Un mes paso desde que Luna visito a Serena y a Darien, las cosas marchaban a la perfección, Serena había dejado su trabajo en "mirando las estrellas" como ya había anunciado y eso le daba más tiempo para pasar junto a Rini y Darien, ya que los fines de semana podía dedicarlos completamente a la que ahora era su familia.

Con sus padres las cosas habían mejorador increíblemente, se visitaban con frecuencia, Serena incluso había ido un par de veces a su antigua casa, la cual estaba de la misma forma que ella se acordaba, hasta su cuarto había permanecido igual, impecable como siempre había estado, con sus muebles y su cama con el mismo cobertor de lunas y estrellas que solía utilizar cuando vivía ahí.

No había sido fácil volver a estar ahí y sobretodo el recordar cuanto había sufrido en ese cuarto, las lágrimas derramadas que un día estuvieron llanas de dolor, hoy se convertían en lágrimas de alegría por cumplir el sueño que una vez allí creyó que nunca cumpliría.

Había salido de ahí en una camilla pensando en lo injusta que era la vida y que lo único que deseaba era morir por no estar con la persona que amaba, el amor de su vida, Darien y que ese día volvía, pero llena de risa sin lagrimas y deseos de morir con una hija que lo era todo y su príncipe, todo aquel dolor era reemplazado por la mayor felicidad del mundo.

Al darse cuenta de los sentimientos encontrados y la duda de porque todo seguía igual como cuando ella se había ido, su madre sin necesidad de preguntar le había contestado que esa siempre seria su casa y nunca se sabia cuando aquel cuarto la traería de vuelta, siempre tuvo la esperanza de que Serena pidiera ayuda y volviera a estar con ellos, eran sus padres y para ella los brazos abiertos estarían siempre, no importaba lo que pasase siempre estarían allí para ella. Serena agradeció el gesto y las palabras de su madre, las cuales fueron confirmadas por Kenji, el cual ahora mantenía una estrecha relación con su hija, no así con Rini que aun no le perdonaba del todo lo ocurrido aquel día de la cena, dicen que los niños olvidan rápidamente todo, al parecer en este caso dicha situación no se daba, cada cierto tiempo Kenji recibía algún juguete aterrizando en su cabeza el parecer "por casualidad" de parte de la niña, lo cual le parecía bastante gracioso, era curioso como esa niña defendía al cien por ciento a su padre.

Con Darien todo marchaba a la perfección, los Tsukinos ya lo había adoptado como parte de la familia, los rencores se habían esfumado y tanto Ikuko como Kenji habían podido apreciar el amor que Serena y Darien se profesaban, no había duda de que ambos estaban hechos el uno para el otro y para Ikuko por fin Serena había podido llevar a Darien a cenar a su casa.

Aunque habían hecho planes de ir a vivir juntos Darien aun seguía viviendo en su departamento, a pesar de que cada vez mas de sus cosas se iban trasladando al departamento de Serena y él cada vez se iba quedando más seguido ahí, esta vez cuidándose de que ningún accidente como el de la vez anterior les volviera a suceder, ahora se preocupaban de cerrar bien la puerta y el primero que despertaba se encargaba de abrirla para esperar que Rini se apareciera temprano como era su costumbre, cosa que a ninguno de los dos le molestaba.

Por la mañana Darien llevaba a Serena a su trabajo para luego irse al de él, se había vuelto una rutina bastante agradable para los dos, así aprovechaban de pasar un poquito más de tiempo juntos, cosa que les resultaba un tanto complicado con Rini en la casa, generalmente a la niña le encantaba acaparar toda la atención de su padre cuando estaba cerca, por lo que se le hacia difícil pasar un tiempo juntos que fuera diferente a sus encuentros nocturnos donde no siempre se dedicaban a hacer el amor como tanto les gustaba a ambos, no era necesario realizar el acto para profesar cuanto se amaban y sentirse llenos, bastaba con llenarse del calido aroma del otro para saber que esos momentos en brazos de él o de ella es donde pertenecían y querían estar por siempre.

Las vivencias pasadas y los errores cometidos le habían hecho darse cuenta que no importase el tiempo que transcurriera, su amor seguiría intacto y las caricias y abrazos estarían llenos del mismo amor que hacia dos años había dejado escapar para recuperar nuevamente.

Últimamente Serena no se había estado sintiendo bien, los mareos y nauseas venían siendo constantes desde hace ya un par de días, no le había querido decir nada a Darien, porque sabia que el correría con ella al doctor y eso era algo que no quería hacer, detestaba los hospitales como para ir a hacerse un chequeo por malestares que estaba segura de que pronto se calmarían, no era necesario armar tanto escándalo por algo tan mínimo y aunque cada vez se le hacia más difícil disimularlos, ponía todo su esfuerzo para actuar como si nada pasase.

Reika ya se había dado cuenta y aunque había insistido en que fuera a visitar un medico o le pidiese a Darien que viera que es lo que tenia, Serena se había negado una y otra vez, y aunque Tashimura ya tenia una sospecha de lo que pudiese ser que tenia, no había querido decir nada por no cometer una indiscreción e incomodar a Serena.

Ese día después del trabajo Serena había quedado de ir a visitar al hospital a Darien para almorzar juntos, le había extrañado que él la citase al medio día y no a la 1 de la tarde como era su costumbre, sabia que su horario de salida era a la una, quizás esta vez no tenia pacientes y había querido hacer una excepción, no le tomo mayor importancia y luego de recoger a Rini para darle una sorpresa a este se fue directo hasta el hospital.

Cuando llego ahí se dispuso a entrar directo hasta su consulta, como era su costumbre, Setsuna ya la conocía así que no le decía nada y la hacia pasar inmediatamente, pero esta vez cuando se dirigía hasta allí, con Rini en brazos, la recepcionista la detuvo.

Disculpe señorita ¿A dónde cree que se dirige? – le preguntó la mujer de manera poco agradable.

¿Perdón? ¿Me dice a mí? – respondió un tanto confundida Serena.

Si a usted ¿tiene cita con algún doctor? –

Pues no, pero vengo a ver al Dr. Chiba, me tiene que estar esperando – dijo y se dispuso a caminar hasta la consulta de Darien, pero en eso fue nuevamente detenida por la mujer que al parecer no se daba por vencida.

Disculpe pero si no tiene cita no pude pasar, le rogaria que se retirara, sino me voy a ver en la obligación de llamar a seguridad –

¿A seguridad? ¿Y porque mejor no llama a Darien? Estoy segura que el puede solucionar este incidente respondió ya perdiendo un poco la paciencia, lo único que quería era visitar a su novio y futuro esposo como lo hacia normalmente, solo que con el detalle de que hoy también almorzarían junto con su hija, además no veía cual era el problema, estaba acostumbrada a venir y pasar directamente, Setsuna no le hacia mayor drama, apropósito de eso ¿Dónde estaba Setsuna? De estar ella ahí nada de eso estaría sucediendo.

Discúlpeme, pero el doctor dejo dicho que no atendería a nadierespondió la mujer recalcando la ultima palabra.

Bueno, pero yo no soy cualquier persona, dígame ¿Dónde esta Setsuna? Estoy segura que ella podría solucionar este inconveniente rápidamente – Serena dejo a Rini en el suelo a un lado de ella, le habían comenzado a doler los brazos de tanto sostenerla en ellos.

Ella se encuentra entregando unos exámenes en el piso 5, lamento informarle que ella no podrá venir hasta dentro de un rato, si quiere puede esperarla –

No, tengo a Darien esperándome así que lo siento – y diciendo eso se giro para ir hacia allá, pero la mujer fue más rápida que Serena y la tomo con fuerza del brazo impidiéndole su propósito - ¡Mire! – alzo la voz Serena perdiendo ya por completo la paciencia y con toda la intención de terminar con este asunto no de la manera mas amigable.

¿Qué esta pasando aquí? – se escucho una voz varonil, en tono que daba a entender que estaba molesto, impidiendo que Serena pudiese decirle cualquier cosa a la nueva recepcionista.

Lo siendo Dr. Chiba, pero esta señorita insiste en pasar a verlo sin tener una cita, lo único que yo estaba haciendo era retenerla – dijo seductoramente enrollando uno de sus risos amarillos en su dedo índice, cosa que a Serena no le gusto en lo más mínimo.

Darien levanto una ceja incrédula ante la poca vergüenza de la mujer – ¿le dijiste que venias a verme? – le pregunto a Serena, la cual solo respondió con un gesto afirmativo de cabeza y cruzándose de brazos - ¿y porque no la dejo pasar? – esta vez la pregunta fue dirigida hacia la recepcionista.

Ya le dije que ella no tiene ninguna cita, además usted dejo dicho que no iba a atender a nadie –

Pero en ningún momento le dije que no me avisara si venia alguien a verme, además estoy hace media hora esperando a esta mujer, que por lo demás es mi novia y ella – señalando a Rini que estaba entre sus brazos – es mi hija –

La mujer abrió los ojos y miro a Serena de forma molesta, todo el hospital sabia que Darien era el soltero más codiciado de ese lugar y era normal que las mujeres le coquetearan, hasta ahora, por lo menos ella, no tenia idea de que fuese papa y menos que tuviera novia, había escuchado un par de rumores, pero no había tomado en cuenta ninguno acerca de que él tuviese novia, ella no lo había visto con nadie y menos lo había visto con su hija, que mirándola bien si tenía un parecido a él, aunque más a la madre que al padre.

