A la mañana siguiente Serena se vio presa de un fuerte brazo que no tardo en reconocer, levanto la vista y pudo ver a Darien durmiendo placidamente, con el cabello todo revuelto y una sonrisa pintada en sus labios, de seguro la misma sonrisa que debería tener ella en su rostro y es que no podía haber algo mas que gratificante que después de una noche juntos amanecer abrazados como ahora, miro el reloj que marcaba las 9 de la mañana, bastante temprano para lo tarde que se habían dormido anoche, pero no podía quedarse mas tiempo en la cama y menos en las condiciones que ambos se encontraban, desnudos, su hija no tardaría en despertar y no quería que los viera así.

Con cuidado de no despertarlo trato de apartar a Darien de su lado para así poder ir a ver si su hija todavía dormía o ya estaba despierta, cosa que dudaba, porque todas las mañanas apenas se despertaba Rini se iba directo a su cuarto para pedirle que le hiciera la leche.

Cuando estaba por conseguir su objetivo sintió que el brazo la aprisiono mas fuerte contra él viendo imposible el conseguir su objetivo sin que Darien se despertara, cosa que ya había sucedido, apenas la rubia se movió el se despertó obligándola a que se quedara junto a él.

¿A dónde vas? – le pregunto aun medio dormido.

A ver a Rini –

¿Se despertó ya? –

No creo, pero eso iba a averiguar – le sonrío.

Mmmm… ve mas rato, ahora dame los buenos días – le dijo acomodándose sobre ella y dándole un suave beso en los labios a modo de saludo.

Buenos días amor – le dijo mientras correspondía su beso -¿Tienes hambre? –

Si, pero no te preocupes ya encontré mi desayuno - dijo sonriéndole pícaramente.

Olvídalo Darien, Rini podría despertarse y no me gustaría que nos viera así –

¿Así como? – se hizo el tonto, mientras comenzaba a bajar por su cuello haciendo que Serena se estremeciera entre sus brazos y tratara de apartarse, pero el no se lo permitió y continuo bajando un poco mas, logrando que poco a poco la chica terminara accediendo a su propuesta silenciosa, correspondiendo las caricias y entregándose al placer que eso le producía.

¿Mamá? – se escucho una vocecita desde la puerta, era Rini que ya se había despertado y como todas las mañanas se había ido directo al cuarto de su madre que para mala suerte de los dos tenia la puerta sin cerrar y es que la costumbre de juntar solamente la puerta les había jugado una mala pasada haciéndolos participes de tan bochornoso cuadro.

Inmediatamente cada uno salto al lado contrario del otro separándose y tapándose con las sabanas, totalmente rojos producto de la vergüenza, la niña aun seguía parada en la puerta con un conejo de peluche colgando de la mano derecha y un poco confundida por la escena.

¿A que tan fjugando? – pregunto inocentemente Rini, haciendo que los dos adultos se pusieran más rojos aun, si es que eso era posible.

A… a… a nada – de apresuro a decir Serena nerviosa - ¿Qué haces aquí?-

teno ambe – le respondió - ¿puedo fjugar con utedes?

¡¿Qué?! Ee.. no hija, n-no estábamos jugando – dijo Serena dejando en evidencia su nerviosismo.

Será… será mejor que yo le vaya a preparar la lecha a Rini dijo Darien poniéndose su boxer y su pantalón que por suerte no estaban muy lejos mientras Serena rápidamente buscaba su pijama y se lo colocaba.

Si huye cobarde, mientras yo me quedo aquí explicándole a la niña que fue lo que vio – mascullo entre dientes Serena al mismo instante en que Darien salía de la habitación riendo por lo dicho por ella y Rini se acercaba a la cama para acostarse junto a Serena.

¿Qué taban hacendo? – pregunto la pequeña.

Eeeh… nosotros… b-bueno… solo… discutíamos, si eso discutíamos, pero nada importante – respondió rápidamente era una suerte que la niña no entendiera nada aun, de lo contrario la tendrían que haber llevado directo a un psicólogo para que le explicara bien lo que ellos dos estuvieron a punto de hacer y sobre todo que ella no podía participar.

