"Rebelión"

EPOV

1927

Estaba cansado de esto…

Mi clase había terminado unos minutos antes –gracias al cielo por eso- y ahora caminaba lentamente, con cuidado de no salir al sol. Aun sentía el fuego en mi garganta, la necesidad de matar, de alimentarme… era insoportable. Últimamente, me preguntaba porque hacia esto. Yo era un vampiro, una criatura que se suponía bebe sangre humana; pero, en vez de eso, soportaba el sufrimiento y el dolor para preservar la vida humana. En todos estos años, había leído en la mente de mi padre sus motivaciones y argumentos para nuestras acciones… en el fondo de mi corazón, lo admiraba por ello, y sabía que tenía razón, pero la necesidad era demasiado grande.

¿Cuál era el propósito de todo esto? Para ellos éramos extraños, y vivíamos siempre ocultos, incapaces de interactuar con los humanos que protegíamos… de nosotros mismos. Nunca notarían nuestro esfuerzo, y nunca sabrían que existíamos. Para ellos éramos monstruos legendarios.

Mientras caminaba, olía a todos los humanos que pasaban cerca de mí. Olía su sangre, escuchaba sus latidos, veía sus cuellos expuestos. Era demasiado. ¿Por qué negar lo que era? Era como si el león se negara a devorar a la oveja porque se sentía culpable. Se suponía que las cosas fueran así, ¿Por qué combatirlo? ¿Por qué sufrir y rebelarse contra lo que éramos? Me sentí avergonzado; no era tan fuerte como mi padre adoptivo, y no podía dejar de pensar que tal vez debería dejarme llevar por mis instintos.

Mi habilidad podría ser muy útil para ello. Podía escuchar sus mentes… ¿Por qué no tomar ventaja de eso? Podría cazar a los malos, a la gente que hiciera daño a otros. De esa forma no solo saciaría mi sed, sino que libraría al mundo de un criminal. No había nada malo en eso, ¿o si? Había humanos que merecían ser salvados de otros humanos y yo, como su depredador, podía librar a la ciudad de aquellos criminales.

Llegué a mi casa con nueva determinación. Me iría, seguiría mi camino como Carlisle había dicho una vez. Pero lo peor era despedirme de mi nueva familia, de aquellos a quienes quería como a mis padres. Ya podía imaginar los ojos de Esme llenos de tristeza, y no podía soportar verla sufrir. Había sido tan buena conmigo, como una verdadera madre… la quería como a una madre. ¿Y mi padre? ¿Aquel que no me había mostrado nada más que amor, bondad, comprensión? ¿El vampiro que me había salvado y apoyado todo este tiempo? ¿Cómo podría decirles adiós? Aun peor, ¿Cómo podría decirles por qué me iba? Pero debía hacerlo; no podía soportarlo más. Con un suspiró, entré.

Lo primero que vi fue a Esme. Estaba en la sala, leyendo un libro. De inmediato volteó a verme… muy doloroso.

"Hola, Edward, ¿Cómo te fue?" me preguntó, con una voz tan llena de amor que por un momento me arrepentí de mi decisión. Pero había elegido… me marcharía.

"Bien, mamá" respondí. Noté que, a pesar del tiempo, aun se sentía dichosa cuando yo decía la palabra. Sabía –porque lo había leído en su mente- que siempre había deseado tener hijos, y escucharme llamarla madre siempre la hacía feliz. No podía culparla; yo me sentía bastante feliz cada vez que me trataba como hijo… lo que hacía esto aun más difícil.

"¿Pasa algo, Edward? ¿Te sientes bien? Te ves mal" me preguntó, y se levantó para acercarse a mí. Yo permanecí ahí, repentinamente divertido, mientras ella tocaba mi frente con suavidad, como si revisara si yo tenía fiebre. Supongo que mi expresión lucía realmente fatal.

"No te preocupes, Esme. Nosotros no nos enfermamos" dije para calmarla. Ella pareció avergonzada ante su error, pero después rió.

"Hasta donde sabemos…" añadió. "Pero algo te molesta, ¿Por qué no me lo cuentas?" me pidió.

"Preferiría que esperáramos a Carlisle" dije simplemente. Ahora estaba preocupada, pero asintió.

Suspiré de nuevo, temeroso. TENÍA que hacer esto, pero ya me dolía pensar en el sufrimiento que les causaría. A mi familia…

CarlislePOV

Cuando llegué a la casa, ya era de noche, pero no era eso lo que me hacía sentir extrañamente ansioso. Las luces estaban encendidas, y podía ver a Esme y a Edward en la sala, supuse que esperándome. Eso era extraño… tenía un mal presentimiento sobre esto.

Cuando entré, Esme se apresuró a saludarme. Nos besamos brevemente, y me abrazó.

"Bienvenido, ¿Cómo estuvo tu día?" me preguntó. Aun después de 5 años, me sentía dichoso cuando me saludaba así. Como su esposo.

"Ocupado, pero agradable. ¿Sucede algo, Esme?" pregunté directamente. Ella asintió.

