Al día siguiente Serena tuvo que volver al trabajo, ya que solo había pedido permiso por el día anterior sin siquiera imaginar lo que ocurriría. Después de aclarar sus sentimientos con Darien se quedaron juntos por el resto de la tarde y la noche al lado de Rini viendo su recuperación, que por ser tan pequeña era delicada, aunque Serena estaba angustiada por ella, Darien trataba de tranquilizarla diciéndole que ya estaba fuera de peligro y que solo tenían que esperar su recuperación y que nada malo ocurriera en el camino.

A Rini le quedaba por lo menos una semana en el hospital por la gravedad de su accidente y la perdida de sangre que a pesar de que Darien le entrego un poco de la de el, la pequeña había quedado muy debilitada y necesitaba tiempo para sanar del todo.

Por intervención de Darien Rini había quedado a su cargo, no quería que nadie más velara por ella mas que el, tal vez por egoísta, tal vez por sobre protector o simplemente ya no quería perder más tiempo del que había pasado, comenzaría a ser su padre, aunque su pequeña no se diera cuenta o no lo supiera. Solo el se encargaría de ver su recuperación preocupándose de que siguiera todo el tratamiento, observando sus mejorías, eso si sin dejar de lado sus obligaciones como pediatra, pero mientras no tuviera pacientes se encargaría de Rini y así tratar de entablar algo más que una simple amistad.

Como se lo había propuesto Darien se encontraba en la habitación de su hija revisando que todo estuviera bien e inyectándole los medicamentos en el suero, puesto que al ser muy pequeña no podía tomárselos sola.

Tan pendiente estaba de lo que estaba haciendo que no se percato que lo llamaban hasta el tercer, prácticamente grito que pego la enfermera que lo buscaba, fue recién ahí que se dio cuenta y se giro para darle la cara y preguntarle que es lo que sucedía, porque por lo que tenia entendido no tenia pacientes hasta dentro de dos horas y no estaba de turno como para atender alguna urgencia.

¿Que pasa? ¿Por qué me busca? – pregunto a la enfermera.

Discúlpeme Dr, pero el consejo de doctores me ha pedido que lo busque, quieren hablar con usted, lo esperan en la consulta del Dr. Urawa – le informo

Esta bien gracias – y la enfermera se retiro

Darien miro que todo estuviera en orden, cuando se cercioro de esto le dio un pequeño beso en la frente a Rini, que aun dormía producto de los sedantes que le habían puesto para el dolor y se retiro.

Con la leve sospecha de para que lo mandaban a llamar camino directo a donde le había indicado la enfermera, cualquier cosa que le pudieran decir o hacer la iba aceptar, pero nadie iba hacer que se arrepintiera de las decisiones que había tomado, porque salvar la vida de alguien y sobre todo la de su hija valía la pena, incluso el arriesgar su carrera.

Por ver esos ojos, esa sonrisa, por poder abrazar a su hija, porque por primera vez iba a poder llamarla SU hija y por escuchar alguna vez que de esos labios pequeños saliera por fin un papá, no importaba nada.

Quien se iba a imaginar que la noticia mas hermosa que cualquier persona pudiera recibir, el lo haría en las peores circunstancias, tan solo recordar la angustia que sintió al mirar el rostro de la pequeña bañado en sangre y luego escuchar su nombre y reconocer quien era esa pequeña, le hacia recorrer un escalofrío por todo el cuerpo, nunca en toda su vida se había sentido tan asustado y desesperado, tanto así que fue capas de cometer una imprudencia, que bien sabia el como doctor, le podía costar su trabajo y peor aun su carrera, aun así estaba dispuesto a asumirlo.

La vida a veces quita de un lado, pero entrega por otro, muy bien dice ese dicho cuando se cierra una puerta se abre una ventana y si poder tener consigo a Rini cerraba la puerta que por tanto tiempo lucho, es decir su carrera, bien era joven y tenia todos sus sentidos buenos como para comenzar de nuevo, aunque Darien no podía negar que estaba asustado, decidido pero asustado, no es que le diera lo mismo su carrera, la amaba casi tanto como amaba a Serena y ahora a su hija, pero el imaginarse que aquello estaba en peligro lo atemorizaba.

Camino decidido hasta la consulta del Dr. Urawa y como le había dicho la enfermera todo el consejo de doctores lo estaban esperando, respiro hondo y entro, ahí estaban algunos sentados y otros de pie, los 6 doctores que conformaban el consejo tenían su mirada fija en el, con el semblante serio y sus facciones rígidas, algunos parecían agitados, de seguro por la discusión que minutos antes debieron haber mantenido a causa de el, decidido cerro detrás de si la puerta esperando que cualquier cosa que viniera sucediera rápido.

Bien creo que no es necesario que te expliquemos cual es la situación y el porque estas aquí ¿o si? – pregunto uno de los doctores conocido como el Dr. Asulta, que además de ser el mas mayor era el jefe del consejo.

Creo imaginármelo – respondió Darien.

