"Un ángel"
EsmePOV
Tres días después
Desperté al escuchar una suave música.
Lo primero que recordé fue el dolor de mi pérdida. Mi pobre bebé, muerto a tan corta edad, incapaz de vivir o amar. Entonces recordé el risco; había deseado morir, pues mi existencia no tenía sentido sin mi hijo, pero aquí estaba, aparentemente viva. Estaba tan confundida; ¿Qué había sucedido? Debía estar muerta, eso lo sabía… pero entonces lo recordé.
Había sentido algo: dolor. Entonces recordé la terrible agonía que había soportado todo este tiempo… un fuego que quemaba todo mi cuerpo. Había gritado pidiendo piedad, había pedido la muerte, pero en vez de eso escuché una voz que me consolaba. Conocía esa voz, una parte de mi mente se sintió segura al oírla, pero no pude recordar el rostro. La voz se había disculpado, y había prometido que todo terminaría pronto… sonaba tan triste que deseé decirle que estaba bien, pero no podía; creí sentir una mano sobre la mía, ofreciéndome apoyo.
Ahora, el dolor se había ido. Me sentía extraña, como si no fuera la misma… y la música, sonaba tan fuerte… me moví lentamente, intentando abrir los ojos. Cuando lo hice, la imagen más increíble me estaba esperando.
No podía ser, pero ahí estaba… un ángel de cabellos y ojos dorados, un hombre con voz seductora y amable… lo recordaba. Era el doctor que me había atendido, hace muchos años. Lo había buscado por tanto tiempo, hasta que me resigné y continué con mi vida. Pero nunca lo olvidé, mi primer amor y mi hombre perfecto. Pero no podía ser… lucía exactamente igual, ¿Cómo era posible? Me miraba con intensidad, y entonces noté que sus ojos no eran como los recordaba: eran rojos. Me levanté con rapidez, y jadeé de sorpresa ante mi velocidad. ¿Qué estaba pasando?
"¿Eres… eres Carlisle Cullen?" pregunté dudosa. Él sonrió con tristeza, y asintió. "Pero… luces exactamente igual… ¿Cómo puede ser?" dije. La música cerca de nosotros aumentó, como si intentara bloquear nuestras voces.
"Esme…" dijo. Me estremecí ante su tono. Mi nombre en sus labios sonaba bien… no podía creer mis sentimientos. ¡No lo había visto en 10 años! ¿Cómo podían ser mis sentimientos tan fuertes aun por un extraño?
Escuché mientras me explicaba lo que había sucedido y lo que yo era ahora. Se disculpó por elegir esta vida para mí, y me consoló cuando le hablé de mi hijo. No sabía que pensar… sabía que debía estar molesta, o al menos triste, pero no sentí nada excepto gratitud. Me había salvado dos veces, sin importar las circunstancias. Y, en el fondo, sentí felicidad a pesar de mi pérdida; finalmente, había encontrado a mi ángel de nuevo.
"¿Esme? ¿No tienes nada que decir?" preguntó él, triste. Me di cuenta de que esperaba que lo odiara. Una idea tonta; ¿no notaba acaso la forma en que lo miraba? De nuevo, sentí la necesidad de borrar la tristeza de su rostro.
"Gracias… por salvarme de nuevo" murmuré. Él me miró, confundido.
"¿No estas molesta? Deseabas la muerte, y ahora te he obligado a vivir eternamente. Yo…" dijo, pero se detuvo avergonzado. Tomé su mano, y lo sentí tensarse; eso dolió…
"No… ¿sabes? En el último momento, me arrepentí de mi elección, pero sabía que era demasiado tarde. Mi hijo…" dije, y mi voz se quebró. Carlisle suspiró, como si comprendiera mi dolor.
"Lo lamento, pero hay algo de lo que estoy seguro: tu hijo no querría que fallecieras… ningún hijo desea eso para su madre. Estoy seguro que él querría que vivieras, que siguieras adelante" dijo. Palabras tan sabias, pero aun dolía. "Por supuesto que, si deseas seguir tu camino…" añadió, y me sentí aterrada. Lo había extrañado por tanto tiempo… y ahora lo había encontrado de nuevo, sin importar lo que fuera. Quería quedarme con él.
"No… por favor, quiero quedarme" dije. Él sonrió aliviado. Tomó mi mano con caballerosidad, ayudándome a levantarme.
