Pues por lo visto el anterior capi no era el último xD.

Quiero dedicar este capi a daianapotter, que sin ella estaría perdida xD. Y a todos mis lectores/lectoras.

¡Por vosotros!


En el capítulo anterior de Hackeando tu corazón…

Acabaron de trabajar, llegaron a casa, pasaron la tarde charlando y decidieron que Tooru debía ir al colegio, acordaron que la inscribirían en el mismo colegio y clase que Yuki Y Haru. En la cena hubo comentarios sarcásticos como de costumbre, se fueron a dormir y esperaron a que llegara la mañana siguiente, el día del juicio final…


.: Capítulo 10 :.

El gran día llegó al fin, Usagi y los demás no sabían si era un alivio o una pesadilla, ya que uno de los miedos de la familia Tsukino estaría presente en todo momento, o debería estarlo. Con pesadez, todos se despertaron lentamente, faltaban todavía 3 horas para el juicio.

Todos en la casa estaban impacientes pero a la vez con miedo, miedo a saber que dejarían en libertad condicional a esa arpía y vivir con miedo a que pueda volver a hacer de las suyas. Rezaron para que eso no pasara. Se vistieron todos, almorzaron y se prepararon para el que sería un importante día para todos, sobre todo para la familia Tsukino. Se prepararon mentalmente y se distribuyeron entre los coches, en un coche iban Mamoru, que conducía, Usagi como copiloto, Serene y los pequeños de pasajeros mientras que en el otro iban Haruka al volante, Michiru de copiloto, Serenity y Rai en el asiento de atrás y pusieron los coches en marcha en dirección al juzgado.

Aparcaron, se bajaron y se dirigieron hacia la puerta. El abogado los esperaba en la puerta y les acompañó hacia la sala de juicios, mientras se dirigían hacia dicha sala, el abogado les informó que la acusada ya estaba esperándolos, llegaron al fin, al entrar, Usagi observó a la acusada y vio que a su lado estaba una persona muy conocida mientras avanzaba hacia los bancos.

"Mamá, tengo miedo." -Dijo Tooru aferrándose al cuello de su madre. "Yo también." -Dijo Yuki en brazos de Mamoru. Usagi les dijo que no tenían nada de que tener miedo, que no les pasaría nada. Los niños la creyeron y se quedaron callados.

Serenity miró en la dirección en que su hija estaba mirando y le dolió verlo tan amable con esa mujer, apretó los puños y se sentó al lado de su hija, al igual que Mamoru y sus niños. Los demás se sentaron detrás de Usagi y esperaron a que el juez llegara.

Llegó el juez y el jurado, empezaron a los 5 minutos, el juicio fue rápido, le mostraron al juez las pruebas y pidió que le dieran 30 minutos, los demás excepto la acusada y su acompañante se fueron al bar a almorzar algo.

"¿Qué crees que hará el juez?" -Preguntó Usagi a su novio-. "No sé." -Suspiró-. "Sea lo que sea yo estaré siempre contigo." –Añadió él y le besó en los labios a su novia-. "¿Sabes?" -Preguntó la rubia-. "Me preocupa mi madre." -Dijo señalando a la susodicha-. " ¿Por qué?" -Cuestionó el pelinegro-. "Porque el hombre que estaba al lado de Yuma es mi padre." -Esto último lo dijo con odio y Mamoru lo notó-. "Nos hizo mucho daño hace tiempo y ahora…" –Añadió ella y con eso zanjó el tema-.

Se quedó callada y no volvió a mencionar el tema y Mamoru tampoco quería meterse, cuando ella estuviera preparada se lo diría, mientras, al apoyaría en todo lo que pudiera. Faltaban 10 minutos y decidieron volver a la sala.

Pasaron minutos y la juez habló.

"Vistas las pruebas que se han presentado y según la valoración del jurado, yo, el juez, declaro a la acusada culpable por cometer un asesinato y un secuestro. Te condeno a 20 años de cárcel sin libertad condicional." –Declaró el juez después de varias horas de espera-.