Entonces tienes dos minutos para justificar el porque cometiste semejante barbaridad – le dijo.

Si quiere saber mi opinión yo no creo haber cometido ninguna barbaridad –

¿A no? Entonces ¿como llamarías tu el infringir las normas del hospital con esa niña Serena y más encima arriesgar tu salud? –

Yo lo llamaría vocación – respondió con simpleza.

¡¿Vocación?! – Se escandalizo el Dr. Asulta – yo lo llamaría estupidez, ¿sabes que por eso puedes perder tu titulo? –

Si lo se – respondió Darien con su semblante aparentemente relajado, aunque por dentro realmente estaba asustado por todo lo que aquello podría significar para él.

¿Y aun así estas tan tranquilo? – pregunto entre molesto y sorprendido, los demás doctores solo se mantenían al margen, no era bueno intervenir y menos en una situación tan delicada como lo era esta.

¿Por qué no debería estarlo si considero que hice lo correcto? –

¿Lo correcto? ¿De verdad crees que eso es lo correcto? Yo no estaría tan seguro Darien –

¡¿Y que es lo correcto?! ¡¿Acaso dejar morir a esa pequeña por una estupida firma es lo correcto?! –

Cálmate Darien – intervino el Dr. Urawa al ver que su amigo comenzaba a alterar y de eso no podría sacar nada bueno.

¡¿Cómo me pides que me calme ante semejante disparate?! –

Darien tienes que entender que hay situaciones que no podemos manejar y tal vez el caso de esa pequeña, puede que sea un caso aislado, pero no podemos permitir que vuelva a suceder, hay reglas y no están de adorno, están para cumplirlas – le dijo el Dr. Asulta con notable malestar, no entendía como un chico tan bueno y responsable como lo era Darien hubiese pasado a llevar de esa manera las reglas.

Entonces que sugiere ¿Qué para la próxima deje morir a alguien sabiendo que se puede salvar solo por respetar las reglas? –

Si – le respondió secamente el doctor al mando.

¡¿Qué?! – vocifero Darien al escuchar una respuesta como esa ¿Qué clase de doctor era el que estaba dispuesto a dejar que sucediera algo como eso? ¿Acaso no habían estudiado tantos años para salvar vidas?

Eres nuevo Darien, yo ya llevo años en esto y al principio era igual que tu, daba todo por mis pacientes, pero con lo años he aprendido que hay cosas que no están en nuestras manos, yo no soy capas de arriesgar todo por lo que tanto me esforcé por una tontería como esa y tu tienes que entender lo mismo –

Yo no tengo nada que entender, mire si quiere terminar con mi carrera, quitarme el titulo o el trabajo lo entiendo, como trabajador y doctor de este hospital se que actuar de la forma en que lo hice ayer es cometer una gran falta, pero lo dije en pabellón y lo vuelvo a repetir asumo las consecuencias, sean cuales sean –

Bien, me alegro que entiendas tu error, llevas poco tiempo y para cualquier otro doctor esto le costaría por lo menos el trabajo aquí, pero tu eres de los buenos y no queremos perderte, además no hay suficientes pediatras como para votar a los que tenemos, eso si vas a tener que redactar una disculpa por tu infracción –

No pienso – dijo enérgicamente y sin mostrar duda alguna por su decisión

¿Perdón? – exclamo sorprendido el Dr. Asulta cualquier persona en su sano juicio aceptaría de inmediato y no objetaría, no cualquier doctor recibía una oferta como esa y el debería estar agradecido, no solo porque no lo despidieron ni tomaron medidas más drásticas sino por la consideración que habían tenido con el, tomando en cuenta el hecho de que ni siquiera tenia un año trabajando para el hospital.

No pienso disculparme por algo que no considero que lo merezca, yo hice lo que creí correcto y no me arrepiento de nada, si me encontrara en una situación similar lo volvería a hacer sin dudarlo ni un segundo –

Darien no juegues con nuestra paciencia, hemos tenido bastante consideración contigo como para que la desperdicies así como así –

¡Por Dios! ¿Jugar con su paciencia? ¿Qué clases de Doctores se consideran que toman un asunto de esta manera tan a la ligera?, es decir, ¿lo único que les importa acaso, es que infringí una estupida norma? ¡Una firma! ¡Una maldita firma! – grito Darien ya perdiendo la poca paciencia que le quedaba – ¡Mierda salve una vida! ¿Qué acaso eso no importa? – les grito ante lo que el consideraba una aberración ¿Cómo era posible que le criticaran tanto el no cumplir con algo tan tonto y no se preocuparan el hecho de que la niña estaba sana y no muerta como hubiese sucedido si el no hubiese sido tan drástico ¿Qué acaso no les importaba la niña? Y eso sin considerar que de quien hablaban era de su propia hija.

