Capítulo X: Lo correcto.
Lo primero que sintió en aquel momento, fue un punzante dolor en su cabeza. Fue como si le estuvieran apretando la cabeza de manera permanente y tan fuerte que llegaba a sentirse algo mareada. Hizo un intento de querer sentarse... eso hasta que sintió que unas manos se lo impedían, sujetándola de los hombros.
-No te muevas aún- escuchó la voz, que reconoció como la voz de Megumi –te golpearon fuerte en la cabeza, estás delicada.
Kaoru por fin se atrevió a abrir sus ojos. Se dio cuenta que estaba en su cuarto, a su lado estaba su amiga Megumi, mirándola con algo de preocupación. Estaba oscuro, por lo que sólo en el cuarto había una lámpara que daba una tenue luz al lugar. Ésta vez se sentó con lentitud, mirando con cierto temor a su amiga.
-¿Qué fue lo que pasó?- preguntó Kaoru, y sintió que Megumi soltaba un suspiro -¿por qué estoy aquí?
-Ahm... digamos que te dieron un buen golpe en la cabeza...- contestó Megumi, después de unos momentos –cuando ellos llegaron a buscar a June, ni Kenshin ni Sanosuke estaban, yo creo que estaban esperando a que nos quedáramos solos...
-... Kaede...- murmuró Kaoru, de pronto recordando quién había "comandado" el ataque al dojo –Kaede nos engañó a todos... él sólo estaba con nosotros porque sabía que teníamos una conexión con Kenshin... lo buscaba a él...
-Sí, es verdad- dijo Megumi, con pesar –lamentablemente nos dimos demasiado tarde de eso...
Kaoru miró a Megumi, y de pronto pareció acordarse de la razón del ataque.
-¿Qué pasó con June...?, ¿dónde...?- se detuvo ante la cara que puso Megumi, que bajó la mirada con tristeza -¿se la llevaron?... ¡Megumi!
-Es...- Megumi suspiró –las cosas son peores de lo que parecen, Kaoru... no sólo se llevaron a June, también se llevaron a Eleanor...
-¿Qué?, pero ella estaba con Kenshin...- Kaoru se quedó en silencio y, sintiéndose algo alterada, pensó lo peor -¿¡Le hicieron algo a Kenshin!?
-No...
-Dime lo que pasó...
-Yahiko y tú pudieron aguantar bastante luchando con ellos, al menos el tiempo suficiente para que Kenshin volviera de lo que estaba haciendo. Con él venía Eleanor y ese tal Max que tanto hablaban los otros dos.
-Entonces, si ellos estaban aquí... ¿qué fue...?
-Kenshin no ha querido contarme qué fue lo que pasó a penas llegó... supongo que se sentirá muy culpable por lo que pasó, porque ahora está sentado y metido en su mundo, sin soltar una sola palabra... me ha parecido extraño que no haya salido de aquí- Megumi se quedó unos momentos en silencio –supongo que cuando venía llegando se dio cuenta que la puerta del dojo estaba destruida, por lo que entró... dejó atrás a Eleanor y a Max... llegó momentos después de que gritaras cuando me quitaron a June de los brazos, fue cuando te golpearon. Se puso tan furioso por lo que vio que los golpeó a todos, pero a June ya se la habían llevado y... no escuchó los gritos de Eleanor cuando la atacaron momentos después.
-¿Es que Max no pudo proteger a Eleanor?- preguntó con cierta timidez Kaoru.
-Por lo que ha pasado, no...- la doctora se encogió de hombros –me gustaría que intentaras hablar con él... al menos que te explique por qué estaban huyendo. Quizás a ti si quiera decírtelo. Sanosuke aún no vuelve, espero que lo haga antes que Kenshin quiera irse...
Kaoru se levantó momentos después, pensando que Megumi tenía toda la razón. Ya estaba harta de que les ocultara información, fuera por la razón que fuera. Estaba decidida a que le contara la verdad, aunque tuviera que presionarlo fuertemente, aunque tuviera que rogarle. Esta vez no iba a dejar que él, por "protegerla", la dejara atrás.
