Nota: los personajes de esta historia pertenecen a Sthepnenie Meyer, salvo algunas excepciones y escribo sin ánimo de lucro
Aupi:
Siento mucho haber tardado tanto pero que conste que tengo excusa, o excusas, es que mis profesores han cogido el lema de "vamos a joder a los alumnos a mandarles mil trabajos, encima sin explicarles de que van, por que como no están poco jodidos con el plan Bolonia (si alguien quiere saber que es el plan Bolonia es tener mas clases prácticas en la uni, es decir pasar mucho mas tiempo en ella, explicaría mas pero no lo se y eso que llevó dos años con el) así no tienen vida privada y que se jodan un rato, segundo motivo es que he estado enferma y claro con fiebre no me apetecía mucho escribir y además ha sido mi cumpleaños así que he estado algo despistada.
Muchas gracias por los reveiws y bueno que os dejo por el cápitulo
EDWARD POV
Había pasado una semana desde esa absurda discusión entre Bella y sus hermanos, hermanos, me costaba tanto ver que tenía otra familia, una familia en la que yo, al parecer no tenía cabida.
Hoy comenzaríamos la escuela y si tenía suerte tendría alguna clase con Bella, ya que ella se había dedicado a ignorarme toda la semana. La máximo que se dignaba a decirme era un hola y un adiós, se pasaba todo el día con Ethan y también con Alice, para mi desgracia, o mas bien para acrecentar mi envidia, Bella había perdonado a todos los miembros de mi familia menos a Rosalie y a mi, bueno en realidad la relación que tenía con Rosalie era la misma que cuando era humana, es decir bastante nula, al menos ahora Rosalie no la miraba con soberbia sino con una disculpa grabada en sus ojos, sabía que Rosalie ansiaba el perdón de Bella y algo me decía que tarde o temprano ella terminaría perdonándola, en el fondo sabía que Bella seguía siendo la misma, y que su corazón seguía siendo el mismo, por tanto la bondad que habitaba en su corazón haría que la perdonase, aunque dudaba que eso pasase conmigo, al parecer estaba bastante resentida conmigo, lo comprendía pero eso no quería decir que no me doliese.
-yo no le veo sentido ir al colegio- dijo Jasper, el solo tenía en mente la lucha contra los Vulturi
-bueno así eliminamos de nuestra cabeza la preocupación por el ataque- dijo Alice mientras se apoyaba en el hombro de su marido
-no sé yo- volvió a decir Jasper poco convencido
-vamos Jazz, si Carlisle piensa que es lo mejor yo también creo que es lo mejor- dijo Emmett
-yo creo que será bueno que despejemos un poco nuestras cabezas- dije yo, Jasper se dedicó a resoplar- ¿Qué?
-despejar nuestras cabezas, ¿o estar mas tiempo con Bella?- todos miramos a Jasper yo le miré con odio
-no te importa
-Edward, te as planteado no sé, digo yo ¿En hablar con ella? Créeme hermano es un buen plan
-ya pero nada fácil y lo sabes
-pero no imposible, lo que pasa es que te da miedo su respuesta
-se cual es su respuesta
-Edward- comenzó a decirme a Alice pero entonces Bella entro a nuestro cuarto
-es hora de irse al colegio, ¿nos vamos?- dijo mirando a todos, menos a mi, desde nuestra primera y única conversación había decidido no mirarme a los ojos
-vale- dijo Alice dando saltitos y dándole la mano Bella, todos los demás las seguimos
Cuando llegamos abajo vi por primera vez el coche de Bella, era un porche deportivo plateado, era un coche, creado para la velocidad y eso contrastaba bastante con la Bella que me siempre me pedía siempre que bajase la velocidad
-yo iré con Ethan en su coche y vosotros repartiros como queráis en los coches- dijo Luca- pero si alguien tiene particular interés en llegar el primero mejor que venga con nosotros- en ese momento Rosalie y Emmett fueron corriendo al jaguar
-bien entonces Jasper, Edward y yo vamos contigo Bella- dijo Alice, dejando claro que no había lugar a discusión, Bella se encogió de hombros y susurró un "está bien"
Por casualidades de la vida, o no tan casualidad, Alice me dejó o obligo a ir delante con Bella conduciendo, cuando arrancó la cabeza de Alice apareció entre nuestros asientos
-no sabía que te gustase la velocidad
-¿quieres que piense que tu no lo habías visto?