¿Te das cuenta que te estas arriesgando a una querella de parte de la madre de la niña por actuar sin su consentimiento? ¿Qué vas hacer si la madre te demanda? – Darien ante aquella pregunta tan ilógica solo sonrío y se dejo caer sentándose en una silla ubicada al lado del escritorio de Dr. Urawa, ya que hasta el momento se había mantenido de pie y se estaba cansando ante la testarudez del consejo.

La madre no me va a demandar – dijo ya mas relajado, recordando a Serena y todo lo que había ocurrido el día anterior.

El Dr. Asulta dejo salir un suspiro de resignación, no iba conseguir una disculpa de parte de Darien y tampoco iba a poder evitar que algo así sucediera otra vez, pero eso no quitaba que tomara medidas.

Esta bien, entonces no nos queda más que otorgarte una amonestación por tu falta, quedas advertido Darien si vuelves a cometer un error como ese serás despedido y ya nadie podrá hacer nada por ti – ese no había sido el acuerdo que habían tomado como consejo pero ante la resistencia de Darien por dar una disculpa al Dr. Asulta no le quedo más alternativa que esta y aunque estaba pasando a llevar al consejo como jefe de este estaba autorizado a tomar una decisión como esta.

Esta bien como quieran – fue lo único que dijo Darien y luego se paro de donde estaba sentado para salir dando el asunto por concluido.

Dime una cosa Darien – lo detuvo el Dr. Asulta antes de que saliera y se dirigiera a cumplir sus obligaciones como medico - ¿Por qué estas tan seguro de que la madre de esa niña no te va a demandar o va a presentar una querella? –

Salve a su hija – dijo con naturalidad.

Aun así yo no estaría tan seguro, nunca se sabe – Darien sonrío.

Entonces consideremos que la madre de esa niña es la mujer que amo y esa pequeña es mi hija – dijo saliendo de la consulta y cerrando la puerta, dejando a todos sumamente sorprendidos por aquella declaración.

Tiene coraje – le dijo el Dr. Urawa al Dr. Asulta cuando ya la sorpresa paso, todos los que estaban ahí y que hasta el momento solo se habían dedicado a observar asintieron.

Creo que ya encontramos a mi sucesor para cuando sea el turno de dejar mi cargo… – todos sonrieron.

Luego de salir de la consulta del Dr. Urawa se dirigió hasta donde se encontraba Rini, era medio día y de seguro Rini ya se había despertado, la discusión que había mantenido hacia unos instantes lo había hecho retrasarse y aunque sabia que una amonestación era algo bastante grave, puesto que lo colocaban en jaque con respecto a las acciones que pudiese realizar de ahora en adelante, estaba contento o por lo menos tranquilo sabia que estaba defendiendo una buena causa y como se los había echo saber si algo similar ocurriese tomaría exactamente las mismas decisiones.

No había estado en sus planes confesarle que la pequeña Rini era su hija, pero la rabia lo llevo a querer hacerlos entender un poco su posición, además se sentía sumamente orgulloso de poder confesarle a alguien que la niña mas hermosa que existía en el planeta era su hija.

Llego hasta la habitación de la pequeña y como ya se lo había imaginado estaba despierta, asustada, pero despierta, se acerco hasta donde estaba ella y la examino, Rini solo lo miraba dubitativa, por ser tan pequeña no entendía porque estaba ahí y porque tenia tantos cables conectado a su cuerpo, además le asustaban las maquinas que estaban a un lado, con ese constante ruido y aunque la habitación estaba decorada para niños con dibujos pintados en la pared y la cuna en la que se encontraba tenia un cobertor de princesa que el mismo Darien se había encargado de llevar para hacerla sentir mas a gusto, la habitación no dejaba de ser una habitación de hospital, por lo tanto con los implementos correspondientes a esta.

Pequeña ¿Cómo te encuentras? – trato de de calmar a la pequeña con una de sus sonrisas, ya que la niña aun sollozaba y miraba aterrada el lugar como buscando algo o alguien que hizo suponer a Darien que era a Serena.

¿Mi mama? – pregunto inmediatamente

Esta trabajando, lo siento pequeña pero ella no va a poder venir hasta mas tarde, pero no te preocupes yo me voy a quedar contigo y cuando yo no pueda hacerlo la señorita Katia te hará compañía – le dijo apuntando justo a la enfermera que estaba entrando

Teno medo, quero a mi mama – le respondió con un puchero, lo que le causo gracia a Darien, era normal que los niños pidieran a algún familiar cuando se encontraban en este tipo de situaciones y Rini no era la excepción el único problema era que Serena no podía venir hasta dentro de un par de horas como ella misma le había contado.

No es que serena no quisiera estar con Rini, estaba sumamente preocupada por ella cuando Darien le sugirió que se fuera a cambiar de ropa en la mañana, para que fuera a su trabajo y Serena aunque estuvo reticente a decir que si, finalmente termino por aceptar solo porque Darien le había dicho que el se haría cargo de ella y no la dejaría sola y también porque si no iba a trabajar la despedirían y ese era un lujo que ella lamentablemente no se podía dar.