Lo siento Dr. no volverá a ocurrir – señalo la mujer con el mismo tono coqueto que Darien prefirió obviar.

Eso espero – le respondió.

Yo también – dijo Serena dejando ver su molestia ante la situación – no me gusta que me traten así, yo solo quería ver a mi futuro esposo y con eso finalizó la conversación tomando a Darien del brazo y caminando hasta su consulta, pero fue detenida por él, que al parecer tenia otras intenciones.

No vamos para allá – le indicó Darien.

¿Entonces a donde? –Preguntó un tanto extrañada – aaah verdad que me invitaste a almorzar – dijo dirigiéndose hacia el otro lado donde estaba la salida para ir al restaurante de siempre que quedaba solo a dos cuadras de ahí.

No vamos hacia allá tampoco –

¿Entonces vamos a comer aquí? Yo no tengo ningún problema –

No tampoco, vamos a ir al tercer piso –

¿Al tercer piso? – esto ya no le estaba gustando nada a Serena ¿Qué tenían que ir hacer al tercer piso, si ahí solo habían más consultas, solo que para médicos generales y que ella supiera no estaba enferma, al menos que Darien si lo estuviese, pero de ser así ¿Qué tenia que hacer ella ahí?

Si, al tercer piso, vamos a ver a alguien que te revise y te haga un chequeo general – le respondió tranquilamente el pelinegro.

¿u-un che- chequeo? –pregunto temerosa, no era necesario decir que detestaba los hospitales y mas aun los chequeos, cuando generalmente mandaban a hacer más de un examen con jeringas y agujas de por medio.

Si, un chequeo, Reika me dijo que no te has estado sintiendo bien y como yo también lo e notado, decidí pedirte hora con un amigo mío, porque estoy seguro que tu no lo vas a hacer, así te estuvieras muriendo -

Darien tomo a Serena de la mano y la condujo hasta el ascensor para así dirigirse hasta la consulta del Dr. Maturana un amigo que le había hecho un huequito en su horario para atender a Serena.

Darien, a pesar de haber notado algunos malestares, que Serena inútilmente intentaba disimular, no le había tomado mayor importancia hasta que la señora Tashimura se lo había comentado, fue ahí cuando decidió tomar cartas en el asunto, sabía que si le decía a Serena que fuera a ver a un medico iba a inventar mil excusas antes de aceptar, y siendo sincero discutir con ella era discutir con una pared y asumir la derrota antes de haber iniciado la disputa, ya que cuando a Serena se le metía algo en la cabeza o se negaba a hacer algo era bien difícil lograr que hiciera lo contrario.

Para evitar que Serena se le escapara decidió tomarla por la cintura, con la rubia cualquier cosa podía ocurrir, de modo que era mejor usar el dicho, mas vale prevenir que lamentar.

Cuando llegaron hasta donde el Dr. Maturana Darien la guío hasta unos pequeños sillones que tenia su amigo para las personas que le tocaban esperar como en el caso de ellos. Aun molesta Serena se sentó y tomo una de las varias revistas que habían en una mesita frente al sillón donde se encontraba sentada, Darien solo la miraba entre divertido y preocupado, sabia que no tenia nada grave, la había visto marearse, sentir nauseas, incluso con mas sueño de lo normal, quizás tenía una baja de defensas y solo necesitaba tomar vitaminas o tal vez algo le había caído mal al estomago, pero ¿Por qué Serena no le había dicho? Lo encontraba un poco irresponsable de su parte y también de poca confianza, cosa que no le gustaba.

¿Por qué en vez de enojarte mejor me agradeces el hecho de que me preocupe por ti? –

¿Agradecerte? ¿Por qué? ¿Por qué me hayas traído engañada hasta aquí? – respondió Serena haciendo un mueca de miedo por encontrarse en ese lugar.

Jajaja Rini debería tener miedo de este lugar – dijo señalando a la niña que se encontraba jugando con una pelota que había traído desde la casa no tú que ya eres grande –

Si claro como no es a ti al que lo vana toquetear por todas partes y de seguro mandar a hacer exámenes, debí suponer que esto era una trampa ¿desde cuando tú me citas tan temprano? –

Jajaja ya estamos aquí, así ya salimos de cualquier duda y vemos que es lo que tienes –

Mmmm y porque mejor tu no me revisas y vez que es lo que tengo, después de todo eres medico –

Porque yo veo niños no adultos –

Pero es medicina igual – respondió Serena con esperanza de hacer que Darien se olvidara de la idea de estar ahí y la revisara él, en tal caso no pondría ni un mínimo de objeción.

¿Señorita Serena Tsukino? – llamo el doctor.

Soy yo –

Bien, pase por favor, es su turno –

Esta bien – respondió Serena - ¿me acompañas supongo? – le pregunto a Darien que había tomado en brazos a Rini.

Lo siento pero si te acompaño ¿Dónde se queda Rini? – y diciendo eso la acerco desde la cintura y le dio un suave beso en los labios – voy a estar en mi consulta esperándote – finalizo para luego salir de ahí y dirigirse a su consulta con Rini.

Mmm traidor – masculló entre dientes, no solo la obligaba a ver a un medico cuando odiaba a todos menos uno, específicamente de pelo negro, ojos zafiro y padre de su hija, sino que también la dejaba sola.

Cuando ya estuvo dentro el doctor la hizo sentarse frente a su escritorio para realizarle las preguntas de rutina y luego revisarla.

Dígame Señorita Tsukino ¿Qué es lo que tiene? –

Si supiera no vendría ¿no cree? – le respondió con cierta ironía, no es que el doctor tuviese que cargar con la rabia que ella llevase encima, pero se encontraba aun molesta por todo y sin intención alguna la respuesta le había salido más brusca de lo que ella esperaba.

Disculpe señorita, pero no soy yo el que se siente mal si a mi me pasase algo le aseguro que no acudiría a usted, además tampoco soy adivino –

Lo siento – se disculpo sinceramente la rubia.

No importa, ahora dígame cuales son los malestares que ha tenido y desde cuando que los tiene -

Pues... mmmm…. Haber… últimamente he estado más cansada que de costumbre y es un poco raro porque hace un mes que deje mi segundo trabajo y de lunes a viernes solo lo hago medio día –

Continúe – la insitó el doctor anotando en una ficha sus síntomas.

Bueno, también hay cosas que mi estomago no esta resistiendo y que antes no tenia problemas en comer, por ejemplo el huevo ni siquiera puedo sentir su olor porque voy directo al baño y las cosas muy dulces también – el doctor continuaba anotando cada uno de los síntomas que Serena le relataba, aunque entre mas síntomas le mencionaba mas creía en la teoría que se estaba formando en su cabeza.

¿Y que más? –

También me he mareado un par de veces, pero creo que eso ya es todo, yo supongo que es una baja de defensas nada más, aunque si le soy sincera es raro no me he alimentado mal, por lo menos antes de comenzar a sentirme mal, no lo hacia, ahora no puedo porque como le dije hay cosas que me hacen sentir nauseas –

Bien, creo que ya me hago una idea de lo que pueda tener, solo respóndame una pregunta, usted ya tiene una hija ¿cierto? – inquirió el Dr. Maturana.

Si ¿pero que tiene que ver eso? –

Contésteme otra cosa ¿hace cuanto que no le baja su periodo? – Serena ante esa pregunta se sorprendió ¿a que había ido a un chequeo a una entrevista intima, ahora que le iba a preguntar si acaso mantenía relaciones íntimas con su novio? Porque eso era lo único que le faltaba por preguntar y ella no estaba dispuesta a entregar ese tipo de información tan privada.

¿Perdón? ¿Qué pretende con este interrogatorio? – preguntó molesta.

Lo que pasa es que creo que usted se equivoco de medico, no es ami a quien debería haber acudido –

¿No? – esto ya se estaba poniendo medio raro, si no tenia que acudir a un doctor ¿A dónde? ¿A un brujo?

No, dígame ¿hace cuento que no tiene su periodo? –

Mmmm… hace… - dijo haciendo memoria, hasta que algo comenzó a darle sentido a todo el interrogatorio que él le estaba haciendo ¿hace cuanto que no lo tenia? Las nauseas, los mareos, el cansancio ¿acaso seria posible que ella…? No, eso no podía ser, ella aun no tenia planeado agrandar a la familia, con Rini tenía suficiente y no es que la idea tampoco le desagradase, pero su planes eran completamente diferente ni siquiera se había casado y aun no tenían fecha exacta para la boda.

