Capítulo 13

Parte 1

Cuando entré al gran salón, sentí un gran revuelo, estaba muy nerviosa, me había imaginado que al entrar todos me mirarían burlándose, pero nadie dio vuelta hacia mí, solo miraban hacia la mesa de los Gryffindor era un inmenso tumulto de estudiantes y profesores tratando de separar a dos alumnos.

McGonagal petrificó a los estudiantes en cuestión, ellos habían quedado semi abrazados en el piso, lo peor fue cuando me acerque y ví una melena castaña mezclada con un cabello rubio lacio, tan rubio y tan lacio como el de Malfoy…

-¡Rose! –grité de manera inconciente, mientras corría hacia ella, Malfoy padre que estaba al lado mío largó una carcajada al ver que los rizos de mi niña estaban en el puño cerrado de su hijo.

-esto es el colmo, dijo Víctor de mal humor.

McGonagal trató de separarlos pero estaban muy entrelazados.

-tendré que sacarles el hechizo. Profesor Krum, tome a la niña Weasley, Señor Malfoy, agarre a su hijo –ordenó la mujer.

De inmediato a la vista de todos la directora varita en mano los desparalizó, pude ver como Rose peleaba al ser tomada por Víctor y también cómo Malfoy jalaba de los brazos a su hijo, quien al verlo se quedó inmóvil a su lado. Malfoy por su parte todavía sonriendo hizo una mueca de aceptación al pequeño.

-Merlín es igual a su padre a esa edad –pensé aturdida- Scorpius rió de costado al mirar a Rose, ese gesto lo conocía muy bien, ese gesto de superioridad mezclada con asco.

Seguía atontada, era como si el tiempo retrocediera, y volviera a tener mis primeros pleitos con el Slytherim, sentí una profunda angustia, por mí, por el paso del tiempo, por todo los planes que no se cumplieron, porque ya no volvería a ser niña, porque ya no podría cambiar la historia, pero sobretodo porque dado los acontecimientos Rose sufriría mucho, tanto como yo, porque dado la situación, mi hija repetiría la historia.

Parte 2

Granger se había atrevido a amenazarme con su varita, me las iba a pagar –pensé- caminaba delante de mí, siempre la había observado caminar, movía sus caderas de modo natural, no para provocar, pero valla que lo hacía, sobretodo al subir las escaleras, iba detrás y tenía unas ganas tremendas de atrapar su trasero con mis manos, solo para fastidiarla, pero me contuve.

Entramos al gran comedor ví un tumulto, cuando afiné mi visión encontré que mi pequeño había empezado con su deber, tenía entre sus brazos acorralada a la pequeña sangresucia. La vieja los había paralizado, y me pidió ayuda para cuando quitara el hechizo, también lo hizo con el gorila Krum.

Granger estaba desconsolada su pequeña impura estaba en el suelo y Scorpius estaba sobre ella.

Tomé a mi hijo y lo paré a mi lado, en ese momento sentí como si el aire me faltara, debajo de una melena de rulos castaños apareció la cara de Granger. Quedé atontado, la Weasley era idéntica a su madre en esa edad, miles de recuerdos volvieron a mi mente y desee con el alma retroceder el tiempo, volver a tener once años y empezar todo de nuevo.