De todos modos ya era día viernes y aunque ella trabajaba también los días viernes y sábados por la noche podría después del trabajo ir a quedarse con su pequeña y bueno pasar todo el resto del día sábado y el domingo con ella.

Rini ¿confías en mí? – le pregunto Darien a Rini, si bien la niña era pequeña algo comprendía esas palabras y la verdad era que si se sentía segura junto a Darien, así que con un leve asentimiento de cabeza y una sonrisa le indico que si – bueno entonces no te preocupes no te va a pasar nada ya estas bien y yo te voy a cuidar ¿quieres que te ponga algo en la tele? –

Si – le respondió rápidamente la niña.

Darien estaba haciéndole compañía a Rini esperando que se durmiera cosa que no tardaría en suceder ya que eran las dos de la tarde y la niña parecía estar bastante cansada aunque tratando de ganarle a sus parpados que parecían querer cerrárseles involuntariamente, pero es que estaba tan entretenida con Darien jugando y viendo los monitos animados en la tele que prefería luchar contra aquel sueño a dejarse vencer.

Tan preocupado de entretener a su hija estaba Darien que no sintió cuando entro el Dr. Urawa, el cual solo se quedo mirando como el jugaba con su pequeña.

Darien – lo llamo, pero este no contesto ni siquiera le presto la mas minima atención, parecía que cada vez que estaba con esa niña el mundo desaparecía y no le preocupaba nada, ni siquiera la cita que tenia con un paciente en 20 minutos más.

Como no recibió respuesta de Darien el Dr. Urawa se acerco y le toco el hombro cosa que provoco el sobresalto de Darien.

¡hay! – pego un pequeño gritito ante la sorpresa y luego volteo a ver de quien se trataba – lo siento no te vi entrar – se disculpo inmediatamente.

Jajaja no te preocupes parece que estabas muy ocupado con la niña –

Si, disculpa estaba concentrado en eso –

¿Ella es tu hija? – pregunto medio dubitativo la niña no se parecía físicamente mucho a el solo en ciertos rasgos, pero era cosa de mirar sus ojos y darse cuenta que eran idénticos a los de Darien por eso se dio cuenta, bueno y también por lo que temprano había dicho y que dejo a todos con la boca abierta.

Si, es ella – contesto orgulloso.

¿Darien te puedo hacer una pregunta? –

Si dime ¿Qué ocurre? – le pregunto aun mirando y jugando con Rini.

¿Cómo es que nadie sabía que tú tenías una hija? Pregunte a Setsuna, se supone que aparte de ser la recepcionista también trabaja como tu asistente y sabe de ti, pero me dijo que ella tenia entendido que tu eres soltero y no tienes hijo, además no veo ningún anillo en tu mano que indique que estas casado o que tienes un familia – Darien se separo de donde estaba Rini y miro al Dr. Urawa con una sonrisa entre irónica y melancólica.

No estoy casado Richard – refiriéndose al Dr. Urawa – y si Setsuna no sabia nada es porque hasta ayer yo era soltero y no tenia hijos – le respondió como si fuera lo mas natural del mundo.

¿Cómo es eso? – pregunto confundido.

Recién ayer me entere que ella era mi hija, la conocía desde hace algún tiempo, la iba a ver al parque, pero nunca supe quien era su madre y menos que ella era mi hija –

Es decir que no estas casado con la madre de la niña –

No, no estoy casado yo me fui de aquí sin saber que Serena estaba embarazada y aunque la había visto un par de veces – dijo obviando y recordando los "reencuentros" que había tenido con Serena – ella nunca me dijo nada y si no hubiese sido por el accidente lo mas probable yo tampoco me hubiese enterado –

Ya veo por eso tu desesperación en el quirófano, pero dime una cosa ¿Cómo fue que te enteraste que ella era tu hija? –

Por el nombre –

¿Por el nombre? – Pregunto extrañando – ¿eso te aseguro que era tu hija?, en la ficha de la niña aparece como Serena Tsukino, no Serena Chiba –

Si, lo que pasa es que como te dije lo supe ayer y por eso aun no esta reconocida como hija mía, pero si me entere fue porque su madre también se llama Serena Tsukino y es idéntica a la niña, Rini me recordaba a alguien pero no fue hasta ayer que descubrí a quien me recordaba –

¿Y te piensas hacer cargo de ella? –

Por su puesto quien me crees, ¿acaso piensas que la voy a dejar tirada?, pienso darle mi apellido, tengo un amigo que es abogado el me puede ayudar – le contesto ofendido por aquella pregunta, la niña era su hija y el estaba dispuesto ha hacerse cargo de todo y por supuesto darle su apellido, nada lo haría sentirse más orgulloso que darle su apellido a su hija por fin.

