendas fueron dispuestas como colchón sobre el suelo Pansy se acostó encima de ellas y, estirando los brazos hacia al techo, invitó al extasiado gryffindoriano.- Demuestra de lo que eres capaz, Weasley.

- No, llámame Ron.- La chica primero contestó frunciendo el entrecejo.

- No me gusta tu nombre.

- ¿Qué tiene de malo Ronald?

- No, no, Ronald no me molesta, Ron sí. Te llamaré Ronald, suena más maduro. ¡Ahora ven!

- ¿Y qué pasa si me niego?- inquirió el pelirrojo con una seguridad que nunca supo que tenía. Ocurría que no podía dejar pasar la oportunidad de fastidiar a Parkinson.

- Tu ropa está debajo de mí, así que no podrás salir de aquí sin antes buscar tu vestimenta bajo mi espalda. Y resulta que yo seré un obstáculo que deberás atravesar, ¿me explico? Debes atravesarme, cariño.- A la chica sólo le faltaba ponerse un cartel en el estómago que dijera "Tómame, Ronald, tómame", incluso llegó a considerar manotear su varita para conjurarlo pero cuando vio que Ron se daba por enterado arrodillándose parsimoniosamente frente a ella se tranquilizó y suspiró aliviada. El prefecto fue avanzando lentamente desde la parte inferior de la rubia hasta la superior, sin tocarla más de lo necesario.

- Arquea tu espalda, Pansy.- Ella acató y él escabulló un brazo por el revés de la ahora dirigida muchacha para desabrocharle el corpiño con insospechada exactitud. El ojiazul empezó a deleitarse con los senos de su compañera y a excitarse dolorosamente con los gemidos irreprimibles que arrancaba de la boca que momentos antes había dado tantas órdenes. No obstante, pasó un breve lapso antes de que la favorecida comenzara a favorecer por lo que sus cuerpos cambiaron de posición quedando ella arriba y él gimiendo rendido a una mujer que sin duda tenía mucha más experiencia que él en cuestiones lingüísticas. Pero ya habría tiempo para aprender y superar a su profesora.

Minutos después los dos jóvenes de séptimo estaban educándose mutuamente en el piso de uno de los armarios destinados a la pureza del castillo. Si bien ellos dos no colaboraron para nada con la pureza de Howgarts, sí contribuyeron con la unión de las casas. Inclusive Dumbledore estaría orgulloso de sus alumnos…

Tatatan!! Regreeseeeeeeeeee!!

Tataaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan Nott es GAY!! XD

Y pues fiiin

Nooo aun hay maaaaas, pero se divide en dos la primera parte (la que ya leyeron se llama "¡¡Hermione?!") y ahora continuemos con este capitulo especial dedicado a HANNIA :D niñaaa este doble capitulo especial va para ti!! Por que gracias a ti (y a todas las lectoras claro llegamos a los 100 rr y espero que haiia mas :D ya casi el final OO

II Parte

Te odio, Maloy!

- ¡¡Qué mierda estabas haciendo, Hermione?!- La mentada no se dio por aludida ya que estaba acariciándose los oídos para poder menguar el punzante dolor que le habían provocado los constantes gritos del slytheriano quién desde que se habían encerrado en el dormitorio no paraba de proferir improperios y maldiciones por tener que encargarse de una mujer irresponsable y desfachatada, manifestando su extrañeza al atestiguar el accionar de quién supuestamente debiera ser estricta, organizada, aguafiestas, amargada. ¡Vamos! Una completa aspirante a Mcgonagall. Sin embargo, Draco sabía que ese perfil rígido de Hermione se había desvanecido bastante desde el verano pero tampoco quería pensar que ahora ella había ido hasta al otro extremo. No quería tener que lidiar con otra Parkinson. A él le gustaba su esposa tal cual era. Es más, estaba tan alterado tratando de encontrar una justificación lógica para el comportamiento desatado de su mujer que ni siquiera se detuvo a pensar en lo raro del estamento anterior. - ¡¡Te pregunté algo, carajo!!

- ¡A mi no me grites, Maloy!

- No soy Maloy, soy Malfoy. Y te recuerdo que tú también lo eres.

- Iguamete no me glites.

- ¡¡Ni siquiera puedes hablar bien!!

