A Hogsmeade y a donde tú quieras
Llevaba 5 minutos parada en medio del vestíbulo intentando decidirse, había llegado corriendo hasta allí y al mirar hacia los jardines por las puertas de roble y ver la lluvia torrencial no pudo más que detenerse.
No le apetecía mucho empaparse hasta los huesos, además tampoco es que no podía esperar hasta que él volviese a la sala común no?... no quería parecer desesperada, corriendo como posesa con semejante tormenta solo para pedirle ir a Hogsmeade… Encima, probablemente James estaría con un humor de perros por haber entrenado con ese clima, seguro querría darse una ducha calientita y cambiarse antes de hacer cualquier otra cosa…
Que más daba! Se moría por hablar con él…
Hechó a correr por el empinado césped hacia el campo de Quidditch cruzándose a mitad de camino con casi todo el equipo de Gryffindor que la miraron como si estuviera loca.
Llego a los vestuarios y asomo la cabeza dentro. No se veía a nadie, pero si la puerta estaba abierta significaba que el capitán debía estar allí aun, se oía el ruido de las duchas y una voz masculina que tarareaba una canción, Lily sonrió al notar que no desafinaba para nada.
Entró cautelosamente y cerró la puerta tras ella. Observo alrededor, en unas bancas a un costado había un uniforme escarlata completamente embarrado, unas botas igualmente sucias y unas gafas redondas, a un lado la escoba de James. Supuso que estarían solos, pues no vio nada más fuera de lugar.
Saco su varita y comenzó a secar su pelo y ropa empapadas por la lluvia. Estaba feliz, Lo que Sirius le había dicho hacia momentos la había hecho tremendamente feliz, igualmente comenzó a sentirse nerviosa, jamás había hecho algo como aquello, lo tradicional seria aceptar la cita, no proponerla. De todas formas le importaba bien poco, solo quería estar con James.
El sonido de la ducha seso y por un momento sus nervios aumentaron.
Si haber visto a James con la camisa abierta hace dos años había hecho que descubriera su amor por él, esto era estar en la gloria. Cómo una persona podía cambiar en tan poco tiempo, cómo podía ser que aquellos músculos perfectos en su abdomen se habían puesto aun más perfectos, cómo podía James Potter volverla loca con solo aparecer en la misma habitación en que ella estaba…
El cabello completamente mojado y más despeinado que nunca, sugestivamente desnudo salvo por la toalla de Gryffindor que tenia bien sujeta en la cintura. El chico salió de entre los vapores del área de las duchas y se dirigió hacia donde estaba Lily que apenas podía respirar, antes siquiera de percatarse de su presencia se llevo una mano hacia el pelo y lo desordeno aun mas mojando todo a su alrededor.
-Lily!!? – Su rostro tenía una mezcla de alegría y sorpresa con un leve sonrojo.
Ella no pudo más que sonreír, de un momento a otro había perdido la capacidad del habla.
-Está todo bien? Sucedió algo?
-Yo… eh… está todo bien… yo venía a hablar un momento contigo- balbuceo. Diablos! Tenía que sonrojarse todo el tiempo?
-Oh! Bueno… aguarda un minuto a que me vista.
Lily asintió sin dejar de comérselo con los ojos.
Cinco segundos más tarde la sonrisa de James se había ampliado y se había vuelto un tanto burlona.
-Si quieres… no se … podrías…- movió su dedo en círculos delante de Lily – voltearte.
-Si… lo siento.
Le dio la espalda rápidamente. Si le ponían un espejo delante estaba segura de que no podría distinguir su cabeza de una quaffle. Nunca en su vida se había sentido tan avergonzada. Estaba perdiendo el control. Debía pensar en cualquier cosa que no fuera en James Potter desnudo y mojado detrás de ella o cometería una locura.
-Y… que tal el entrenamiento?- Eso es Lily! Concéntrate en cosas triviales.
La voz de James le contesto desde su espalda.
-Bien… No ha sido fácil con este tiempo pero tampoco ha sido en vano. Debemos estar preparados para jugar con cualquier condición climática- rio un momento- aunque el pequeño Bill Weasley parecía querer matarme con la mirada, fue uno de sus primeros entrenamientos y jamás había volado con una lluvia como esta.
Lily rio también imaginando al tierno pelirrojo.
-Ya puedes voltear si quieres – dijo James mientras se ponía las medias y las zapatillas.
La pelirroja lo miró y lo vió tremendamente guapo, sentado en el banco y aun sin camisa. Tomó aire y comenzó a lo que venía.
-Y… tienes algo planeado para la próxima semana?
-Te refieres a la salida a Hogsmeade?- Lily asintió- pues, pensé que si pudiéramos escaparnos un momento me gustaría mostrarte un lugar. No es nada del otro mundo, pero es un sitio al que suelo ir con los chicos y quiero que lo conozcas, te va a gustar mucho!
Un momento! Acaso esta insinuando que iremos juntos?
-Quieres decir que iré contigo? Tú y yo? Juntos?
Debió notársele mas el asombro que la alegría que sentía porque James, que estaba atándose los cordones de sus zapatillas se detuvo y alzo la cabeza para mirarla directo a los ojos, y muy serio.
