Mil gracias chicas por sus comentarios
Besitos bigi
Capitulo 16
Primera parte
No pude soportar seguir viendo su llanto así que deje de manosearla y me acurruque a su lado, Granger seguía con los ojos cerrados hipó unos minutos más y se quedó dormida, aproveché para acariciarla a mi antojo, ya sin lastimarla, ella seguía durmiendo, me acurruqué más a su lado la tapé con el cubrecama, yo ya estaba acostado totalmente a su lado así que también me cubrí, ambos dormimos abrazados, ella por obligación yo por una profunda necesidad.
Me desperté temprano, salí despacio de la cama, tomé mi varita y le quité el hechizo, sabía que tenía que irme rápido, así que atravesé el placard y me marché…
Segunda parte
Me desperté asustada, podía jurar que Malfoy había estado en mi cama. Sentía su perfume, y al lado mío, el colchón estaba hundido, como si hubiera soportado un peso.-por Merlín Hermione estás alucinando- pensé mientras comprobaba que todos mis hechizos estaban iguales a cuando los había puesto, era imposible que alguien los hubiera quitado y vuelto a poner, eran hechizos realizados por mí, salidos de mi varita.
Me senté en la cama, me sobresalté, tenía la blusa de mi pijama desabrochada, un escalofrío recorrió mi cuerpo, ¿Y si era verdad? ¿Y si Malfoy había desabrochado mi blusa? Sentía sus manos en mi cuerpo, sentía su respiración en mi nuca, sentía su presencia, Merlín, me estaba volviendo loca.
Sentí fuertes golpes en la puerta.
-Hermione ¿estás lista? Vine por ti –sentí la voz de Víctor.
Miré mi reloj estaba perdida, mi primer día de clase y ni siquiera me había bañado.
-¡Estoy retrasada, Víctor! Nos vemos en el salón comedor –grité sin darle tiempo, ni esperar su respuesta entré en el baño a ducharme.
Cuando salí ya vestida lista, para ir al menos a tomar una tasa de té, estaba Malfoy a un costado de mi puerta.
-¡Tarde Granger! - me recriminó.
Lo miré quería examinar cada centímetro de sus reacciones, si el bastardo se había atrevido a violar mi intimidad, algún rastro tenía que haber, es decir, siempre fue frío e implacable, pero en algo se iba a traicionar y yo estaría ahí para comprobarlo.
-lo sé no dormí bien –espeté.
-pero Granger, ¿tuviste pesadillas?
-en realidad no se muy bien –dije mirándolo- solo que alguien desabrochó mi blusa mientras dormía.
Miré su rostro tuve la impresión de haberlo consternado, pero pronto me dijo:
-¿engañaste a la comadreja? ¿Metiste al mamut a tu cama?
Lo miré parecía enojado, pero algo me decía que su reacción era falsa, no le respondí y me fui para el gran comedor, para mi asombro Malfoy no me siguió –Merlín, estaba loca, ¡extrañaba al rubio!-pensé.
El desayuno fue rápido todo el tiempo tuve a Víctor al lado mío tratando de disculparse por lo del día anterior y diciendo una y mil veces cuanto me amaba. Sin darle importancia me puse a pensar en mi primera clase, iba a ser con los chicos de primer año, Gryffindor y Slytherim juntos, vería a Rose, también estaría Scorpius, tenía que tranquilizarme, solo eran niños de primero –pensé-
Salí del Gran comedor y fui hacia el aula de transformaciones, me senté y esperé la llegada de los alumnos, Rose entró y me sonrió, eso era todo lo que necesitaba para ser feliz, la clase iba muy bien, los chicos hacían muchas preguntas (sobre todo Rose) y se hacía una experiencia muy dinámica, estaba feliz, era mi primera clase y todo marchaba muy bien.
Estaba haciendo un hechizo ejemplificador cuando la puerta de entrada se abrió.
-señorita Granger, necesito hablar unos minutos con un alumno. –dijo Malfoy desde la entrada.
Miré a su hijo, la cara del pequeño se trasformó a pesar de fingir frialdad y superioridad. No necesitaba preguntar a quien buscaba, pero lo hice.
-¿a que alumno señor Malfoy?
-a mi hijo Scorpius Malfoy.
Le hice señas al chico para que salga. El pequeño así lo hizo.
Seguí la clase estaba tardando mucho, cuando volvió miré su cara, tenía los dedos marcados en su blanca piel. No había duda Draco Malfoy le había pegado una cachetada a su hijo.
