"Visitas inesperadas"

CarlislePOV

1950

Observé con atención como Esme trabajaba en su jardín. Siempre me asombraba lo delicado de su toque, incluso con las flores… me hacía recordar la forma en que me tocaba, lo que me hizo sonreírle.

"¿Qué?" preguntó, devolviendo la sonrisa. Lucía tan hermosa cuando sonreía.

"Nada… me agrada verte trabajar" dije con ternura, arrodillándome a su lado para besarla.

"Bueno, me da gusto saber que lo disfrutas, cielo" dijo ella, riendo. Permanecí junto a ella, mirando mientras señalaba cada flor por su nombre, prestando atención a sus palabras. Parecía estar en paz aquí, igual que yo cuando salvaba una vida en el hospital… disfruté el momento, sintiéndome relajado por su sola presencia. Vi que sus manos se movían a su lado, como si buscara algo.

"¿Perdiste algo, Esme?" le pregunté.

"Creí que la había traído… ¿Carlisle? ¿Podrías ir adentro y ver si dejé mi nueva flor sobre la mesa? Me gustaría plantarla aquí" me pidió ella. Asentí y, después de un rápido beso, entré en nuestra casa.

Como suponía, la flor estaba en la mesa. Me reí un poco ante la inocencia de Esme; si yo fuera ella, nunca habría dejado una flor tan delicada ahí… Emmett disfrutaba luchar con Edward y, sin importar lo agradable que fuera verlos actuar como hermanos, era molesto en ocasiones. Seguramente, si ambos estuvieran aquí esta pobre flor no habría sobrevivido ante la fuerza de mi segundo hijo. Afortunadamente, Edward y Emmett habían salido de caza esta mañana junto con Rosalie y, conociéndolos, terminarían buscando presas grandes, así que llegarían tarde.

"¡Carlisle!" escuché la voz aterrada de Esme. Dejando la flor ahí, me apresuré afuera. No era común oírla gritar así.

"¿Qué sucede, Esme?" le pregunté. Estaba de pie, mirando hacia enfrente con aprehensión. Giró y sujetó mi brazo, temerosa.

"Ahí…" dijo ella, señalando hacia un punto frente a nosotros. Y los vi.

Eran dos, un hombre y una mujer; estaban tan cerca que pude detectar sus aromas: eran vampiros. Me tensé, preparado para todo… no era común ver vampiros aquí, y no sabía si eran hostiles. Deseé que mis hijos estuvieran aquí; la fuerza de Emmett y el don de Edward serían muy útiles en este momento. Cuando se acercaron y los vi con mayor claridad, comprendí por qué Esme estaba tan asustada.

El hombre era alto y fuerte, con cabello rubio… pero eso no fue lo que me impresionó: estaba totalmente cubierto de cicatrices en forma de media luna. Como vampiros, no era fácil hacernos cicatrices; solo nuestro propio veneno puede dejar una marca permanente en nuestra piel de mármol. Así que, la única respuesta a su apariencia era que había estado en varias batallas, lo que solo aumentó mi temor. Eso solo podía significar que era agresivo.

Pero al mirar a su compañera, me sentí confundido. Ella, a diferencia de él, era pequeña y delgada, con cabello negro corto. Se movía con gracia a su lado –incluso para un vampiro- y parecía segura, como si supiera que nada malo sucedería. Cuando estuvieron frente a nosotros, se detuvieron. Me puse tenso, listo para pelear, pero la chica me sonrió como si nos conociéramos desde hace mucho.

"¡Hola, Carlisle!" dijo ella, entusiasmada. La miré asombrado: ¿sabía mi nombre?

"Lo siento… ¿Qué ha dicho?" pregunté, aun asombrado. Ella pareció confundida.

"¿Prefieres 'Dr. Cullen'?" preguntó curiosa. El hombre a su lado parecía algo divertido.

"No, no… pero, ¿Cómo…?" pregunté, temeroso de ella. Probablemente tenía un don. De pronto, sentí una extraña oleada de tranquilidad esparcirse dentro de mí; sentí que la mano de Esme en mi brazo perdía fuerza, como si se hubiera relajado. El hombre nos miraba, concentrado… ¿era él quien lo hacia?

"¿Ves, Jazz? Te dije que eran diferentes… bueno, ¿Cuál es mi habitación?" preguntó la chica, sonriendo. Esme y yo la miramos, confundidos.

"Lo siento, cariño, pero… ¿Quién eres?" preguntó Esme. La chica saltó, emocionada.

