Capitulo 2 Increíble
- Muy bueno House, realmente bueno. Pero si crees que no he mirado el calendario hoy antes de venir…estas muy equivocado- Decía jugueteando con su comida intentando no hacer patente su nerviosismo.
- ¿Día? ¿hoy?
Ya sabes, 28 de diciembre…- arqueando las cejas- día de los inocentes…
- ¿Es hoy?, vaya, se me ha escapado. Será que con esto de ser padre me estoy haciendo más responsable- dijo solemne acomodándose en el sofá.
- ¿Puedes dejar de hacer eso? No te creo y no te voy a creer- dijo acusándole con el tenedor. Esta vez vacio.
- ¿Dejar el que? ¿Dejar de compartir mi alegría y dicha con el único amigo que tengo?- Wilson movió la cabeza dándole la razón en eso ultimo.
- Está bien, caeré en la trampa y dejaré que te burles de mí por el resto del día. EJEM- se aclaro la garganta- ¡Oh! No me lo puedo creer- dijo llevándose las manos a las mejillas con sorpresa- ¡Vas a ser papa!, y yo sin puros que repartir. Y dime quien será la portadora de tu vástago.
- Cuddy.- soltó con toda naturalidad.- ¿o crees que debería llamarla Lisa ahora que vamos a compartir descendencia?
- Eso sí que no- le gritó levantándose de su silla de un salto y adoptando la clásica postura de superhéroe.- Vale que te quieras burlar de mi, pero ¿porque siempre tienes que meter a Cuddy? – House escuchaba con mueca aburrida, como si se conociese el sermón de memoria.- Entre Cuddy y yo no hay nada, ¡¿porque te empeñas en sabotear lo inexistente, House?!- gritó cansado.
- No intento sabotear nada, porque como tú bien has dicho, no hay nada que sabotear- se levanto poniéndose a su altura y subiendo el tono de voz.- Simplemente te informo.
- Vamos House, sé que no soy ginecólogo, pero para que la tierra de mama de frutos, papá ha de poner una semillita en ella y regarla.- la voz del joven oncólogo reflejaba su frustración.
- Gregory House- le ofreció su mano- Doctor y jardinero a tiempo parcial a su servicio.- Wilson le dio una palmada a la mano apartándola con rudeza.
- Vamos, ¿tanto subestimas mi capacidad de raciocinio? ¿Crees que voy a tragarme que tú y Cuddy…?
- Si- respondió con franqueza
- ¿Y por qué, por qué lo dices tú, por qué nunca mientes?
- No, porque es la verdad.- seguía luciendo su cara más formal, sin muecas ni tics que indicaran nada que no fuera seriedad en sus palabras.
- ¿A si?, ¿Cuando? Y, a no ser que Cuddy tenga el periodo de gestación de una elefanta, lo que pudieras hacer en tus años universitarios con ella no cuentan.- preguntó seguro de sí mismo mientras se alejaba haciendo aspavientos.
- Para tú información, el periodo de gestación de los elefantes es de 14 a 25 meses, por lo que esas locas fiestas universitarias, seguirían sin ser validas. Y contestando a tu pregunta- dijo acercándose y señalándole con el dedo- desde este verano, varias veces.
- ¡Ja!- soltó una risotada poco convincente que se derrumbo a pedazos nada más ver la cara de seriedad de House. Agradeciendo a Dios que el sofá estuviera tan cerca, se desplomo en él, la verdad le había golpeado con tanta fuerza que le había hecho perder el equilibrio y olvidarse incluso de su propio nombre.- No es una broma, ¿verdad?- suplicó.
- Y volvemos a empezar- canturreo con desagrado.
- Lo siento. Es que… es que… es que…- las manos se le movían sin ningún objetivo concreto- no puedes esperar que me sueltes una bomba así y me la crea. ¿Tú?- House asintió- y...y… ¿Y Cuddy?- volvió a asentir. Tú y Cuddy- resoplo asimilándolo.- De acuerdo- dijo más tranquilizado- y…desde cuando…-aun no podía creer que fuera cierto. Él era uno de los primeros en admitir esa atracción entre sus dos colegas, pero, pero…pero eso eran suposiciones, invenciones que eran divertidas. Imaginarse a House haciendo carantoñas a Cuddy, imaginarse a House tierno como un peluche, eso era divertido. Pero verlo ante tus ojos, saberlo con certeza, daba miedo y ganas de salir a la iglesia o sinagoga más cercana mientras esperas la llegada de los jinetes del apocalipsis.
