Avatar no me pertence. antes de que continuen leyendo quisiera comentar sobre el increible frustrante que el tener la hoja de texto frente a uno y no poder hacer nada. En fin, este trabajo sigue en progreso. por favor!! Necesito reviews!!! Por lo que mas quieran!!... yo quiero terminar este fic y creo que ustedes tambien quieren verlo terminado.
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La flamas que consumían al aire en la habitación del trono eran peculiarmente bajas el día de hoy, apenas anoche le habían anunciado una gran noticia. El señor del fuego estaba muy complacido con la disolución del ejercito del reino tierra apostado en Ba Sing Se, y estaba por mandar la segunda oleada en los próximos días
"MI LORD"
la respiración del señor del fuego hizo que se elevaran las llamas pero nuevamente bajaron
"Lord Ozai" uno de los heraldos llego al frente del trono y se lanzo a los pies del señor
"habla" muchos se preguntaban de donde Azula había sacado su voz.... era la misma que tendría su padre si fuera mujer
"Mi Lord, pido su indulgencia por entrar sin previo aviso, pero me temo que porto terribles noticias" el hombre sin poder levantar la vista lo único que podía hacer era mirar al suelo y rezar por que su gobernante no culpara ala mensajero
"el puerto de Kan Nun ha caído y el quinto batallón lleva dos semanas sin haberse reportado... me temo que estemos perdiendo terreno al sur del supercontinente"
las flamas delataban lo que sus palabras no, ahora casi alcanzaban las altas cúpulas de la cámara del trono pero su voz era inquebrantable y serena
"Reúne a mis generales"
el mensajero se mantuvo en su posición hasta que las pisadas del señor del fuego dejaron de oírse dentro del salón... estas eran devastadoras noticias... salió corriendo del recinto y comenzó a dar indicaciones, Ozai ya estaba esperando y no era un hombre paciente
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"vamos Aang" katara estaba peculiarmente pensativa hoy, esta vez ella entro al agua primero y se refresco un poco
"¿como te sientes?"
Aang casi tubo que abofetearse para reaccionar ".a... bien... muy bien"
"me alegro... date vuelta"
Aang avanzo hacia ella e hizo lo que le indicaban
"¿¡que haces?!" casi salta cuando las manos de katara se posaron en su espalda
"¿que parece?... estoy revisando tus heridas"
Katara tomo un poco de agua con su mano y la poso en la pequeña marca de quemadura, Aang no pudo evitar notar como su mirada se perdía de tiempo en tiempo y peculiarmente la forma en que sus ropas se pegaban a su piel
"y... como sigue Sokka?" al parecer katara ya había terminado cuando Aang le pregunto, solo tenia la mano sobre su espalda y su voz le hizo reaccionar
"… esta mejor pero sus heridas no cierran aun... jamás había visto algo parecido" katara abrió el pequeño corte, se cercioro que estuviera limpio sin decir mas comenzó el camino de regreso hacia el campamento, tenia que atender a su hermano ahora
Aang estaba desconcertado, aun sintiendo el calor de sus manos en su cuerpo
"¿valla que te gusta esa chica he?" la parecer Toph había estado unos metros rió abajo, el agua y la tierra le hacían sentir la presión en su cuerpo y lo agitado de su respiración y le ayudo a armar una imagen casi perfecta del muchacho en ese momento
"que puedo responder... ¿tu ya lo sabes no?" Aang se sentó en una roca cerca de el y el liquido casi le cubría el pecho
"si, ya lo se... solo te estaba molestando" la pequeña se acerco y movió una roca para quedar casi juntos
"Aang, porque no le dices lo que sientes?"
"lo he intentado, realmente lo he hecho"
Toph estaba a instantes de golpear a este quejumbroso y lánguido niño
"alguna vez has sentido esto?"
pero su pregunta la paralizo
ella nunca había puesto atención ni conocido a nadie lo suficiente como para llegar a sentir algo como lo que percibía del avatar, de hecho la sola amistad había aportado una gama de emociones que jamás había experimentado
Aang se quedo pensativo
"no tengo derecho a sentir lo que siento y ahora por eso he condenado al mundo"
Toph recordó lo que sintió al escapar de la ciudad
Desde las catacumbas fue la mas potente y masiva honda de choque que jamás hubiera sentido, la presencia de Aang envolvió sus sentidos pero tan repentino como vino desapareció, si realmente esas eran las capacidades del estado avatar en forma consiente, seria la cosa mas incontenible que existe en este mundo
"ser la piedra angular es un trabajo solitario"
aang hundió su rostro en sus manos, pero no había remedio, tendría que dejar de ser el si quería cumplir su misión como esperanza del mundo
"tenemos que seguir al sur... hay que juntar un ejercito" toph sabia que para este momento la armada de Ozai dirigiría sus esfuerzos para el sometimiento de Ba Sing Se
"lo se"
"no puedes hacernos esto Aang"
"¿hacer que?"