Cuando Megumi le había dicho la actitud que tenía el pelirrojo en esos momentos, no se había imaginado realmente la dimensión de las palabras de su amiga. Kenshin estaba sentado en el patio de la casa, mirada baja, sus ojos los tapaban mechones de su cabello, su sakabatou apoyada en su hombro... como tantas veces lo había visto en el pasado.
-Kenshin...- sólo le habló cuando estuvo a su lado, pero él ni siquiera se inmutó, por lo que Kaoru se sentó a su lado y esperó unos momentos antes de empezar a hablar –creo que todos nos merecemos una explicación...
Lo sintió suspirar, pero ella estaba decidida a no intervenir a menos que fuera necesario. Después de unos momentos el pelirrojo la miró, y Kaoru se dio cuenta de la lucha interna que Kenshin debía tener en esos momentos... la culpabilidad que sentía debía estar haciendo estragos dentro de él.
-De verdad lo lamento, Kaoru...- le dijo, casi en un murmullo y volviendo su mirada al suelo –nunca tuve la intención que alguno de ustedes resultara lastimado por lo que...
-¡¿Es que no te das cuenta que eso no importa?!- sí, había perdido la paciencia y a pesar que se había prometido no intervenir, no lo logró –Kenshin, ¿qué es lo que está pasando?, ¿por qué nos mentiste y nos dijiste que June era hija tuya?... ¿por qué ella y Eleanor son perseguidas?... por favor... ya basta de mentiras.
El pelirrojo no contestó por algunos momentos, quedando mirando a Kaoru de manera casi fija. Terminó por esbozar una casi imperceptible sonrisa...
-Creo que... tendremos que esperar a Sanosuke para contar toda la historia...- dijo Kenshin, poniéndose de pie –no creo que tarde mucho en volver.
-¿Es que no tienes intenciones de ir a buscarlas?
-Claro que sí... pero tengo el presentimiento que Sanosuke esta vez no me va a perdonar si no lo espero...
-Kenshin... ¿y por qué te preocupas tanto ahora de lo que nosotros podamos pensar?, hace años te fuiste y no te importó que yo no te lo perdonara...- de pronto, la chica sintió la necesidad de desahogarse, así que sólo comenzó a hablar –tú sabías lo que yo sentía por ti, pero aún así no te interesó...
-Kaoru...- Kenshin no volvió a su lado, pero la miró desde el lugar en que estaba –cuando me fui hace cuatro años, aunque no deseaba hacerlo, y de verdad se lo digo, no me quedó de otra. Yo le había hecho la promesa a Eleanor pensando que nunca iba a encontrar un hogar, que siempre iba a estar solo, además, estaba la vida de June también en juego. Si no quise comunicarme contigo, fue pensando en que no sería bueno que nos relacionaran, ya que podrían amenazarlos para presionarme, pero veo que igual fue en vano... siempre he pensado que para usted hay alguien mejor que yo, que usted es demasiado para...
-Tú no eres quien juzga eso- lo interrumpió Kaoru, poniéndose de pie y casi encarándolo –no tenías que ser adivino para saber los sentimientos que tenía por ti.
-Lo sé, y supongo que tampoco tenía que ser adivina para saber que era completamente correspondida- Kaoru abrió la boca para replicar, pero él no la dejó hablar –pero las cosas han cambiado... usted lo ha hecho, y creo que no es correcto que venga ahora a hablar de sentimientos, porque mereces ser feliz con alguien mejor que yo... mucho mejor que yo.
No le dio tiempo de contestar, simplemente dio media vuelta y se fue, Kaoru supuso que a su cuarto. Momentos después llegó Megumi con ella, mirándola con curiosidad por la cara que tenía. Se preocupó.
-Kaoru, ¿dónde está Kenshin?, ¿dejaste que se fuera?- le preguntó. La kendoka pareció salir de su ensueño.