Lo siento Darien no quise ofenderte – se disculpo Richard al ver la reacción del ojiazul – aaah se me olvidaba Setsuna me pidió que te avisara que ya llego el paciente de las 2:30 –

¿Y me avisas hasta ahora? –

Lo siento se me fue, con la conversación me olvide –

Esta bien no importa, pero ya me voy no quiero hacer esperar a nadie además ese es el ultimo paciente del día –

Y de seguro quieres volver lo antes posible con tu hija ¿verdad? –

Por supuesto – le sonrío – ya me voy – se despidió de su amigo y colega, no sin antes echarle un vistazo a Rini que al parecer el sueño la había vencido y se quedo profundamente dormida mientras el hablaba con Richard.

Se fue directo hasta su consulta e hizo pasar a su paciente era un niño de unos 7 u 8 años no mas, al parecer tenia un resfriado mal cuidado y había pasado bastantes días con fiebre y malestares, la madre estaba sumamente preocupada y por lo que le contaba ya no sabia que hacer o que darle, Darien la reprendió por no haber acudido antes al medico de seguir así al niño le pudo haber dado algo mucho peor, pero como no había sucedido nada demasiado grave le receto unos medicamentos y le anoto otra cita en dos días mas para ver como seguía.

Cuando ya termino con ella la acompaño hasta la recepción, como el ya no tenia mas citas cerro su consulta y se dirigió hasta allá con el niño y la madre de este, le quedaba de paso así que cuando ya estuvieron allí se despidió del pequeño y de la madre, que al estar tan agradecida con el doctor y aprovechándose un poco de la situación lo abrazo efusivamente sorprendiendo ante aquella reacción a Darien que no supo que hacer así que solo correspondió el abrazo.

¡¡Darien Chiba!! ¿Se puede saber que significa esto? – se escucho de repente una voz que hizo que a Darien le recorriera un escalofrío por toda la espalda.

Yo… yo… no… no es lo que tu crees – se apresuro a decir luego de soltarse del abrazo en el que estaba preso, cosa que sorprendió a la mujer por la rapidez y brusquedad en que lo hizo.

¿A no? Entonces ¿Por qué la estabas abrazando? ¿Cómo es posible que a penas te quedes solo ya le estés propiciando abrazos a todo el mundo y sobre todo a esa mujer? – grito Serena con lo ojos hechos llamas.

Serena déjame explicarte ella solo me estaba agradeciendo por ayudar a su hijo – le explico rápidamente antes de que la rubia armara un escándalo mayor y es que Serena siempre había sido celosa hasta del mas mínimo bicho que se le acercara, pero no creyó que aun continuara con sus celos y mucho menos que le armara un escándalo delante de tanta gente.

¿Y tenia que ser con un abrazo? – pregunto molesta

Disculpe señorita yo no quería incomodar al Dr. Chiba solo le estaba agradeciendo – trato de intervenir la señora.

Bueno entonces para la otra con un gracias y dos metros de distancias va estar bien, estoy segura que Darien no necesita su abrazo – le respondió Serena dejando mas al descubierto su molestia, a lo que Darien río y se despidió de la mujer.

Estoy segura que ella lo recordara para la próxima Serena y disculpe la molestias – le dijo a la señora ya dando por terminado el tema y tomando a Serena por la cintura para encaminarse hacia la habitación de Rini.

¡Hey! Contigo no he terminado – lo freno a medio camino.

¿Qué hay que terminar? – le pregunto un tanto extrañado según él el tema ya estaba solucionado.

Dime tu, ¿Qué significa ese abrazo? – pregunto cruzandoce de brazos y en posición bastante seria.

Ya te lo dije solo me estaba agradeciendo – contesto

¿Todas te agradecen así? –

No, solo algunas ¿por? –

Porque no me parece ¡¿Qué tienes tu que andar abrazándolas?! – la verdad no era la primera vez que a Darien alguna mujer le agradecía de alguna forma, algunas con abrazos otras con algún pastel incluso flores le habían mandado en forma de agradecimiento, por lo que para el era bastante común aunque a veces si se veía sorprendido por las reacciones de las mujeres, aun así no entendía porque Serena armaba tanto escándalo.

Aun recordaba las escenas de celos que ella le armaba cuando alguna mujer se le acercaba más de la cuenta, el nunca le dijo nada porque en realidad no le molestaba mas bien le causaba gracia los arranques que tenia en ese tiempo y sobre todo cuanto se preocupaba por él, pero ahora con todo el tiempo que ya había transcurridos se suponía que ya esos ataques de celos se le habían pasado, no es que le molestara pero tampoco encontraba adecuado que hiciera escenas de ese tipo en su lugar de trabajo y sobre todo con mujeres que no tenían culpa de sus arranques, además también había que considerar que después de casi 4 años de conocerse Serena ya estaba mas madura como para que el se tuviera que enfrentar a situaciones como esas.

Serena – la llamo Darien un poco más serio - ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué tantos celos? –

¿Celos? No son celos Darien pero no me parece que te estén abrazando ni que se te estén tirando encima, eres MI novio no el de ella – le grito bastante alterada Serena.

