BELLA POV

BELLA POV

Hacía ya un año que me había ido de Forks, pues ya nada me retenía allí, Charlie se había casado con Sue la madre de Shet y Jacob, bueno con Jacob había pasado lo que el siempre dijo que no pasaría, se había imprimado, de una chica fantástica la verdad, se llamaba Carlie y era una chica de la reserva 6 años menor que el, peor hubiese sido que tendría dos la verdad. Y ahora aquí estaba yo en Salamanca, la cuidad del estudiante, estudiando Sicología, parece cosa del destino que yo haya querido estudiar una carrera que trata de comprender la mente y la conducta humana, quizá con eso lo único que pretendía era estar mas cerca de Edward, aunque la verdad es que me negaba completamente a que fuese ese el motivo. Por que el se fue y me dejo, por que me destrozó el corazón de una forma vil y cruel por que gracias a su segunda traición me había vuelto una persona fría y sin corazón, incapaz de que me afectase nada, nada excepto el.

Estaba con mis compañeras de piso preparándonos para salir, por que claro era jueves y ya se sabe jueves noche, noche del universitario y Salamanca era la reina por excelencia de las noches universitarias. Quien me iba decir a mi que acabaría yendo a las fiestas universitarias, preparándome para salir sin que nadie me obligase, pero la verdad es que esta era mi nueva Bella, fría, seductora y que no dejaba que ningún hombre se acercase lo suficiente como para hacerme daño. Es decir que era una borde.

-¿Bella estas lista ya?- me dijo Elisa, una de mis compañeras de piso

-enseguida, ¿dónde esta Esther?

-pues no lo se, creo que esta en su cuarto leyendo ese estúpido libro

-NO ES ESTÚPIDO- grito Esther desde se cuarto, no no era estúpido solo una pequeña broma del destino, el libro en cuestión trataba sobre vampiros, aunque en esta historia los vampiros solo salían a la noche- es maravilloso

al final salió del cuarto y nos fuimos al telepi a cenar con las demás de clase, la verdad es que nos llevábamos muy bien, ni comparar con la relación que había tenido con mis antiguas compañeras de clase, bueno exceptuando a Angela

-¿qué Esther ya has dejado de leer esos libros fantasiosos?- dijo Miguel, un amigo de la universidad, al único que había dejado entrar en mi vida pero claro de el no desconfiaba ya que no me podía hacer daño ya que las mujeres no eran su tipo

-pues no todavía no he terminado, pero en cuanto lo haga te lo dejo que se que lo estas deseando- el soltó un bufido, por que no había nadie mas escéptico que Miguel, si el supiera...- olle ¿ha vosotros os gustaría ser inmortales?

Esas cosas hacían que no me gustase que Esther leyese esa clase de libros, luego hacía preguntas en principio inocentes pero que en realidad para mi no eran tan inocentes, es que ¿en que mundo la gente va preguntando por ahí si nos gustaría ser inmortales o no? Solo yo puede tener tan mala suerte ¿si me gustaría ser inmortal? Si supieran lo cerca que he estado de serlo

-¿Bella?- dijo Esther mirándome ya que al parecer mientras yo estaba meditando todos los demás ya habían contestado

-¿qué?

-si te gustaría ser inmortal, ya saber vivir pa siempre y cosa de esas

-y ver como toda la gente a la que quieres muere- dijo Miguel- vamos Esther es una tontería ¿quién querría vivir pa siempre?

-si tienes a alguien con quien vivirlo- dijo yo aunque me arrepenti enseguida ya que todos me miraban interrogantes- quiero decir si tu quieres a alguien y el también es inmortal pues bueno, no estaría tan mal, además molaría ver como va a ser esto dentro de unos siglos

-si no esta destruido ya- dijo Elisa- pero bueno por esa parte esta bien pero por demás a mi me parece cansado, además el amor no es para siempre, si eres inmortal y encima te dejan en mi opinión es una putada por que sufres pero para siempre, nunca mejor dicho

-además es una tontería nadie puede ser inmortal- no claro solo tu ex novio me dijo mi conciencia- yo que tu dejaría de leer esas cosas Esther, los vampiros no existen- noooo claro que no

-sois unos sosos

Tras esa preciosa discusión (nótese la ironía) nos fuimos de bar en bar, la verdad es que yo no bebía mucho, suficiente patosa era yo ya como para encima incrementarlo con el alcohol, que no es conocido por darte mucho equilibro. La verdad es que se me acercaron muchos chicos pero yo me negué muy cortésmente a todos, en realidad son unos babosos borrachos que se ponen cachondos hasta con un ladrillo, ya que para ellos cumplen la función principal, tiene agujeros.