Después de preparar la leche y ver que estuviera lista se dirigió al cuarto donde se encontraban sus dos princesas que para su sorpresa se habían quedado profundamente dormidas abrazadas, no quiso despertarlas se veían tan tiernas las dos, eran tan parecidas ¿Cómo no hizo la conexión antes?, tan solo de pensar que estas situaciones de ahora en adelante serian parte de su vida cotidiana, se le encogía el corazón.

Tomo las tapas y las acomodo para que ambas quedaran abrigadas, el día estaba nublado y se pronosticaba lluvia, lo último que quería en este momento era que alguna de las dos pescara un resfriado, trato de no despertarla, pero Serena que solo dormitaba al sentirse cerca de Darien abrió inmediatamente los ojos.

Lo siento princesa, no quise despertarte – se disculpo Darien.

No, no estaba durmiendo, solo tenia los ojos cerrados – respondió la rubia mientras acomodaba a Rini en la cama y le hacia un espacio a Darien invitándolo a compartir su lecho.

Rini me pregunto que estábamos haciendo – le contó.

Jajajaja ¿y que le dijiste? –

Que estábamos discutiendo – le confeso Serena sonrojada.

Jajajaja que ingeniosa, ya quisiera yo que todas las discusiones fueran así –

Si claro, como tu huiste… ya quisiera saber yo que le habrías dicho tu –

mmm… yo le hubiese dicho que estábamos intentando darle un hermanito –

¡Darien! Olvida eso, porque con Rini ya tengo suficiente –

Jajaja bueno pero no se pierde nada haciendo el intento – en eso suena el timbre interrumpiendo la conversación de la pareja.

¿Quién podrá ser? – pregunto Serena era raro que alguien fuese a visitarla un domingo tan temprano.

Ve a ver tu, yo me quedo aquí con Rini – dijo Darien viendo como su hija comenzaba a moverse dando señales de que su sueño se estaba por terminar.

Esta bien – le dio un corto beso y se dirigió hasta la puerta, en eso el timbre sonó una vez más - ¡Ya voy! ¡Ya voy! – grito antes de llegar hasta la puerta y abrirla, cuando lo hubo hecho quedo de piedra ante la imagen que se le presentaba - ¡¿abuela?!

¿Qué hacia su abuela ahí? ¿Acaso había ocurrido algo malo? No era usual la visita de ella, se había presentado solo una vez antes y había sido para controlar que todo estuviera bien con ella y su hija. No es que le desagradara la idea, adoraba a su abuela, ella le había hecho compañía junto con su abuelo durante todo su embarazo y la había acompañado en el momento del parto, nunca la dejo sola y siempre al pendiente de ella y eso era algo que siempre le iba a agradecer.

Desde pequeña siempre había ansiado las visitas de ella a su casa o los veranos cuando iban a la hacienda donde vivía, a las afueras de Tokio. Su abuela tenia unos sesenta y tantos años y para su edad se mantenía muy bien de pelo largo hasta casi la cintura de un color negro, casada con Artemis, su abuelo, siempre muy buena y dándole consejos sobre la vida, su abuela era bastante sabia, pero de carácter sumamente fuerte sobre todo cuando algo no le gustaba, no tenia reparos en hacerlo saber.

¿Me vas hacer pasar o piensas dejarme aquí toda la vida? – le pregunto de inmediato.

¡OH! Lo siento abuela, es que me sorprendió tu visita, me hubieses avisado ¿Cuándo llegaste? –

Recién, me vine directo a ver a mi nieta regalona – le sonrío al mismo tiempo que Serena le brindaba un fuerte abrazo.

Si claro, soy la única nieta que tienes abuela – y era cierto su madre era hija única y ella también.

Con mayor razón –

Ven pasa a la sala ¿quieres algo para comer o tomar? – le ofreció

No gracias hija –

¿Y cual es el motivo de tu visita? – le pregunto

¿Qué acaso no puedo querer visitar a mi nieta? –

Si claro, pero pensé que tenías algún motivo en especial – le dijo Serena sonriendo

No, solo te vine a visitar –

Me alegro – en eso se escucha un llanto proveniente de su cuarto que es callado casi inmediatamente y al instante una risa varonil bastante fuerte, Serena se asomo al pasillo para ver que ocurría, su abuela se puso de pie y se acerco también a ver la figura que salía de la habitación, era Darien que traía a Rini en brazos bebiendo del biberón que el pelinegro le había dado.