Los policías arrestaron a la acusada y se la llevaron hacia la prisión, mientras caminaba, Serenity le lanzó una mirada asesina a Tenma, que venía detrás de Yuma­ y éste solo agachó la cabeza de la vergüenza que tenía y se le escapó una lágrima de tristeza.

Los policías desaparecieron por la puerta del fondo y los presentes suspiraron aliviados, ya había pasado lo peor y con eso bastaba, le dieron las gracias al juez y se fueron a casa con la consciencia tranquila.

Entraron y se sentaron en el sofá a planear lo que harían a partir de ahora.

"¿Qué vas a hacer ahora que 'eres libre', Usagi?" –Dijo Minako como siempre tan lanzada y remarcando el 'eres libre' con el gesto de las comillas con el dedo-. Pues, no lo sé, no he pensado en eso…" –Dijo la rubia pensativa-. "Yo si tengo claro lo que voy a hacer." –Dijo el pelinegro sorprendiendo a todos los presentes-. "¿Y qué vas a hacer si puede saberse?" –Preguntó su novia con los ojos entrecerrados-. "Te lo diré mañana." –Dijo simplemente él dejando con la duda a todos los presentes-.

Usagi no se conformó con esa respuesta y le insistió en que se lo dijera pero él no dio su brazo a torcer y ella desistió al ver que nada funcionaba. Tendría que esperar a mañana y eso la desesperaba, la dejaba con la duda y eso no podía ser bueno, empezaría a matar a alguien si no se lo decía. Se calmó al ver cómo su novio sonreía y no estaba anda sorprendido por la reacción que tuvo ella. "¿Acaso me conoce tan bien para que nada de lo que haga le asuste?" Pensó ella y se enfureció más, pero fue con ella misma, se pegó un poco en la cabeza e hizo reír a todos los presentes.

"¿Qué?" –Preguntó ella de manera fastidiada y con cara de mala leche-. "Nada." –Dijeron todas a la vez y ella rió por las caras de espanto que pusieron al verla-.

Le dio las gracias a Mamoru por haberla apoyado en todo y él le dijo que no lo hacía por obligación, si no por amor. Ante estas palabras ella solo pudo suspirar y pensó: "Sólo así me lo dice a mi…" Después de esto, Mamoru se fue a despedir de los niños, los cuales aún estaban dormidos ya que hoy había sido un día pesado y decisivo. Les dio un beso a ambos y bajó otra vez al comedor a despedirse de su novia y de su futura familia. Mamoru sentenció que la rubia estuviera lista a las doce de la mañana y esta asintió. Se fue dejando a una rubia mucho más intrigada que antes, pero no solo ella, sino también a las demás.

"¿Qué crees que hará mañana?" –Le preguntó su madre a la rubia-. "No lo sé, últimamente le gusta gastarme sorpresas." –Dijo ella mientras pensaba en las posibles opciones que tenía-. "Ay, seguro que te pide que te cases con él." –Aseguró la otra rubia poniendo de todos los colores a la otra fémina-. "No creo…" –Dijo la otra rubia seriamente-.

Todas decidieron no preguntar más ya que hoy había sido un día muy ajetreado, la que no estaba bien era la madre de las gemelas, que estaba más callada de lo normal. Todas debieron suponer que era por culpa del padre de Usagi y Serene y no decidieron preguntar nada que tuviera relación con lo que había pasado durante todo el día.

"Mamá… Debe de haber sido muy duro ver a ese hombre ahí…" –Pensó la rubia de coletas mirando a su madre, la cual se levantó y les informó de que se iba a dormir ya que le dolía la cabeza. Todas asintieron y la dejaron tranquila. Todas quisieron preguntarle a las gemelas pero no obtuvieron respuesta alguna así que lo dejaron como 'misión imposible' y se fueron todos a sus respectivas casas ya que algunos tenían que ir a hacer cosas y por ende, levantarse temprano.