"tu eres el avatar con un demonio" Toph golpeo el hombro de Aang un poco muy fuerte "valla representación de los dioses en la tierra"
Aang se tallo, un no se acostumbraba a la sobrecogedora personalidad de esta niña pero la disfrutaba, se levanto con una nueva resolución y regresando un poco a su antigua personalidad invito a Toph para practicar un rato su habilidad con la tierra
"te vas a sorprender... ¿aprendí un par de trucos mientras me tenían secuestrada sabes?"
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el sereno de la mañana aun mojaba sus ropas cuando ya estaban en formación, este era el ultimo tramo, ahora lo que quedaba del ejercito de la nación del fuego en esa área lucharía por su supervivencia, ya no por tierra ya no por gloria
"defensores"
de las líneas del reino tierra avanzo un hombre con una armadura pesada con el verde que caracteriza su pueblo y ya entrado en años pero con el vigor suficiente para entrar en combate
"les pido... DEPONGAN SUS ARMAS... no es necesaria mas sangre ya que ayer cubría nuestros tobillos"
detrás de unas barricadas de acero se escudaba el remanente del reino fuego... doscientos hombres, sin comida, sin descanso, sin refugio mas que su armadura.
"sus vidas serán perdonadas y su cautividad digna de un guerrero... simplemente dejen de luchar"
la respuesta no llegaba, como si el batallón hubiese desparecido, detrás de las barricadas no había ningún movimiento
Entonces el sol salió
"comandante Tyro" ya no importaba el rango... el hombre que estaba hablando lidero las fuerza invasora, era el comandante pero en esta situación era solo otro soldado e hizo lo que mejor le vino a su juicio "mi ejercito jamás se ha rendido" el hombre envolvió su puño con su mano "que los dioses nos protejan"
Tyro cerro sus ojos, había sentenciado a sus pocos hombres a muerte... era una insensatez... y acabar con ellos tomaría las vidas de algunos de sus soldados también.
"... avancen!!" de entre las filas surgió un grupo y al frente estaba Haru los maestros tierra imitaban el movimiento que estaba ejecutando para levantar un muro frente a ellos
la pared creada por estos hombres era de tal magnitud que solo pudo igualarse a las de Ba Sing Se, pero eso no era lo impresiónate hasta que se escucho el rugir de la falange que dirigía Haru y entonces el muro comenzó a avanzar
"FUEGO"
detrás de las barricadas surgieron meteoros que impactaron contra el muro que se deslizaba contra ellos, un puñado de hombres rompieron filas y saltaron hacia las púas que formaban las barricadas removiéndolas con las rocas que había debajo de ellas
Tyro miraba fríamente hacia el campo, su campaña había desencadenado una serie de levantamientos, jamás se le ocurrió formar una resistencia tan efectiva y mucho menos erradicar al ejercito del sur... el siguiente paso era la segunda ciudad mas importante del reino pero primero tenia que aplastar el remanente.
Haru junto con otro maestro formaba una excelente mancuerna aplastando a varios hombres o empalándolos según les placía, el día paso lento cada vez con menos resistencia hasta que Tyro pudo entrar al campo de batalla
"que hagan los rezos los sacerdotes... después recojan a los caídos" esta escena es la que nadie quiere ver, es el precio de la libertad, es el pago del deber, en el campo había unos cuerpos que aun estaban en llamas otros que solo se encontraban por pedazos, algunos brazos brotaban de la tierra con las uñas desprendidas por intentar rascar su camino al exterior
"padre" Haru se acerco a su general e inclino su cabeza, sus ropas aun salpicadas con sangre de sus oponentes "todas las fuerzas han sido neutralizadas"
Tyro asintió y le puso su mano en el hombro dándole a entender el orgullo que sentía, pero su hijo se dolió en donde recargo su mano
"no es nada... una quemadura, nada grave"
Tyro le indico a uno de los médicos que tomara a su hijo y revisara sus heridas
Se quedo unos momentos para meditar en el día de hoy, sus fuerzas perdieron noventa hombres, tomar quinientos metros de playa le costo noventa hombres... noventa familias que perdieron a un ser querido, desafortunadamente no seria la ultima batalla en que se encontraría
"señor"
Tyro asintió... "mañana marchamos al norte... a retomar Omashu"
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el olor a humedad en ese lugar era insoportable, el limo se extendía desde el suelo hasta casi el techo del pasillo, Mai cubrió su boca y nariz al entrar a estos corredores, como ese agente de los dai lee que la escoltaba soportaba tal hedor le incomodaba, realmente los hombres se acostumbran a lo que fuera
"llegamos mi lady" el agente se detuvo al frente de una puerta cubierta por una capa de ese repúgnate hongo y le entrego uno de los cristales con los que había iluminado el camino hasta ahora
"si gusta le es..."