Dime una cosa ¿Acaso no confías en mi? ¿Qué no me crees cuando te digo que te amo? – Le respondió Darien molesto por la reacción de la rubia – contesta ¿crees que me voy a lanzar a los brazos de la primera mujer que pase cuando tu no estés? – Tomando un poco de aire – yo pensé que la etapa de los celos ya había pasado ¿Vas a seguir comportándote como una niña? Dime Serena ¿Acaso no confías en mi? -

No – respondió sin pensar la rubia segada por la rabia y los celos.

El rostro de Darien cambio totalmente hasta el momento se había mantenido serio pero calmado, aunque por dentro le divertía un poco la situación y la escena que estaba propiciando Serena esto no era algo que lo hiciera enojar, pero la respuesta que le dio la muchacha hizo que se le formara un nudo en la garganta y el dolor de la punzada en el corazón le recorriera todo el cuerpo.

¿Acaso Serena aun dudaba de él? No pensó que esa fuera hacer su respuesta, entendía que estaba molesta pero no era como para que le digiera algo así, el nunca le había dado motivos para que dudara antes siempre estaba al pendiente de ella, que no le faltara nada y que estuviera bien constantemente le decía cuanto la amaba y ahora no era la excepción, no pensó que sus celos fueran a llegar a tanto, no pensó que le dolería tanto escuchar esa respuesta.

Serena era su vida sin ella ya nada tenia sentido ahora iba a recuperar todo el tiempo perdido con ella y su hija pero si no había confianza si no creía en el ¿Qué podia hacer? Dolia mas de lo que cualquier persona pudiese imaginar.

Miro nuevamente a Serena con profundo dolor y con el rostro sin expresión alguna, cosa que hizo desaparecer la furia de ella y comprender lo que había dicho sin sentirlo realmente.

No, yo… Darien… lo siento – se intento disculpar acercándose a él, pero Darien se corrió – no es cierto, yo… no quise decir eso en serio, por favor discúlpame en serio yo... -

¿Qué es lo que tengo que hacer para que confíes en mí? – La interrumpió dándole la espalda - ¿Qué tengo que hacer para que me creas o confíes en mí? ¡¿Qué no te basta con todo este tiempo?! – se giro bruscamente para darle la cara.

Tiempo que tú no has estado conmigo – se puso a la defensiva.

Pero no he dejado de amarte – le respondió

Yo tampoco – bajo la guardia

¿Entonces que tengo que hacer? – le pregunto zamarreándola no demasiado fuerte como para lastimarla.

¡Nada! – Grito Serena – ya te dije que lo siento, no quise decir eso, solo… me deje llevar por la rabia –

¿Cásate conmigo? – fue la primera idea que se le vino a la mente a Darien, bien el lugar, el momento y las circunstancias no eran de ensueño como para pedir matrimonio, pero si con eso lograba que Serena confiara en el, no importaba el lugar, además la sola idea de pasar el resto de sus días junto a la mujer de su vida le hacían desear aun mas que la respuesta de ella fuera un si.

¿Qué? – fue lo único que atino a decir, aun estaba en shock ante la propuesta de Darien.

¿Cásate conmigo? – volvió a preguntar.

Yo… no… no se… todo esto es… -

¿Qué? ¿Muy repentino? Nos conocemos hace años y creo que hace tiempo que comenzamos con ciertas labores maritales ¿no crees? – Le dijo Darien con una media sonrisa y en tono burlón cosa que logro sonrojar a la muchacha – Serena, tenemos una hija ¿Por qué no casarnos y formar una familia de una vez por todas? Eso es lo que yo mas deseo –

¿Es enserio? – pregunto aun dubitativa.

No bromearía con algo así –

¡Darien! – grito la muchacha antes de lanzarse a sus brazo y enrollar sus piernas a la cadera de este, que de no ser por su buen equilibrio y reflejos hubieran caído al suelo – por supuesto que me caso contigo, si, si y mil veces si – afirmo y sin esperar respuesta o reacción de Darien lo beso efusivamente.

No importaba si la petición no era romántica, no importaba si no hubiese estado planificado y que no hubiese sido estando los dos solo con la luna de testigo, no importaba que no hubiese anillo para sellar la propuesta, no importaba de que forma fuera, bastaba solo el hecho de saber que el quería convertirla en su mujer y el por fin ser su esposo, el solo hecho de pensar en pasar el resto de los días a su lado, por poder amanecer juntos, por compartir sus vidas, por formar un hogar, por envejecer uno al lado del otro, por simplemente estar juntos para siempre la llenaba de felicidad e ilusiones.

Con solo su palabra y mirar sus ojos podía darse cuenta que el deseaba tanto como ella poder estar juntos por fin y ser lo que años atrás no lograron por errores cometido, pero eso ya no importaba sus sueño se estaba cumpliendo, por fin un futuro juntos.

Juntos… los dos… bueno en este caso los tres, pero eso no importaba, fueran tres, cuatro cinco o un millon iban a estar juntos... por toda la eternidad…

La vida de ambos por fin se estaban uniendo y esta vez para siempre, ya no habían obstáculos de por medio, no habían miedos ni secretos solo el amor que se profesaban el uno por el otro y que ahora se reflejaba en la promesa de ser una familia como tanto tiempo lo habían soñado.