El Dr. Maturana al ver que la muchacha no decía nada y repentinamente se había quedado callada, lo mas probable que asumiendo la misma teoría que él, decidió hablar – Creo que ahora si me entiende ¿no? Usted esta embarazada y lo que tiene que hacer es ir donde un obstetra para que siga su embarazo –

Hasta ahora su mente no había querido mencionar esa palabra, era tan grande y significativa, un hijo…, un hijo con Darien, ahora si estarían juntos, porque estaba segura que a penas el se enterara se iba alegrar o ¿no? ¿Y si no lo hacia?, mejor no hacer conclusiones apresuradas, la ultima palabra no estaba dicha tal vez si había un error, a veces sucedía y ella no estaba esperando un bebe, mejor hacerse los exámenes correspondiente y luego pensar en lo que vendría.

Le voy a mandar a hacer unos exámenes para cerciorarnos de todo y luego la voy a derivar con un obstetra de aquí mismo, estoy seguro que de ser efectiva nuestras suposiciones el Dr. Chiba va a estar muy contento - ¿contento? ¿Estría Darien contento con esa noticia? No creía que él fuese a hacer un escándalo con la premisa, pero habían hablado no hacia mucho sobre aumentar el número de la familia y habían quedado de acuerdo con no hacerlo por lo menos hasta que Rini estuviera un poco más grandecita.

En fin ya nada se podía hacer solo quedaba esperar la confirmación de todo y luego le diría a Darien, después de todo él tenia la misma culpa que ella en todo eso, el bebe no se había hecho solo y estaba segura que el pelinegro no la había pasado nada mal haciéndolo.

Después de darle la lista de exámenes, Serena se dirigió al laboratorio respectivo y se hizo los exámenes correspondientes, cosa que no le gusto mucho porque en la mayoría habían agujas de por medio, lo que le provoco un ligero mareo y nauseas al ver tanta sangre, pero lo pudo superar y luego de eso se dirigió donde el Dr. Maturana, ya que habían dos exámenes instantáneos los que le podían indicar si es que de verdad estaba embarazada o solo era una coincidencia de síntomas, lo cual era muy poco probable porque al menos que hubiese una enfermedad que le retrasara su periodo durante varias semanas, lo que ella tenía solo se curaba nueve meses después de haber contraído la enfermedad.

Veamos – dijo el doctor cuando Serena le entrego el sobre con los resultados que la enfermera le había pasado, después de media hora de habérselos tomado – Mmmm…. Creo que ya no hay dudas, ¡Felicitaciones señorita Tsukino! esta embarazada –

¿Esta seguro? – Preguntó aun con duda - ¿No hay ninguna posibilidad de que sea un error o una enfermedad media rara? -

Creo que lo que usted tiene esta más que claro debería estar feliz, va a tener un hijo – dijo medio sorprendido por la reticencia a creer lo que era obvio y estaba ya comprobado - Como le dije la voy a derivar con un obstetra para que siga su embarazo y le voy a recetar unas píldoras para los malestares-

Muy bien gracias doctor ¿y le puedo pedir un favor? –

Dígame –

No le diga nada a Darien, yo se que es su amigo y que le va a preguntar que es lo que tengo, pero por favor no le diga los resultados, quiero darle una sorpresa – confesó tímidamente.

Jajaja muy bien, no se preocupe, existe la confidencialidad entre doctor y paciente, si usted quiere darle una sorpresa entonces yo no tengo ningún problema – y con eso ambos se despidieron.

Ahora tenia que ingeniárselas en como le iba a decir a Darien lo de su bebe, quería que fuese algo especial, la vez anterior no había podido contarle, primero porque ella no sabia y segundo porque él se había ido lejos sin siquiera decirle donde cuando se entero, pero esta vez estaba más que claro que todo iba a ser diferente Darien no se iría a ninguna parte y ambos estarían juntos para poder disfrutar de todo ese periodo y cuando llegase el nuevo integrante serian la familia más feliz del universo.

Había que decir que también tenía un poco de miedo ante la reacción de su familia, ¿Otro hijo fuera del matrimonio? Para Kenji eso si que era inconcebible, de seguro querría matar a Darien si es que se enteraba, pero eso le daba lo mismo en ese minuto.

Un hijo…

Otro hijo…

No podía estar mas feliz, le había dado susto cuando se lo mencionaron, pero ahora que lo pensaba bien era la noticia mas maravillosa que cualquier persona le podría decir, ¡Claro! Quizás iba a tener que posponer lo de estudiar por un tiempo más y también dejaría de trabajar para dedicarse a su bebe y a Rini, pero a veces hay que hacer sacrificios y uno de este tipo ella estaba dispuesta a hacerlo feliz de la vida.

Mientras se dirigía hasta donde estaba Darien, llevó su mano a su vientre aun plano y sin querer una sonrisa se le dibujo en su rostro, definitivamente iban a ser muy felices.

Llego hasta la consulta de Darien, esta vez no quiso tocar la puerta como lo hacia normalmente, llego y entro encontrando a Darien en el suelo junto a Rini jugando a armar una especie de castillo con cubos de colores que él tenía para entretener a sus pacientes.

Se veía tan tierno él era todo lo que ella siempre buscó, se imagino en ves de estar solo con Darien, estar con su nuevo hijo o hija, estaba segura que su príncipe no solo la estaba salvando a ella, sino que le estaba mostrando un futuro llego de alegría y rodeada de nubes de chocolates y flores de caramelo.

¡Ejem! ¿Interrumpo? – pregunto la rubia sorprendiendo tanto a Rini y a Darien que estaban concentrados armando el castillo.

Para nada – contesto el ojiazul - ¿Qué te dijeron?

Mmmm… me dijeron que eres un exagerado y que estoy en perfectas condiciones – sonrió – y que me tienes que llevar a un lugar exquisito para comer –

¿A si? Entonces vamos a cumplir al pie de la letra lo que dijo el doctor, así que dígame princesa ¿Dónde quiere ir? –

Después de almorzar junto a sus dos princesas Darien volvió a su consulta, el día de hoy tenia varios pacientes que atender por la tarde, así que de seguro que se iba a demorar en llegar a casa y este día iba a ser agotador.

La tarde estuvo lenta, a pesar de haber recibido varios pacientes, que por suerte ninguno había sido grave, solo un par de infecciones estomacales de cuidado leve, resfriados y una amigdalitis, que no le había llevado mucho tiempo descubrirlas y recetar los medicamentos correspondientes a cada una de las enfermedades, se encontraba sentado esperando a un paciente que no tardaría en llegar, ya que estaba citado a las 5:30 y ya eran las 5:15. Como no tenía nada que hacer decidió comenzar a revisar su ficha y así tener algo avanzado para cuando llegara, en una de esas podía adelantar a un par de pacientes e irse temprano a su casa.

Unos golpes en su puerta lo hicieron salir de sus pensamientos y planes.

Pase – indicó pensando que quizás el paciente se había adelantado, eso seria de mucha ayuda para su propósito, irse temprano.

Disculpa que te moleste Darien – dijo el Dr. Urawa.

¡Richard! ¿Qué haces aquí? – Preguntó sorprendido por la visita - ¿Acaso se presentó alguna urgencia? –

No, no es eso, lo que pasa es que la dirección del hospital me pidió de favor que te informara sobre una decisión que tomaron -

¿Una decisión? ¿Y que tengo que ver yo en eso? –

Tienes mucho que ver, porque la noticia te afecta directamente – confesó sentándose frente a su amigo.

Entonces dime – lo insitó Darien, no es que lo quisiese echar, pero tenía un paciente que atener y muchas ganas de llegar temprano junto a su familia, así que cualquier cosa que le pudiese decir era mejor que lo hiciese luego, después de todo cuando la dirección tomaba una determinación era muy difícil, por no decir imposible, que aceptaron un no por respuesta.

¿Recuerdas que te conté que todos los años mandan a un grupo de doctores a realizar una especialización en Estados Unidos? -

Si ¿y que con eso? –

Bueno, mi querido amigo te seleccionaron a ti para ir, tienes tres semanas para prepararte e irte – informó.

¡¿Dos semanas?! ¿No crees que es muy pronto? No puedo hacer eso –

Es eso o te quedas sin trabajo, ya sabes que cuando la dirección toma una decisión no hay derecho a replica, ya esta todo decido – y antes de que Darien pudiese declarar o alegar algo en contra Richard se retiro dejándolo solo con la "gran" noticia.

¿Qué iba hacer ahora? ¿Qué ocurriría con su matrimonia? ¿Serena se iría con él? ¿Aceptaría que él se fuera? De no ser así ¿Qué haría? Si se quedaba en Japón se quedaba sin empleo y de esa forma no solo no tendría dinero, sino que no habría boda y menos podría mantener a Serena y a Rini, más ahora que Andrew lo estaba asesorando con todo el tema legal del cambio de apellido de Rini, que por cierto no era gratis.

Tenía solo tres semanas para preparar todo y el problema no era que tuviese solo tres semanas, sino que en tres semanas tenia que decírselo a Serena, casarse antes de tres semanas o posponerlo cosa que no deseaba en lo más mínimo, ya que a pesar de aun no tener fecha exacta ya estaban viendo los preparativos de todo como las tarjetas, la iglesia, los invitados, el local para la recepción, etc., y él lo único que deseaba era poder estar con Serena más libremente y señalarla como su esposa.