Usagi seguía dándole vueltas a lo que le dijo hace rato su novio y se estaba calentando el tarro (cabeza) por nada. Se removió entre las sábanas sin capacidad de conciliar el sueño así que bajó al comedor pero escuchó un llanto que sabía de quien venía. Cambió de planes y ahora se dirigía a la habitación de su progenitora y la vio sollozando. Se sentó a su lado y la abrazó, ella no dijo nada y se quedaron las dos ahí dormidas. "Maldita sea. Me las vas a pagar Tenma Tsukino". Pensó con rabia y ella también se durmió.

A la mañana siguiente, a las ocho de la mañana ya se empezaba a filtrar el radiante sol por las ventanas, despertando a todo aquel que estuviera durmiendo en ese momento. La primera en despertarse fue la más mayor de todas, la cual notó que era abrazada por alguien y se dio cuenta de que era su hija. "Vaya, se han intercambiado los papeles. Si es que es única." Pensó su madre sonriendo a la persona que estaba al lado y decidió levantarse dejando reposar a su hija. Bajó al comedor y preparó el desayuno ya que era la primera en levantarse, minutos después se despertó Serene y empezó a criticar a su madre como siempre y despertó a las demás féminas mientras que los niños y Usagi aún seguían en la cama.

Usagi se levantó tres horas y media más tarde y se extrañó de ver que su madre no estaba así que pensó que estaría abajo por el escándalo que se oía en el comedor. Fue a despertar a los niños, los cuales dormían como troncos y le costó levantarlos, los destapó y se despertaron de golpe provocando la risa de ella. Los vistió y bajó a almorzar y a poner un poco de 'orden' en ese lugar.

"Pero bueno, cada día lo mismo y siempre tengo que ser yo la que lo recoja todo". -Dijo ella entrando por la puerta y sentándose en su lugar correspondiente-."Ay hermana, déjanos divertirnos un poco".- Dijo su gemela para molestarla más, ella iba a replicar pero el timbre sonó-. "Voy". –Se dirigió a la puerta y cuando la abrió se quedó con la boca abierta del asombro-.

Su príncipe estaba muy guapo vestido así ya que llevaba puesta una sudadera de manga larga fina con las palabras grandes y alrededor de un circulo en dorado 'Bad guy', cosa que le hizo gracia a ella, puesto que no creía que fuera un chico malo, pero le gustaría que de vez en cuando fuera así, malo con ella, sobre todo cuando se entregaban el uno al otro. Los pantalones eran un poco caídos de atrás, haciendo que se plegara en los tobillos ligeramente con unas bambas de esas al estilo rapero de color negro. Ella iba con una camiseta negra con las palabras 'Angel in the night' de color blanco y él pensó que esas palabras iban acordes con ella y tejanos largos que se le recogían en los tobillos con unas bambas blancas con símbolos extraños en dorado. Usagi se fue a despedir de todos, les dio un beso a cada uno de sus hijos y se fue con él dejando que las personas que estaban en la sala suspiraran y siguieran con su animada discusión.

"Mamoru. ¿Qué es eso tan importante que me tenías que decir?" –Dijo ella mientras iban de camino al coche pero él no dijo nada, tan solo sonrió-. "Odio que haga eso, me pone de los nervios". Se volvió a enfurecer pero se calmó al sentir los sabrosos labios de su amado sobre los suyos. Ella pidió explicaciones pero sólo la invitó a entrar en el coche-. "Me confundes Mamo-chan". Pero otra vez reinó el silencio así que ella encendió el reproductor de CD y empezó a sonar 'Claire de lune'. "¿Te gusta Debussy?" –Le preguntó la rubia a su acompañante-. "Si, ¿Qué pasa? ¿Acaso hay que ser viejo para que te guste este tipo de música?" -Preguntó él con esa voz que era como música para ella-. "No, solo preguntaba".