Parece que paso el río por tu cama princesa – dijo Darien sin darse cuenta de la mujer que estaba al lado de Serena ya que estaba concentrado en limpiar las lagrimas que Rini había dejado caer, cuando se percato de la cama mojada y se asusto – va a haber que cambiar a Rini, se hizo mientras dormía –

Lo siento, de repente le pasa – se disculpo

No importa amor, pero hay que cambiar las sabanas –

Si yo creo que… -

Ejem – la interrumpió su abuela haciéndose notar.

¡OH! ¡Lo siento se me había olvidado! – se apresuro a disculparse Serena con su abuela, el rostro de la mujer había pasado de calido a serio con el ceño fruncido, no había que ser muy inteligente para darse cuenta que la situación no le había agradado en lo absoluto a su abuela ¿Qué es lo que hacia un hombre en el departamento de su nieta, con su hija en brazos y semidesnudo? Y ¿Qué había sido eso de princesa y amor?

Abuela el es Darien – se lo presento - Darien ella es mi abuela -

Mucho gusto Darien Chiba – le dijo Darien haciendo una pequeña reverencia en señal de respeto.

Me encantaría decir lo mismo joven Chiba, pero encontrarlos en esas condiciones – le dijo señalando el torso desnudo del joven y luego a las diminutas prendas que tenia Serena por pijama y que consistía en un short y una camiseta que apenas y tapaba lo justo y necesario – no es de las mejores presentaciones – continuo haciendo una mueca de evidente desagrado y dejando en claro que ya se imaginaba el porque de los dos en esas condiciones y que la situación no le agradaba en lo mas mínimo.

Serena que hasta ese minuto no se había percatado de este pequeño detalle tomo a Rini y a Darien y con una pequeña disculpa corrió hasta su habitación para ponerse algo mas de ropa, muerta de la vergüenza con esta ya iban dos en menos de una hora ¿Qué venia ahora las cámaras para decirle que esto seria mostrado a todo el mundo? Aunque eso poco le importaba, tenia a su abuela en la sala con una imagen de ella que rogaba a todos los dioses se sacara rápidamente de la cabeza, a ella no iba poder decirle que todo esto era parte de una "discusión" como a Rini y eso era lo peor de todo, no tenia como justificar lo injustificable, conocía muy bien a su abuela como para saber que este primer paso no había sido el mejor y que si de por si cuando se enterara quien era Darien realmente no le iba a agradar, menos con una situación como esta.

Darien permaneció sin decir nada, entendía la situación en la que se encontraba Serena para él también era incomodo todo esto, sobre todo porque había sido un poco su culpa, se había olvidado por completo que Serena había ido a atender a alguien en la puerta y que de seguro en el momento en que el decidió ir a interrumpirla se encontraba con ella, además de que el se estaba solo con sus pantalones puestos, porque ni siquiera los calcetines los traía puesto.

Ya vestida con lo primero que encontró se fue a buscar algo de ropa para lavar y vestir a Rini mientras Darien terminaba de hacer lo suyo, cuando ambos estuvieron listo Serena tomo aire y decidida a ir a enfrentar las miles de preguntas que su abuela de seguro ya le tenia preparadas, pero antes que pudiese hacer algo el pelinegro la tomo por el brazo y la acerco a su pecho.

Princesa… - dijo mientras Serena pasaba sus manos por la cintura de el y escondía la cara en su torso – ya no te preocupes, no va a pasar nada –

Mi abuela tiene que estar pensando lo peor – se quejo.

Si, pero escúchame – la tomo del mentón y la obligo a mirarlo ya somos grandes y nos vamos a casar no estamos haciendo nada malo, además yo estoy contigo y no voy a dejar que te diga nada –

Amor, no es eso lo que me preocupa –

¿Entonces? –

No quiero que tenga una mala impresión de ti –

Creo que ya es tarde para eso, cuando sepa quien soy de seguro me va querer castrar por haberte dejado sola con Rini –

Pero tu no sabias –

¿Y ella sabía que yo no estaba enterado? – le pregunto

No – respondió agachando la cabeza.

Ya no te preocupes por eso, no me va a decir nada que no me merezca te lo aseguro – y con eso dio por finalizada la charla y le propicio un beso en los labios.