- Caro que si, sho habo ben.

- ¡¡Por Merlín!!- gritó el rubio arrodillándose a los pies de su esposa, quién estaba sentada dejadamente en el costado de la cama.- ¡¿Qué tomaste?!- indagó tomando con fuerza los brazos de la castaña.

- ¡¡Naa!! Lo que me vite toma´, naa ma´.

- Claro y estás así por…- La chica sólo se encogió de hombres como réplica. Draco suspiró desahogándose y entendió que era inútil pretender obtener respuestas coherentes de su mujer, por lo cual decidió que sería mejor averiguarlo todo una vez que ella descansara y pudiera articular dos palabras juntas correctamente.

- Ponte el camisón. Yo iré a ver si queda alguien en el salón.- El slytheriano salió de su cuarto para cerciorarse no sólo de la desolación de su living sino también del atroz estado en el que lo habían abandonado sus invitados. Maldijo por lo bajo pero se contentó al recordar que la limpieza de sus aposentos era una tarea que correspondía a los elfos domésticos. "Y pensar que Hermione los quiere en libertar… ¡Qué ilusa!" Pensó al abrir la puerta que le devolvería el ingreso a su cuarto. No obstante, casi más se tropieza con sus propios pies al ver lo que le esperaba dentro.

- Hoa, cieo.- pronunció mal Hermione al recibir a su marido en bombacha y piel.

- ¿Qué haces?- preguntó el chico débilmente, siendo afectado por los calores que ya comenzaban a atosigar su cuerpo. Hacía varios días que no veía a su mujer en tal estado de desnudez y la imagen lograba quitarle hasta la última molécula de oxígeno.

- Te espeaba.- respondió ella allegándose a él mientras sus pasos tambaleaban con cada nuevo acercamiento.

- Hermione, estás borracha o no sé qué mierda pero estás fuera de ti así que hazme el favor de retroceder un poco, ¿quieres?- "¡¡Debo estar loco!!" reflexionó el rubio al repasar sus palabras dentro de su mente. "No puedo creer que la esté rechazando. Bue…está borracha, tampoco quiero que pase algo y al día siguiente no lo recuerde."

- Vamo, Draki, sabe que quere.

- No. No quiero que mañana te despiertes sin saber lo que hiciste la noche anterior.

- Sho sé lo que esto hacendo.- espetó ella a punto de caerse sino fuera porque se sostuvo del costado del ropero. Draco entornó los ojos.

- Otro día, nena.

- Sho quelo ahoa.

- Yo no.

- Tú sí.- rebatió la castaña esta vez evitando caerse gracias al sostén que le significaron los hombros de su esposo.

- Tú no te acordarás de nada de lo que pase hoy, así que no.

- Sho me acuedo de too.

- ¡Dije que no!- se negó una vez más antes de empujar a su mujer para alejarla de él, puesto que la visión ya le estaba afectando al razonamiento. La joven, en su eventual mareo, retrocedió bamboleándose hasta caer al suelo golpeándose la cabeza contra una pata de la cama y el culpable se apresuró a tirarse al lado de ella alarmado por el golpe. – ¡¡Hermione, ¿estás bien?!- La castaña levantó la cabeza con pesadez y enfrentó la mirada preocupada de su marido quién la tomó por los costados de su tórax de modo que pudiera acomodar la cabeza de la golpeada en su regazo. Súbitamente, los ojos marrones se aguaron y la dueña de éstos empezó a sollozar. - ¿Y ahora qué? ¡¿Qué te pasa?!

- Te odio, Maloy, te odio.

- Pero yo sólo lo hago por…¡¡Qué sé yo!! Hermione, cálmate.

- Sho me entego a vo y me rechaza´. Ere´ un celdo.- La chica rompió en un llanto más espástico y se cubrió los ojos con las manos. Draco la miró totalmente confundido y perdido, no sabía qué pasaba ni qué debía hacer pero finalmente determinó pasar un brazo por detrás del torso de su esposa y el otro por detrás de sus rodillas para alzarla y llevarla a la cama, donde la depositó delicadamente, tapándola luego con las sábanas. La joven se acostó de lado y él apoyó sus rodillas en el suelo al costado del catre para masajear el brazo de su esposa y así poder trasmitirle calor y tranquilizarla.