-Eh... no, no se ha ido. Dijo que iba a esperar a que Sanosuke volviera- contestó Kaoru, momentos después. Notó la cara que tenía Megumi –no me dijo nada de lo que ocurrió, esperará que estemos todos para contarnos la historia... esperaremos que Sano vuelva de donde fue...
Como si hubiera sido convocado, Sanosuke entró en el dojo. Miraba todo a su alrededor, y se acercó algo alterado a ellas a penas las vio.
-¿Qué fue lo que pasó aquí?- preguntó, notándose nervioso.
-Ahm... vinieron por June y por Eleanor cuando tú te fuiste- contestó Megumi, el otro abrió los ojos –lamentablemente lo lograron...- Sanosuke apretó los puños con rabia -¿Sano?
-¿Dónde está Kenshin?, ¿o es que se fue?
-No, dijo que iba a esperarte para contarnos lo que realmente ocurre- contestó Kaoru.
-Ah, si yo no necesito más explicación- replicó Sagara, alejándose de ellas con actitud enojada –me sé toda la historia bastante bien, y necesito algunas explicaciones de parte de ese tonto que tenemos por amigos.
Las otras dos se miraron confundidas, y momentos después lo siguieron. Los tres se encontraron con Kenshin sentado en el dojo con actitud meditativa. Sanosuke se puso en frente de él, cruzado de brazos y mirándolo molesto, Kenshin sólo esperó a que hablara.
-Tengo unos deseos de golpearte que no tienes idea- le dijo el luchador –pero creo que hoy ya te han golpeado mucho... quiero escuchar de tú boca la historia, porque lo que me dijeron no me gustaría que fuera verdad.
-Me imagino lo que te dijeron...- suspiró el pelirrojo –pero te puedo asegurar que no ha pasado nada de eso... conocí a Eleanor más o menos cinco años de cuando me hice vagabundo, y la conocí de una manera algo difícil. Ella estaba a punto de tirarse desde un puente, y sin saberlo me puse a conversar con ella y sólo por eso no lo hizo, me dijo que le había servido conversar conmigo.
-¿Por qué iba a hacerlo?- le preguntó Kaoru.
-Su padre la estaba obligando a casarse. Su familia era inglesa y habían llegado hacía un tiempo a Japón, y poco a poco comenzó a frecuentarlos un joven que parecía inofensivo, y cuando logró ganarse la confianza de ellos, pidió la mano de Eelanor. Ella sabía que él sólo estaba fingiendo, ya que se dedicaba al contrabando de opio, pero su padre no la escuchó. Finalmente tuvo que casarse, yo fui a la boda, y se quedó con él, después de unos días parecía resignada. Cuando decidí irme, le dije que cuando notara que estuviera muy mal el asunto, tratara de ubicarme...
-Eso fue hace cuatro años, ¿cierto?
-Sí, Megumi, fue cuando Eleanor se enteró que estaba esperando a June...
-Kenshin...- Kaoru lo interrumpió con suavidad –esto que nos cuenta se nota que es algo complicado, pero... nada tan serio como para que decidieras irte y cortar relaciones con nosotros...
-Se ve menos complicado, pero no es tan fácil. Ustedes mismos se dieron cuenta de lo que son capaces de hacer, se enteraron de mi conexión con ustedes y no tardaron en mantenerse enterados de la vida que tuve aquí... son mucho más fuerte de lo que aparentan.
-¡Estás exagerando!- Sanosuke se cruzó de brazos, con rostro arrogante –con sólo haberlo dicho te habríamos ayudado y todo este problema ya se habría acabado hace tiempo, pero como te gusta complicarte...
-No se trata de eso- lo interrumpió Kenshin, poniéndose de pie.
-¿A dónde vas?- le preguntó Kaoru -¿acaso sabes a dónde se la llevaron?
-No...- Kenshin se notó algo incómodo –pero no quiero continuar perdiendo el tiempo, tengo que ir a ver a alguien.