Será mejor que ya vayamos porque sino quizás que va a pensar mi abuela – dijo mientras tomaba a Rini que estaba sentada en la cama y le daba la mano a Darien para ir al encuentro con su abuela.

Caminaron juntos hasta la sala y allí encontraron a Luna sentada en el sofá bastante seria, más de lo usual cosa que hizo que se Serena se asustara, no es que le tuviese miedo, bien lo había dicho Darien ella era grande y sabia lo que hacia, además era su vida, pero el hecho de que su abuela la viera en una situación como esa le desagradaba además sabia que de todas formas iba a tener que responder a lo que su abuela le preguntara, se lo debía, ella la había recibido y no la había criticado nada cuando llego allá, siempre a su lado tratando de subirle el animo, además le había prestado toda la ayuda necesaria, gracias a ella conocía a la señora Tashimura, había sido su abuela la que le había entregado dinero para que ella viviera mientras encontraba trabajo y lograba mantenerse sola, ella le había brindado su casa y todo el amor del mundo que ella necesito durante su embarazo, no podía hacer como si nada ocurriese o no le importara lo que pensara.

Cuando llegaron a la sala Serena se sentó frente a su abuela junto a Darien que ahora tenia en su regazo a Rini, era una situación incomoda, se sentía como si la hubiesen pillado haciendo alguna maldad en el colegio y ahora tuviese que enfrentarse al director para explicarle lo sucedido.

Bueno, ¿Me van a decir qué significa esto o lo adivino? – pregunto Luna.

Abuela… ya te presente a Darien, el es mi novio – respondió Serena.

¿Tu novio? –

Si, mi novio, mi futuro espero y el padre de Rini – esto ultimo lo dijo tan bajito que Luna casi no lo escucha, por suerte tenia una buena audición y era capas de escuchar hasta los pasos de las hormigas que rondaban por el lugar.

¿El padre de Rini? – pregunto sorprendida, no tenía la menor idea que su nieta hubiese vuelto con el padre de Rini, además de que no le hacia mucha gracia, ya que por culpa de el, su nieta había sufrido por tiempo, no lo sabría ella que le tuvo que consolar innumerables veces.

Si, yo soy el padre de Rini, es una larga historia – dijo Darien imaginando lo que se le pasaba por la mente a la señora.

Creo que tengo todo el tiempo para escucharla – contesto seria, no se iba ir del lugar hasta saber que es lo que había pasado en la vida de ambos como para que el hubiese dejado sola a Serena y embarazada.

Darien le relato toda la historia, desde su pequeña confusión con Haruka hasta lo de la petición de matrimonio la noche anterior, obviamente saltándose el pequeño idilio de amor que había ocurrido después de eso.

Al principio luna se notaba reticente a creer cada una de las palabras que le decía Darien ¿Cómo era posible que hubiesen escondido su noviazgo tanto tiempo? Y se amaban tanto ¿Por qué Darien había desconfiado de Serena?, pero a medida que la historia iba avanzando entendía todo, comprendía que no había sido fácil para ninguno de los dos, ella vio el sufrimiento de su nieta y la apoyo en todo lo que pudo, a pesar de todo Serena la tenia a ella y a su marido Artemis que también se preocupo por su nieta y que estuviera bien, pero nadie había estado al lado de Darien, ambos sufrían por no estar juntos de forma separada y aunque para muchos Darien solo se había marchado y dejando sola a Serena, nadie se había dado cuenta del dolor por el que él había pasado.

También entendió porque Darien dejo a Serena estando embarazada, el no sabia nada del bebe, siempre había pensado que el hombre no se había querido hacer cargo de Rini, pero era todo lo contrario, se veía que el pelinegro adoraba a la niña, bastaba verlos juntos, todo el tiempo pendiente de ella y jugando, no le quitaba la vista de encima.

Y para que hablar de sus sentimientos por Serena se notaba a flor de piel que ambos estaban hecho el uno para el otro, no había visto tan feliz a un nieta desde que era pequeña y le habían dejado montar el pony que Artemis le había regalado para su cumpleaños.

Le agrado mucho saber que pronto se casarían, pero según ella había algo pendiente y que sabia que a Serena muy en el fondo le dolía, conocía muy bien a su nieta y eso era el hecho de que sus padres, sobre todo Kenji, no la apoyasen, sabia que Ikuko la visitaba de vez en cuando, pero Kenji nunca desde que se entero del embarazo de Serena quiso saber más del tema, lo conocía y aunque el intentase disimularlo le dolía mas el hecho de ver sufrir a su hija que el de que fuera madre soltera, fue el quien hablo con ella cuando le pidió si podía aceptar a Serena en su casa explicándole el motivo.