- Deja de llorar, por favor te lo pido.- solicitó con una dulzura poco característica de él mientras acariciaba su cabello castaño ya desarreglado.- ¿Qué hice?- preguntó desconcertado.

- ¡¡Me rechaate, nabo!!

- ¡¡Es que no eres tú!!

- Sí que soy sho, enamoada.

- ¿Enamorada?- coreó azorado y sintiendo que el estómago le daba un vuelco de 360º.

- Sho te amo, Daco.- confesó la castaña dejando de llorar para acariciarle la cara a su marido mientras sus ojos retomaban una seriedad que no habrían delato jamás a su estado no lúcido. Los ojos grises se ensancharon y la mente del chico que los ostentaba comenzó una carrera estrepitosa donde combatían pensamientos y dudas acerca de la veracidad de la confesión y de la autenticidad de los sentimientos aflorados a causa de ella.

- Hermione, tú no sabes lo que dices.

- Sí que sé. No aguanto má´, te amo.

El impulso por besarla y hacerla suya se transformó en un instinto casi indomable, lo cual empeoraba sabiendo que debajo de las sábanas ella estaba desnuda y más que dispuesta. Pero no podía. "¡Mierda! ¿Y desde cuándo me importa si la tipa esta lúcida o no para echarme un polvo? Aunque con Hermione… ¡Por Merlín! No puedo creer lo que estoy pensando, no es cierto… ¡Ya! Que si no lo hago es porque es mi esposa, falsa o no, es mi mujer y eso le da garantías, ¿no? Sí, es eso…nada más que eso." Ya auto convencido creyó mejor alejarse de la tentación así que conjuró un hechizo tranquilizante para que la joven pudiese conciliar el sueño más rápidamente. Antes de que la castaña cerrara los ojos para sumirse en un profundo dormitar él la arropó más firmemente con las sábanas y se estremeció nuevamente cuando oyó el último suspiro de su esposa repitiéndole que le amaba. Finalmente, salió de su cuarto determinado a dormir en el antiguo dormitorio de Hermione maldiciéndose una y otra vez por algo de lo que no estaba seguro pero que definitivamente surgía en su pecho de una forma inexorable e imposible de tomar con indiferencia. La incertidumbre le hostigó permanentemente y no pudo pegar un ojo en toda la noche, por lo cual se vio obligado a levantarse en varias oportunidades aprovechando para verificar que la castaña seguía durmiendo plácidamente y con cada nueva visita nocturna a aquel dormitorio verde volvía a maldecirse por su asqueroso cliché.

La luz traspasaba las finas cortinas de la ventana sin consideración alguna, irrumpiendo en la habitación con un descaro impetuoso afectando gravemente los ojos de una castaña que comenzaba a tomar conciencia de la transformación de sus penumbrosos sueños en claras realidades. Levantó los párpados con languidez sintiendo que hasta aquel mínimo movimiento le retorcía dolorosamente cada uno de los nervios que generalmente le daban vida a su cuerpo, pero que ese día parecían manifestarse en una asidua huelga. Había despertado acostada de lado, mirando directamente hacia el tragaluz que le enviaba todo los rayos del sol a la cara, por lo cual tuvo que esconder con las manos sus ojos aún confundidos por el sueño y también girarse para resguardar su ya estropeada oscuridad. No obstante, cuando cambió de un lado a otro notó otro cuerpo cálido, supo de quién se trataba e instintivamente se abrazó al chico. Lo escuchó emitir un sonido entre ronroneo y gruñido, pero el brazo que la rodeó por la espalda le quitó las dudas sintiéndose bienvenida, así que se olvidó un poco del sufrimiento que se empeñaba en atornillarle la cabeza para suspirar satisfecha.

- Draco…- Notó a su voz ronca y tosió levemente de manera que se aclarara su garganta.- Me duele mucho todo el cuerpo.

- No me extraña.- comentó él entre bostezos.

- ¿Cómo que no te extraña?- inquirió incorporándose para apoyarse en su codo y así poder tener un mejor panorama de su esposo. El rubio estaba vestido con su vestimenta de la noche anterior, lo cual la desconcertó bastante. La claridad del día le permitía distinguir dos pequeñas sombras violáceas debajo de sus ojos grises.