"Edward… quiere hablar con nosotros. No sé porque" dijo mientras me guiaba hacia el sillón. Pude ver la preocupación en sus ojos; yo también lo estaba. Edward estaba de pie, esperándonos. Parecía tenso, aprensivo… la última vez que lo había visto así era hacía un año, cuando me confesó que había estado a punto de atacar a un humano. Me asusté; esto no podía significar nada bueno.

"Hola, Edward. Esme dice que quieres hablar con nosotros…" dije. Él asintió. Después de un minuto de silencio incómodo, suspiró y me miró con tristeza.

"Solo quería decirles que… me marcho" dijo. Esme y yo nos quedamos inmóviles, esperando a que las palabras tuvieran sentido. Esme estaba agitada; yo sabía lo mucho que quería a Edward… tanto como yo. Era nuestro hijo adoptivo. Mi mente se rehusó a aceptar las palabras; él no podía dejarnos, no podía. Pero, en lugar de dejarme llevar, conseguí permanecer tranquilo.

"¿Puedes decirnos por qué?" pregunté. Edward miró hacia otro lado, avergonzado.

"Ya no puedo hacer esto, Carlisle. Ya no puedo soportar la sed… entiendo tu ideal, lo admiro, pero no creo ser lo bastante fuerte para seguirlo. Lo siento, no puedo" dijo Edward, el dolor evidente en su voz.

"Pero Edward… no puedes irte, debe haber otra solución" rogó Esme, pero yo dudaba que aceptara. Tarde o temprano, sentiría que nuestra dieta era demasiado ofensiva. Suspiré, intentando controlar el dolor.

"¿Estas seguro, Edward? Es un camino totalmente diferente… y te comprendo, créeme. Solo quiero saber que estás seguro" dije. Edward asintió.

"Estoy seguro… de verdad lo siento…" dijo.

"No lo sientas. Te ofrecí la oportunidad una vez… tienes todo el derecho de seguir tu propio camino. Pero vamos a extrañarte" dije. Me sorprendió que mi voz sonara tan firme, considerando que estaba devastado.

"Yo también voy a extrañarlos, pero debo hacer esto" dijo Edward, entristecido. Comenzó a caminar hacia la puerta, aparentemente incapaz de quedarse más tiempo. Lo seguimos. Edward volteó de pronto, y me abrazó con tal fuerza que le hubiera roto los huesos a un humano. Después hizo lo mismo con Esme.

"Lo siento, padre… madre… adiós" dijo, y dio la vuelta. Sujeté su brazo, y él se detuvo al sentir mi mano.

"Yo acepto tu elección, Edward. Solo recuerda que te queremos, hijo, y que esta siempre será tu casa si decides regresar" dije, y esta vez no pude controlar mi voz. Edward me sonrió con tristeza… esto era tan doloroso para él como para nosotros.

"Gracias, Carlisle" dijo. En un segundo, se había ido.

En mi trabajo como doctor, había sido testigo del dolor de perder a un hijo. Había visto las lágrimas, los gritos y la agonía de los padres. Los había escuchado describir el dolor, pero nunca lo había comprendido claramente… hasta ahora. Sabía que mi corazón no latía, pero sentí como si algo o alguien hubiera atravesado mi pecho con una espada. Nunca había experimentado un dolor así antes… era como si parte de mi vida se hubiera ido, corriendo a velocidad vampírica hacia el bosque.

A mi lado, Esme cayó de rodillas, ocultando su rostro entre sus manos. Sabía que era imposible para ella llorar, pero el movimiento instintivo estaba ahí. Su cuerpo tembló, y la escuché sollozar sin lágrimas. Sabía que debía permanecer fuerte para ella; ya había perdido un hijo una vez, y la partida de Edward era como volver a experimentar la pérdida. Estaba confundido; deseaba ser fuerte, pero estaba cansado de serlo… deseaba desmoronarme, dejar fluir mis sentimientos.

No pude resistir la necesidad. Me arrodillé junto a mi querida Esme, y la abracé. Ella se movió de inmediato para ocultar su rostro en mi pecho, sollozando. Hundí mi rostro en su hombro, permitiendo que mi pena finalmente surgiera.

"Se ha ido… Edward se ha ido…" murmuró Esme, dolida. Cada palabra me hirió como un cuchillo… Edward, mi primer compañero, ya no estaba conmigo.

Mi hijo se había ido.

Tanto dramaaa!!! Mi lado oscuro se regocija!!! XD. Pero en fin, así tenia q ser… son los padres de Edward, TENIA que ser doloroso verlo irse.

Por extraño q suene, este me gusta. Queria mostrar el amor de Esme y Carlisle hacia Edward, y los pensamientos y conflictos de él cuando piensa en lo q esta haciendo… espero les guste ;)

Y no sufran! Edward volverá en el sig capitulo. No quise extenderme sobre su vida durante esos años… creo que podría hacerse un fic entero sobre eso lol. Pero verán lo último de su 'nueva vida' :P

¿Y alguien percibió la pequeña broma irónica del león y la oveja? Si, tenia q ponerla! Lol

Y Esme, revisando a Edward como si pudiera enfermarse…..lol… mmm… /imagina a Edward enfermito// tentador…. XD

Gracias x leer!

A Hime-chan: supongo q ya sabes QUIEN me ayudo con la primera parte ***Louis: "ya sabes quien" decía cosas asi a menudo*** lol