Capítulo VIII: Eleanor.

El día comenzó sin ninguna novedad para los habitantes del dojo Kamiya. Después del desayuno, Kaoru se llevó a June con ella, Yahiko fue a ayudar al Akabeko y Sanosuke, después de desayunar, se fue a jugar a las apuestas (aunque el luchador le exigió a Kenshin que no se lo dijera a Megumi)

Total, el pelirrojo se quedó solo en el dojo, sentado con tranquilidad y algo aburrido. Miró a su alrededor, pensando qué podría hacer. Kaoru no lo había dejado acompañarla a ella y a June… suspiró aburrido, sólo esperaba que no ocurriera nada en el rato que la pequeña estuviera sola con Kaoru (aunque estaba seguro que la kendoka podría protegerla en caso de ocurrir cualquier cosa)

Casi inconscientemente se puso de pie y caminó con lentitud hacia el lugar donde la ropa sucia estaba junta esperando para ser lavada… mirándola con algo de nostalgia, suspiró y se agachó, arremangándose las mangas y comenzando a lavar de pronto se sintió contento. De pronto, todo volvía a ser como hacía años, cuando aún no se iba.

En eso estaba, y ya había avanzado bastante, cuando de pronto sintió a la entrada que alguien había ingresado a la propiedad. No le costó darse cuenta quién era, y suspiró al notarlo. Sólo esperaba que Kaoru no demorara mucho para no tener que aguantar a Kaede él solo…

-¿¡Hay alguien en casa!?- llamó Kaede, al no sentir respuesta tras el primer llamado.

-Sí… por acá…- contestó con desgana el pelirrojo, para que a los pocos minutos ver llegar a un sonriente Kaede -¿cómo estás?

-Bien… gracias- el muchacho lo quedó mirando con algo de incomodez –ahm… ¿y dónde está Kaoru?

-No lo sé, salió en la mañana con June y no me dijo a dónde iría- contestó Kenshin, encogiéndose de hombros –quizás vuelve durante la tarde, no estoy seguro, tampoco me dijo a qué hora llegaría.

-¿Te molesta si la espero aquí?- le preguntó Kaede, sentándose. Kenshin le asintió, pero para su suerte estaba a su espalda, por lo que no pudo ver la cara de molestia que puso al escucharlo –que bien… al menos no estarás solo.

"Mejor solo que mal acompañado" pensó Kenshin, pero prefirió no comentarlo con el otro. Mejor era ahorrarse problemas, y más con tipos que no sabía de dónde salían, aunque fuera el novio de Kaoru. El pelirrojo aún recordaba la reacción que había tenido June al verlo, eso que había dicho.

Estaba la posibilidad que la niña se hubiera equivocado de persona, pero francamente lo consideraba muy poco posible…

-… ¿Qué se supone que estás haciendo?- le preguntó Kaede, aún sorprendido por ver al otro lavando.

-Estoy lavando… creo que es algo obvio…- contestó con cierto desdén Kenshin. El otro guardó silencio durante unos minutos, mirando a su alrededor.

-Oye, Kenshin, y ya que estás aquí, puedo preguntarte… ¿tienes pensado quedarte en Tokio?- le preguntó Kaede al pelirrojo, como quien no quiere la cosa –porque tenía entendido que estabas solo de pasada… y ya van varios días quedándote aquí.

-Sólo estoy esperando a alguien para irme- contestó con cierta frialdad Kenshin, teniendo ganas de irse de ahí… pero hubiera sido demasiado notorio. Tenía que intentar disimular el desagrado que estaba sintiendo.

-¿Y a quién, si se puede saber?- volvió a preguntar Kaede -¿acaso estás esperando a la madre de June?... no me extrañaría, no hemos sabido nada de ella desde que llegaste… a menos que le ocurriera algo.

Kenshin detuvo lo que estaba haciendo. Frunciendo el cejo quedó mirando a Kaede, que lo miraba con una sonrisa que no le gustó.

-¿Estás hablando porque sabes o lo haces al tanteo?- le preguntó Kenshin, de pronto pensando que lo mejor era que intentara quitarle importancia a sus palabras. Poco a poco se estaba dando cuenta que Kaede sí tenía que ver con todo lo que había ocurrido un poco antes con June, Eleanor y Thomas.

Aunque éste lo negara.

-¿Por qué tendría que saber algo?- le preguntó Kaede, utilizando nuevamente ese tono que Kenshin detestaba –sólo estaba preguntando acerca de ella… o sea, yo creo que todos lo hacemos, ¿no?, es algo extraño que tú estés viajando solo con la niña, teniendo a su madre…

-¿Y eso en qué te afecta a ti?- dijo Kenshin, volviendo al lavado –si Eleanor y yo lo decidimos, terceros no tienen que meterse.