- Es que ayer tomaste algo raro o simplemente te afectó el poco alcohol que bebiste.- informó el chico aún somnoliento, hasta que se acordó de completamente TODO lo que su mujer había hecho y dicho durante y después de la fiesta y se levantó rápidamente para sentarse enfrentándola y mirándola a los ojos. - ¿Te acuerdas de anoche?

Hermione intentó hacer memoria pero su cerebro parecía estar en blanco. A decir verdad lo último que recordaba era su charla con Parkinson.

- No, me acuerdo que tomé un poco de whisky de fuego, que bailamos otro poco y que hice las paces con Pansy.

- ¿Que hiciste las qué con quién?

- Que hice las paces con Pansy,- repitió ella sonriente por la ilusión que le hacía haberse amigado con una antigua rival. – La verdad es que me sorprendió bastante pero deberías haberla oído. Parecía tan arrepentida por todas las metidas de pata que había tenido para conmigo. Me pidió perdón y no pude resistir su cara de ángel así que estamos en paz por fin.

Draco se había quedado pensando en la primer parte de la confesión de su esposa: "Hice las pases con Pansy". ¿Qué había de raro en ello? Quizás que la palabra paces y el nombre de un Slytherin no se vinculaban jamás o que Pansy pudiera pedir perdón o, peor aún, que la rubia y Hermione hayan podido fraternizar de alguna manera. ¡¿Cómo no lo había pensado antes?! ¡Era obvio! No habían pasado ni cinco minutos de estar con la condenada peliteñida que su mujer ya andaba en plan de bailarina erótica.

- ¡¡Maldita perra!!

- ¡¡Oye!! ¡¡Que yo no te he insultado!!

- No a ti, a Parkinson.

- ¿Qué con Pansy?

- ¿Ahora la llamas Pansy?

- Te dije que nos habíamos amigado, ¿no?

- ¿Y no ves nada de raro en que de repente la chica vaya y te pida perdón? Déjame decirte que el día anterior andaba llamándote Sangre Sucia o al menos intentaba hacerlo, si no habría sido por mí que casi la estrangulo.

- ¿En serio? ¿Me defendiste otra vez?- preguntó con voz melosa y sus ojos marrones danzantes. "¡Dios! ¿Se habrá notado mucho mi entusiasmo?" Pensó nerviosa luego de su exabrupto de alegría.

- Eh...bue...eres mi esposa y por lo tanto una Malfoy, más vale que jamás permitiría que insultasen a un miembro de mi familia.- "Eso no me lo creo ni yo. Bien pueden lapidar a mi padre que a mi me da igual. Tengo que aprender a cerrar la boca." Se recordó el blondo después de su vano intento por disimular el comentario anterior.

- Claro, ¿cómo no lo imaginé antes?- resopló la castaña resignada. Pronto, bostezó para quitarse el reincidente letargo por lo que se ayudó a despertarse estirando los brazos, con lo cual la sábana que cubría su desnudez se deslizó hasta su cadera dándole a Draco una vista perfecta de sus senos. Éste aprovechó para admirarlos todo lo que pudo hasta que la observada se dio cuenta de la mirada lujuriosa de su marido y se echó un vistazo preguntándose que podía estar provocándole la expresión de león hambriento.- ¡¡Por Merlín!!- gritó al notar su nudismo. Inmediatamente manoteó las sábanas de modo que quedara cubierta hasta al cuello.- ¡¡Qué mierda es esto, Malfoy?!

- Tu cuerpo, querida.

- No me digas.- satirizó ella.- ¡¡Te estoy preguntando por qué cuernos amanezco a tu lado desnuda y sin acordarme de nada de lo hecho la noche anterior?? ¡¿QUÉ ME HICISTE?!- vociferó poniéndose de pie envuelta en la tela.

- ¡¡Oye!! ¿Qué me has hecho tú deberías preguntar?

- ¡¡Ahora me echas la culpa a mí... estaba borracha!! Y lo peor es que seguramente tú me emborrachaste para beneficiarte.

- No, no, a mí no me vengas con ésas. Mira, yo no estoy desnudo.

-¡Peor! Anda a saber lo que me has hecho, no quiero ni pensarlo. ¡Dios santo!- suspiró y se sentó sobre la cama con sus manos en la frente y con el dolor de cabeza más punzante que nunca.- ¡¡Te odio, Malfoy!! ¡¡Te odio!!