Por otro lado también tenia el pequeño detalle que generalmente esos cursos duraban a lo menos seis meses, no iba a aguantar estar seis meses lejos de sus dos princesas, no ahora que las había recuperado, no ahora que tenían todo un futuro juntos, no ahora que se amaban más que nunca, no ahora que por fin su historia iba a tener un final feliz ¿Cuántos obstáculos más iban a tener que superar? No estaba seguro de la respuesta, pero si estaba seguro de que fuesen los que fuesen él y su princesa los iban a superar todos…

Absolutamente todos…

Porque se amaban y eso era suficiente…

Dr. Chiba tiene una llamada – la vos de Setsuna por el intercomunicador lo saco por completo de sus pensamientos, era una suerte que la mujer tan odiosa y descarada de temprano solo estuviese haciendo un reemplazo y por unos minutos, ya que no creía poder soportar verla todos los días coqueteándole.

Cansado y un tanto confundido acepto la llamada sin saber quien pudiese ser, dudaba que fuese Serena – gracias Setsuna pásemela por favor-

¡¡Hola!! ¿Con el doctor más guapo de todo Japón? – se escucho la voz de una mujer por la otra línea, que Darien reconoció casi de inmediato ¿Hace cuanto que no hablaba con ella? ¿Cómo había conseguido su número? ¿Por qué lo habría llamado? Era un tanto extraño considerando que no hablaba con ella hacia mas de un año, aunque tampoco había que sorprenderse demasiado habían veces que dejaban de hablar por meses y luego con una llamada se ponían al tanto de todo.

Si, con él ¿Qué se le ofrece señorita? – respondió en tono divertido.

Mmmm… se me ofrece hablar con el bombón más exquisito del planeta jajaja ¿algún problema? ¿O es que esta tan ocupado que no le puede dedicar un tiempo a esta damisela en apuros? – contestó en el mismo tono, siguiéndole el juego.

¿Damisela en apuros? ¿Acaso tiene algún problema? Supongo que por eso me llamas y yo que creía que me llamabas para saber de mi… -

Si también, pero más que nada quería pedirte un favor –

Dime… -

Lo que pasa es que en un par de días viajo a Japón, no tengo mucho dinero como para irme a un hotel y una amiga me va a prestar su departamento, pero no tengo donde quedarme la primera noche, entonces me acorde de mi queridísimo Darien… -

Ya veo, ¿Así que cuando necesitas favores te acuerdas de mí? –

Todo el tiempo o ¿Piensas que me voy a olvidar de todas esas tardes y noches que pasamos juntos en… -

¡¡Hotaru!! – la reprendió Darien antes de que pudiese decir cualquier cosa que lo perjudicara o lo hiciera ponerse rojo, ya que tan solo el recuerdo de aquello lo avergonzaba, pero había que decir que con esa chica si que había logrado olvidar, aunque por poco tiempo, a Serena y haberse despejado, aunque solo fueran un par de veces en esos dos años que estuvo en Estados Unidos y por mera casualidad.

Bueno, bueno no te lo recuerdo entonces, pero cuéntame ¿Qué a sido de tu vida en este ultimo tiempo? – definitivamente Hotaru jamás se iba imaginar todo lo que había ocurrido este tiempo.

Mmmm… pues ¿por donde parto? –

Tal vez por el principio, siempre suele ser más fácil ¿no crees? –

Entonces partamos por el principio, encontré a Serena –

¡¿A Serena?! ¡¿La misma Serena de la que tanto me hablaste y que sufriste con demencia por olvidar?! – pregunto sorprendida por la noticia. Había visto llorar muchas veces a Darien por culpa de esa mujer y aunque no la conocía personalmente no podía decir que era su preferida.

Por todas las veces que había tenido que hacer de pañuelo con Darien sabia un poco la historia ¿acaso esa mujer no lo había engañado? Porque de otra forma no entendía como Darien estaba nuevamente con ella después de lo despechado que se encontraba cuando estuvo con él.

Si la misma, es una historia larga que resumida queda en que fui un idiota y ella nunca me engaño, confundí las cosas volvimos a estar juntos, nos vamos a casar y tenemos una hija de un poco más de dos, de la cual recién me entere de su existencia – resumió con descaro como si fuese la historia más común.

Ok, dame un segundo si quieres que me recupere del infarto que esta a punto de darme… ¿Cómo que una hija de más de dos años? ¿Acaso la hiciste por correspondencia? Ya que hasta donde yo sabía eras soltero, sin compromisos, sin hijos y con el corazón hecho pedazos – respondió.

Si y ahora estoy comprometido, a punto de casarme, tengo una hija y el corazón completamente restaurado -

Cuéntame ¿Cómo es eso de tu hija? – le preguntó intrigada.

Serena estaba embarazada cuando yo me fui, se entero poco tiempo después que me fui y como no sabia como encontrarme no pudo decírmelo, me entere cuando estaba aquí ¡¿Puedes creerlo?! Estuve dos años sin saber que era papá –

Darien estaba tan entretenido conversando con Hotaru y contándole lo que había sido su vida en esos meses que no se percato que la puerta estaba sonando hacia ya un par de minutos, el paciente de las 5:30 había llegado y él ni enterado.

Cuando los golpes fueron un poco más fuerte recién se dio cuenta de que se le había pasado el tiempo y estaba atrasado, así que procedió a despedirse de la muchacha quedando en que cuando ella llegara se quedara la primera noche en su departamento, le encantaría que Serena la conociera, ya que no sabia cuando la volvería a ver, más ahora que tenia que viajar, era una suerte que ella llegara en un par de días.

Después de despedir a Hataru Darien se dedico a atender a sus pacientes por el resto de la tarde, hasta que por fin llego la hora de volver a su hogar junto a sus princesas.

Paso una semana completa y ni Darien ni Serena habían hablado de sus temas pendientes, los dos extremadamente importante, pero ninguno de los dos había encontrado el momento, aunque la noticia que Darien tenia que darle a la rubia era mucho más urgente, ya que su tiempo se estaba agotando y en el hospital tenían todo prácticamente listo para su viaje, solo le faltaba convencer a Serena y poder irse juntos, mas no se había atrevido no por cobarde o porque no encontrara las palabras, todos los días termina diciendo para si "hoy si que le digo", ya que el discurso lo tenía preparado desde que le dijeron la noticia y atreves de los días lo único que había hecho era mejorar y hacerlo más convincente para que Serena no lo arrojara por la ventana cuando se lo confesase.

Pero las cosas no habían sido tan fáciles, esta ultima semana había visto a Serena mas feliz de lo habitual, sabia que la chica estaba escondiéndole algo, pero no tenia idea que era exactamente y tampoco le quería preguntar, ya que esperaba que fuese ella quien se lo dijese, además por lo que veía no era algo malo, por lo que tanpoco estaba tan preocupado, supuso que quizás se debía a la boda y lo único que le provocaba pensar eso era mucho más remordimiento.

Decidido ese día a ya no esperar más, después de terminar de atender a todos sus pacientes, se propuso ir donde Serena y contarle el pequeño detalle del viaje y pedirle, si es que era necesario rogarle, que se fuera con de él, no iba a soportar estar ni siquiera un día lejos de ella y Rini. Pero cuando se iba a subir al coche su móvil comenzó a sonar, miró la pantalla de este esperando reconocer la llamada entrante, mas el teléfono que mostraba su móvil no lo conocía, aunque un poco desconfiado, decidió responder, tal vez era urgente y lo estaban llamando de un teléfono publico.

¿Diga? – preguntó inseguro.

Hola Darien, soy Hotaru – respondió la mujer por la otra línea.

¡Hotaru! Que gusto dime ¿Qué paso? –

Nada solo que acabo de llegar a Tokio… –

¿Hoy? – pregunto sorprendido Darien ¿en que minuto se le había pasado tan rápido el tiempo que no se dio cuenta de que, ahora que recordaba, era justo hoy que llegaba su vuelo?

Si hoy, te llame hace dos días para avisarte – dijo, imaginando que el pelinegro tenía la cabeza en otro lado y se le había olvidado el detalle.

¡Discúlpame Hotaru! Se me olvido por completo ¿te voy a buscar? – ofreció.

No, no te preocupes, mejor dame la dirección y me voy en taxi, sino te vas a tardar mucho en llegar hasta aquí y luego devolverte, nos encontramos allá mejor – indicó la muchacha.

Muy bien te la dicto al tiro –

Diciendo esto Darien le nombro la calle y el número de su departamento y colgó, dejándole dicho que lo llamara cuando estuviese abajo para ayudarle a subir el equipaje cosa de la cual ella no pudo hacer caso.

¡Hotaru! – se sorprendió el joven al verla parada en su puerta y por lo que pudo percibir, sin equipaje - ¿y tu equipaje? –

Tuvieron problemas con él, hubo una confusión o algo así, la cosas es que no lo van a tener hasta mañana por lo tarde que es – dijo haciendo referencia a la hora ya que eran las 8 de la noche.