-Claro… pero bueno, aparte de eso, me preguntaba acerca de June y su madre. O sea, tú sabes… son pocas las madres que desean separarse de sus hijos, por muchos problemas que tengan…

-Mira- lo interrumpió Kenshin, hartándose de lo que el otro trataba de decirle a medias –si tienes algo que decir, basta de rodeos, dilo de una.

-¿Decir qué, Himura?- le preguntó Kaede, utilizando una voz fingida -¿por qué sueles ser tan perseguido?... ya veo a quién salió la niña esa.

Kenshin se puso en frente de él, mirándolo con atención. Había notado el tono de voz, Kaede sabía algo, aunque intentara no decirlo.

-Si te refieres a June, no hables en ese tono de ella…

-Ah, claro… toqué a tu hija… aunque claro, está esa pequeña duda… ¿de verdad es tu hija?, porque el hecho que se parezcan en el color de ojos no significa nada. ¿Cierto, Kenshin?, ¿acaso crees que no he pensado en la posibilidad de que tú nos has engañado a todos desde que llegaste al dojo?, me pregunto hasta cuándo decidirás cortar con esta farsa…

La sorpresa de Kenshin duró sólo unos momentos leves. Decidió en breve pagarle de la misma manera a Kaede, jugando sucio.

-¿Ah si?- le dijo el pelirrojo, cruzándose de brazos –en ese caso, te pregunto a ti también hasta cuándo vas a continuar con esta farsa- lo vio poner cara de pánico –ah, con que así estamos, ¿no Kaede?, decídete a hablar, porque de esa manera no seremos los únicos en ser descubiertos… y de verdad, no creo que seré el más perjudicado, después de todo, todo esto es para proteger a June, pero tú… ¿por qué estás haciendo esto?, ¿acaso te acercaste a Kaoru porque sabías que me conocía?

El que se pusiera pálido fue una buena señal para Kenshin, prácticamente se podía decir que había ganado en ese pequeño "combate" que ambos habían tenido. De momento podía sentirse tranquilo de lo que Kaede podría hacer. Pero no podía confiarse.

Kaede se fue, para "tranquilidad" de Kenshin, aunque no tanto eso, todo lo que le había dicho el otro lo puso realmente nervioso, preocupado de lo que podría pasar. No era sólo la posibilidad de que a Eleanor le hubiera ocurrido algo en el camino a Tokio (porque de esa manera su plan y el de Max habrían fallado estrepitosamente), sino también estaba el hecho que Kaede no era de los trigos muy limpios, y tenía que hacérselo saber a Kaoru de alguna manera… no podía permitir que le fuera a hacer daño.

Pero… ¿cómo lograrlo?

-Veo que volviste a las viejas andanzas- la voz de Sanosuke lo sacó de sus pensamientos, se sentó a su lado mientras veía la ropa recién lavada –o quizás es como una costumbre tuya el lavarle la ropa a Kaoru.

No contestó a la broma, sólo se encogió de hombros, demasiado pensativo aún. Sanosuke lo miró con suspicacia, a él no lo engañaba del todo, podía ver el rostro preocupado de su amigo.

-¿Ocurrió algo malo?- le preguntó con seriedad.

-… Aún no… y espero que no pase…- contestó casi en un murmullo Kenshin –lo malo es que prácticamente estoy con las manos atadas, no se de qué manera actuar.

-¿Por qué lo dices?- le preguntó Sanosuke, notando que extrañamente Kenshin estaba más abierto a contar sus problemas de lo normal. Pensó que tenía que aprovechar esa ocasión para enterarse un poco más sobre lo que estaba ocurriendo -¿acaso supiste una mala noticia?
En parte, Kenshin podría clasificar toda su conversación con Kaede como una mala noticia. Prácticamente el novio de Kaoru sabía lo que ocurría con June y su madre, y la relación de ambas con él… pero al parecer no tenía muchos deseos de contárselo a ella, porque no le convenía…

"Pero si él está sólo por conveniencia con Kaoru" pensaba el pelirrojo "en ese caso, no necesariamente tiene que sentir algo por ella, a menos que en un primer momento fuera así, y que luego él… se hubiera enamorado de ella sin proponérselo"

-Kenshin, estoy esperando pacientemente a que me contestes- le dijo Sanosuke, con voz de estar a punto de perder la paciencia ante su silencio.

-¿Oro?, ¿qué decías, Sano?

-¿Quieres ponerme un poco de atención?- le reclamó el otro –hace un momento parecías dispuesto a contarme todo lo que ocurría, pero de pronto te quedaste callado… y de verdad que ya me hartaste, o me cuentas todo o te muelo a golpes…

Kenshin rió con nerviosismo, intentando encontrar alguna manera de poder escapar de esa angustiante situación. Sabía que su amigo no lo iba a "moler" a golpes, pero no podía negar que pegaba fuerte.

