"Declaración"
CarlislePOV
1922
Cada día que pasaba, me preguntaba como se sentiría Esme.
Su control mejoraba con rapidez, pero no era eso lo que me preocupaba. Mi mayor preocupación eran sus sentimientos; desde el momento que la conocí, me había enamorado de ella, pero no me había percatado de que el sentimiento era tan fuerte, hasta ahora. Disfrutaba mucho su compañía, de una forma diferente a como disfrutaba la de Edward. Mi versión idealizada de ella se había confirmado desde el primer momento que hablamos. Era tan dulce y amorosa que nadie creería que era una vampira; descubrí que estaba perdidamente enamorado de Esme, a pesar del corto tiempo que llevaba con nosotros.
Me sorprendía la forma en que trataba a Edward. A pesar de que él era perfectamente capaz de ocuparse de si mismo, Esme siempre lo ayudaba… cada vez que salía a estudiar, ella se aseguraba de que su ropa estuviera impecable, acariciaba suavemente su cabello intentando acomodarlo –una batalla perdida- y, en general, era muy cariñosa con él. Creí que Edward se sentiría irritado (después de todo, ya era un adulto) pero incluso parecía complacido; supongo que era bueno para él tener una figura materna en casa.
"Deberías decirle" dijo Edward. Olvidé que estaba 'escuchando' mis pensamientos.
"Aun no estoy seguro" dije, algo inseguro. Que curioso; yo tenía más de dos siglos de experiencia, ¿Y Edward me estaba aconsejando en esto?
"Ya te dije que ella se siente feliz… deberías decírselo" repitió, algo molesto.
Yo comprendía la razón. Le había pedido a Edward en varias ocasiones que leyera su mente, para saber si ella estaba feliz con su nueva vida. Debo admitir que mi hijo ya estaba algo irritado ante mi insistencia. El pobre chico me había asegurado más de un vez que estaba contenta. También había sido muy insistente respecto a mis sentimientos, diciendo que simplemente debía decírselo. Me pregunté si habría visto algo en la mente de Esme que lo hacía sonar tan convincente. Sin embargo, tenía razón; la había dejado ir una vez, y la vida la había colocado conmigo de nuevo. No podía perder tiempo.
"Edward… ¿puedo pedirte un favor?" pregunté, pero él ya estaba asintiendo con una sonrisa. Había visto lo que quería.
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Ya era de noche. Me había asegurado de que Edward se llevara a Esme para que yo pudiera prepararme para el momento. Ahora, solo tenía que esperar a que regresaran. Estaba seguro de que, si mi corazón pudiera latir, lo estaría haciendo con desesperación. Nunca me había sentido tan nervioso antes… ¿los hombres humanos se sentían igual?
Pero esa no era mi única preocupación. Amaba profundamente a Esme, pero no sabía si ella sentía lo mismo. ¿Y si me rechazaba? Mi único alivio era la aparente confianza de Edward; no me habría aconsejado esto si no estuviera seguro de que ella sentía lo mismo. Pero Edward era un buen mentiroso; podría estar fingiendo, después de todo.
Mis pensamientos se interrumpieron al oír la puerta. Habían llegado. Me apresuré a la puerta para verlos. Esme parecía tranquila, pero Edward seguía con esa sonrisa satisfecha. Se me acercó lentamente, y sentí que colocaba algo dentro de mi bolsillo, después me guiñó un ojo. Sonreí, asintiendo levemente. 'Gracias, Edward… ¿sospecha algo?' pensé; su talento era muy útil en este momento.
"Iré a la sala" dijo él, pero negó con la cabeza. Sonreí de nuevo.
Esme nos miraba con curiosidad. Notaba que actuábamos extraño. Le sonreí.
"¿Cómo te fue, Esme?" le pregunté para intentar distraerla. Ella me sonrió.
"Bien… cada vez es más fácil" respondió. "¿Sucede algo, Carlisle? Tu y Edward actúan… diferente" añadió. Me acerqué a ella, y tomé su mano con la mía. Sentí –con alegría- que a ella le agradaba.
"Ven, Esme. Quisiera hablar contigo" dije, y la guié hacia la sala.
La escuché exclamar de sorpresa cuando entramos, una reacción que yo esperaba. Había colocado velas en toda la habitación; su luz iluminaba levemente la escena, permitiéndole ver las rosas que yo había colocado para ella en todo el cuarto. La guié hacia el sillón, mientras observaba con asombro mi decoración. Yo sabía que era muy romántica, y había arreglado todo esto de acuerdo a eso –de nuevo, la habilidad de mi hijo para 'ver' sus fantasías románticas era muy útil-. Edward estaba frente al piano, el único lugar que no estaba iluminado, y comenzó a tocar para nosotros. Tocaba su música; desde que había notado mis sentimientos por Esme, había trabajado en ella… la había escrito especialmente para ella. Me senté junto a Esme en el sillón, y tomé una rosa del ramo frente a nosotros para ofrecérsela. Ella la tomó con dedos temblorosos.
"Gracias…" dijo. Su voz temblaba también, estaba nerviosa. Tomé su mano de nuevo, esta vez con suavidad, y suspiré.