"¡Oh, si! Perdón… soy Alice, y él es Jasper. Hemos estado buscándolos" explicó, pero eso solo nos confundió más. ¿Por qué nos buscaba?

"Por favor, perdónenla. Estoy seguro que, si nos permiten entrar, podremos explicarles" dijo el hombre por primera vez. A regañadientes, los conduje hasta la sala. Mientras caminaba, me preguntaba por qué permitía esto… me sentía tan tranquilo, como si algo dentro de mi supiera que nada malo pasaría.

Cuando estuvimos adentro, ambos vampiros miraron nuestra casa, claramente impresionados. Seguí preguntándome que sucedía aquí… conocían mi nombre, y parecían saber como vivíamos. Nos sentamos en el sillón, mientras ellos lo hicieron en el lado opuesto.

"Bueno, como ella dijo, mi nombre es Jasper. La conocí hace 2 años" comenzó el hombre.

"Pero, ¿Cómo saben mi nombre? ¿Alguien les dijo…?" comencé, pero ella negó con la cabeza.

"¡Claro que no! Sé sus nombres porque te vi a ti y a tu familia en una visión" explicó. Esa no era la respuesta que esperaba.

"¿Una visión?" pregunté, curioso y más relajado; después de todo, no eran agresivos –o no lo parecían-.

"Alice tiene el don de 'ver' el futuro… cuando la conocí, ya me estaba esperando" dijo Jasper, mirándola con amor. "Ella me dijo que había visto a su familia, y que seríamos parte de ella" añadió. Alice asintió.

"Así que… ¿van a aceptarnos?" preguntó Alice. No supe que decir… parecían sinceros, y ambos parecían desear ser parte de nosotros. Pero apenas los conocía, ¿era sensato permitirles quedarse? Pero, por supuesto, mi conciencia era más fuerte que mis miedos; sentí que, si lo deseaban, merecían una oportunidad.

"Bueno… si desean permanecer con nosotros, estoy seguro que podemos intentarlo" dije, sonriendo. De inmediato, la chica –Alice- corrió hacia el segundo piso, mirando dentro de cada habitación, mientras que el resto de nosotros la seguía, confundidos por su inusual confianza… actuaba como si hubiera vivido con nosotros desde hace mucho. Cuando entró en la habitación de Edward, saltó de nuevo.

"¡Éste!" dijo emocionada. ¿Éste? La miré, preguntándome si sabría que aquel cuarto ya estaba ocupado.

"Lo siento" dijo Jasper que, a diferencia de ella, estaba serio y calmado.

"No te preocupes… ¿saben que nos alimentamos de…?" pregunté. Quería poner en claro nuestros hábitos, para evitar futuros conflictos –en caso de que en verdad fueran a quedarse-.

"Si. Ella lo mencionó" respondió, mientras Alice comenzaba a sacar las cosas de Edward. Seguramente, mi hijo se molestaría por ello. Ya podía imaginar la expresión horrorizada de Edward al ver sus preciadas posesiones fuera de su habitación. Cuando me sentí tenso por ello, sentí de nuevo la oleada de calma, y vi que Jasper me miraba concentrado. Enarqué una ceja, curioso.

"Puedo controlar las emociones de los demás… creí que desearías sentirte tranquilo de nuevo" explicó Jasper. Yo asentí.

Ambos regresamos a la sala, mientras que Alice transportaba las cosas de Edward al garaje con la repentinamente entusiasta ayuda de Esme. Seguramente ella ya se sentía feliz de tenerlos aquí; siempre había querido otra hija.

EPOV

Corría junto con Emmett, disfrutando el viento en mi cabello. Mi hermano y hermana adoptivos eran más lentos que yo, pero no demasiado para molestarme. Nos habíamos alimentado recientemente; Emmett había encontrado un oso cerca, mientras que yo lo había convencido de ayudarme a buscar un puma –mi favorito-; Rosalie se había conformado con un ciervo. Ahora, satisfechos y tranquilos, nos dirigíamos a nuestro hogar.

"Ese oso no fue divertido… ni siquiera intentó resistirse" se quejó Emmett. Yo ya lo conocía bastante como para saber que le gustaban las presas desafiantes.

"No todos pueden estar irritados, Em" le dije, sonriendo. "Sin embargo, debo admitir que siempre les das una buena impresión" añadí. Él levantó una ceja, curioso.

'¡¿Lees la mente de mis presas?!' pensó. Yo me encogí de hombros.

"No a propósito…" dije.

"¿Sabes? Algún día voy a vencer ese don tuyo para poder derrotarte" dijo Emmett, bromeando.

