"Viajes"
CarlislePOV
30 años después
Me sentía un poco decepcionado.
Había viajado por más de treinta años, buscando a otros de mi especie. El problema más inusual había sido el dinero… después de asegurarme que podía estar cerca de los humanos, comencé a trabajar para ganar algo de dinero y financiar mis viajes. Pronto, me di cuenta de que en realidad no lo necesitaba para eso (después de todo, podía viajar a pie…). Así que, en vez de eso, intenté usar el dinero para algo que me agradaba y que nunca habría podido hacer antes: durante 30 años, pude satisfacer mi deseo por el conocimiento y el aprendizaje, algo que no habría podido hacer en mi tierra natal. Siempre quise ser médico… ¿pero como podría serlo cuando la simple visión de la sangre podía arriesgar a mis pacientes? Por supuesto, ahora tenía más control sobre mi sed, y podía estar cerca de los humanos sin atacarlos… pero no era suficiente. Era difícil, pero me ofrecía la oportunidad de hablar y convivir con otras personas; era un alivio ante mi soledad.
Pero no todo estaba mejor. La búsqueda de otros vampiros había terminado en decepción. Había encontrado varios grupos de ellos –aquelarres, como les llamaban- en todo el país, pero eran tan diferentes a mi que difícilmente podía quedarme con ellos. La mayoría eran nómadas, que se movían de un lugar a otro para evitar la detección, y se sentían claramente incómodos ante mi idea de establecerme en un lugar fijo por un periodo largo de tiempo, fingiendo ser humano; peor aun, bebían sangre humana sin remordimiento, y siempre terminaba discutiendo con ellos. Nunca comprendían mi ideal de preservar la vida humana, y me veían como a un extraño. Quizás lo era. No podía cazar como ellos, y mi opción nunca les agradaba… para ellos los animales eran el último recurso, y no eran tan apetitosos como los humanos. Normalmente, disgustado por sus pensamientos, me marchaba.
Ahora, aquí estaba, observando el océano y preguntándome si había alguien ahí afuera que realmente pudiera comprenderme. La luna brillaba con fuerza sobre mí, pero me sentía tan deprimido que no me importó. De pronto, escuché pasos cerca. Instintivamente, giré y me agazapé. No me agradaba pelear, pero había encontrado varios vampiros hostiles y sabía que debía defenderme. Sin embargo, éste parecía pacífico; me miraba con sorpresa.
"Lo siento, no deseo pelear. No sabía que este territorio era tuyo" dijo. Me relajé un poco.
"No es mío. Solo pasaba por aquí… y me iré pronto" dije. El otro vampiro me miró con asombro; parecía impresionado por mi ropa fina. No podía culparlo; la ropa que él llevaba estaba vieja y gastada. Noté sus ojos negros también: estaba sediento.
"¿Estas cazando?" me preguntó.
"No, no me alimento aquí" respondí, reacio a admitir que no cazaba humanos. No deseaba empezar una discusión… después de todo, no era común poder hablar con uno de mi raza. "¿Y tu?" pregunté, repentinamente preocupado. Si lo atrapaban, yo también tendría problemas.
"No… no soy tan estúpido" dijo, y tembló. ¿Por qué? Vio mi expresión, y rió.
"He visto como castigan a quienes nos exponen. Si me alimento aquí, los humanos sospecharían, y seguramente moriría" dijo. Al principio, creí que se refería a un grupo de cazadores humanos, similar al que yo solía dirigir… hasta que noté que había dicho 'exponernos'.
"¿Qué dices?" pregunté, confundido. La única criatura que podría ver la exposición como una amenaza era un vampiro.
"¿No lo sabes? ¿No te lo explicó tu creador?" preguntó. ¿Mi creador?
"El que me convirtió desapareció después de hacerlo. He estado solo" dije, inseguro sobre si debía haberlo dicho. El otro vampiro movió la cabeza.
"Que mal… me sorprende que hayas podido aprender tu solo" dijo, sorprendido.
"Entonces… ¿de quien hablabas?" pregunté curioso.
"De los Vulturi, por supuesto. Nuestra 'familia real' si quieres verlo así" explicó. "Se dice que viven en Italia, y usualmente asesinan a los vampiros que amenazan nuestra existencia secreta. Tu sabes, como los nuevos que no pueden controlarse, o los que matan de forma muy evidente" continuó.
"¿Viven en Italia?" pregunté, incapaz de ocultar mi optimismo. Parecían más 'civilizados'. El vampiro asintió.
"Eso dicen, en una ciudad llamada Volterra… sigo sin comprender como pueden vivir ahí sin ser detectados" añadió. Me había convencido; tenía que ir a Volterra. Quizás ahí encontraría a otros como yo. Comencé a alejarme.
"¡Oye! ¿Te vas tan pronto?" preguntó el otro vampiro. Le sonreí.
"Si. Tengo cosas que hacer… sin embargo, te agradezco la información. Es muy útil para mi" dije.
"Bueno… esta bien. Habría disfrutado tu compañía. Supongo que debería irme también, mi grupo me espera para 'despejar el camino'. Debemos alimentarnos" dijo. Me percaté de que aun trataba de saber si eso me ofendería. Yo asentí.
"Pues, buena suerte" dije. Después de todo, no podía cambiar su modo de pensar, pero aun así me sentí mal por sus futuras víctimas.
"Si. Cuídate tu también" dijo él, y desapareció en dirección opuesta.
Miré hacia el mar, pero con un estado mental diferente. Lo que había aprendido me mostraba que había otros vampiros allá. Este aquelarre Vulturi parecía intrigante, y era aparentemente más refinado que los vampiros que habían encontrado. El vampiro los había mencionado con un tono extraño, como si dudara que fueran reales… pero había una probabilidad de que así fuera. Tomé una decisión: iría a Italia, a Volterra, para ver si los rumores eran ciertos. Y si lo eran, quizás finalmente encontraría un lugar para vivir en paz.
Además, deseaba estudiar medicina a pesar de los problemas que representaba –después de todo, ahora tenía infinidad de tiempo- y las mejores escuelas estaban en Italia. Con nuevos ánimos en mi mente, salté hacia el mar, y comencé a nadar hacia Francia.
No fui consciente del tiempo mientras me movía con rapidez en el mar. Gracias a mi naturaleza, podía nadar por horas sin cansarme y, mejor aun, sin respirar. Nunca había hecho algo así antes, pero mi decisión me proporcionó una inusual descarga de energía.
No supe cuanto tiempo me tomó llegar a la otra orilla pero, cuando encontré la playa, me sentí aliviado. Por supuesto, no estaba precisamente cansado, pero me sentía algo débil; en todo ese tiempo, no me había alimentado, así que consideré que era normal. Me aseguré de salir durante la noche para evitar ser visto por los humanos… finalmente, estaba en Francia. Normalmente, me habría sentido emocionado y deseoso de ver la ciudad, pero ahora tenía otro objetivo en mente: Italia.
Si los Vulturi eran reales, estaba seguro de que me encontrarían ahí.
Lo se, los escucho: otro cap corto! No pude evitarlo /suspira/ pero les prometo q los siguientes serán mas largos, ok?
El próximo cap veremos a los Vulturi (argh!!! Difícil!!!)
Por cierto, ignoren al otro vampiro… solo lo incluí para que Carlisle supiera sobre los Vulturi. Y si, no se si su encuentro con Aro y los demás fue mera coincidencia o sabia de antemano algo de ellos… finjamos que ya sabia algo (gracias a mi chismoso vampiro anónimo lol)