-bahhh, me quitas toda la ilusión, eres una sosa- dijo echándose bruscamente hacia atrás, Jasper y yo nos reímos ante su arrebato infantil
-¿desde cuando conduces tan rápido?- le dije, ella no me miró, no directamente al menos, ya que podía sentir como me miraba de reojo
- bueno Charlie no puede decirme nada- noté su tono de tristeza al pronunciar el nombre de su padre- mis reflejos son mejores que antes y además ya no me da miedo empotrarme contra algo, el coche saldría peor parado que yo
-ahora me comprendes- le dije, podía sentir la mirada de Jasper y Alice clavada en nosotros
-en eso sí- dijo tajantemente, y yo no era tonto y vi el doble sentido de esa frase- ya hemos llegado
Me dije en el colegio, era enorme, tenía tres plantas, era todo de ladrillo con un enorme reloj en el tejado, tenía muchos campos de fútbol y unas diez pistas de tenis
-es un poco pijo ¿no?- dijo Jasper
-un poco ¿vamos?- todos asentimos y nos dirigimos al interior donde nos encontramos con los demás
El colegio era impresionante, por dentro era azul con millones de pasillos. No vi a Bella en las primeras tres clases, que por cierto me parecieron aburridísimas, al menos el don de Bella seguía en pie y no tenía que escuchar las menos de esos críos
Cuando me dirigía a clase de literatura vi a Bella que estaba apoyada en la pared con un chico en frente, la verdad es que el chico parecía el típico cachas sin cerebro, era rubio y a mi me daba muy mala pinta
-vamos Bella, ya me dijo tu hermano lo que te pasaba conmigo, no se por que tienes que negarlo, sabes que desde la primera vez que nos vimos que hay algo especial entre nosotros
-ya…, siento desilusionarte Matt pero me da que mi hermano te confundió
-no disimules Bella, no se por que eres tan tímida, ¿crees que no estás a mi altura pequeña? No seas tonta- ¿perdón? ¿Qué acaba de decir? O por dios este tío tenía el ego bastante alto
-Matt, de verdad me siento súper alagada de que pienses que estoy a tu nivel- estaba clara su ironía- pero en serio no quiero nada contigo
-Bella, Bella, Bella no puedes negar al destino, tu y yo estamos predestinados a estar juntos- bueno ya está bien, esto cada vez tenía menos sentido, me acerque a ellos
-oye tu, por que no nos haces un favor y dejar a Bella en paz- Bella me miró de una forma bastante rara que supe descifrar y el chico me miró molesto
-¿y tu quien eres?- me dijo sacando pecho
-Edward Cullen, y me da que la estas molestando
-Edward- me dijo Bella
-¿lo conoces Bella?
-fuimos amigos- recalcó el amigos- ahora el y su familia vive con nosotros
-bueno pues Cullen, mejor que te largues, por si no te has dado cuenta estamos hablando
-Bella, ¿quieres quedarte?- le dije haciendo caso omiso a las palabras del chico, extendí la mano, el tal Matt puso su mano en la cintura de Bella
-ya te lo he dicho Matt no quiero nada contigo- dijo apartando su mano y acercándose- gracias- me susurró y desapareció por los pasillos
-no sé quien eres nuevo y no se que te une a Bella, pero yo llevó detrás de ella mas tiempo que tu, así que es mía- yo le miré con odio, ¿Qué el llevaba mas tiempo que yo tras Bella? O por favor
-ya vale si claro- dije alejándome de el rumbo a literatura
Llegué tarde a la clase, claro con tanta interrupción, nada mas entrar supe a quien tenía en esta clase ya que su olor inundó todo mi cerebro, Bella.