En su vos se notaba angustia y rabia, no conocía al novio de su hija, la había visto caer en una depresión que la llevo al borde de la muerte y más encima estaba embarazada de dios sabe quien.

"¡Es un desgraciado que no supo valorar a mi hija y que la destruyo!" fueron las palabras que él uso cuando le contó lo sucedido, cuando Serena había estado con ella, Keji llamaba casi periódicamente, pero nunca quiso hablar con su hija, Luna sabia que no era porque no quisiera, sino porque no hubiese podido soportar saber que su hija se encontraba mal y no poder hacer algo, ya que Serena se negó rotundamente a dar el nombre del padre de su bebe, no había sido hasta ahora que recién se venia a enterar del nombre de él.

Bien, si quieren mi opinión, no me gusta como se dieron las cosas y menos como hiciste sufrir a Serena, pero me alegra que todo este solucionado y que por fin mi nieta este feliz – dijo Luna después de que Darien y Serena terminaron de relatar la historia, dándole la bendición y deseándole que fueran muy felices en la vida que tenían pensado formar.

Gracias abuela – dijo Serena.

No hay de que, pero quiero que sepas una cosa, para empezar una nueva vida, tienes saber solucionar las cosas del pasado hija –

¿Cómo? ¿Qué cosas del pasado? – pregunto confundida la rubia.

Tus padres Serena, ellos tienen que saber que te vas a casar y vas a formar una familia –

Dudo que les importe, mi papa ni siquiera me ha venido a ver – respondió con un dejo de tristeza.

Quizás sea la hora de que lo haga – intervino Darien - ¿Por qué no los invitas a cenar uno de estos días y les damos la noticia? –

Estoy de acuerdo – dijo Luna.

Pero… -

Pero nada, es tiempo de afrontar tus miedos hija, tu papá te ama y estoy segura que le va a encantar la idea de ver lo grande que esta su nieta – y diciendo esto Luna dio por finalizado el tema sin dejar que Serena pudiese decir o objetar nada.

La semana continuo y el desagradable incidente del día domingo ya no se repitió, Darien ya no se había vuelto a quedar junto a Serena para evitar inconvenientes con Luna, que nos los había dejado a solas en ningún instante, parecía perro guardián, siempre a su lado cuando estaban juntos incluso habían tenido que comportarse como dos adolescente escapándose al departamento de Darien un par de veces para estar juntos a solas y poder disfrutar el uno del otro.

Todo este tiempo Luna había logrado confirmar el amor que ambos se tenían y sabia que Darien era el hombre indicado para su nieta, lo había visto preocuparse por Rini y dedicarle todo el tiempo posible sin dejar de lado a Serena, se mostraban como la familia que por tanto tiempo no fueron.

La cena con los padres de Serena se había programado para el sábado, ese seria el ultimo día que Luna pasaría al lado de la rubia, solo había avisado que se quedaría una semana y ella también tenia un esposo que atender, además sabia que su nieta no se quedaría sola Darien iba a estar a su lado y Reika también, había aprovechado la semana para ponerse al día con su gran amiga, la cual le había confirmado todo lo dicho por Darien, ella había sido sin quererlo la confidente de los dos y había visto el sufrimiento que ambos habían pasado estando separados.

El día sábado llego, Serena estaba tratando de vestir a su hija ya eran pasadas las 7 y la cena la habían programado para las 8.

¡Papa! – se escucho desde la habitación de Serena.

Quédate quieta Rini, sino no voy a poder ponerte el vestido – trataba de convencerla Serena.

¡No! ¡Papa! – seguía paliando Rini.

¿Qué es lo que sucede? – Pregunto Darien entrando a la pieza - ¿Por qué tanto escándalo? –

Rini no quiere vestirse y ya van a llegar mis padres – se quejo Serena.

Haber y ¿Por qué no quieres ponerte este hermoso vestido? – le pregunto Darien a Rini que estaba de guata sobre la cama, negándose a ser vestida por Serena.

Ta feo – respondió la niña.