"largo" sin una palabra mas el agente abrió la puerta y se retiro del lugar, Mai espero en el pasillo hasta que la otra luz se extinguió al doblar en un corredor, dudosa pues no sabia que esperar tras la puerta toco un par de veces... después de todo, este hombre era una leyenda viviente, debía mostrar algo de respeto frente al gran estratega que alguna vez fue.
"adelante" la voz de Iroh hizo un eco extraño dentro de esa quietud, al parecer nadie mas estaba en ese bloque de celdas.
Mai empujo la pesada puerta causando un chirrido demasiado agudo para abrirla en su totalidad, solo lo suficiente para que su delgado cuerpo entrara a la habitación
"hola jovencita, que puedo hacer por ti?"
Mai jamás entendería a este viejo, técnicamente ella podría tener su cabeza en una bandeja si lo deseara, pero el esta mas preocupado en servirle. Entro a una habitación con lujos relativos... dígase de un catre suspendido con frazadas limpias en el y con la peculiaridad de que era una habitación de roca exceptuando la puerta.
"yo estoy en mejor posición para hacer ofrecimientos" la luz verde que producía la estaca fue opacada por la flama que nació en las palmas del retirado general
"lo que deseo solo me lo puede conceder una persona... y no eres tu querida"
sin perder su afabilidad el viejo le invito a acercarse cosa que por supuesto Mai no iba a hacer, se limito a observar y gesticular pero no hizo mas, Iroh solo rió
"a mi me alegra recibir visitas... pero tu mi niña, no sabes porque estas aquí"
Como se atreve? Acaso la cree ignorante? Claro que ella sabe porque descendió medio kilómetro bajo tierra
"Zuko ha desaparecido"
Iroh estuvo pensativo, se habría llevado una mano al mentón de no haber estado encadenado con ellas al techo
"solo encontramos la sabanas que uso para salir de palacio"
Iroh no pudo evitar reír, ese truco se lo había enseñado el, le intrigaba... que tanto habría aprendido su sobrino mientras estaban juntos?
"no es gracioso sabe, necesitamos encontrarlo"
"el regresara cuando el lo decida"
"no se lo que hará Azula si lo encuentra antes que yo"
"¿mi sobrina no se caracteriza por su buen carácter he?"
Mai azoto su puño contra el muro
"solo dígame donde esta"
El viejo general la miro frunciendo el seño
"el amor ennoblece y endulza al corazón endurecido"
Mai choco su espalda contra la pared "¿¡perdón?!"
"mi sobrino tal vez huyo pero no fue lejos, comenzaría buscando en la vieja tienda donde trabajamos"
Algo decepcionada, por que el viejo no la obligo a usar sus métodos de 'persuasión' pero mas preocupada salió de la habitación… no tuvo la delicadeza de despedirse
"los jóvenes de hoy... siempre con tanta prisa, guardia!! ¿Puede ajustar mis grilletes?"
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Ty Lee se despertó en sus habitaciones, no recordaba nada hasta que vio la venda en su brazo. Recorrió la mancha roja con sus dedos y frunció el seño.
Había veces en las que se preguntaba si valía la pena, especialmente desde que se cruzo con este chico de la tribu agua. Pero enseguida deshizo el pensamiento, se levanto y camino a sentarse frente al espejo del tocador. No se extraño que sus ropas habían sido cambiadas por una bata que llegaba hasta sus tobillos, los sirvientes eran muy meticulosos pero respetuosos, simplemente hacían lo que debían hacer.
"buenos días"
Ty Lee casi salto de su asiento cuando vio el reflejo de Azula que cruzaba la puerta.
"buen día Azula"
tomo un cepillo mullido y comenzó a pasarlo por sus cabellos
"te vez bien" la sonrisa de la 'reina' delataba el sarcasmo en su comentario
"he tenido noches mejores"
"y que lo digas" nuevamente el veneno en la voz de azula inundaba el ambiente
"a que se debe el honor?"
"Ty Lee... ¿hemos sido amigas desde siempre no?" Azula se detuvo directamente detrás de ella y le arrebato el cepillo de sus manos y continuo suavemente de donde ella se había quedado
"si... desde que me mude a la capital si no mal recuerdo" Ty Lee trato de aparentar el nerviosismo que sentía pero fallo, sus ojos no podían sostenerle la mirada a Azula aun que solo fuera en su reflejo
"bien, y recordaras que juramos siempre ser honestas entre nosotras verdad, ¿hermana?" Azula miraba fijamente a la cirquera por el espejo, esta no se atrevía a levantar la vista... estaba fija en sus manos que ahora descansaban en el buró
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Ty Lee recordó esa noche, cuando la madre de Azula desapareciera, ella las había invitado a sus habitaciones.