El resto del camino fue silencioso y aún no sabía dónde la llevaba, hasta que a lo lejos, divisó el mar azul. La estaba llevando a la playa sin saber si le gustaba o no, pero acertó. La playa era el lugar favorito de la rubia. "¿Cómo es posible que lo sepa todo?" - Se preguntó a ella misma sin encontrar respuesta y se pararon en el aparcamiento de un restaurante, él se bajó primero y le abrió la puerta a su novia, atravesaron la puerta del local cogidos de la mano y les condujeron a una sala privada y ella se imaginó que ya lo tenía planeado.

Al entrar, se quedó con la boca abierta, había inundado la pequeña sala con pétalos de rosas rojas dejando esa fragancia que a ella tanto le gustaba, en la mesa había dos velas que hacían más romántico ese lugar y lo besó. Acto seguido, se sentaron y les trajeron la comida, comieron hablando de cosas amenas hasta que se hicieron las tres de la tarde y Mamoru le informó de que se tenían que ir ya, si no la sorpresa se arruinaría. El pelinegro pagó la cuenta y fueron al estacionamiento, volvieron a subir al coche y pusieron rumbo a la casa de él.

Una vez allí su novio la condujo al comedor, se sentaron en el sofá y se quedaron viendo la tele hasta las cinco de la tarde cuando de repente, se corta la señal y aparece un mensaje en la pantalla diciendo: "Usagi desde que te conocí lo eres todo para mí. ¿Aceptas ser mi esposa?" –Ella no se lo podía creer, no podía creer que él le hubiera pedido ser su esposa, y menos de esa forma tan… Anormal, por así decirlo y él le informó que o estaba viendo todo el mundo en Cataluña, ya que había 'hackeado' el canal y la red de internet para que a cierta hora determinada, apareciera ese mensaje.

Ella incrédula, le miró a los ojos y se lanzó a él y lo besó mientras lloraba de felicidad-. "Eso es un sí. ¿No?" –Preguntó él coquetamente-. "Claro tonto. ¿Cómo podría negarme a tal petición?" –Dijo ella cariñosamente-. "No sé, como dijiste que querías disfrutar más de nuestro noviazgo, pensé que me dirías que no, pero veo que ha sido lo contrario". –Dijo él sin pelos en la lengua y a ella le gustaba-. "¿Ah sí? Pues me has convencido, mi hacker" –Se besaron y el móvil de la rubia empezó a sonar, era su madre. Lo cogió y se oyeron gritos detrás del aparato como: "¿Te vas a casar?" y también "Espero que le hayas dicho que sí" y un largo etcétera. Hasta que no paró de dar explicaciones, no la dejaron en paz ya que ni ella se lo creía aún.

Se tranquilizaron de la emoción que llevaban encima y decidieron cuando sería la boda, entre preparativos y demás, decidieron que se casarían el treinta de junio, ya que era el cumpleaños de ella, y para eso faltaban muchos meses. Ella llamó a su madre para informarle de cuando sería la boda y se oyeron gritos desde el otro lado del teléfono, resulta ser que Minako estaba muy emocionadísima y eso significaba problemas, todas la felicitaron y al cabo de unos minutos, la dejaron tranquila.

Colgó y su novio la abrazó por la cintura, impidiendo que se girara, acto seguido, le lamió el lóbulo de la oreja, provocando que su novia soltara un suspiro de placer y siguió por su cuello, hasta llegar a sus hombros y ella volvió a suspirar. La giró para quedar el uno enfrente del otro y su novio encendió la mini cadena. Empezó leer el disco y la primera canción que se escuchó fue 'When you're gone, de Avril Lavigne" y ella empezó a cantar:

I always needed time on my own.

I never thought I'd need you there when I cry.

And the days feel like years when I'm alone.

And the bed where you lie.

Is made up on your side.

Mamoru se quedó maravillado con la voz de su princesa, sabía que a él le gustaba que le cantaran, aunque se preguntó cómo lo sabía. Hizo ese pensamiento a un lado y la escuchó con atención rodeándola con sus brazos y conduciéndola a la habitación mientras ella iba cantando.