Los aplausos que vinieron casi inmediatamente después de que Serena diera el si y las felicitaciones que comenzaron a recibir de las enfermeras y personas que conocían los hicieron sonrojarse sobre todo por el beso tan efusivo que se dieron sin darse cuenta del espectáculo que estaban mostrando ante tanta gente, por lo mismo apenas pudieron salieron rápidamente de ahí para llegar donde Rini, Serena no la había visto en todo el día a diferencia de Darien que apenas tenia un ratito se iba directo hacia allá.

Entraron rápidamente a la habitación con la cara llena de felicidad por lo recien acontecido, Rini estaba despierta mirando la televisión y a su lado la enfermera Katia, ella era la encargada de ayudarle a Darien a vigilar que todo anduviera bien con la niña y mientra el no estuviera ella le haría compañía.

Rini al ver a su mama quiso ir al tiro a su encuentro pero los cable a los que estaba conectada no se lo permitieron haciendo llorar a la pequeña ante la incomodidad, la enfermera se apresuro a tomar a la niña y volverla a recostar para que no se hiciera daño, Serena al ver el intento de esta por ir donde estaba ella se acerco rapidamente y le deposito un beso en la frente acariciando su rostro para tranquilizarla lo que consiguió con bastante facilidad, porque al percibir tan cerca a su madre la niña de inmediato dejo de luchar con la enfermera para levantarse y se quedo tranquila.

La señorita Katia se hizo a un lado para dejarle el espacio a Serena de esta forma estaría mas cómoda, así estuvieron por un buen rato hasta que la niña se quedo completamente dormida producto de los medicamentos.

Al ver que la niña ya se había quedado dormida se acerco a Darien que se había mantenido alejado y así darle tiempo a Serena para que estuviera con ella.

¿Cuándo me la puedo llevar? – pregunto angustiada la rubia por ver a su hija llena de cables.

Serena te dije ayer que se tiene que quedar aquí por lo menos una semana hasta que este completamente sana, no te gustaría que algo le pasa por no estar lo suficientemente sana, además aquí hay la vamos a estar vigilando todo el tiempo – respondió sereno.

¿Qué estas insinuando? ¿Qué no cuido a mi hija? – se molesto.

No, no dije eso simplemente que si te la llevas a tu casa y se debilita no va haber nadie que la atienda –

La puedo traer de inmediato para acá – trato de convencerlo.

No, ya te lo explique por lo menos por ahora no se puede ir, no insistas por favor –

Es que ya no la quiero ver… así… llena de cables Darien – dijo señalando a Rini - esta pálida y se nota cansada –

Eso es por los medicamentos que le estamos dando, aun no se recupera del todo, recuerda que perdió mucha sangre –

Por favor Darien déjame llevármela – le suplico la muchacha.

No – dijo con firmeza el joven doctor – lo siento Serena eso no es posible, por favor -

Es que tu no entiendes Darien, no quiero verla aquí rodeada de cables, ¡mírala! Se ve tan… débil, tan solita, con esas maquinas sonando todo el tiempo y este lugar tan feo, no me gusta… quiero llevarla conmigo al departamento, que este en su pieza jugando como siempre – Serena se comenzó a desesperar y Darien un poco sorprendido por las lagrimas que comenzaban a derramar sus ojos se acerco a ella y la abrazo tratando de calmarla un poco.

Entiende Serena no puedo hacer lo que me pides –

¡Si puedes! – Grito - ¡si puedes! Tú eres el encargado de ella – se comenzó a alterar un poco mas.

Lo siento no lo voy hacer ni como doctor ni como padre de Rini –

¿Cómo padre? Te haces llamar padre cuando no sabes nada de ella ¡tu no has estado con ella! ¡no la conoces! Quieres dejarla aquí en un lugar frío donde la gente se muere, donde no esta el calor del hogar, ¡Mírala! ¡Mírala Darien! Esta solita – grito dejándose vencer por la angustia y el miedo de verla ahí tan pequeña y frágil, cosa que hizo que no aguantara mas y cayera de rodillas al suelo llorando.

Cálmate Serena – intento en vano tranquilizarla.

¡No me pidas que me calme! Tuve tanto miedo ayer por un momento creí que la perdía, estaba tan llena de sangre y no salían nunca del quirófano para decirme algo –

Cálmate ahora esta bien vas a ver que se va a recuperar –

No entiendes Darien, han sido casi tres años de estar sola con todo esto, con ella, no es solo ahora antes también ¡¿Dónde estabas tú?! ¡Te necesite! ¡Te necesite tanto! – dijo comenzando a golpear su pecho, Darien por su parte la abrazo mas fuerte sin importarle los intentos de ella por alejarlo -No sabes cuanta falta me hiciste, cuanto te echaba de menos y verme con ella sin saber que hacer, sin sentirme lo suficientemente fuerte como para hacerme cargo y ahora la miro y todo esto… todo esto es mi culpa yo solo quería dedicarle un día y todo fue desastroso… esto es tan… tan difícil sin ti, sigo siendo una tonta una inmadura que se pone celosa de la primera mujer que se te acerca … yo… yo no quiero que te vayas nunca mas, no puedo Darien, no puedo si tu no estas conmigo – Darien dejo que se descargara entre sus brazos de toda la angustia y los miedos que la estaban invadiendo, en ese minuto se veía tan débil, tan frágil entendía lo que ella sentía, tanto tiempo sola y con una carga tan grande que lo hacia sentir culpable, tantos errores cometidos, tanto tiempo perdido, pero ya estaba aquí y estaba para enmendar todo en lo que había fallado.