"hola" Ty Lee saludo al entrar ya con sus ropas de dormir
Mai y Azula ya tenían unos minutos de haber llagado y se habían adueñado de los cojines mas esponjosos y cómodos, pero no le importaba le agradaba estar con ellas
"bien ahora que ya estamos aquí las tres" Azul anuncio y comenzó a buscar algo entre sus ropas hasta que saco una especie de tablilla negra
"¿eso que es?" Mai pregunto y lo tomo en sus manos
"es un regalo de mi tío"
Mai enseguida reconoció el mango y desenfundo la hoja de su vaina
A Ty Lee no le gusto, nunca le habían agradado los cuchillos pero a Mai siempre le habían fascinado, el balance, el metal, era casi perfecta en todo sentido.
Pasaron un par de horas, había bandejas de comida que descansaban el en suelo y ya se habían aburrido de la guerra de almohadas, estaban sentadas cerca de Azula a manera que escucharan la historia que le habían contado sus nuevas maestras
"... entonces solo se escucharon los gritos de los niños... y nadie supo mas de ellos"
Ty Lee abrazaba fuertemente su almohada y Mai miraba fijamente a Azula
"e-e-espera Azula... si nadie supo mas de ellos... como supiste lo que les paso?"
los ojos de Azula se entrecerraron y sus facciones se oscurecieron....
"lo se... PORQUE YO ERA UNA DE ELLOS"
Los gritos de Ty Lee se escuchaban aunque cubrió su cabeza con las almohadas y Mai comenzó a reír tan fuerte que unas lagrimas se le escurrieron de los ojos
"¡eso! eso! estuvo genial yo no creí que fuera a caer" dijo Azula también tratando de contener su risa
Ty Lee asomo su cabeza de entre las almohadas con las que se cubrió "no es divertido chicas"
Desde afuera de las habitaciones se comenzó a escuchar el eco de cientos de pasos Azula rápidamente se asomo al atrio, toda la guardia estaba en movimiento... la princesa sonrió... su abuelo había muerto, extrañamente ella lo sabia o tenia esa sensación
"¿ustedes son mis amigas verdad?"
ahora ella era flanqueada por sus invitadas que también se asomaron por el elaborado ventanal, ninguna respondió pero asintieron con la cabeza
Azula entro y ocupo su lugar en el circulo que habían formado antes, tomo el cuchillo y sin mas ceremonia abrió la palma de su mano derecha
"voy a necesitar mas que amigas, necesito hermanas... a quien confiar mi vida"
Mai fue la segunda en abrirse y enseguida estrecho la mano de Azula... Ty Lee dudo un poco pero también hizo el corte.
"mi padre ahora es el señor del fuego" Azula sabia lo que implicaba "y por mi honor, yo seré la siguiente gobernante de nuestra nación"
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Ty Lee recordaba vividamente el calor que la herida le provoco, volteo la palma de su mano y allí estaba, una delgada línea casi invisible pero presente y solo ellas tres sabían lo que significaba
"¿como has percibido a mi hermano?"
Ty Lee sintió un tremor que recorrió su espalda, rápidamente cerro su mano y sus ojos
Azula mordió su labio por dentro en un intento por contener su ira pero fallo, azoto el instrumento contra la madera y tiro los cabellos de Ty Lee a forma de que la mirara hacia arriba
"¡¡ME VAS A DECIR TODO!!"
el rostro de Azula estaba invertido pero no había visto tanta cólera en el desde la primera vez que escaparan su hermano y su tío de ella, pero mas que nada era frustración
"¡¡LO BUSCARON EN TODA LA JODIDA CIUDAD!!" Ty Lee tomo las manos de su amiga haciéndole notar que la estaba lastimando
"n-no se... Zuko no me ha dicho nada... el solo..." Azula dio un tirón peculiarmente fuerte antes de soltarla
"¡no lo digas!" Azula ya sabia lo que venia, y como detestaba cuando lo decía porque sabia que era verdad
Ty Lee sujetaba aun su coleta, no era que le hubiera dolido físicamente, dolía por que la consideraba su amiga
"el solo esta triste"… lo dijo
Azula recogió sus brazos y los apoyo en su espalda
"te espero para presentarte como mi cónsul... no faltes para la comida"
Azula camino despacio hacia la salida
Ty Lee se quedo sentada un rato en su lugar apretando sus puños que ahora palidecían, al parecer la ciudad se viene abajo tan rápido que para cuando llegue la armada no quedara una piedra en pie
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Sokka abrió los ojos pero no sabia en donde estaba, cayo dormido tan rápido que no puso atención... un día y una noche durmiendo pueden reponer a cualquiera, se incorporo, o al menos se sentó como pudo
"creí que seguirías dormido"
el joven enseguida reconoció la vos de su hermana
"tengo sed"
"también me da gusto verte" katara hizo que se recostara nuevamente "no te muevas"
Recogió agua con sus dos manos y las separo "te va a doler un poco"
Tomo el antebrazo roto de su hermano y lo sujeto entre sus manos... presiono ligeramente hasta que sintió que las dos mitades del radio se habían alineado y el agua en sus manos comenzó a brillar
"el hueso no ha soldado, pero ya esta en su lugar"
"¿supongo que esto es el pago por la vez de los anzuelos no?"