Al final salimos del Camelott ya que había perdido a Miguel y claro si al menos no hacíamos el amago de buscarle a la mañana siguiente se enfadaría con nosotras, yo solo esperaba que no estaría con ninguno de sus amiguitos, ya nos habíamos encontrado con el en situaciones comprometidos y creerme no es agradable. Cuando salimos las tres ibamos dando saltitos, los justos como para que yo no me cayese, en ese momento en uno de los saltos mire hacía un lado y me quede fría en el sitio, cinco personas estaban apoyadas en la pared frente al bar, mirando hacía donde nosotras estábamos, cinco personas cada cual mas bella, una rubia despampanante al lado de un chico moreno con muchos músculos, un pequeño duendecillo dando saltos aparentemente emocionada, un chico rubio apoyado en la pared y por último, mi dios griego, el ser mas hermoso de la tierra ahí estaban parados frente a mi como si de una aparición se tratase Los Cullen, la fascinación del principio se convirtió en rabia. ¿qué hacían ellos en Salamanca? ¿por qué estaban mirándome? ¿Por que no me dejaban sufrir en paz? Al principio no supe si acercarme a ellos o ignorarlos, al final me decidí a ir .

-Bella- dijo la pequeña Alice acercándose a mi, creo que quería abrazarme pero yo la aparte

-¿qué hacéis aquí?- pregunte llena de rabia, que pretendían viniendo aquí ¿joderme mas la vida? Pues esta vez no les pienso dejar

-nosotros- me volvió a decir Alice, parecía arrepentida, aunque... ¿no estaría aquí por que había tenido otra visión acerca de algún suicidio mio? Me da que últimamente no tenido esos pensamientos...aunque bueno cuando en Etología nos dijeron que teníamos que sacar un siete para quitarnos el parcial y en un trabajo escrito si hacíamos mas de tres faltas de ortografía no nos iba contar pues si que me lo plantee ( n/a: Etología es una asignatura de psicología y lo que piensa Bella tambien lo pensé yo en su momento), pero bueno que ahí se quedo la cosa

-mira Alice ni planeo suicidarme ni nada por el estilo- dijo mirándola seriamente, ella me miro sin entender- así que ahora si no os molest5a ya os estáis largando, por que yo por mi parte estoy disfrutando y mucho de mi vida humana- ¿he dicho yo eso y sin tartamudear? Bien Bella

-Bella- me dijo Edward con la mirada llena de pena, en esos momentos quise ir donde el y abrazarlo no Bella mal, te recuerdo que te dejo, lo recuerdas dos veces para mas datos me recordó mi adorada conciencia

-tu cállate, ¿sabes lo que me jode?- negó con la cabeza- que seas con una piedra por que no sabes las ganas que tengo de estamparte una patada en los huevos- en serio me sorprendo a mi misma, de aquí al oscar un paso, mire a los demás al parecer estaban en estado de shock - y vosotros y bueno a ti también- dije mirando a Edward de nuevo, que quedase claro que iba para todos- no os quiero ver nunca mas bastardos

me fui de ahí corriendo con las lágrimas saliendo de mis ojos, los demás ni se movieron al parecer no se esperaban que esas palabras saliesen de mi boca, ¿pero que quieren? No puedo negar que todavía quiero a Edward, eso sería mentirme a mi misma había decidido que tenía que vivir lejos de el y juro que cada día me sale mejor, aunque eso no quiere decir que lo esté olvidando por que no, pero cada día me hago mas fuerte pero claro las personalidades fuertes solo se crean sobre grandes cicatrices y Edward Cullen era mi mayor cicatriz.

-¿Bella estas bien?- me dijo Elisa

-si

-Bella no mientras estas llorando

-no quiero hablar de ello

-¿quiénes eran?- me dijo Esther, ¿qué pasa aquí cuando alguien dice que no quiere hablar de algo se le ignora y punto? Pues no me da la gana

-¡he dicho que no quiero hablar de ello!, me voy a casa buscar a Miguel sin mi

me fui corriendo, aunque me tropecé una vez, todo un record, llegue a casa y cerré la puerta con llave, aunque que mas da si ellos quieren entrar les va dar lo mismo que la puerta este cerrada o no. Llegue a mi cuarto y me derrumbé, ¿por qué no me podían dejar en paz? ¿qué había hecho yo para merecer eso? Juro que de pequeña fui una niña buena, juro que intente hacer el menos mal posible ¿por qué a mi?

Me desperté con ojos hinchados de llorar, pero al final de la noche me había propuesto una meta, si bien no podía olvidar a Edward juré que enterraría mi amor en lo mas profundo de mi alma hasta así el fin de mis días