Kenshin se alejó de ellos, camino a la puerta del dojo, fue seguido inmediatamente por Sanosuke, que definitivamente no se vio del todo satisfecho por la respuesta del pelirrojo. Llegó en pocos momentos a su lado.
-¿Por qué tengo la leve impresión de que no nos has dicho toda la verdad?- le preguntó a media voz. Kenshin no contestó.
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Eleanor estaba apoyada en la puerta de la habitación en la que estaba encerrada. Había despertado en ese lugar, con June a su lado. No recordaba cómo había llegado ahí, ni tampoco sabía qué había sido de Max o de Kenshin... o los otros habitantes del dojo.
-Kaede...- ¿cuánto rato llevaba ahí, sin dejar de hablar ni de llorar, tratando de convencer al otro de que la ayudara? –por favor... llévate a June... ayúdala...
Sabía que era el otro el que estaba vigilando la puerta, lo había visto. Sabía también que su esposo aún no llegaba al lugar, por lo que aún tenía cierta esperanza de que aceptara llevarse a la pequeña. No le importaba quedarse ella ahí y tener que enfrentarse con Thomas, no le importaba perder la vida, lo único que deseaba era que June estuviera a salvo.
-Ella es sólo una niña, no tiene la culpa de nada...- continuó diciendo, tratando de no perder las esperanzas. No estaba acostumbrada a rogar, pero definitivamente ese era un momento desesperado –Kaede... por favor, hazlo por Kaoru... llévasela a ella, yo sé que tú la quieres... pero no dejes que la dañen, es sólo una niña, no lo merece... por favor, no dejes que la maten, puedes salvarla...
Sintió de pronto unos pasos alejándose y se dio cuenta que ya no tenía esperanzas. Kaede no había aceptado a pesar de todo lo que le había rogado... Thomas por fin las tenía sin tener la protección de Kenshin, después de cuatro año de estar relativamente a salvo.
Porque sabía que Thomas le temía a Kenshin, quizás era por toda la basura que ese tal Kanryu (su socio) le metió en la cabeza. Quizás eran verdad, pero nunca quiso preguntarle al pelirrojo... se puso de pie y caminó unos pasos, a la maltrecha cama en que June estaba dormida. Le acarició la cabeza con suavidad, mirando alrededor, intentando buscar alguna manera de escaparse de ese lugar.
Pero, lamentablemente, no había manera.
De pronto sintió que abrían la puerta. Eleanor se puso de pie, y abrió los ojos con sorpresa al notar que era Kaede el que estaba ahí, en frente de ella.
-... ¿Kae...?
-No queda tiempo- la interrumpió el otro, volviendo a cerrar con rapidez –si me la voy a llevar, tiene que ser ahora...
Eleanor sintió que poco a poco la sonrisa se formaba en su rostro. Una parte de ella le decía que podía confiar que llevaría a la niña con Kenshin. Y sabía que si llegaba con él, no le iba a faltar nada.
Se acercó con rapidez a la pequeña, envolviéndola con una frazada oscura. Lo bueno era que estaba comenzando a oscurecer, por lo que podían pasar desapercibidos entre las sombras. La tomó en brazos.
-Gracias, muchas gracias...- le dijo Eleanor a Kaede, que la miró algo confuso.
-¿Cómo es... que puedes confiar en mí a pesar de lo que he hecho?- le preguntó, tomando a la niña -¿Cómo sabes si ahora no iré y sólo la cambiaré de lugar, o que la mataré?...
-Es la única esperanza que tengo de que ella viva...- contestó Eleanor –además, sé que esto lo haces por Kaoru...
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Hola!!!.
Bueno, ya ven cómo se van descrubriendo algunas cosillas y cómo los personajes van definiéndose de a poco. Espero que el capítulo les haya gustado, estaré esperando sus comentarios.
Gracias a Patrihimura, a Mai Maxwell, Wiloend y a katie-karina por sus comentarios ^^