¿Feo? Pero si yo lo encuentro muy bonito – el vestido era de color verde con flores y mariposas en la parte inferior. – incluso es del mismo color que mi camisa – le dijo tratando de convencerla.

¿te busta? –

Si, ¿Qué tal se te lo pongo yo? – continuo Darien al ver que Rini comenzaba a dar su brazo a torcer.

Ya – respondió entusiasmada la niña al tiempo que Serena miraba la escena resignada.

Listo – dijo Darien cuando ya la niña estaba vestida y peinada, no le había costado nada convencerla, mientras que Serena había estado media hora discutiendo con ella.

Esta niña definitivamente ya me cambio, antes no se despegaba de mi y ahora no te suelta ni a sol ni a sombra – le dijo saliendo de la habitación a Darien quien llevaba a Rini en brazos.

Es que antes no me tenía a su lado, entonces no sabia quien era mejor – bromeo.

Dieron las acho y tan puntuales como siempre sus padres llegaron, Serena estaba mas nerviosa que nunca, hacia casi dos años que no veía a su papa y no tenia idea como este fuera a reaccionar cuando la viera y menos lo que iba a decir cuando supiera que Darien había vuelto y se iban a casar.

Fue Luna quien los recibió y los hizo pasar, Kenji iba vestido con un traje negro, camisa blanca y corbata marrón, siempre formal lo recordaba Serena, su mama iba con un vestido sencillo de color lila, también se veía muy bien.

Darien tomo la mano de Serena sabiendo lo preocupada que estaba de que todo saliera bien y le susurrón un "todo va a estar bien" que poco logro tranquilizar a la rubia, ambos se dirigieron a la sala para saludar, entro Serena primero seguida de Darien con Rini en brazos.

Al entrar Kenji e Ikuko se quedaron observando fijamente a la pareja, Ikuko reconoció de inmediato a Darien, lo había visto un par de veces junto a su hija, pero nada más, en ese entonces le había parecido un buen chico nunca se imagino que le causaría tal daño a Serena y menos que ahora estuvieran nuevamente juntos y sobre todo que el tuviera en brazos a la que sabia era hija del.

Kenji solo los miro, no entendía porque los habían citado y menos porque estaba ese joven junto a su hija, pero de todos modos se levanto y con una actitud imparcial saludo a ambos.

Hola hija – dijo

Hola papá – saludo Serena – hola mamá ¿Cómo han estado? – pregunto nerviosa.

Bien hija, dime ¿esa es mi nieta? – pregunto Ikuko apuntando a Rini.

Si, ella es Rini –

Esta enorme – exclamo.

¿Y quien es este joven? – pregunto Kenji apuntado a Darien.

Papa el es Darien, mi novio – le dijo presentándolo.

¿Tu novio? –

Si, Darien Chiba mucho gusto – se presento Darien.

Luego de las presentaciones correspondientes se dedicaron a charlar de nada importante, aun faltaba que la cena estuviera lista así que Serena se dedico a contarles sobre su vida y Darien sobre su trabajo, pero aun ninguno de los dos les había dicho quien era realmente Darien e Ikuko a pesar de saberlo no quiso decir nada, quería esperar a que su hija se lo confesara.

Paso una hora antes de que la cena estuviera lista, cenaron tranquilamente, cada cierto tiempo Kenji miraba a su hija con nostalgia, había dejado pasar 2 años y ahora que veía a Rini tan grande y a su hija tan cambiada se arrepentía de todo, el debió haber estado ahí y apoyar mas a Serena, pero ahora nada podía hacer ni siquiera el había sido el de la idea de volver a encontrarse con ella, estaba nervioso demasiado para ser quien siempre mantenía todo bajo control, aunque lo ocultaba muy bien bajo esa careta de hombre serio que nada le afectaba.

Y dime Darien ¿hace cuanto se conocen ustedes dos? – pregunto Kenji cuando ya hubo terminado la cena, la pregunta puso en alerta a todos, nadie sabia como iba a reaccionar cuando supiera quien la verdad, Serena fue la que mas nerviosa se puso y aunque hizo un intento por evitar que Darien respondiera, este no se lo permitió.

Hace casi cuatro años señor –respondió con calma, sabia que si algo tenía que suceder el no lo iba a evitar.