When you walk away

I count the steps that you take

Do you see how much I need you right now?

La tumbó suavemente en la cama y se abrazaron aunque él se sentía muy a gusto, deseaba hacerla suya ahora. Estaba tan hermosa cuando cantaba, que le pediría que lo hiciera más a menudo.

When you're gone

The pieces of my heart are missing you

When you're gone

The face I came to know is missing too

When you're gone.

All the words I need to hear to always get me through the day.

And make it OK.

I miss you.

Lo dijo con tanto sentimiento, que se emocionó y la volvió a besar más apasionadamente y después ella siguió cantando con su voz angelical.

I've never felt this way before.

Everything that I do.

Reminds me of you.

And the clothes you left.

They lie on my floor.

And they smell just like you.

I love the things that you do.

When you walk away.

I count the steps that you take.

Do you see how much I need you right now?

Se levantó y ella le invitó a que le siguiera, lo agarró de la cintura y apoyó la cabeza muy cerca de su oído para que le oyera cantar con todo ese sentimiento que intentaba profesar a través de esa canción.

When you're gone.

The pieces of my heart are missing you.

When you're gone.

The face I came to know is missing too.

And when you're gone.

The words I need to hear to always get me through the day.

And make it OK.

I miss you.

Se quedó abrazada a él y le puso todo el sentimiento que pudo en la siguiente estrofa mientras ella pensaba: "Le gustará lo que estoy haciendo? Por su cara parece que sí…".

We were made for each other.

Out here forever.

I know we were.

Yeah, Yeah.

All I ever wanted was for you to know.

Everything I do I give my heart and soul.

I can hardly breathe; I need to feel you here with me.

Yeah.

Él no podía separarse de ella. -"Esta mujer es un tipo de bruja, porque me atrae con su voz tan angelical" -Pensó él sin dejar de abrazarla y acariciarla mientras ella derramaba unas pequeñas lágrimas que se escapaban de sus ojos azules como el cielo-.

When you're gone.

The pieces of my heart are missing you.

When you're gone.

The face I came to know is missing too.

When you're gone.

The words I need to hear will always get me through the day.

And make it OK.

I miss you.

"¿Te ha gustado?" –Preguntó ella cuando acabó de sonar la música-. "No, me ha encantado. Podrías hacerlo más de vez en cuando". –Dijo él en un tono muy meloso. Usagi se aceró más al oído de su novio y le susurró sensualmente: "Esto es lo que sentiré cuando esté lejos de ti". –Mamoru al saber eso, deseó que estos meses pasaran volando para unir sus vidas para siempre y ya no volver a estar solos nunca más.

Se besaron apasionadamente y se quitaron lentamente la ropa el uno al otro, quedando completamente desnudos en menos de un minuto, les urgía ser el uno del otro así que él empezó acariciando su intimidad suavemente con sus dedos, haciendo que ella soltara más de un suspiro, luego continuó con sus pechos, los cuales acarició, lamió y besó durante unos minutos excitándolos a ambos. Una vez que Usagi tuvo bastante, hizo un movimiento brusco y quedó ella encima de él, le lamió el lóbulo de la oreja y su novio suspiró, ya que notó la intimidad de su novia sobre su miembro demasiado activo en esos momentos y quería hacerla suya, buscó entre los cajones lo que andaba buscando y lo encontró –"¿Preservativo?" –Dijo ella muy orgullosa de él ya que se cuidaba él y su novio la cuidaba a ella también-. Se lo colocó y la penetró, empezó con movimientos suaves, pero sus cuerpos pedían más y más, así que se dejaron llevar por sus instintos y juntos llegaron al clímax. Se abrazaron durante un rato y cayeron en los brazos de Morfeo.