"Entonces ven… hay alguien a quien quiero que conozcas" dijo, y me guió hacia la sala.
Un muchacho estaba allí, tocando el piano. Así que esta era la música que escuchaba.
"¿Edward?" dijo Carlisle, y el joven se detuvo para vernos. "Quiero presentarte a Esme" continuó.
"Gusto en conocerla, Srita. Esme" dijo el chico llamado Edward con cortesía, y estiró mi mano para besarla. No podía dejar de mirarlo; era tan guapo, y sus ojos mostraban tanta bondad… me recordó a mi hijo perdido; era la clase de persona en la que imaginaba que se convertiría mi hijo. De pronto, sus ojos mostraron tristeza… como si pudiera leer mi mente.
"Puedo hacerlo" dijo él. Yo retrocedí, algo asustada, pero me arrepentí al ver que eso le hería.
"Lo siento…" dije. Edward negó con la cabeza.
"No lo haga. Mi don no es común… es normal sentirse asustada" dijo. Entonces, Carlisle se acercó.
"Esme vivirá con nosotros… espero que se lleven bien" dijo. Edward me sonrió con calidez, y no pude evitar devolverle la sonrisa. Supongo que mis instintos maternales tomaron el control.
"Los dejaré solos" dijo Edward, mirando misteriosamente a Carlisle.
Una vez que se fue, Carlisle y yo nos sentamos en el sillón. Pero yo no podía olvidarme de Edward.
"¿Por qué se marchó? ¿Hice algo malo?" pregunté, preocupada. Carlisle rió con suavidad.
"Por supuesto que no. Solo salió a… alimentarse" respondió. Yo contuve el aliento al recordar que, como vampira, me vería forzada a beber sangre humana. Carlisle notó mi incomodidad, y negó con la cabeza.
"No, no nos alimentamos de humanos… solo de animales" me aseguró. La idea de aquel delgado joven cazando un animal era extraña; era imposible de imaginar.
"¿Es tu hijo?" pregunté, curiosa y algo triste. Quizás él tenía una familia. Él negó de nuevo.
"Los vampiros no podemos tener hijos" dijo. Eso me dolió; ¿No podría tener hijos? "Pero si, en cierta forma es mi hijo" dijo.
"¿Cuántos años tiene?" pregunté, intentando cambiar el tema. Carlisle enarcó una ceja, aparentemente decidiendo como responder.
"Tenía 17 cuando lo transformé, hace tres años. A pesar de su apariencia, tiene 20" respondió. Pero Edward se veía tan joven… para nada similar a un hombre de 20 años. Miré a Carlisle, curiosa. ¿Entonces cuantos años tenía él?
"¿Y tu?" pregunté. Él se puso nervioso; era obvio que no deseaba responder eso.
"Yo… tengo 281. Tenía 23 cuando me transformaron" dijo, reacio. Contuve el aliento; ¡¿281?! ¡Eso era imposible! Vi la tristeza regresar a sus ojos, y me sentí mal por él.
"Lo siento. No quise reaccionar así, es solo que… bueno, no es común" dije. Hasta entonces me di cuenta de que mi garganta ardía. Él lo notó también.
"Podemos hablar después. Ahora, necesitas alimentarte" dijo. Tomando mi mano, me guió hacia el bosque.
Me sentí apenada. El roce de su mano me hizo estremecer, igual que el sonido de su voz. Me pregunté si lo notaba… si así era, era lo bastante amable como para no mencionarlo. No podía evitar mirarlo con intensidad, mientras mi mente corría. Por un momento, creí que en verdad había muerto e ido al cielo, pero su roce era demasiado real. En lo único en que podía pensar, mientras me guiaba por el bosque, era que lo había encontrado de nuevo. El hombre de mis sueños estaba conmigo de nuevo…
Esta vez, no podía dejarlo ir.
Lo se… capitulo corto, ¡pero no pude evitarlo! Mi musa se rehusó a dar más lol. Además, tenia q hacer tiempo para la declaración de Carlisle (YAY!)
Insisto: suertuda Esme…
Y lo se, quizás no sea muy 'normal' que ninguno de los Cullen se sienta molesto con Carlisle por transformarlos, pero… quien podría molestarse con Carlisle?? Lol.