Bueno, entonces mañana lo vamos a buscar no hay problema – le dijo haciéndola pasar puesto que la tenia aun parada en la puerta.

Ese día Darien solo estuvo un ratito junto a Serena, excusándose en que tenía a una visita en su casa, pero en ningún minuto le menciono a la rubia de quien se trataba. Serena tampoco quiso hacer demasiadas preguntas confiaba en su novio, además este le había dicho que mañana la presentaría junto a Rini, ya que hoy su visita se encontraba descansado por el viaje tan extenso que había realizado, por lo tanto Serena no creyó oportuno molestarse o incomodarse ante la situación.

Esa misma noche Darien se quedo conversando con Hotaru hasta entrada la madrugada, recordando viejos tiempo y contándole con más detalles lo que había sido su vida en ese tiempo, como había encontrado a Serena, como se había enterado de la existencia de su hija, de la reacción de Andrew y los demás, hasta la petición de matrimonio y reacción de los padres de Serena.

Por su parte Hotaru también le contó de su vida y el porque es que estaba ahí en Japón, que más que nada había sido por motivos de trabajo y personales, por esa fecha se cumplía un aniversario más de la muerte de sus padres, cosa que Darien lamento, no por el hecho del fallecimiento de estos, el cual había sido hace varios años, sino porque sabia cuanto le dolía recordar esa fecha.

A la mañana siguiente Serena se levanto temprano para poder ir a ver a Darien antes de que se fuera a trabajar, como el día anterior solo habían podido estar un ratito quiso darle la sorpresa de estar juntos en la mañana aunque fuesen solo un par de minutos, ese día ella no tenía que trabajar así que tal vez si Darien aceptaba, cosa que estaba segura, ya que le encantaba cuando ella llegaba de sorpresa, podría ir a verlo además también podía llevar a Rini que había preguntado por su papá todo el día anterior y cuando este había llegado la niña se encontraba durmiendo. Así que tomo la llave que Darien le había entregado un tiempo atrás y que casi nunca usaba porque generalmente era Darien quien la iba a visitar a ella, no al revés, y entro.

Al dar los primeros pasos dentro del departamento de su novio Serena escucho la voz de una mujer que no supo reconocer - ¿sabes Darien ya extrañaba pasar momentos como los de anoche? –

Es bueno recordar viejos tiempos a veces – escuchó responder a Darien, cosa que no le hizo mucha gracia.

¿Recordar viejos tiempos? ¿A que tiempos se refería exactamente? ¿Y porque esos viejos tiempos tenia que recordarlos con una mujer?

Trató con dificultad no pensar mal, quizás sus celos le estaban jugando una mala pasada y esto no era lo que ella creía, no era la primera vez que se acercaba a Darien con la intención de asesinarlo y luego cuando estaba ahí se daba cuenta de que todo había sido un error de su mente, pensado que esta era otra de esas veces se acerco a la cocina que era de donde provenían las voces y cuando estuvo ahí se llamo tonta.

Tonta, tonta, tonta…

¡Mil veces tonta!…

Esta vez si era lo que ella creía, por muy doloroso que fuera, porque de no ser así ¿Por qué esa mujer estaba con la camisa de Darien y solo con la camisa de Darien tan temprano en su departamento?

¿En que momento se había perdido de algo? Porque hasta la noche anterior todo parecía estar excelente ¿Acaso ella era su famosa visita? ¿Cómo podía ser tan descarado?, llevarla a su propio departamento justamente al frente de ella.

Se consideraba despistada, pero no a tal extremo como para que Darien la burlase de esa manera.

Darien al sentir unos pasos acercarse hasta la cocina desvío la mirada hacia la puerta para encontrarse a Serena con los ojos llenos de lagrimas y mirando incrédula la escena.

¡Serena! – Hasta ese minuto no se había dado cuenta lo dudosa que se podía ver él y Hotaru vestida de esa forma – no es lo que tu crees – se apresuró a decir, pero fue demasiado tarde porque Serena ya se encontraba corriendo hacia la salida de su departamento.

Al ver esto Darien dejo caer la taza de café que estaba bebiendo y corrió tras ella tratando de alcanzarla, pero para su mala suerte llegó tarde y el ascensor ya estaba bajando con Serena adentro, la desesperación por poder explicarle lo que estaba sucediendo hizo que, sin pensarlo dos veces, bajara corriendo las escaleras con tal de alcanzarlo sin percatarse de que aún no traía puesto los zapatos, pero para el eso solo fue un detalle, lo único que quería era encontrar a su princesa y aclarar todo este mal entendido.

¿Cómo pudo no pensar bien las cosas y permitir que esta situación pasase? Hotaru era su única familia y desde siempre su mejor amiga, a pesar de no tratarse todo el tiempo tenían una conexión bastante importante y quería que Serena se enterara, lo único que había querido era esperar el momento indicado y ahora, corriendo tras ella, se daba cuenta de que había cometido el peor error de su vida.

Conocía los celos de Serena de ante mano, eso no era algo nuevo y con esto había conseguido que aumentaran más ¿Cómo le iba hacer entender que todo había sido un error de esos que a veces cuesta justificar, pero que solo era eso, un mal entendido?

Cuando llego a la entrada del edificio el pelinegro maldijo una y mil veces sus piernas por no ser más rápidas y poder alcanzar luego a Serena, cosa que no se le hizo para nada fácil, ya que la rubia le llevaba una ventaja considerable y se maldijo mil veces más cuando perdió por completo de vista a Serena tras doblar una cuadra.

Con los pies adoloridos regreso a su departamento solo para buscar algo con que curarse las heridas que se había provocado al correr a pies descalzos por la acera y luego ir donde Rini a esperar que Serena llegase pronto, por lo menos a buscar a la niña y así poder hablar con ella y solucionar todo.

Hotaru se sentía culpable por todo lo ocurrido, debió pensar que algo así podría ocurrir al pedirle ayuda a su amigo, la noche anterior había sido consiente, por la forma en que Darien hablaba de su novia, de cuanto la amaba y necesitaba a su lado, si ella llegase a alejarse de él no se lo perdonaría, cuando Darien llego al departamento intento pedirle disculpas por todo y ofrecerle su ayuda si necesitaba aclarar las cosas, pero Darien en los pocos minutos que estuvo ahí le dejo dicho que no era culpa suya, sino de él por no preveer lo que podría ocurrir sabiendo las reacciones que Serena tenía, no debió haber esperado tanto para presentarlas y aclararle quien era Hotaru en su vida y hacerle saber una vez más a quien amaba de verdad, ósea ella, su princesa, Serena.

Aun así Hotaru no se quedo tranquila, no era tonta y tenia claro que esto no era más que su culpa por permitir que algo así ocurriese.

Por su parte Serena seguía corriendo sin rumbo fijo, quiso ir donde Rei y pedirle consuelo a ella, pero se dio cuenta de que Darien lo primero que haría sería ir o llamar a todas las chicas preguntando si sabían algo de ella, quiso ir donde Andrew pero seria lo mismo y sobre todo considerando la amistad tan fuerte que mantenía este con su ¿novio? Ya ni siquiera sabía como llamarlo o que pensar al respecto.

Ni siquiera tenía a donde ir, a su departamento ni pensarlo, ahí seria el primer lugar donde Darien acudiría y para más remate y su mala suerte comenzó a llover ¿Tenia que ser invierno justo ese día? O es que el clima también se ponía en contra de ella, continuo caminando sin rumbo fijo hasta que sin darse cuenta quedo parada justo frente a una puerta café tan conocida por ella, golpeo un par de veces antes que le abrieran.

¡Serena hija! ¿Por qué vienes así? – preguntó Ikuko sorprendida y asustada por el estado de su hija, se notaba que había estado llorando quizás por un buen rato, ya que el poco delineador que se había puesto en la mañana ahora lo tenía escurrido por la parte baja de sus ojos y las mejillas.

Sin decir nada Serena se lanzo a los brazos de su madre comenzado a llorar nuevamente, dejando salir todo lo que llevaba en su interior, aunque sin pronunciar palabra. Ikuko respetó su silencio suponiendo que el estado de su hija se debía a algún problema con Darien, solo una vez la había visto de esa manera y había sido justamente cuando el muchacho se había marchado de la ciudad, solo esperaba que esta vez las cosas fueran diferentes y solucionables.

No se imaginaba que es lo que podría haber ocurrido como para que su hija se encontrara en tal estado, pero tenia pensado ser paciente esperar a que fuera precisamente ella quien le confesase todo, por mientras iba a tratar de que Serena de diera un baño con agua caliente y se cambiara ropa para que no se fuera a enfermar.

Después de unos veinte minutos intentando calmar a Serena, Ikuko por fin logro convencer a la muchacha de cambiarse ropa y darse una ducha, aunque con poco ánimo, Serena obedeció y a paso lento se dirigió al baño para darse la famosa ducha que su mamá quería y que a ella poco le importaba darse, ¿Si se enfermaba que más daba? Se sentía tan desolada y adolorida que nada podría empeorar a su juicio ni siquiera una enfermedad catastrófica.