-hoy tenemos un alumno nuevo que nos honra con su presencia, Edward Cullen ¿no?
-exacto- dije sin mirarle, seguía mirando a Bella que no había levantado la vista del libro
-bien, siéntese con la señorita Di Marco- bingo, me tocaba en clase con Bella, pero ella me miró de tal forma que dejaba bastante claro la poca gracia que le hacía, hacía un momento me había dado las gracias y ahora volvía a cubrirse de esa frialdad que tanto la había caracterizado durante toda la semana.
Cuando me senté a su lado pude sentir como Bella se tensaba y se alejaba lo máximo posible de mí, me acerqué a ella
-si te alejas un poco mas te vas a caer de la silla
-cállate
-sabes estoy teniendo un dejavu, bueno mas o menos- entonces fue cuando ella me miró
-¿Qué?
-si un dejavu pero al revés, esta vez eres tu la que se aleja de mi, aunque ahora no estamos en una clase de biología
BELLA POV
-…aunque ahora no estamos en una clase de biología- dijo Edward mientras me miraba con sus hipnotizantes ojos dorados, escarbé en mis recuerdos volví a ese primer día, sus ojos negros mirándome, como me sonrojé, como puse mi pelo como cortina para que no me viese
-de eso hace mucho tiempo Edward- le dije con la voz ronca, sus recuerdos me hacía daño
-cierto, como te he dicho, es un dejavu a medias pues muchas cosas han cambiado, sobre todo tu
-cosas del destino
-si, el destino nunca ha ido a nuestro favor ¿no?
-no fue a nuestro favor por que a ti no te dio la gana- me dijo mientras sus ojos se oscurecían.
-Bella…
-señor Cullen, le veo muy hablador, ¿nos podría comentar algo sobre el tema del que estábamos hablando?- miré a Edward que miraba al profesor sin entender
-¿perdón?- dijo el inocentemente
-estábamos hablando de cómo el amor es el tema principal de muchas de las grandes obras de nuestra historia ¿usted que opina?
-¿sobre que el amor sea uno de los temas mas recurrentes de la historia, por no decir el que más? Me parece bien, es un buen tema al que recurrir
-no señor Cullen, que opina usted acerca de amor- yo miré a Edward que parecía no haber comprendido la pregunta, se sostuvo el puente de la nariz mientras pensaba, eso e hizo reír, hacía mucho tiempo que había deseado verlo haciendo eso, era tan típico de él
-el amor, el amor es algo que el ser humano busca y ansia mas que nada, es la meta de casi todo el mundo, ansiamos encontrar a esa persona que nos de la seguridad que solo te puede dar la persona que amas y te ama- yo le miraba como si nada mas en este mundo existiese- el amor es como un meteorito en la noche, ciega todo para que solo lo puedas ver y cuando este desaparece todo se llena de una oscuridad que no te deja ver ni la mas pequeña estrella, me pregunta usted que es el amor, el amor lo es todo, todo si encuentras a esa persona por la cual morirías si haría falta, aunque no pudieses- dijo esto ultimo con un susurro que estaba segura que solo yo había escuchado, por mi parte yo seguía bloqueada, pero pude escuchar un suspiro general por parte de las chicas de clase
-vaya, bonita explicación señor Cullen, realmente es una bella interpretación del amor, aunque se que puede ser meterse donde no le llamas, pero… parece que ha usted le han roto el corazón
-no señor, a mi nunca me han roto el corazón- dijo seriamente para luego mirarme- yo me destrocé yo solo
Me quedé mirándolo, no comprendía el significado de sus palabras, mas que no entender el significado no comprendía por que lo decía, además como me miraba, parecía como si me siguiese queriendo, bueno en realidad no sabía que pensar
-Edward…- comencé a decir pero me corté, ¿Qué demonios iba decirle? ¿Qué le quería? No iba a cometer ese error
-dime
-nada- el me miro intentando leer lo que pensaba, leer en mis ojos lo que mi mente no le decía, pero no le iba a dejar, no podía ver lo mucho que ansiaba estar a su lado, sentir sus besos, sus brazos…sentirlo a el.