- ¿Te has quedado atascado?- le pregunto sacudiendo a Wilson, intentando sacarle del trance en el que estaba.
- Si, estaba asimilándolo- dijo sacudiendo la mano para tranquilizarle.- ¿Desde cuándo salís juntos? No puedo creer que no me hayáis dicho nada- una vez pasada la sorpresa, la indignación crecía por momentos.- soy vuestro mejor amigo- se levantó ofuscado- no, soy vuestro único amigo- le dijo señalándole- por el amor de dios, solo estamos los tres- dijo abriendo los brazos hacia el cielo- donde esta esa traidora- cuando se encaminaba a la puerta, el bastón de House le impidió abrirla.
- No puedes decírselo- Wilson se volvió con gran enfado.
- ¿Por qué? ¿Te va a castigar por decírmelo?
- No. Eella no sabe que yo lo sé.-dijo jugueteando con el dedo índice.
- ¿No te lo ha dicho ella? Vale que no me lo quiera decir a mi- dijo mientras volvía al sofá- pero a su pareja…
- No lo somos…, no lo soy- Los ojos de Wilson se volvieron hacia House abiertos como platos
- ¿Entonces como…?- estaba agotado, demasiados noticias en tan poco espacio de tiempo. De repente House iba a ser papá y no sólo eso, la madre era Cuddy, y no sólo eso, no tenían relación…demasiado complicado.- no tengo que volver a explicarte lo de la semillita, ¿verdad?
- Pistas Wilson, pistas- Wilson dejo caer su cabeza mientras su frente descansaba sobre su la palma de su mano. Demasiada información.
- ¿Qué clases de pistas?- pregunto cansado.
- No sé, pequeños detalles- ahora al que le tocaba ponerse nervioso era a House- demasiados viajes al servicio, demasiadas caricias a su vientre- andaba de un lado para otro.
- ¿Y qué más House?, hay algo que no quieres contarme.
- Demasiadas citas con su ginecólogo…-
- ¿Has mirado su agenda?
- Tenía una buena razón- apresuro a excusarse.
- Es cierto, es cierto…pero que vaya a un ginecólogo es normal House…es una mujer…
- Hasta ahí llego Einstein, pero sus citas al ginecólogo están reservadas desde primeros de año y esta es nueva, y a demás está rodeada con pequeños dibujitos y exclamaciones!- apuntilló
- Vas a ser papá- grito con alegría Wilson a tiempo que le daba un efusivo abrazo al que House, por supuesto, no contestó.- Machote- le felicitó golpeándole en el brazo.
- ¿Has prestado atención a lo que te he contado o solo has escuchado lo que te ha dado la gana?- dijo molesto.- Ella no me ha dicho nada, no quiere que tenga nada que ver.
- Quizás está esperando a la confirmación…- intento calmar la euforia.
- Claro…- dijo sentándose en el sofá mientras se frotaba con el dorso de la mano nervioso los labios.
Wilson empezó a revivir la conversación en su mente, asegurándose que nada se le había pasado por alto. La cara en estos momentos de House no indicaba que fuera una broma…pero con él nunca se sabía. De repente, una frase se ilumino en su mente con luces de neón, "desde el verano", - ¿Desde el verano?- repitió en voz alta. House le miró con el cejo fruncido.- Antes dijiste que estabais…- no sabía muy bien cómo expresarlo- practicando la jardinería…
- Sexo Jimmy, sexo, S-E-X-O-, practicamos sexo. Ya eres mayorcito para usar esas palabras sin ruborizarte.
- Haciendo el amor- le corrigió Wilson.
- Como quieras.
- Pues eso, haciendo el amor desde el verano…pero…¿¿ a todas horas??
- ¡No Wilson! ¡Pero qué mente más sucia tienes! Si tengo una niña, ni se te ocurra acercarte a ella. Pervertido- murmuro.
- ¿Entonces?
- No sé, no teníamos un horario…- dijo pensativo.
- Cuenta- dijo con condescendencia
- ¿Qué? – dijo tocándose la cabeza con alarma- no, no tengo rulos en la cabeza, por lo que no soy una de tus cotillas de la hora del café con pastas.
- Lo estas deseando House, cuenta…- House intentó hacer oídos sordos, pero su amigo tenía razón, estaba confundido, no sabía que pensar y necesitaba ayuda.
- Está bien, todo empezó…vale no me acuerdo de la fecha, pero sería el principio de las vacaciones…
A partir de ahora, todo comentario en negrita, serán los comentarios que hacen Wilson y House sobre lo que pasa en la historia.
Continuará