A la mañana siguiente, los niños se despertaron de golpe y fueron a la habitación de su abuela a despertarla porque querían saber si su mamá se casaría ya que lo escucharon anoche. Serenity no tuvo más remedio que levantarse y confirmárselo. Los niños saltaron de alegría y se fueron otra vez a su cama. "Estos niños… Quien los entienda, que los compre". Pensado esto, volvió a dormirse.

Mientras en el piso de los novios, Usagi despertaba alegremente, miró a su novio con una infinita mirada de ternura y amor y se dirigió al balcón que daba al Camp Nou (El campo del equipo de Barcelona) y allí se quedó pensativa durante un rato, acto seguido, su novio se despertó y al no verla a su lado se extrañó y miró en todas direcciones cuando la vio allí, apoyada con sus manos en la barandilla y la abrazó por detrás.

"¿En qué piensas amor?" –Dijo él con una infinita ternura en su voz-. "Mmm… en todo lo que hemos vivido y en que tengo miedo de que esto sea un sueño". -Dijo ella suspirando-. "¿Sueño? ¿Por qué cariño?" –Preguntó él desconcertado pro la declaración de su prometida-. "Estoy aquí contigo cosa que me parece casi imposible, Kyo ya no existe, tengo a mis dos hijos en casa sanos y salvos, mis amigas que me perdonaron y mi madre, que cuando yo era pequeña se mostraba un poco arisca conmigo, ahora se comporta cariñosamente y simplemente no me lo creo". Soltó con una especie de mezcla de melancolía y alegría a la vez en su tono de voz-. "Mamoru. ¿Cuán de grande es tu amor por mí?" –Preguntó ella encarándole y mirándole con esos ojos azul cielo que tanto lo enamoraron-. "Mi amor por ti es más grande que el universo". –Declarado esto, se volvieron a besar y se declararon amor eterno-.

Y pensar que ella hace tiempo sufría tanto por un amor, ahora lo estaba disfrutando de lo lindo y era feliz, y esperaba serlo toda la vida, aunque con un novio como Mamoru a mi lado. ¿Cómo no ser feliz? Era algo imposible, ella se abrazó a él y ella le volvió a cantar la misma canción que le cantó antes y así, acabaron el día felices porque el sueño de ambos se estaba cumpliendo, ese sueño, era ser felices y formar una familia, y ahora lo eran, una verdadera familia.

-THE END-


Y hasta aquí llega esta historia, han sido meses de alegrías, risas, de gente que se dedicaba a criticarme de mala manera y a todas las personas que me siguen:

Gracias, gracias a todos vuestros reviews he podido seguir adelante y sin la ayuda de mi novio y daianapotter, no habría podido seguir este fic, especialmente estos últimos capis, que se dedicaron a criticarme de mala manera, tal como he dicho anteriormente y de mi profesora de castellanoque también me lee. ¡Ah! Y a mis compis de clase, que sin saberlo, me han ayudado a escribir varias escenitas de este fic, mdificadas a mi manera, claro está.

¿Queréis más? No os preocupéis, habrá continuación pero no será un epílogo de un capítulo, si no de muchos capítulos, sería como la segunda parte de esta historia así que espero que me sigan leyendo en la continuación que se titulará "Hackeando tu corazón: Serenity Story". Se centrará en la madre y el padre de Usagi, no sin citar la boda ni las despedidas de solteros y más enigmas que estoy pensando para dejaros con el gusanillo de saber más en vuestras cabecitas. Espero que sea de su agrado ya que lo publicaré en cuando lo tenga preparado.

Cabe decir que la escena del juicio me costó mucho hacerla, sé que parece simple, pero con la gran inspiración que tengo últimamente (nótese la ironía) no sabía como continuar, hasta que decidí hacerlo rápido y en cuanto a la idea de que mamoru le pidiera casarse con ella de esa manera un tanto peculiar es de una amiga que me apoya y aunque a veces es un poc pesadita con Tamahome, le tengo verdadero aprecio.

Un saludo.

¡Aerithsephy!