Como pudo se metió bajo el chorro de agua caliente, sintiendo cada gota recorrer su cuerpo como si tuviesen filo y cortaran su cuerpo despacio y con calma ¿Todo tenia que ser siempre tan complicado en su vida? ¿No podía simplemente ser feliz y ya?

Llevo la mano a su vientre y los sollozos que estaban a punto de ser calmados comenzaron a resonar por todo el cuarto de baño nuevamente y con más intensidad.

Las cosas si podía empeorar y ahora más, nos se podía repetir la historia nuevamente, no podría tener otro hijo sola, esta vez no sería capas de soportarlo, y menos teniendo al padre al lado pero no junto a ella.

Darien no podía estar haciéndole eso, se suponía que lo conocía bien y el Darien que ella creyó conocer jamás le haría algo así, jamás la engañaría, él la amaba o eso creyó, eso sintió cada vez que estaban juntos bajo la luz de la luna amándose como nadie es posible amar en este mundo, ellos era perfectos, pero bien dicen que nada en esta vida es perfecto y al parecer el amor que, supuestamente se tenían, tampoco.

¿Ahora como iba a sacarse todo ese sentimiento de encima? Ni si quiera era capas de odiarlo, lo amaba tanto que era capas de correr a sus brazos y hacer como si nada hubiese ocurrido, pero el dolor que tenía junto en la zona del corazón y el nudo en su garganta y estomago no se lo permitía.

¿Cómo poder mirarlo nuevamente a la cara y no recordar a esa mujer sentada en la cocina de Darien con su camisa puesta?

Ni siquiera podía pretender haberse equivocado, la escena era tan clara que no había nada que lo pudiese justificar ¡nada!

¡Y maldita sea! Dolía tanto saber que todo era mentira ¿Desde cuando le habían estado tomando el pelo? ¿Desde cuando Darien la engañaba? ¿Y desde cuando todo se había vuelto tan confuso y amedrentador?

Ya no quería saber nada, no quería continuar con nada, pero esta vez no se iba a dejar vencer por el dolor, tenia dos motivos por el cual luchar y uno de esos estaba en su vientre, estaba tan feliz con la idea de volver a ser mamá junto a Darien, que incluso le había estado preparando una cena y pidiendo a la señora Tashimura que le enseñara a cocinar para preparar una velada y una noche excepcional, pero todo ahora se había ido al carajo, ya no iba a haber cena, no iba haber una familia feliz, su historia ya no tendría un final feliz y ni siquiera iba a haber boda.

Ni siquiera iba a haber boda…

Y pensar que estuvo a punto de casarse con él ¿la hubiese engañado estando casados también? No se iba a dedicar a pensar en eso, no podía hacerlo, lo único que estaba consiguiendo era lastimarse más y con lo que su ex príncipe le había echo era suficiente, desde ese mismo día ella dejaba de creer en el amor.

Cuando ya estuvo más calmada se vistió con la ropa que su madre le había entregado para que se pusiera y bajo hasta la cocina donde se encontraba esta con una taza de chocolate que le estiro para que ella recibiera y tomara.

Te abrigara el cuerpo – le dijo.

Gr-gracias – Serena se tomo la taza de chocolate sin decir ni una sola palabra, esperando que su madre le preguntara algo, cosa que no tardo en ocurrir.

Y bien, ¿me vas a decir que fue lo que ocurrió? – preguntó con el mismo tono dulce que solía utilizar cuando ella se encontraba triste por algún motivo.

Reuniendo fuerzas y entre llantos y sollozos Serena le narro todo lo ocurrido esa misma mañana a su madre y el porque había llegado en tal estado a la casa.

Sorprendida Ikuko escuchó cada detalle de la historia de Serena, habían cosas que no le cuadraban en el relato ¿Por qué Darien le había dicho que se la presentaría si era su amante? Una persona con sus cinco sentidos bien puestos no haría algo así, al menos que el joven fuese demasiado descarado, cosa que dudaba ya que por lo poco que lo conocía había demostrado ser un chico que amaba a su hija, lo había visto cada vez que se habían encontrado o visitado.

No podía ser cierto, pero tampoco podía estar cien por ciento segura de aquello, si bien el joven se notaba profundamente enamorado uno nunca sabe, bien dicen "caras vemos corazones no sabemos…"

Trató de calmar a su hija, pero cada vez que Serena abría la boca o su madre le hacia cariño parecía que la estuviese perjudicando más, porque las lagrimas comenzaban a caer nuevamente.

Para ese instante cada gota que derramaban sus ojos quemaban la piel al caer, los ojos los tenía hinchados de tanto llorar y no creía tener fuerzas para nada más.

Hija ¿pero porque no lo escuchas? – Incitó dulcemente Ikuko – tal vez si es un mal entendido -

No mamá, no es un mal entendido, yo los vi y ella le estaba diciendo que era bueno recordar viejos tiempos ¿Qué mal entendido puede haber en eso? – comenzó a llorar nuevamente, si seguía así estaba segura de que en cualquier minuto las lagrimas se le acabaría y ya no tendría como descargar el dolor que llevaba encima – y eso no es lo peor mamá - hipó – estoy embaraza – soltó temiendo la reacción de su madre.

Para sorpresa de Serena y pesar del asombro inicial ante tamaña noticia Ikuko la abrazo con más fuerza y solo le dijo – felicitaciones mi amor, siempre es una bendición un bebé –

¿Una bendición? ¿Cómo voy a tener otro hijo sola? ¡Otra vez sola mama! ¿No te das cuenta? – reclamó.

No esta sola hija, me tienes a mi, tienes a Rini, tienes a tus amigas y a tu papá también – le indicó.

Papa me va a matar –

Va adorar a su nuevo nieto o nieta –

La noche ya había caído y Darien aun no sabia nada de Serena, no había ido a buscar a Rini, al parecer había sido más inteligente y llamado a Reika para que le llevara a la niña y sus cosas, no iba a volver a su departamento, por lo menos no en un periodo corto y eso lo único que hacia era desalentarlo cada vez más.

Había llamado a todas las chicas, incluso a Ikuko, pero todas le dijeron que con ellas no se encontraba, había salido a recorrer las calles y tampoco había encontrado indicios de ella, a esas alturas la desesperación lo estaba consumiendo por completo, había avisado en el trabajo que no iría, esperando encontrar a Serena y poder darle una explicación de todo, pero esta no había aparecido.

A pesar de todos sus ruegos Reika no quiso decirle donde se encontraba argumentando que las ordenes había sido claras y Serena necesitaba tiempo, que no se desesperara, pero ¿Cómo no hacerlo si el amor de su vida se había ido creyendo algo que no era?

Los días siguieron pasando y Serena no volvió a su departamento, mientras que por cada día a Darien el alma se le destrozaba, comenzaba a creer que todo se vendría abajo ¿realmente su historia no tendría un final de cuentos de hadas?

Después de rogarle días completos Reika por fin le había dicho donde se encontraba Serena pero al acudir a la casa de los padres de esta jamás le abrieron las puertas, se quedo horas ahí, incluso noches esperando ver a Serena o a alguien que lo pudiese ayudar, pero nada.

A Rini la veía por las tardes cuando Reika la llevaba al parque, Serena ni siquiera las había acompañado y tampoco estaba yendo a trabajar, no sabia que hacer para poder hablar con ella, el tiempo se le había agotado, el día de mañana tenia que viajar nuevamente a Estados Unidos y no sabia cuando volvería, así que opto por recurrir a su ultima táctica y escribió una carta esperando que el orgullo de Serena no fuera tan fuerte como para no leer lo que él había escrito, ya que de ser así, no habrían más opciones.

Los días habían pasado lentos y el dolor jamás se fue, creyó que el tiempo lograría apaciguarlo a medida que los días pasaran, pero no fue así, su madre cada cierto tiempo le sugería que le diera una oportunidad a Darien, pero ella se había negado, se le había roto el corazón una y mil veces al sentir los golpes y gritos que Darien propiciaba cada vez que iba a buscarla pidiéndole una oportunidad, pero había decidido ser fuerte y no decaer ante los ruego de este.

Ese día, como últimamente lo había estado haciendo, no salio de la que ahora era su casa, jamás pensó que el ofrecimiento de su madre de tener su antiguo cuarto a su disposición nuevamente se haría realidad tan luego y menos de esa forma, no con la misma pena que sintió hace un par de años, era doloroso volver a estar ahí en esas condiciones, pero no tenia otra opción, no podía volver a su departamento, si estar en su casa ya era doloroso estar en su departamento la iba a terminar matando.

Luego de cenar y acostar a Rini bajó a prepararse algo caliente, últimamente había estado haciendo mucho frío y más ahora que estaban en pleno invierno y ella no podía resfriarse por miedo a que le pasara algo a su bebe. Cuando se dirigía a la cocina vio una sombra por el pequeño vidrio de de la puerta y luego una carta deslizarse bajo esta, sus padres habían salido y ella se encontraba sola, por lo que espero que la sombra desapareciera para recoger la carta, que para su sorpresa iba dirigida a ella, por la letra no tardo en reconocer de quien se trataba, era de Darien.