"Esme… tengo algo que decirte" dije. Ella me miró, esperando. Por una vez, deseé tener el don de Edward.
"¿Si, Carlisle?" me preguntó.
"Esme… desde que te conocí, cuando estabas herida y te ayudé, no pude olvidarte. Tu bondad, tu dulce corazón. Cuando te encontré después, cuando te transformé… ¿sabes por qué lo hice?" pregunté. Ella pareció confundida ante mis palabras.
"Me dijiste que fue porque creías que yo merecía otra oportunidad" respondió. Yo sonreí.
"Si, pero eso no era todo. Cuando te vi ahí, al borde de la muerte, en lo único en que podía pensar era en tu sonrisa. Me negué a dejarte morir porque, aun cuando no te conocía bien, no podía soportar la idea de perderte… fue entonces cuando me di cuenta de que te amo, Esme. Te amo desde el primer momento en que te vi, y vivir contigo durante este año solo aumentó mis sentimientos. Mi querida Esme… ¿me harías el honor de convertirte en mi esposa?" pregunté finalmente. Tomé el pequeño anillo de mi bolsillo –Edward lo había comprado como un favor para mí- y se lo mostré.
Vi que Esme lo miraba con sorpresa. Esperé a que dijera algo, pero parecía demasiado impactada para hablar. Finalmente, reaccionó, y me miró con una gran sonrisa en sus hermosos labios.
"Carlisle… si, si. ¡Por supuesto que acepto!" dijo, y yo coloqué el anillo en su dedo. Entonces me abrazó con fuerza, riendo como nunca lo había hecho antes. Cuando me miró de nuevo, tomé su rostro con mis manos y, por primera vez, la besé. Nada de lo que había experimentado en mi vida inmortal se comparaba con el amoroso roce de los labios de Esme contra los míos. Me besó con pasión, como si hubiera estado esperando este momento toda su vida. Recordé mis fantasías de entonces, cuando me di cuenta de que no podría ser mía… y ahora, estaba conmigo, para siempre.
Un ángel había entrado en mi vida.
EsmePOV
Besé a Carlisle sin detenerme. Nunca creí que fuera tan afortunada.
Durante este año que vivimos juntos, llegué a pensar en ellos como en mi familia. Cada día que pasaba junto a Carlisle, me sentía más enamorada de él… pero nunca imaginé que correspondiera a mis sentimientos.
Lo primero que sentí al ver la habitación fue sorpresa. Él sabía que me gustaban este tipo de cosas, y me pregunté si estaría alucinando. Pero entonces confesó que me amaba, y me propuso matrimonio. En ese momento, me quedé sin aire –en sentido figurado-. Por un momento creí que estaba soñando, pero sabía que eso no era posible, pues ya no podía dormir. Vi un poco de aprensión en sus ojos, y eso me despertó de mi estado. Dudaba de mis sentimientos… una tontería, pues yo lo amaba con todo el corazón.
Cuando nos detuvimos, ambos permanecimos allí, abrazándonos. La sensación de sus dedos entrelazados con los míos era asombrosa; no deseaba nada más que permanecer así para siempre, escuchando la música que Edward amablemente tocaba para nosotros. Suspiré, y reí suavemente.
"¿En que piensas, Esme?" me preguntó Carlisle.
"En nada, es solo que… desde que te conocí, tampoco yo pude olvidarte. Seguía esperando que, algún día, te vería de nuevo" le dije. Él me sonrió.
"El destino trabaja de forma extraña…" dijo él. Yo estaba totalmente de acuerdo. Nunca imaginé que podría estar con él de esta forma. Me acerqué más a él, disfrutando la sensación de sus brazos alrededor mío. La música se detuvo… aparentemente, Edward había decidido darnos algo de tiempo a solas, pero extrañé el sonido.
"¿Te gustó?" preguntó Carlisle. "Me refiero a la música" añadió cuando notó mi confusión.
"Si… era hermosa, ¿Cómo se llama?" le pregunté. Después de todo, era 'nuestra canción'. Carlisle rió.
"No lo sé. Dudo que Edward ya le haya puesto un nombre" dijo. Yo lo miré, sorprendida.
"¿Edward la escribió?" pregunté.
"Especialmente para ti" dijo él, y besó mi mejilla. Lo abracé de nuevo, ignorando al resto del mundo.
El hombre de mis sueños había vuelto a mí.
EPOV
Dejé a Carlisle y Esme solos. Sentí que sería algo grosero de mi parte quedarme; era su momento, no el mío.
Sus pensamientos estaban tan llenos de amor que me hicieron pensar en mi propia situación. ¿Podría encontrar amor en esta 'vida'? Carlisle había sido afortunado; había salvado a Esme, y encontrado en ella a su alma gemela… dudaba que yo tuviera tanta suerte. Miré hacia las estrellas, repentinamente triste.
¿Había alguien allá afuera, esperándome?
KYA!!! Espero les guste este… esta historia esta probando ser difícil de escribir /suspiro/
Y pobre Edward al final… supuse que seria difícil para él; digo, tiene 21 años, seguramente ya piensa en ello :P. Pero no se sientan mal por él, todos sabemos que consigue su final feliz! (suertuda Bella)
El sig. Capitulo: la rebelión de Edward!! XD.