katara sonrió, aun que fastidioso le gustaba que su hermano estuviera en ese lugar y tratando de ser como siempre, tomo un par de varas y las fijo con una venda en el brazo.
"¿podría estar entrenando sabes? Pero noo... mi hermano tenia que dejarse atacar por un lobo o un osorino, en que estabas pensando?" para que sintiera lo que ella estaba diciendo Katara lo hizo sentarse con brusquedad
"haa! Creo que ella me trataba mejor"
"¿como?"
sokka se puso un poco nervioso, se había tropezado con su lengua
"n-nada, solo me refería a que cuando ese animal me iba a comer era mas delicado que tu"
Katara golpeo justo debajo de su deshecho hombro, lo suficiente para tenerlo callado por un rato mientras terminaba su trabajo
"yo no me entrene para esto" le dijo mientras enjuagaba la herida con sus manos y pero cuando intento reconstruirla la carne simplemente no sanaba, estaba realmente preocupada, jamás había sentido ni visto una herida de este tipo pero decidió tranquilizar a su hermano
"no es mucho... pero en unas cuantas sesiones debes de estar como si nada hubiera pasado" y vendo su hombro
"y dime... como pudiste encontrarme?... no era exactamente que estuviera tan cerca del campamento"
sokka se acostó de nuevo, mirando fijamente al techo de la cúpula
"tu aroma"
Karata lanzo tal mirada que pudo haber derribado un caballo pero al ver la seriedad en el rostro de sokka se limito a enjuagarse las manos
"¿mi aroma?"
"solo es una suposición, pero creo que ahora tengo un mejor olfato... igual, el ruido casi me enloquece y no se que me esta pasando"
katara se sentó frente a su hermano no sabia que hacer, tenia mucho tiempo de cuidarlo pero esa sensación de que algo estaba cambiando la inquietaba
"descansa"
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Jin despertó, no recordaba la ultima vez en que durmió una noche entera, estos últimos días parecían un sueño del que no había escape... tubo que esperar unos minutos para razonar los eventos de ayer, ahora se debía a una sola persona y bajo cualquier termino obedecería, extrañamente se encontró con que Zuko no se había movido en toda la noche
Se levanto con la sabana que la cubría en sus manos y cubrió a su 'dueño', no sabia porque, esa marca en su rostro tubo que haberle causado gran dolor, Jin toco su cara emulando el contorno en la cicatriz de Zuko para después atentar tocarla por si misma
"es solo una cicatriz"
la joven calló hacia atrás pero se compuso haciendo un saludo con su frente sobre sus manos postrada en el suelo
"no hagas eso, por favor" tomándola del brazo Zuko la levanto de donde estaba "no se porque todos me miran... como si nunca hubieran visto una herida antes... no quiero que seas de esas personas"
Jin no podía quitar la mirada de sus ojos... esa voz... parecía que suplicaba, pero que al mismo tiempo podría destruirla en ese instante
Sostuvo la mano que el príncipe acababa de soltar, no dolía, pero su firmeza le asusto
¿Como lo hacia? todo lo que tenia que ver con este muchacho parecía luz y sombra, en un solo cuerpo
"lo siento" ahora ella se estaba disculpando
"no importa" Zuko se levanto y le entrego la sabana que acababa de poner sobre el "no lo hagas de nuevo"
"no es lo que crees" la joven apenas podía hablar "no me da lastima si es lo que crees... mi padre decía que cada marca en su cuerpo era como una medalla y tu eres de los pocos que no ocultan sus marcas, pienso que estas orgulloso de portarla"
Zuko la miro un momento, nunca le habían dicho que una cicatriz traía honor, una leve sonrisa se cruzo por su tez
"¿tienes hambre?" ella no sabia que hacer solo asintió con la cabeza
"vamos, acompáñame"
Jin jamás había visto una tienda de té con tanta comida, desde dátiles hasta cortes de carne, todo estaba allí, Jin dejo que Zuko preparara todo por que no sabia nada del orden en que estaban las cosas, pero la veía inquieta, siguiéndolo con la mirada y tallando sus manos de manera nerviosa, ella quería ayudarle ¿y quien era el para impedírselo?