Miro la carta un rato y la dejo sobre el arrimo que estaba a la entrada de la casa, no la iba a leer, no podía leerla, no tenía las fuerzas requeridas para hacerlo, así que aunque le dio un poco de remordimiento la dejo ahí y subió, mejor se iba a dormir junto a su hija, ya no quería pensar nada.

Al día siguiente bajó para desayunar y lo primero que vio fue la carta, la tomó y se dirigió a la cocina para prepararse algo de comer mientras dejaba el sobre en la mesa, cuando ya se hubo preparado algo se sentó y miro fijamente el sobre ¿Qué podía contener? ¿Qué es lo que Darien le podía haber escrito en aquella carta? ¿Alguna explicación?

La curiosidad la venció y con temor rompió el sobre para poder sacar el contenido, desdoblo la hoja y comenzó a leerla.

Serena:

Se que lo que viste puede resultar sospechoso como también se que aunque tratara de explicártelo tal vez no me creerías, pero te juro que nada de lo que viste fue lo que creíste, yo jamás te engañaría y menos mentiría, te amo, se que lo sabes, se que lo sientes.

Tu y Rini lo son todo para mi y no te imaginas lo que han significado estos días para mi sin poder estar a tu lado, sin poder verte despertar en la mañana y besarme como solo tu lo sabes hacer. He intentado todo para poder hablar contigo, pero al parecer tu dolor y orgullo son más grande que la capacidad de escuchar, lo único que te pido es que me des una oportunidad, solo una no te pido más, déjame explicarte lo que ocurrió y créeme por favor, créeme cuando te digo que te amo, créeme cuando te digo que eres lo más importante en mi vida que si tu no estas a mi lado no me es útil vivir, créeme que no fueron mentira todos los momentos felices a tu lado, no dejes que esto se acabe, no permitas que todo el amor que nos tenemos se vaya al traste por favor, solo te pido una oportunidad, el tiempo se me acaba y no puedo permanecer aquí.

Tal vez es muy tarde para decírtelo pero tengo que viajar nuevamente a Estados Unidos, no puedo quedarme de lo contrario podría perder mi trabajo y sabes lo importante que es para mi, por favor Serena vente conmigo y Rini o pídeme que me quede, te juro que si lo haces no me va a importar ser despedido, con tal de quedarme a tu lado no me importa nada.

Viajo mañana a las 6 de la tarde, si no llegas prometo que te entenderé y ya no insistiré, aceptare la decisión que tomes por muy doloroso que resulte ser, pero no me pidas que deje de amarte porque eso jamás lo podré hacer.

Te voy a estar esperando por favor no permitas que esta historia termine mal.

Dame solo una oportunidad de explicarte lo ocurrido, solo una... te lo pide un hombre desesperado por no perder al amor de su vida.

Te amo…

Darien.

PD: Andrew va a terminar de realizar los trámites con respecto a Rini y no te preocupes no me despreocupare de Rini.

¿Estaba segura de que nada podría empeorar? Esto había sido como un balde de agua fría y con hielos incluidos, Darien se iba esa misma tarde, ¡En un par de horas! Su futuro estaba a punto de ser decidido nuevamente por un viaje, a diferencia del anterior ella si sabia donde encontrarlo y a la hora que hacerlo.

¿Pero seria capas de escucharlo y darle la oportunidad que tanto le pedía?

¿Podría hacerlo?

Sus cosas estaban listas y arregladas, solo le faltaba arreglar los últimos detalles para poder viajar.

Serena no lo había llamado y menos visitado, había pasado la noche en vela rogando por que su princesa le diera la oportunidad que él tanto anhelaba. Le había dicho en su carta que entendería si ella decidía no acudir, pero estaba seguro que lo único que conseguiría con eso era irse con un dolor insoportable a la altura del pecho, porque estaba aun mas seguro de no poder soportar estar nuevamente lejos de ella, la necesitaba para comenzar su día alegremente, la necesitaba para continuar con su vida, la necesitaba para poder respirar, habían sido tan insoportables las noches estando solo en su cama sin el calor de su amada, sin sus apapachos, incluso, aunque parecía ilógico, extrañaba sus celos y miradas retadoras cada vez que alguna mujer se le acercaba demás.

La había extrañado tanto que el insomnio se había convertido en su aliado y mejor amigo en estos últimos días, no había habido un segundo que no la pensara, si hasta ver a Rini le resultaba doloroso, a pesar de ser injusto con la niña.

El reloj ya marcaba las cinco de la tarde y el taxi que lo llevaría hasta el aeropuerto lo estaba esperando abajo. Serena no había llegado a buscarlo, quería pensar que aun podía llegar al aeropuerto y detenerlo, pero a esas alturas esperanza es lo último que tenía…

¡La esperanza es lo último que se pierde! Le gritaba su corazón, pero su mente se negaba a creer que hubiese algún indicio de esta a estas alturas.

5:30 de la tarde y ella aun no se decidía si hacer algo o no, estaba completamente confundida, cada célula de su cuerpo le dolía al pensar que Darien se iba, pero ¿Qué hacer? Tantas veces había seguido a su corazón y ¿esta vez también lo haría?

Pasó todo el día mirando a Rini jugar esperando encontrar de esa manera la respuesta a sus inquietudes, veía avanzar el segundero del reloj de la sala y por cada segundo que pasaba su estomago se contraía más y las nauseas aumentaban, no precisamente por el embarazo, sino por la angustia de saber que su vida dependía de su propia decisión.

No quiero estar sin ti
si tú no estás aquí me sobra el aire
No quiero estar así
si tú no estás la gente se hace nadie

Miro nuevamente a Rini y luego toco su vientre, el tiempo se le agotaba, tenía la cuenta regresiva en contra y su corazón como siempre le gritaba que hiciera lo correcto, el nunca fallaba.

No, esta vez no – murmuró para si Serena y dejando con su madre a Rini salió corriendo.

Esta vez no se iba a permitir pasar por lo mismo que pasó años atrás, esta vez iba a ser fuerte, tenía que serlo, por ella, por Rini, por su bebe y por el futuro que deseaba tener junto al único hombre que sería capas de amar en toda su vida, el único hombre capas de ver las estrellas con los ojos cerrados, al que con un solo abrazo la trasportaba al mejor de los paraísos y la hacia sentir segura de todo.

Junto a él nunca había existido el miedo, estaba todo bien y la felicidad era enorme, a pesar de todo junto a él quería estar, porque esa era su decisión, porque su corazón jamás le iba a permitir tomar otra determinación, no habían alternativas y tenía que hacerle caso.

Para su suerte en el mismo instante en que iba saliendo de su casa un taxi pasaba, por lo que se apresuro a hacerlo parar y subirse para indicarle que la llevara lo más rápido posible al aeropuerto, se estaba jugando todo por el todo, si perdía a Darien su vida se acabaría.

Si tú no estás aquí, no sé
que diablos hago amándote
Si tú no estás aquí sabrás
que Dios no va a entender
porqué te vas.

Por su parte Darien había perdido toda esperanza de que Serena llegara, el tiempo se acababa, si es que no se había acabado ya. Mirando por la ventana a un cielo que poco a poco comenzaba a oscurecerle al igual que si vida, no podía estar pasando por lo mismo nuevamente, pero se había prometido no juzgarla y aceptar la decisión que ella tomase aunque le costase el alma.

Ver las personas caminar por su lado, verlas sonreír, ver a los niños jugar, parejas darse la bienvenida o despedirse, le provocaba un dolor imposible de describir, por segunda vez se estaba marchando, pero esta vez no era él quien juzgaba mal, no estaba escapando, estaba cumpliendo con su deber nada más, esta vez había sido a él a quien habían juzgado mal, ahora entendía lo que Serena había sentido el día que desapareció sin decir nada, él había cometido el mismo error que Serena estaba cometiendo en ese momento, solo que esta vez la decisión no estaba en sus manos, sino que en las de su princesa, solo le quedaba esperar y rogar que el tiempo corriese o muy lento para que ella tuviese tiempo de llegar o muy rápido para que el dolor desapareciera luego.

¿Podría esta historia tener un final inconcluso? Deseba con toda su alma o con lo que quedaba de ella que no.

"eres mi vida, a pesar de todo lo sigues siendo"

"no te amo"

"no te amo porque lo que siento por ti es mas que un te amo, lo que siento por ti es mas fuerte, decirte te amo no significa nada, las palabras no pueden describir lo que yo siento por ti, eres mi vida, mi mente mi corazón mi mundo todo gira en torno a ti"

"te amo tanto que si no estoy contigo la oscuridad llena mi vida" ¿Sería que Serena prefería vivir en la oscuridad que escuchar lo que él tenía que decirle? ¿Acaso no habían sido suficientes las veces que él le había demostrado cuanto la amaba? ¿No se daba cuenta que sin ella las cosas no tenían sentido? ¿Qué había que hacer para volver el tiempo atrás y ser nuevamente feliz? ¿Serena sería capas de dejarlo partir?