Tenía que pensar en algo.

--

Kaoru, Megumi y June caminaban felices por el mercado. Las dos primeras habían llevado a la niña al Akabeko, en donde había sido presentada a Tae y a Tsubame como la "hija de Kenshin", y aunque en un primer momento quedaron mirando con extrañeza a Kaoru, después comenzaron a actuar con simpatía con la niña (pensando que ella no tenía la culpa de tener el padre que tenía). Le regalaron algunos dulces mientras conversaban con Kaoru y Megumi acerca de la llegada de Kenshin (claro, sin que la niña se diera cuenta)

Luego continuaron su salida, caminaron algunos puestos y Megumi le regaló un remolino de papel, dejando a la niña realmente encantada con el día que llevaba. Y estaban caminando, la doctora y Kaoru observando unos kimonos a la venta, cuando June se soltó de la mano de la segunda, alejándose corriendo de ellas.

-¡June, espera!

Kaoru la vio detenerse y abrazarse a las piernas de una mujer que caminaba de lado contrario. Vio que había estado a punto de caer, pero que a duras penas logró mantener el equilibrio. Una vez logrado, miró hacia atrás, y vio a la niña, que la abrazaba con fuerza.

-June…- fue en ese momento que Kaoru se dio cuenta quién era, con sólo ver la expresión de su rostro al reconocer a la pequeña, y la manera en que luego la abrazó…

Tanto Kaoru como Megumi se quedaron a una distancia prudente de ambas, dejándolas tranquilas unos minutos.

-Pero… ¿qué estás haciendo aquí sola?- le preguntó la mujer a la niña, que no quería soltarse de ella -¿dónde está Kenshin?

-June vino con nosotras- dijo Megumi, llamando la atención de ella, que la miró con curiosidad –le pedimos a Kenshin que nos dejara a Kaoru y a mí darle un paseo por aquí hoy, él no tuvo problema…- se puso de pie con June en sus brazos, las otras dos se acercaron –yo soy Takani Megumi, y ella Kamiya Kaoru, somos amigas de Kenshin de hace años… supongo que tú eres Eleanor…

-La madre de June, sí…- sonrió ella. Megumi la analizó con ojo clínico, viendo su cabello castaño y ondulado, algo claro y sus ojos café, June se parecía mucho a ella. Sin contar que ese vestido hacía lucir su figura de manera que un kimono difícilmente lograría… -¿Kenshin no vino con ustedes?

-No- contestó esta vez Kaoru –no lo dejamos, así que debe estar en el dojo. Si quieres te puedo llevar con él.

-Te lo agradecería mucho…

La vuelta al dojo fue silenciosa, sólo se escuchaba la conversación que June y Eleanor llevaban, la segunda le hacía preguntas a la niña sobre las cosas que había hecho durante el tiempo que no habían estado juntas, June le contestaba muy entusiasmada, contándole muchas de las cosas que había hecho esos días.

-¿Te enseñaron a jugar a los dados, apostando palitos del suelo?

-Ya llegamos- Kaoru interrumpió la pregunta de Eleanor, y le divirtió la cara que ésta tenía ante lo que la niña le había dicho. June se soltó de sus brazos y corrió al interior.

-¡¡Papi!!- se fue gritando la niña, llamando a Kenshin.

-June, ¿dónde quedaron… tus modales…?- terminó por casi murmurar Eleanor, notando que la niña ya no estaba a su vista. Tanto Megumi como Kaoru sonrieron –va a ser peor que yo…

-Ven, pasa… Kenshin está adentro…

Estaban ingresando y Kenshin llegó con ellas, siendo apurado por June que lo llevaba de la mano. Atrás de él estaba Sanosuke también.

-¡Kenshin!

Eleanor se adelantó unos pasos y abrazó a Kenshin efusivamente, sonriendo.

-¡Estaba preocupada!, no podía encontrarte en ninguna parte que me habías dicho- le reclamó Eleanor, sin dejar de abrazarlo.

-No sabía cuándo llegabas- contestó el pelirrojo.

-¡EJEM!

Una tos muy mal disimulada por parte de Sanosuke y Megumi (ambos al tiempo), hicieron que los otros dos se separaran (aunque en realidad, que ella lo soltara), Eleanor sonrió como disculpa.

-Lo siento… a veces olvido que los japoneses son tan conservadores en el tema de las distancias- dijo Eleanor.

-No tienes que disculparte- le dijo Kaoru, amablemente (aunque por dentro sentía deseos de asesinar a alguien… extrañamente no deseaba pensar en las razones de la repentina rabia que estaba sintiendo) –esos gestos sin típicos en los novios o las parejas…

-… ¿Pa… parejas?- Eleanor enrojeció notablemente, Kenshin trató de disimular el espanto que le dieron esas palabras –pero…

-Eleanor, ¿no vino Max contigo?- cortó la respuesta el pelirrojo, con tono alegre –me extraña que estés sola.