"solo pon la mesa, enseguida salgo"
hizo lo que le dijeron, con un par de inconvenientes pero de manera eficiente termino pronto y le dio tiempo de exprimir jugo de unas frutas que estaban en la barra. Entonces Zuko salió de la cocina con un par de platillos aun humeantes, al estar todo cerrado un se necesitaban velas, nadie podía saber que el lugar estaba ocupado.
Zuko comía despacio, siempre observando, siempre pendiente. Jin estaba más concentrada en sus alimentos pero no pudo evitar darse cuenta
"¿estas escapando?"
el joven casi se trago sus palillos, era mas perceptiva de lo que pensaba, pero dejo descender su comida antes de responder
"algo así"
"¿que te paso?"
"hice... algo... no estoy seguro si tome una decisión correcta"
Jin jugueteo un poco con lo que parecían guisantes en su plato pero no lo perdía de vista
"lo que tu haces es lo que te marca, pero no se trata de los que otros piensen, si no de lo que tu piensas de ti..."
"pero, yo no tengo nada para ofrecer... solo destruyo lo que esta a mi alrededor..."
"no eres lo que posees, la sangre que heredaste, en donde has estado, a quien conoces... se trata de usar tu cabeza tanto como tu corazón, de sacar tu balance sobre a cuantos puedes evitar el sufrimiento y a cuantos se lo has evitado"
Jin lo miraba intensamente, Zuko también, verdaderamente no conocía a esta mujer... era su oportunidad de redimirse y solo tendría esa oportunidad
"huyendo no vas a arreglar nada"
Jin termino su comida, tomo los platos que estaban vacíos y los llevo a lavar
"espera aquí, puedes tomar lo que gustes pero que nadie note tu presencia, regresare mañana por la mañana"
ella sonrió para si, serian veinticuatro horas muy largas
"lo prometo"
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'mi boca se seca, algo aplasta mi alma y corta mi respiración... soy una infeliz... ¿acaso ya no puedo seguir?'
el sol se reflejaba como oro en la cristalina agua, vestida con sus ropajes blancos comenzó a ejecutar una cata, necesitaba callar su mente, comenzó a mover al agua de forma estridente a su alrededor, haciendo un movimiento de 'La' el liquido se convirtió en vapor y al empujar se solidifico a su alrededor, manteniendo su posición tiró nuevamente pero únicamente con su mano doblegando el hielo a seguirla
Continuó su ejercicio hasta que el cielo se mancho naranja
Continuo hasta que todo lo que la rodeaba se cubrió de escarcha
Allí, sentada en el centro de lo que había convertido en un paisaje estéril, permanecía inmóvil, incluso la superficie del rió estaba congelada
"¿desde cuando te convertiste en Reina del hielo, princesa?"
Katara permaneció imperturbable... sumergida en si misma
Era extraño verla cubierta de sudor en ese paisaje ártico. La maestro agua permitió que un camino se disolviera en el hielo para que su amiga tuviera acceso a ella
"jamás me había sentido así"
Toph no le gusto la forma en que percibía a su amiga, solo había sentido esta vibración de una persona y no quería experimentarla de nuevo... cuando el señor Iroh fue herido Zuko fue el único que pudo mover esa fibra en la maestro tierra... la primera vez que no estuvo segura de poder ganarle a alguien
"quiero calmarme, trato de enfocar mi mente, pero no puedo... solo quiero, solo pienso.... en acabar con Zuko"
en cuanto menciono su nombre el hielo crujió y el aire se volvió brumoso
Toph no estuvo allí, no sabia anda, Katara había creído, le había entregado su confianza... ya no lo consideraba como su enemigo
"te lastimo"
"mas que eso, me uso, jugo con migo y yo me lo creí todo"
"tienes idea de quien fue el culpable"
"yo"
"¿y quien eres tu?"
"una estúpida"
Toph abrazo a su amiga
"no es verdad, eres fuerte, eres inteligente y eres noble; diablos, inclusive me soportaste a mi"
Katara respondió el abrazo de su amiga e hizo crujir sus dientes
"no quiero ser como soy"
Toph frunció en seño
"eso fue lo que extermino a mi tribu"
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El sonido de las cadenas era la único que cortaba la oscuridad en esa gruta
"sokka vendrá... yo lo se"
Con la ropa que fueron capturadas casi disuelta las cadenas se sujetaban directamente a su piel, las quemaduras en su cuerpo ya tenían una infección bastante avanzada... la humedad y la oscuridad son malas para la piel abierta.