Serena solo estaba asustada, no había tenido el tiempo de procesar todo lo ocurrido el día de ayer habían sido tantas cosas y todo tan rápido que ahora lo único que estaba haciendo era por fin desahogarse dejar fluir lo que la ahogaba y el se iba a quedar ahí junto a ella, porque esta vez eran los dos, Serena ya no estaba sola lo tenia a el, había vuelto y para estar junto ella en momentos de desesperación como este.

Ella necesitaba su apoyo su compañía, necesitaba un hombro donde llorar, alguien que la comprendiera y le ayudara, lo necesitaba a el, como padre, como amante, como pareja, como amigo, como simple compañía, necesitaba ya no estar sola y enfrentarse a todos sus miedos como ahora lo estaba haciendo.

Tráigale un vaso de agua por favor – le pidió a la enfermera que aun estaba sorprendida por la reacción de la joven, había entrado tan bien y se había mantenido así hasta que la niña se durmió, fue recién ahí que se quebró y ya no aguanto mas.

Enseguida – obedeció inmediatamente y salio en busca del agua.

Estoy aquí Serena, ya no me voy a ir, estoy aquí contigo, por favor cálmate – le pidió Darien.

Lo siento… yo no quise… pero es que… verla ahí… así –

Te entiendo, pero confía en mi no va a suceder nada, yo me voy a encargar de eso, lo prometo –

Esta bien – dijo ya mas calmada - ¿pero en serio no se puede hacer nada para llevármela?-

No, si hiciera eso me ganaría otra amonestación por negligencia y ahora si estaría perdido, solo espera un par de días hasta que se mejore Rini, solo un par de días –

Esta bien – dijo ya resignada – oye ¿Por qué otra amonestación? -

Eso no importa ahora – en ese mismo instante entro la enfermera con un vaso de agua y se lo paso a Darien para que se lo entregara a Serena – toma un poco de agua para que te tranquilices.

Esta bien – acepto tomando el vaso de agua y bebiendo un sorbo de este – pero dime ¿porque otra amonestación?

Contigo no se puede ¿cierto? - la chica solo asintió con una media sonrisa - lo que pasa es que me pusieron una amonestación por haber actuado en contra de las reglas del hospital al comenzar con la transfusión de sangre para Rini, para poder actuar necesitábamos tu firma y entre que iban y volvían con la autorización Rini…- hizo una pausa tan solo imaginarse lo que hubiese ocurrido con ella si el no hubiese actuado tan precipitadamente le provocaba un escalofrío – bueno, la cosa es que me sancionaron por eso y si cometo otro error estoy automáticamente fuera de aquí – le termino de explicar.

Oh, yo no sabia, esto también es mi culpa si yo hubiese puesto un poco mas de atención… - dijo agachando su cabeza.

No Serena, no es tu culpa tu no me obligaste a tomar la decisión, además si no hubiese sido Rini igual hubiese tomado la misma decisión, ya no te preocupes – y diciendo esto Darien tomo entre sus brazos a Serena y la cargo hasta el sillón que se encontraba a unos pasos de ellos, sentándose el primero y en su regazo a ella.

Así estuvieron toda la tarde, entre mimos, besos y abrazos, junto a su hija que mientras se mantenía despierta, cosa que hacia por breves lapsos, se ponía a jugar con ellos.

Por fin los miedos se estaban disipando, por fin estaban juntos los tres, por fin estaban comenzando a ser una familia con todo un futuro lleno de amor y prometedor al fin la vida de ambos estaba mejorando.

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Ehhhhh!! Por fin actualice jajaja después de dos meses, espero que le haya gustado mi retorno sino ya me voy y no vuelvo mas jajaja.

Si les digo que me raptaron los marcianos y me llevaron a recorrer el universo me creerían?? Yo si… por eso mi ausencia, jaja

No mentira la verdad es que primero mi computador murió y por eso estuve un tiempo fuera, tuve que guardar luto, además mi inspiración se había ido a dar una vuelta a no se donde y no la podía encontrar por eso también es que me demore.

Espero que me perdonen y gracias a todas por sus reviews me encantan y espero mas!!

Sino la inspiración vuela de nuevo jajaja

Bueno besos y cuídense nos vemos y espero muchos, muchos reviews.

bye