- Eso no es lo que decías anoche.

Aquello fue lo único que necesitaba Hermione para estallar, así que recorrió la habitación con sus ojos en dos parpadeos y encontró su varita arriba de la mesita de luz. Se lanzó hacia ella y cuando la apuntó hacia su esposo, éste finalmente se dio cuenta de lo mal que había llevado la cuestión. Tendría que haberle explicado que probablemente Pansy le había metido alguna pócima energizante en la bebida o que él se había quedado dormido a su lado en una de las tantas veces que había ido al dormitorio donde ella descansaba para verificar que seguía durmiendo tranquila. Sin embargo, se había dejado atosigar por la rabia de ser nuevamente señalado como el villano de la situación pero lo que más le indignaba era que él no se había aprovechado del nefasto estado de su mujer durante la noche, porque si al menos lo hubiese hecho la actual reprimenda habría estado justificada por haber tenido buen sexo pero ni eso. Ahora debía enfrentarse con una Hermione Granger que para colmo de enfurecida empuñaba una varita dirigida a él. No podía ser más idiota. Definitivamente, debería aprender a cerrar la boca.

- Te voy a enseñar a respetar a una mujer, Malfoy.

- Espera, Hermione, tú no entiendes. Creo que me expresé mal.

- Eso es obvio, siempre te expresas mal, pero esto ya fue demasiado. ¡Me violaste!- explotó de nuevo mientras su varita temblaba y su mano se emblanquecía por la extrema fuerza que ella aplicaba en la vara.

- ¡¿Estás loca?! Yo jamás te habría violado. No digas idioteces- "¡¡Eso no es cerrar la boca, Dragón!!" Se advirtió mentalmente a si mismo.

- Y encima me tachas de idiota...Te juro que...

- ¡PETRIFICUS TOTALUS!- Afortunadamente para el chico, él había logrado encontrar su varita entre sus ropas antes de que la castaña pudiera atacar primero, así que la petrificó y ella cayó inmóvil al suelo, quedando otra vez desnuda habiéndose deslizado la sábana nuevamente. Suspirando de alivio el Premio Anual se acercó a su mujer lentamente, todavía reticente al recordar la furia y las chispas que le saltaban de los ojos mientras le apuntaba con su varita. Le quitó la vara, la tomó horizontalmente y al hacerlo se fastidió por tener un cercano deja vú. Luego la depositó sobre la cama pero esa vez tenía que precaver, por lo que conjuró sogas con su propia varita atando las extremidades superiores de su esposa a los barrotes del respaldo de la cama. Y por último, la despetrificó. Lo primero que ella hizo fue pronunciar un encantamiento, por supuesto.

- ¡La maldición de moco de murciélago es grave!- se quejó el rubio.

- ¡¡Te lo merecías, imbécil!! ¿Y por qué no estás cubierto de moco verdoso?- Trató de moverse pero no pudo, entonces se miró los brazos amarrados y se horrorizó.- ¡¡No lo puedo creer!! ¡¡Me vas a violar otra vez!! ¡Socorro! ¡Ayuda! ¡Un pervertido me quiere hacer suya!

- Este pervertido es tu marido.- apuntó Draco excesivamente exasperado ante los alaridos, pataleadas rabiosas y pedidos de salvaguardo de su esposa.

- ¡¡Con más razón!! ¡¡DRACO MALFOY ME QUIERE VIOLAR!! ¡¡POR FAVOR, AYUDEN...- Pero no pudo continuar porque el blondo, exhausto, la calló con un hechizo silenciador.