No quiero estar sin ti
si tu no estás aquí me falta el sueño
no quiero andar así
latiendo un corazón de amor sin dueño

El corazón le latía aceleradamente, tanto así que parecía que se le iba a salir del pecho ¿Cuánto más se tenía que demorar en llegar? Para más remate el taxi se había quedado atascado en un taco justo antes de llegar a su destino, veía como los minutos no se detenían, al contrario parecían avanzar mas rápido como queriendo burlarse de ella.

¿Todo tenía que estar en su contra?

No se iba a quedar a averiguarlo, así que al ver que si se quedaba ahí lo único que iba hacer era perder el tiempo decidió pagar y bajarse para hacer lo único que se le venía a la mente, correr…

Correr lo más rápido que sus piernas permitiesen…

Esperaba que todas las veces que tuvo que correr hacia la preparatoria para no llegar tarde le sirvieran de algo y su estado físico no estuviera tan mal como para no llegar a tiempo, así que como pudo comenzó a correr, deseando no haber sido lo suficientemente tonta como para arriesgarlo todo.

Darien tenía que perdonarla por no creer en él, tenía que disculparla y quedarse junto a ella, sabía que de alguna forma se había equivocado, porque lo conocía, lo conocía tan bien como para apostar a que toda la situación tenía una explicación creíble o por lo menos eso quería creer, eso iba hacer, ya no le importaba si la había engañado o no, aunque su corazón le decía que no. Quería volver a tenerlo entre sus brazos y decirle lo mucho que lo amaba, ahora se daba cuenta que no habían sido suficientes las veces que lo había hecho, no habían sido suficientes las veces que lo había amado entregándose por completo.

Necesitaba sentirlo aunque fuese una ultima vez, necesitaba decirle que iban a ser padres nuevamente, no podía estar nuevamente con una carga así sin que él lo supiese y se alegrara tanto como lo hacia ella… no podía…

Si tú no estás aquí, no sé
que diablos hago amándote
Si tú no estás aquí sabrás
que Dios no va a entender
porque te vas.

Definitivamente el tiempo se había agotado era inútil creer que Serena podría perdonarlo, era inútil creer que Serena le creería, él no lo había hecho en su momento ¿Por qué tendría que ella si hacerlo?

Su vuelo ya había sido anunciado y por más que retrasara la hora de partida Serena no iba a aparecer, no iba a llegar y ahora lo único que le quedaba era resignarse a ya no estar junto a ella, aun le quedaba Rini, pero sabía que no iba a ser igual aunque eso calmara un poco el dolor que cargaba.

Aun quedan unos minutos – se escucho una voz a su lado.

No Hotaru, no va a llegar - le respondió con pocos ánimos a su amiga, lo había estado acompañando desde que llego en silencio, sabía que se sentía culpable por la situación y que por más que el le dijese que no era así, ella no se lo iba a creer, por lo que había dejado de insistir hacia días.

Ella te ama, va a llegar –

A veces amar no es suficiente – dijo mirando nuevamente a la ventana – ya es hora de partir – informó al escuchar el ultimo llamado de su vuelo.

Cuídate mucho Darien y regresa pronto – Darien inclino levemente sus labios con intención de esbozar una sonrisa, eso era lo que más quería, pero no dependía de él.

Si la ves dile que la amo y que me disculpe, que acepto su decisión, ya no voy a insistir más… por favor ¿si? – Hotaru afirmo con la cabeza - nos vemos – se despidió y dándole un beso en la frente se dirigió a la puerta correspondiente para abordar su vuelo.

Solo esperaba que Serena fuese feliz con la decisión que había tomado.

Derramaré mis sueños si algún día no te tengo
lo más grande se hará lo más pequeño
Pasearé en un cielo sin estrellas esta vez
tratando de entender quién hizo
un infierno el paraíso
no te vayas nunca, porque no… no puedo estar sin ti
si tú no estás aquí, me quema el aire.

No le importaba que ya ni sintiera las piernas de tanto correr lo único que deseaba era llegar a tiempo, sentía que todo le daba vueltas y que en cualquier momento las fuerzas se le iban a acabar, pero eso era lo de menos iba a utilizar todo de si para llegar a tiempo y dejarle claro a Darien cuanto lo amaba y que ya no importaba nada, quería estar junto a él y ser felices por siempre, porque era así como tenia que ser.

No importaba que su historia no fuese un cuento de hadas, ella lo quería así, Darien todo el tiempo había demostrado su amor en pequeños detalles que nunca presto mayor atención, se iban a casar y por fin iban a ser la familia feliz con un final feliz, porque se negaba a creer que algo diferente pudiese ocurrir, porque sus hijos lo necesitaban tanto como ella a él, porque no se perdonaría que algo diferente ocurriera.

Cuando vio que estaba llegando a la entrada del aeropuerto incremento la velocidad con lo poco y nada que le quedaba de fuerza y se apresuro a buscar a Darien, cosa que no fue fácil por la cantidad de gente que había en el lugar, por suerte escuchó el llamado a abordar y se dirigió hasta la puerta que habían mencionado.

Poco importo haber chocado con la mitad de la gente que se le cruzo en el camino, necesitaba llegar, su vida dependía de eso y luego tendría tiempo para disculparse.

Con el corazón en la mano llego hasta la puerta de abordaje para ver como Darien comenzaba a subir al avión.

Si tú no estás aquí sabrás
que Dios no va a entender
porqué te vas.
Si tú no estás aquí.

¡Darien! – Gritó e intento pasar para alcanzarlo, pero dos guardias la detuvieron y la hicieron retroceder al ver que no tenia el pasaje -¡Darien! – volvió a gritar con más fuerzas y dejando caer las lagrimas al ver como se marchaba.

Darien nunca se dio vuelta, continuo su camino y subió al avión dejándola con el alma rota, con las ilusiones perdidas… al final de todo había llegado tarde, se había demorado demasiado en tomar la decisión y todo eso le estaba pasando la cuenta.

Darien no la había escuchado y menos visto llegar.

¡No me dejes! Por favor no me dejes, no de nuevo – para ese momento las lagrimas caían sin ser sentidas, todo le daba vueltas, Darien no podía estar haciendo esto, simplemente no podía, ella lo amaba y necesitaba decírselo, había llegado, había corrido hasta ya no sentir las piernas solo por demostrarle cuanto lo amaba y no había sido suficiente ¡era injusto!, tenía a Rini y si había que recurrir a la idea de que por ella se tenía que quedar, lo iba a hacer – te amo y te necesito, por favor, por favor – susurro sintiendo como la gente la miraba, pero eso era lo que menos importaba en un momento así.

¡No me dejes! ¡¡Vuelve!! –

Volvió a subir la mirada para sentir que ya nada tenía sentido y que la mitad de su vida se iba junto a ese avión rumbo a Estados Unidos.

Solo espéralo – escucho la voz de una mujer decirle miestras apoyaba la mano en su espalda en señal de apoyo.

¿Tu? –

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Canción:

Si tu no estas aquí Rosana (aunque también esta en versión Soraya y Sin bandera no si se si en otra)

Primero que nada vuelvo a pedir disculpas por el atrasa, supongo que no me quedo bien claro como era el universo y los marcianos me llevaron nuevamente a recorrerlo y solo puedo decir es muuuuuuuuuuuuy grande jajaja, no mentira XD lo que paso fue que mi inspiración se me deasato de la cama y se fue a dar un paseo por ahí, la muy fresca se dio de rebelde y me dejo tirada aquí en mi casa, además había estado ocupada así que tampoco tuve mucho tiempo, se que no justifica el mes y medio que me tarde, pero algo lo justifica.

Pasando al fic, se que algunas me van a querer matar por lo que hice, pero este capitulo y el que viene lo tengo pensado desde que inicie el fic y no tenía pensado cambiarlo, espero que no se molesten mucho por lo que hice jajaja, pero así van las cosas, ahora vamos ver que va a suceder con Darien ¿se ira a quedar allá un par de años más o volverá antes? ¿Qué ira hacer Serena con el bebe?, no se lo alcanzo a decir a Darien ¿Cómo reaccionara este con la noticia? Claro si es que se llega a enterar.

Aun no tengo bien claro como hacer las cosas en el próximo capitulo, pero tengo claro lo que quiero poner y como va a ser su final, porque como lo vengo anunciando hace ya un tiempo la cuenta regresiva esta a punto de terminar y el próximo capitulo es el GRAN FINAL jajaja, solo espero tenerlo listo antes de fin de año ¬¬ o para navidad, aunque lo ideal es que estuviera incluso antes, pero ahí vere como me va jaja.

Bueno ahora me despido, las respuestas a los rw están en el profile, así que den una vuelta por ahí y déjenme muchos rw!!!!! Por favor, sino no sabrán que es lo que va a ocurrir en el siguiente capitulo jajaja.

Quiero llegar a los 300 como meta para este fic, así que ayúdenme pofis jajaja

Ahora si un besito a todas y nos vemos.