Las otras hijas de la isla kyoshi estaban encadenadas junto con ella, pero con la peculiaridad de que sus pies descansaban en el suelo, suki en cambio estaba absortamente sujeta al pilar, solamente podía dormir unos minutos ya que si dejaba caer su peso sobre sus cadenas sus pulmones serian aplastados y se comenzaría a asfixiar
Esto lo trajo a ella haciendo algo que nadie había hecho antes, algo por lo que estaba orgullosa... ella marco a azula...
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"los abanicos solo hacen las llamas mas grandes"
Suki jamás vio algún maestro fuego invocar llamas azules, estas eran peculiarmente calientes a las demás, comenzó a sudar apenas pasaron unos segundos de la pelea.
No sabia como lo hacia, en combate, azula era simplemente superior, de no haber sido por la armadura que cubría su pecho hubiera estado en serios problemas. Atrapo sus manos contra ella... la tenia e iba a asestar el golpe final... pero Azula únicamente rió. Lo siguiente que supo fue que estaba mirando al cielo entre los arboles y que no podía respirar.
Aun aturdida la escucho aproximarse, suki tubo que volverse reflejos e instinto para poder esquivar las corrientes de llamas que cortaban el aire, pero no se podía acercar, Azula saltó, la subestimo. Apenas despego los pies del suelo cuando uno de los abanicos entro en la ranura que hacían la tela y la placa de metal clavándose en su vientre bajo. Al caer saco el instrumento y casi no lo podía creer... había visto su propia sangre.
Mai y Ty Lee que ya habían terminado con las demás guerreras de kyoshi corrieron a la princesa pero ella las detuvo
"esta es mía"
Fue lo que escapo de sus labios sin que nadie la escuchara
Tomo su estancia de nuevo... Suki también, Azula sentía como corría ese liquido caliente por debajo de sus ropas y comenzaba a preguntarse como había sucedido esto pero no tenia tiempo que perder, estaba comenzando a entumirse su pierna, así que decidió dejar de jugar, con las puntas de sus dedos separo la electricidad en el aire y desencadeno la potencia del rayo hacia su oponente
Suki jamás había visto algo así, aunque no la golpeo directamente sintió como la electricidad pasaba por su cuerpo, y después solo humo, nada era visible, inmovilizada, alguna vez escucho que los maestro fuego dominaban otras artes, pero nunca vio ni sintió algo parecido.
Azula se acerco a su presa, la levanto del cuello asegurándose de que siguiera consiente
"exelente... así no te perderás de nada"
Aunque mal herida azula tenia que hacer esto... de esta forma esta campesina no olvidaría lo que significaba enfrentarse a ella.
Mai y Ty Lee sabían que Azula era fuerte... pero no sabían cuanto, tenia a una muchacha de su misma estatura y peso suspendida con una sola mano, y estando en su condición, con la mano que quedaba libre la princesa encendió fuego a la guerrera... la mantuvo así unos segundos provocando los mas satisfactorios gritos de agonía que hayan inundado ese bosque alguna vez.
"el sadismo le queda bien" Mai comento a su amiga, Ty Lee solo trago saliva
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"Suki..." una de sus compañeras la llamo "ukyo... ukyo no responde suki... creo que..." suki hubiera llorado, pero estaba bastante deshidratada como para generar lagrimas, en cambio Ranko y a las que aun se encontraban en condiciones para hacer oraciones las hicieron... era la menor del grupo, era de las mejores amigas que tubo.
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"Haru!! El demonio!!! El demonio a regresado!!"
"¡¡rápido... notifica a mi padre!!" haru sintió su corazón encogerse en ese momento... solo con ese ser vasto para diezmar la división que le haba dejado su padre a cargo
Aun en el campo de batalla era un ser imponente... su estatura correspondía a dos hombres, únicamente cubierto con una capucha a la que sobresalían dos cuernos, una especie de mascara cubría su rostro, las hombreras parecían pedazos de tanque que habían sido arrancados, el cinturón era hecho de puro metal donde colgaban pieles de animales... el era el único que avanzaba hacia las líneas, los soldados de la nación del fuego al parecer también eran intimidados por esta bestia... pero lo mas terrible de este soldado era su espada. Al parecer no estaba forjada en metal, era una especie de mineral negro, pero cortaba las planchas de metal como mantequilla y para esto... el maldito dominaba el fuego también, de una manera bestial, usaba el fuego como jamás nadie lo había visto
La primera vez que lo enfrentaron cometieron el error de dejar que se acercara lo suficiente, inhalaba aire y su cuerpo irradiaba tanto calor que incineraba cualquier cosa que estuviera a su alcance.