¿Cuatro años? ¿Y de donde? –

A Serena la conocí en casa de un amigo –

¿De un amigo? –

Mire no quiero alargar más esta situación, se que su esposa sabe quien soy y que tal vez no le agrade lo que le tengo que decir, pero no quiero crear más tensión – le confeso Darien.

¿Tensión? ¿Por qué iba a crear tensión? –

Porque yo soy el padre de Rini y antes de que me juzgue me gustaría que supiera la verdad y que si yo no estuve con su hija, no fue porque no la amara sino por un mal entendido entre ella y yo – el padre de Serena cambio drásticamente su cara al escuchar eso, tenia al frente suyo al hombre que había hecho sufrir a su hija y el no tenia idea, miro a su esposa que solo agacho la cabeza de forma culpable.

Rápidamente se paro de su silla y se alejo un poco, no quería hacerle pasar un mal rato a su hija, pero estaba demasiado enojado como para controlarse en la mesa y no le gustaría que lo vieran perder el control, nunca lo había hecho y esta no iba a ser la primera vez.

Señor – lo intento detener Darien.

Bien, quizás podría hacer una excepción y dejar salir todo lo que tenia guardado contra ese hombre, sin que Darien se diera cuenta Kenji se giro y estrello su puño en el rostro del ojiazul haciéndolo caer a un lado de Rini que estaba jugando en el suelo.

¡Papa! – grito Serena al ver lo que había hecho.

Lo siento Serena, pero te vi sufrir por mucho tiempo por este joven y de alguna forma tenia que hacerle saber lo que yo sentí todo este tiempo –

Amor ¿te encuentras bien? – se acerco hasta Darien quien ya estaba siendo auxiliado por Rini, la cual miraba con rabia a su abuelo ¿Quién se creía el para lastimar a su papa? Sin pensarlo dos veces tomo el cascabel que tenia en la mano y se lo arrojo con tan buena puntería que dio junto en la cabeza de su blanco.

¡Auch! – se quejo Kenji y luego miro a su nieta, quien tenia el ceño fruncido y lo miraba fijamente.

¡Tonto feo! – le grito para luego mirar a su papa y consolarlo – no te peocupe papa yo te defendí – le dijo con una sonrisa triunfante que hizo reír a todo los presentes incluso al mismo Kenji.

Amor ¿estas bien? –volvió a preguntar Serena.

Si – le contesto Darien a medida que se iba poniendo de pie con ayuda de Serena y tomaba en brazos a Rini que no dejaba de lanzarle miradas asesinas a Kenji – no te preocupes, supongo que ya era hora de que alguien lo hiciera ¿no crees? –

Pero no así – dijo la rubia.

Princesa, el reacciono de la misma forma en que yo lo hubiese hecho si hubiese estado en su lugar, además ya tengo quien me defienda – dijo señalando a Rini que se mantenía aferrada a el, haciendo que todos volvieran a reír.

Cuando ya todo hubo pasado se dirigieron nuevamente a la sala para pasar el resto de la velada, Kenji y Darien aclararon todos los inconvenientes que podrían tener y con Serena le explicaron a sus padres los todo lo que había ocurrido en el tiempo que estuvieron separados y el porque se separaron, también el hecho de que Darien se había marchado sin saber del embarazo de esta, cosa que ambos corroboraron de inmediato, porque cuando se enteraron fue porque Serena cayo de urgencia al hospital y eso había ocurrido después de que Darien desapareciese.

Siguieron conversando hasta entrada la noche, Serena les contó en que trabajaba y que los viernes y sábados cantaba en el "mirando las estrellas", cosa que no le hizo mucha gracia al padre de esta porque dijo que allí iban muchos hombre, pero Serena lo calmo diciendo que ya no iba a trabajar mas ahí, había presentado la renuncia el día anterior, con Darien se habían puesto de acuerdo en que ella solo trabajaría en el jardín para que se pudiera dedicar más a Rini como ella quería y que el se haría cargo de los gastos de ambas.

Además Darien le había dicho de que cuando se casaran ella podría dejar de trabajar para que, si es que quería, pudiese estudiar alguna carrera que le gustase o podría sacar la carrera de parvularia y así seguir trabajando con niños pequeños, cosa que hizo mucha ilusión a Serena, por fin iba a comenzar a cumplir todos sus sueños y junto a su amado.