Cuando volvimos a casa yo no quería hablar con nadie, ni siquiera con Ethan, en realidad quería pensar en las palabras de Edward, intentar saber por que había dicho eso, por que había dicho que había sido el quien se había roto el corazón. Subí a mi cuarto y me encerré en el, salí al balcón y miré los verdes bosques que rodeaban la casa, todo era verde, solté una carcajada, no me había fijado en que todo era condenadamente verde, al igual que Forks, recordaba cuanto había odiado eso y cuanto había terminado amándolo, pero sabía que en parte el motivo era que el verde me recordaba a el, lo feliz que había sido esos días, respiré hondo y todos los olores del bosque inundaron mis pulmones y otro olor que no esperaba encontrar tan cerca
-Bella- dijo una voz aterciopelada a mis espaldas, esa voz que me había acompañado en cada momento de soledad de estos veinte años
-¿Qué quieres Edward?
-mírame- yo no había girado
-no necesito mirarte para escucharte
-todo es verde ¿verdad? Como Forks
-me había percatado
-Bella yo… lo que he dicho en clase, lo que he dicho antes- yo me gire rápidamente y ahora si para mirarle directamente a los ojos
-no quiero saber por que lo dijiste, no quiero saber que es lo que piensas del amor, eso me interesaba antes no ahora
-Bella- dijo alargando su mano para acariciarme la mejilla, yo no me moví y no se por que, estaba tan concentrada en el movimiento de su mano que no fui capaz de ver lo que se proponía y cuando sentí su mano en mi cara pude sentir la corriente que emanaba de sus dedos, la calidez de su tacto, tan distinto a la frialdad de antaño, le mire a los ojos y vi que el también había sentido esa corriente, mucho mas intensa que cuando me tocaba siendo humana- yo siempre he querido protegerte- entonces reaccione
-pero no lo hiciste bien, me alejaste de tu lado sin darme ningún motivo Edward, volviste a mi vida un año después sin ningún motivo y ahora vuelves veinte años después y no consigo entender lo que te propones, por que no te entiendo
-debería haberte explicado
-no, que me quieres dar los motivos por cuales me dejaste, ya es tarde, ya no sirven de nada- me voz sonaba llorosa aunque no podía llorar- ha pasado mucho tiempo Edward, aprendí a vivir sin ti y me dolió mucho hacerlo, ahora no puedo echarme para atrás
-no te haré daño
-¿ah no? En algún momento te volverá a entrar el miedo y volverás a huir y me volverás a dejar y ya jamás tendré la oportunidad de recuperarme y tendré que vivir toda la eternidad con ese dolor Edward- el me miró con los ojos llenos de pena, me agarró fuerte de la cintura y me atrajo hacia el envolviéndome en sus brazos, muy a mi pesar me di cuenta de que encajábamos perfectamente, su pecho ya no era duro como la piedra, sino blando y se amoldaba a mi cuerpo irradiando calor, su aliento trasmitía su aroma y su calidez, cada segundo que pasaba en sus brazos olvidaba todo el dolor del pasado, el mundo desaparecía poco a poco para centrarse solo el, casi grite cuando me apartó lentamente de el
-lo siento tanto Bella, fui un idiota, pero jamás he querido que sufras, por que tu sufrimiento es el mió
Me perdí en sus dorados ojos, sentía su aliento en mi cara y una de sus manos sujetándomela mientras la otra descansaba en mi cintura, mientras yo inconscientemente tenía mis manos en su pecho, pude sentir sus ojos fijos en los míos mientras se acercaba más.
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Espero que os haya gustado y que me dejéis muchos reveiws jejeje aunque se ha quedado un poco a medias jejejejeje
Un beso
Tisha