Al hacer chocar su arma contra el suelo columnas de fuego salían de la tierra, en batalla con un pase de la hoja de su espada acababa con líneas enteres. Muchos le comenzaron a decir "el demonio" no solo por sus vestiduras si no por su forma de actuar
Nunca había hablado, simplemente entraba al campo de batalla y comenzaba la matanza… pero esta vez no hubo tal precipitación solo se coloco frente a los hombres de la nación del fuego
"quiero a su guerrero mas fuerte"
El silencio se cimbro en el campo, por un segundo ambos ejércitos parecieron no comprenden estas palabras, nadie se atrevió a moverse.
"quiero una pelea digna de mi"
Parecía que se estuviera dirigiendo a quien sea... bien podría ser a su propio ejercito, pero de entre las filas del reino tierra avanzo una figura.
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Mi corazón se acongoja… me he percatado de mi propia mortalidad, y no es por el hecho de ser mortal, la pena que me aplasta es por las cosas que aun no conozco, que no se. Puedo verme… ahí… sentado… inerte, respirando, contemplando.
Puedo escuchar el mundo que se mueve a mí alrededor, puedo sentirlo, su pulso es callado pero estable, me olvido de mi ser, me olvido de los demás. Solo estoy yo en la perplejidad de mi mente, quieto, sereno y alerta. Siento que me desprendo de mi cuerpo… nuevamente. Una vez mas el cálido aire del mundo espiritual llena mis pulmones y me levanto a caminar por lo que parece una ciénaga.
Me gusta este lugar… si no fuera el ambiente triste me podría quedar indefinidamente.
"Avatar Aang"
Un pequeño salto denoto el nerviosismo que lo acompañaba en ese momento.
"quien eres?"
"ya te olvidaste de mi avatar aang?"
Aang repaso la lista de todos los espíritus buenos y malos, elementales y emocionales, naturales y supernaturales, sin embargo, lo que estaba parado frente a el era nuevo.
Era una jovencita, pudo bien haber tenido su edad. Pero en cuanto se movió su rostro cambio al de un señor de edad avanzada.
"Koh" dijo para si el avatar, procurando no denotar su asombro frente al demonio roba caras "te vez diferente"
El demonio no pudo evitar riese de manera antinatural… "avatar, eres fascinante" nuevamente cambio su rostro, esta vez era un soldado de la tribu agua "naces y olvidas todo lo que te llevo vidas aprender…" otra vez cambio, esta vez a un hombre al que le faltaba un ojo "y por azares del destino ¡puf! Los recuperas en un instante"
"La tarde eterna cubre todo el mundo espiritual, el sol jamás se terminaba de poner… siempre en el mismo lugar… siempre con la misma intensidad, monótono eterno e insubstancial, todo carece de significado y cuando nada importa las reglas cesan en su afán de control… es entonces cuando se engendra el caos, y del caos deriva la conciencia, y de la conciencia los sentidos… y de los sentidos la mente. Y de la mente consiente el orden y del orden la luz y de la luz el sol y el sol perece como todo y todo caerá y reentrara en el ciclo de inicio y todo se revolverá en si para encontrar su principio y su fin"
Koh recito esas palabras grabadas en su alma procurando hacerlo tan elocuente como la primera vez que las escucho.
Aang estaba suspendido en el tiempo no sabia que hacer, detenido frente al espíritu que encarnaba el caos en la negrura, solo se limito a asentir lentamente.
"esas palabras las dijo el gran espíritu antes de descender a la tierra"
Koh nuevamente cambio su rostro… una mujer
"esas palabras las dijiste tu avatar"
¿Por qué me dice esto un espíritu que busca venganza?
"e… espera! Estas diciendo que yo no existo en realidad???!!!" Aang llevo sus manos al rostro para que no fuera arrancado de su cara
"solo deja que te diga esto niño… el espíritu que llevas dentro es capas de gran heroísmo, pero también de una gran maldad… alguien te traicionara, alguien te venera, alguien tendrá suerte y alguien te dará discernimiento; y solo entonces podrás elegir tu camino"
Aang aun con las manos en la cara no pudo evitar sentir desesperación
"… no avatar, nadie te dará amor"
Fue entonces que levanto la mirada y justo cuando creía que su rostro había sido arrancado, como un golpe en su pecho, regreso a su cuerpo e inhalo envuelto en sudor frio. En su regazo se distinguían las lagrimas que habían estado cayendo desde sus ojos mientras estaba en trance.
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Bien... Que les parecio?
En lo personal me da asco... pero es lo que tengo hasta ahora... Dios mio... que asco.... por favor... sujerencias, algo.... lo que sea.