-… Está en la posada en que nos quedamos anoche…- contestó Eleanor, que aún se notaba un poco perdida del tema de conversación -¿qué tiene que ver Max aquí?, ¿por qué…?

-Es que le encargué que no te dejara sola, por eso…- Kenshin habló rápidamente otra vez, evitando que la otra hablara. De pronto Eleanor cambió su semblante confundido a uno serio, con el que miró a Kenshin –ya sabes…

-Claro que lo sé- dijo la otra, y miró a Kaoru –muchas gracias por permitir que June se quedara aquí estos días, no tienes idea cuánto te lo agradezco.

-No es para tanto- Kaoru sonrió –mientras se quedaron Kenshin se las dio de cocinero…

-Y definitivamente lo hace mucho mejor que Kaoru…- interrumpió Sanosuke, con la seriedad de siempre. Eso duró hasta que Kaoru lo golpeó.

-¡Si no te gusta mi comida no tendrías por qué venir a comer gratis aquí, y mucho menos teniendo una novia que te alimente!

-¡Oye, yo no había dicho nada, no me metas en tus problemas!- protesto Megumi, que hasta ese momento se había quedado calladita.

-Pues podrías al menos alimentar a Sanosuke, que…

Aprovechando la discusión que se armó entre Sanosuke y Kaoru (y de vez en cuando la intervención de Megumi solía caldear más los ánimos, en vez de calmarlos), Eleanor se acercó disimuladamente a Kenshin, con cara de querer asesinarlo.

-¿Cómo es eso que somos novios o pareja?- le preguntó, dándole a entender que quería una explicación convincente en ese momento.

-Es que June me dice papá, entonces…

-Ellos creer que lo eres de verdad…- terminó la idea Eleanor, y miró enojada al samurái -¿por qué no fuiste capaz de aclararlo?

-¿Y para qué?, todos éramos felices con esa idea…- Eleanor iba a abrir la boca para protestar, pero Kenshin se apresuró a hablar –esto tenemos que hablarlo en otro momento, y solos… o si quieres con Max…

-Que Max se vaya al diablo- Eleanor lo miraba muy enojada, el otro abrió los ojos con sorpresa -¿por qué…?

-Mira… ya te dije que después lo hablamos…- la interrumpió nuevamente Kenshin, y para escaparse de su interrogatorio, decidió intervenir en la discusión de los otros tres –oigan, amigos, ya cálmense…

-¡Tú cállate, Kenshin, como tienes quién te alimente!...- le gritó Sanosuke, y luego miró a Eleanor –sin ofender…

-¿Debería sentirme ofendida…?- murmuró ella, viendo como prácticamente lanzaban al pobre de Kenshin a una pared, y quedaba estampado en ella. Eleanor miró a June, que estaba tranquila a su lado – ¿es que siempre es así?- le preguntó.

-A veces- se encogió de hombros la niña –cuando está Yahiko es peor…

-Ya veo… creo que tenemos para rato aquí…- suspiró Eleanor.

Una vez que las cosas se calmaron en el dojo, Kaoru los invitó a almorzar a todos. La única que dudó un poco fue Eleanor, más por el tal Max que por otra cosa.

-Es que no le avisé que saldría…- le dijo a Kenshin, algo arrepentida –debe estar muy preocupado buscándome.

-Después vamos a buscarlo- le dijo Kenshin –quédate, o Kaoru se sentirá ofendida…

No le quedó otra que hacerlo, ya que la misma Kaoru comenzó a insistirle. Se sentaron a la mesa y conversaron como si fuera un día normal, aunque todos tenían claro que no lo era, sobre todo por la presencia de la madre de June.

Porque todos sabían que Kenshin la estaba esperando a ella para partir nuevamente, y ahora que había llegado, en pocos días tendrían que despedirse, y tal vez para siempre, ya que sabían que el pelirrojo no tenía pensado volver al dojo una vez que volviera de ir a dejarlas a ambas… quizás pensaba volver a ser un vagabundo.

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Holas!!, espero que todos estén muy bien (o al menos, mejor que yo, que me volví a enfermar --). Como sea, ojalá les haya gustado el capítulo, y se hayan dado cuenta que Eleanor no tiene intenciones amorosas con Kenshin (a pesar que todos piensan lo contrario en el fic, y que Kenshin intenta que nadie cambie esa idea), pero bueno, ya se irán enterando de la historia de ella y de June, y de la relación de ambas con Kenshin (como también del tan mensionado Max :P)

Agradezco los reviews a Patrihimura, Gabyhyatt, Mai Maxwell y a Furia.

Que a todos les vaya bien!!