Capitulo 12

Parte 1

Al entrar al gran comedor miré a la mesa de los Gryffindor, y Rose me saludaba con la mano, le hice una mueca como saludo, pero algo me distrajo. Vi a Malfoy entrar al lugar, con su capa negra hasta el suelo, algo de él me recordó a Snape, y un frío recorrió mi cuerpo, entró imponente llevándose a todos por delante, esquivé la vista cuando ví que me miraba, y me fui directa a la mesa a sentarme.

De un lado estaba la silla de Hagrid y al darme vuelta busqué a Malfoy, pero no tuve que esforzarme mucho ya que lo tenía al lado mío.

-¿Malfoy qué haces aca? – le pregunté por la sorpresa de verlo sentado junto a los profesores, me contestó una ironía y luego puso su enorme mano en mi muslo, por debajo de la pollera.

Dí un manotazo sacando su mano de mi pierna. -¿Qué haces, idiota?

Todos se dieron vuelta hacia mí, y el bastardo la volvió a poner más arriba, mientras me susurraba –¡no dejarás que todos se enteren lo perra que eres!

Cerré mis labios con furia, miré a la mesa de los alumnos y ví que Rose me miraba extrañada –¡saca la mano de ahí! –le espeté con furia ordenándole. El maldito se sonrió y Víctor vió su sonrisa.

-Hermione, por que no te pasas cerca de mí –me dijo serio.

-No lo hagas –susurró Malfoy.

Me enfurecí ¿Quién era Malfoy para tocarme una pierna y luego decidir sobre mi persona?, -pensé- entonces me levanté furiosa, no se que hizo él, ni cómo lo hizo, solo sé que mi pollera quedó atascada en la silla y al levantarme había quedado en paños menores, ante la riza del alumnado y principalmente de Malfoy.

-¡Granger espera! –me dijo y me tapó con su capa, Víctor se veía furioso, los demás algunos apenados otros, extrañados, yo roja, la directora solo atinó a decir.

-Malfoy, por favor acompañe a la señora Granger.

El rubio hizo un gesto con la cabeza y yo me fui atontada delante suyo…

-¿Qué hiciste? –reproché aún aturdida.

-Yo nada, tú te atascaste la ropa sola sin mi ayuda, y a decir verdad Granger serás el comentario de todos los alumnos –rió-

Nadie podía sacarme del pensamiento que Malfoy había tenido que ver con mi accidente, ni siquiera atiné a solucionarlo con un hechizo, nada completamente aturdida, quedar en bombacha frente a todos no era nada grato, pensé en Rose, tan alegre que estaba, llegue a mi cuarto y le cerré la puerta en la cara, miré mi pollera estaba rasgada, me puse otro atuendo y me tiré sobre la cama tenía que pensar la manera de vengarme, vengarme de Malfoy.

-Granger deja de llorar -dijo el idiota.

-Ni lo sueñes, jamás lloraría por algo así, me conoces muy poco –dije saliendo por el corredor hacia el Gran comedor.

Malfoy me miró agarró su capa, y fue detrás mió, aproveché para darme vuelta y apuntándolo con mi varita le dije –¡nunca más me pongas una mano encima!

Parte 2

Tenía ganas de llorar, no sabía como mi mamá podría haber tenido ese accidente, más aún cuando ví venir hacia mi mesa a Scorpius Malfoy, desde el tren ese niño se estuvo burlando de mí, sabía que mis padres no se llevaban bien con los suyos, pero yo no quería problemas, menos los primeros días de clase, pero tampoco podía dejar que dijera lo que quisiera.

-Lindas piernas las de tu madre Weasley –Dijo casi a los gritos, todos los Slytherim rieron a carcajadas.

No le respondí.

-Si no hubiera sido por mi padre, se hubiera tenido que ir en paños menores –Siguió diciendo.

Los profesores estaban charlando entre ellos y no se daban cuenta de lo que pasaba, mi cuerpo empezaba a encolerizarse, más cuando Malfoy siguió…

-La sangre sucia de tu madre lo habrá hecho a propósito, para que alguien la mirara…

Sin pensarlo me lancé sobre él tirándolo al suelo jalándole su rubio pelo con mis manos.