- Ahora, escúchame, Hermione.- solicitó mientras volvía a cubrir los pechos de la castaña con la sábana que no paraba de deslizarse gracias a los movimientos bruscos de la chica en busca de escapatoria. – Ayer entre tú y yo no pasó nada de nada o al menos nada después de las veces que nos besamos mientras bailábamos.- E increíblemente la aludida expuso un sonrojado en sus mejillas, sonrojado que pronto se transformó en un colorado de ira al oír la risa de su esposo provocada por su pequeño gesto de retraimiento. – Como sea, después de que te fuiste con Pansy, yo fui al baño y cometí el estúpido error de dejarte a solas con ella sin vigilancia, cuando vuelvo a la fiesta te veo comportarte de una forma poco común en vos y pongo fin a la fiesta.- El ceño fruncido de su mujer le demostró la ansiedad de la misma por saber a qué conducta poco común en ella se refería.- Eso no importa, digamos que estabas haciendo un papelón propio de una borracha, así que no tuve otra opción más que encerrarte en nuestro dormitorio y esperar a que todos se vayan. Vos te desnudaste para dormir por alguna razón que no me explico...- Se cortó por un instante puesto que vaciló en contarle el episodio de su declaración de amor o no. Eventualmente, decidió que era mejor no forzar las cosas, para él estaba claro que ella no lo amaba, sino no se habría enojado como lo hizo al pensar que se habían acostado.- Estabas sobrexcitada y tuve que conjurarte un hechizo tranquilizante para que te duermas y yo me fui a dormir a tu cuarto. Pero no pude conciliar el sueño, no sé por qué, y venía a ver si estabas bien, ¿ok? Ésa es la verdad. Por eso yo no estoy desnudo al igual que vos, ¿entiendes?- Los ojos agrandados y sorprendidos de Hermione no se cerraron hasta que finalmente asintió dándole a entender al rubio que estaba a salvo y que ya no necesitaba tenerla atada.

Éste se acercó y desató manualmente las sogas, liberándola. No obstante, la redimida se abalanzó al cuello blanquecino para morderlo arrancándole a su esposo un chillido de dolor. - ¡¿Qué carajo estás haciendo?!- vociferó el agredido visiblemente colérico. La Premio Anual se deshizo del cuerpo de Malfoy empujándolo a un lado y se puso de pie en un santiamén, enrollando la frazada a si misma.

- Si piensas que creeré que tuviste la posibilidad de tenerme y que te portaste como si nada después de tus múltiples avances, estás muy equivocado. ¡¡Por Merlín!! ¡Desperté desnuda a TU lado! ¡¡Más aún, me atas a la cama!! ¡¿Crees que soy tonta?! ¡Qué pregunta! Claro que lo crees. Repito, Malfoy: te odio con toda mi alma. – Sin más, se estrepitó fuera de la habitación para encerrarse en el baño y darse un largo baño de esponja y arduo frotado. Tuvo que luchar con todas sus fuerzas para poder contener las lágrimas pues no quería dejarse debilitar por el engendro ése. Había creído en su cambio, pero sus porfiadas ganas de considerarlo una buena persona la habían enceguecido. Nunca se perdonaría haber sido tan crédula y mucho menos se lo perdonaría a él. ¡¡No!! Estaba determinada a no llorar, a cambio, se iba a vengar. Pensaría en algo para devolverle la putada que le había hecho. Pero primero debía sacarse ese horrendo malestar de cabeza...

Tatataaaaan!! Leche con paaan!!

Espero que les guste el capitulo especial doble :D y sigan con sus reviews que estamos llegando al final, asi que quiero reviews un fic con reviews es un fic feliz y prospero x)

Ahora dare mi opinion sobre esta segunda mitad

Pues la verdad yo ubiera reccionado exactamente igual que Hermione asi tuvo la oportunidad que tanto esperaba y no la aprovechaaa!! Solo un hombre enamorado y que respete a la persona lo hace, y como ella no se a dado cuenta que Draco esta todo tonto por ella, piensa lo peor, como hara Draco para solucionar este malentendido, si Draco fuera mi ex se esperaria a que se le pase el enojo y no haria nada!! Que bueno que el no es como mi ex XD

Aprovechando le hechare a los hombre :D Ahora que recorde a mi ex ¬¬ XD no es cierto.. pero bueno...

Dejen reviews y subi el capi mas rapido, yo si cumplo, hoy me llego el rr numero 10 de este capi (bueno no habian dos o tres del primer capi pero rr son rr ) y pues subo cap asi k dejen review... Claro si quieren saber como soluciona este embrollo Malfoy si no no manden sus presiados comentarios... XD

Hasta la proxima son 12 o 14 paginas de Word espero que sea lo sufientemente largo para sus espectativas

Se cuidan

Un beso y deseandoles las mejores de las suertes y la felicidad que se merecen (pero por x o y aun no les llegas :D)

Arely