-Eh… en la última reunión lo pidió Mc Gonagall, recuerdas? – Lily lo miró confusa, Que pinta Mc Gonagall en esto? – Armó grupos con los prefectos que irían al pueblo, para que ayudásemos a los profesores por la situación fuera de Hogwarts, la seguridad y todo eso. Y a ti y a mí, los premios anuales, nos puso juntos. Pidió que nos mantuviéramos así y que cuantos más seamos mejor.
Así que se había hecho un lio por nada, había acorralado a Remus y a Sirius para nada, de todas formas iría con él. Y además ya había planeado todo! Porque no había oído lo de los grupos en la reunión? Seguramente porque había estado toda la semana planeando como acorralar a los amigos de James y no había pensado en nada más.
-De todas formas- la voz de James la sacó de sus pensamientos, lo miró, él se levantó y camino hacia los casilleros dándole la espalda mientras revolvía buscando dios sabe que. – Si no te apetece ir conmigo, no hay problema. Ya sabes, si tienes planes o has… has quedado, tal vez pueda cubrirte con la profesora un par de horas…
Este chico era un sol, si hasta se ofrecía a ayudarla a verse con un supuesto alguien a pesar de él mismo, se notaba que esta costándole decirle todo aquello, seguía sin mirarla a la cara, su voz había dejado ese tono risueño y despreocupado de hace momentos volviéndose algo mas ruda, y los músculos de su espalda se notaban tensos.
-No quiero que me malinterpretes, no es que me lo haya tomado como… como una cita, le pedí a los chicos que vinieran con nosotros, incluso a Alice, tu amiga, pero ella me dijo que se vería con Frank en el pueblo, Sirius me dijo que iba a salir con alguien y no quiso decirme con quien y Remus y Peter no irán, van a ir a la biblioteca porque Peter tiene problemas con algunas materias. No quería que te sintieras incomoda conmigo, ya sé que hace mucho que somos amigos y eso, pero te he pedido muchas veces que salieras conmigo y ya sé que siempre has dicho que no… por eso… yo… ya sabes… - termino diciendo, dejó de revolver su casillero y se quedó allí inmóvil, respirando agitadamente.
Lily había estado mirándolo todo el rato tratando de decirle algo pero sin poder, ya que el chico había soltado todo de carrerilla, ella a la vez trataba de contenerse, veía la espala de James, ancha y limpia y se moría de ganas de abrazarlo y hacerle saber lo que ella pensaba de todo lo que había dicho.
Sin más se acerco y apoyo la palma de su mano en ese huequito que se forma en medio a la altura de la cintura, su piel era tan suave como lo parecía.
Él de golpe se tenso aun mas, Lily lo sentía temblar bajo su mano y sonrió al descubrir el poder que podía ejercer sobre él. Mas confiada le habló.
-James- susurro a medida que se acercaba aun más y subía suavemente su mano recorriéndolo hasta posarla sobre una de sus hombros a la vez que apoyaba su mentón sobre el otro.
-Lily- susurro él devuelta.
-Sabes porque estoy aquí? – continuo sin mover un musculo.
-Porque querías hablar conmigo – respondió con un hilo de voz
-Si… quiero preguntarte una cosa.
-Dime.
-Es… es un poco tonto, no sé cómo es que no oí a la profesora en la reunión, pero es lo que venía a hacer, así que te lo preguntare de todos modos – cerró los ojos y suspiró – Quieres venir conmigo a Hogsmeade la próxima semana?
Silencio.
Al estar tan cerca, podía sentir el corazón de James latiendo tan frenético como el de ella misma.
Suavemente el chico se volteo logrando que ambos quedaran frente a frente con sus narices casi rozándose, sus cuerpos muy juntos, una pequeña mano de Lily en su cuello, una mano de James se atrevió a posarse en su cintura.
-Iría contigo a Hogsmeade y a donde tu quisieras Lily, no hacía falta que lo preguntaras, creí que lo sabías.- susurro sobre sus labios.
Ambos sonrieron y se miraron un momento a los ojos.
Lily no podía mas, veía como James miraba sus labios pero no se movía, simplemente la miraba, acaso estaba esperándola? Estaba dejándola dar el primer paso? No se detuvo a pensarlo mucho más. Con un rápido movimiento capturo los labios del chico entre los suyos.
Si alguna vez se lo hubiera imaginado (cosa que si había hecho) nunca hubiese podido descubrir a que sabían sus labios, no sabían a chocolate, no sabían a dulces, ni siquiera sabían a menta, era un sabor único y a la vez irresistible, sabia simplemente a James, James contra sus labios, James con su sabor inundando cada rincón de su oca, James y sus latidos junto a los propios de ella, James en su cintura apretándola más contra si, James jugando en su espalda, mas y mas arriba hasta enredarse en su pelo, James, James y mas James.
Cuando sentía que su corazón iba a explotar, se separo para mirarlo y convencerse de que todo era real. El moreno aun tenía los ojos cerrados y se mordía el labio como saboreando lo que acababa de suceder, cuando la miró, Lily sintió que una gran ola de chocolate derretido la golpeaba, haciéndola flotar. Y es que no podía siquiera sentir el suelo bajo sus pies!
-Lily quieres…
-Si quiero.
James sonrió suavemente.
-No sabes lo que iba a preguntarte.
-No me importa, que sea lo que tú quieras.
El chico amplió más su sonrisa.
-Iba a pedirte que fueras mi novia.
Ella fingió pensarlo un momento.
-No cambia mi respuesta –respondió a la vez que pasaba sus brazos alrededor de su cuello y volvía a besarlo.