"Inténtalo" lo reté. Él rió.

'Lo haré… de eso puedes estar seguro, hermano' pensó, complacido con la conversación. A su lado, Rosalie puso los ojos en blanco. Seguíamos riendo, cuando un rastro repentino llegó a nuestras narices.

No había duda de que era un vampiro. Ahora estábamos frente a la casa, lo que aumentó nuestro temor. Carlisle y Esme eran fuertes, ¿pero que tal si los superaban en número? Escuché que Emmett maldijo mentalmente, y los pensamientos frenéticos de Rosalie. Con nueva urgencia, corrimos hacia la puerta… hasta que vi algo extraño dentro de nuestro garaje. Me detuve instintivamente, tratando de distinguir lo que estaba ahí. Rosalie ya había entrado en la casa, desesperada, pero Emmett se había detenido detrás de mi, curioso como siempre. Permanecí allí, en shock, cuando finalmente vi con claridad lo que estaba en el garaje…

'Edward… ¿son esas tus cosas?' pensó Emmett, entre confundido y divertido. Pero tenía razón: todas las cosas que mantenía en mi habitación estaban ahí, como si alguien hubiera limpiado mi cuarto. Observé, molesto e irritado, la forma en que mis preciados libros y muebles estaban ahí, colocados con rudeza dentro del garaje.

"¡¿Qué pasó aquí?!" pregunté –casi grité- marcando cada palabra. Emmett pareció aun más divertido; me conocía lo bastante bien como para saber que estaba furioso.

"No sé, hermano… tal vez Carlisle pueda explicarlo" dijo Emmett.

"Eso espero…" añadí con tono tranquilo. Aun estaba lamentándome por el rudo trato hacia mis cosas.

'Solo no lo mates antes de que explique… no quiero quedar huérfano, ¿sabes?' pensó Emmett, divertido. Como pensé, me conocía muy bien.

Cuando entramos en la casa, nos encontramos con Carlisle y Esme… junto con otros dos vampiros que yo no conocía.

"¡Hola, Emmett! ¡Hola, Edward! Siento lo de tus cosas… tu cuarto tenía la mejor vista" me dijo uno de los vampiros, una chica. Un segundo… ¿acaso ella SABÍA mi nombre?

Antes de que Emmett o yo dijéramos algo, mi mente se inundó de imágenes de la mente de la joven: aprendí su nombre (Alice) y el de su amado (Jasper); vi su historia, o lo que recordaba de ella; la forma en que encontró a Jasper y lo que ambos podían hacer… ¿Podía ver el futuro? Y yo creía que yo era extraño.

'Sé que puedes oírme, Edward…' pensó ella, tan claro que parecía que me estaba hablando. Sonreí a pesar de mi reticencia… parecía agradable. Emmett y Rosalie, a mi lado, me miraron algo irritados; claro, ninguno sabía lo que estaba pasando.

Vi que mi padre sonreía, complacido ante mi expresión tranquila… me pregunté si el hombre, Jasper, estaba usando su don con ellos. Carlisle se aclaró la garganta, y nos dijo lo que yo ya había visto en la mente de Alice… al final, Emmett sonrió.

"Supongo que vamos a ser una familia numerosa, ¿no creen?" dijo Rosalie, con reproche e inseguridad, pero su esposo seguía riendo.

"Bueno… vamos a divertirnos mucho, ¿no lo crees?" dijo Emmett, entusiasta. Alice rió, pero Jasper permaneció serio. Leí su mente: esto era nuevo para él. Después de una vida entre la muerte y la guerra, estaba sintiendo alegría –la nuestra y la suya- por primera vez.

'Tan pacífico… tan tranquilo. Nunca había sentido tanta… paz. ¿Puedo quedarme aquí? ¿De verdad puedo vivir en paz de ahora en adelante?' se preguntaba, sintiendo esperanza también por primera vez. Yo lo miré y sonreí, asintiendo levemente para hacerle saber que PODÍA vivir en paz.

Con nosotros.

Finalmente, la familia esta completa!! (excepto x Bella, claro…) Este cap fue extraño; difícil pero agradable d hacer. Quizás lamento un poco q Edward los acepte tan rápido, pero supuse q –de nuevo- su don le permitiría conocerlos mejor y sentirse a gusto con mas facilidad (mi humilde opinión)

Y estuve riéndome bastante al escribir los diálogos de Emmett… te adoro, Em!!! Fue tan divertido escribir el lamento de Edward al ver sus preciadas posesiones tiradas en el garaje lol.

Estamos cerca del final!!