Yo quería preguntarle algo a usted señor Kenji – dijo Darien de repente cosa que dejos a todos sin saber que pensar, sobre todo a Serena que no tenia idea a que se refería.

Dime muchacho ¿Qué quieres? – respondió el aludido.

Ya les dijimos que tenemos pensado casarnos en un tiempo más – comenzó Darien pero a mi me gustaría primero pedirle la mano de Serena, me gustaría saber que usted esta de acuerdo y acepta mi relación con su hija –

Me alegra mucho saber que por fin van a estar juntos y cuentan con toda mi aprobación, no había visto a mi hija tan feliz como ahora y eso me hace saber que tu eres el hombre que ella a estado esperando toda la vida –

Papa – dijo Serena al borde de las lagrimas antes de fundirse en un abrazo con él.

Perdóname hija, perdóname por todo –

No hay nada que perdonar papá –

La noche finalizo y ya todos comenzaron a despedirse, era tarde y Rini ya había caído rendida a los brazos de Morfeo, no hubo poder humano que hiciera que se le pasara el enojo con Kenji, esa niña no perdonaba por nada en el mundo que le hicieran algo a su papa y paso toda la noche cuidándolo sin permitir que Kenji se acercara mas de la cuenta, no vaya a ser que le otorgara otro combo que no estaba dispuesta a tolerar, ella defendería hasta el final a su papa o bueno hasta que se quedara dormida, pero mientras tuviese los ojos abierto, no dejaría que nada le sucediese, cosa que hizo reír varias veces a todos.

Nosotros ya nos vamos – anuncio Kenji ya en la puerta.

Adiós papa y promete venir a visitarnos más seguido – dijo Serena.

Lo haré hija, prometo que ya no me voy a alejar –

Adiós Kenji –

Adiós Darien y recuerda que si le vuelves a hacer algo a mi hija lo de hoy va a ser solo una cosquilla – advirtió.

No se preocupe, porque antes de hacerle daño a mi princesa me mato yo mismo – le contesto.

Adiós hija, me encanta verte feliz – dijo Ikuko.

Adiós mamá –

Ah y asegúrense de ya no darnos mas nietos, por lo menos no hasta que estén casados – fue el comentario de Ikuko que hizo sonrojar hasta las orejas a Darien y Serena.

No se preocupe mamá Ikuko, no tenemos planeado tener mas hijos por el momento- intervino Darien

A Rini tampoco la tenían planeada y miren que linda y valiente salio – dijo Kenji – de todos modos yo igual espero que no me hagan abuelo antes de casarse, porque de lo contrario yo mismo me voy a encargar de que no puedan tener mas hijos –

No se preocupe le aseguro que no lo haremos – lo tranquilizo Darien con una gotita en el frente.

Después de que los papas de Serena se fueron, Luna se fue a acostar dejando por primera vez en toda la semana a la pareja de tortolos solos, los cuales no desaprovecharon la oportunidad de regalonear un rato.

A las 2 de la mañana Darien decidió irse a su departamento, Serena estaba cansada y no quería molestarla más, aunque si fuera por Serena se quedaría toda la noche junto a el para no desperdiciar ni un segundo más a su lado.

Al día siguiente Luna se fue temprano, feliz de que por fin su nieta estaba comenzando una nueva vida y ya no sufriría más, estaba cumpliendo sus sueños y eso la dejaba tranquila, se le notaba feliz a ambos, esperaba que para la próxima vez que viniese fuera para la boda y ya no hubiesen mas malentendidos entre Serena y Darien, así por fin su objetivo estaría cumplido, una vez se había prometido no descansar hasta ver a si nieta con la misma sonrisa que un día le conoció y que un desconocido le robo, por suerte ese desconocido estaba de vuelta con ella y era el único capas de devolverle la sonrisa con solo mirarla o sonreírle.

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Aqui les dejo otro capitulo más, espero que les guste y dejen mucho reviews, es un poquito más corto pero tenia que ahcerlo asi, ademas ya era hora de solucionar ciertos problemas sobre todo de Serena.

bueno ya me voy

cuidense mucho y las respuesta a los reviews por primera vez las voy a subir mañana al profile asi que los que dejaron dense una vueltita por ahi.

aaah y subi otra historia espero que les guste, la lean y me hagan saber sus opiniones bye.