Quiero invitarlas a un concurso de fics para Navidad

El foro .

Pueden pasar a escribir un fics, a leer y votar, eso sí dejen post…

Mil gracias besitos bigi

Capítulo 23

No podía dormir, hacía mucho tiempo que mis sueños eran perturbados, la imagen de él recorría mi cerebro, su imagen y su orden, tenía que cumplir… ¿pero por que, justo con ella? Estaba obligado a odiarla, desde hacía mucho mi padre había inculcado ese odio en mí, para ella y para todos los hijos del trío de oro, ellos eran mi objetivo, lo sabía…

-Malfoy ¿estás despierto? – me preguntó Alexis Nott, quien era mi compañero de cuarto.

-Sí lo estoy.

-ya me parecía sentirte dar vueltas, ¿nuevamente tienes pesadillas? –me preguntó semidormido.

-¡no y no le digas a nadie de mis pesadillas! –espeté con furia.

-no lo haré Malfoy, somos Slytherim ¿no? nosotros no tenemos pesadillas. Mi padre dejó bien claro ciertos asuntos –

-por supuesto, tu padre y el mío eran compañeros, tal para cual –dije con enojo.

-tal para cual -repitió Nott antes de quedarse dormido.

Le había mentido, sí tenía pesadillas, solo que esta vez, no necesitaba estar dormido, mi pasadilla era ella Rose Weasley, y la manera en llevarla a la trampa de mi padre, la manera en meterla en la boca del lobo…

Salí temprano, no tenía ningún plan, todos me parecían sin sentido, ella no era mi amiga, ni conocida, solo habíamos peleado un par de veces, a decir verdad era yo quien la había indultado, qué decirle, como llevarla hasta él …caminé sin rumbo, y como si Merlín quisiera ayudarme la veo sola venir hacia mí…

-¿perdiste a tu primito, Weasley? -me salió el comentario sin pensar.

Ella pareció aturdida.

-¿le hiciste algo a Albus? –me preguntó realmente angustiada.

-¡yo no! ¿Cómo crees? –dije en burla.

Esa chica tenía un concepto pésimo de mí, en un segundo llegó a la conclusión que yo había lastimado a su primo.

-¿dime dónde está, Malfoy? –casi rogó.

Había sido muy fácil, demasiado fácil, tragué en seco, no quería decirle, no quería mandarla con él, pero era un Malfoy, mi sangre estaba podrida, mucho más sucia que la de ella…

-lo ví ir hacia las mazmorras, bajar por unas escaleras.

Ella dudó por lo que tuve que agregar.

-tú primo es un débil, estaba llorando.

Weasley se desesperó y empozó a correr hacia las mazmorras, yo la seguía, iba tras ella muy cerca casi rozaba su cuerpo, pensé en detenerla antes de que llegara, pensé en hechizarla, petrificarla para que no pudiera llegar a mi padre, pero era un cobarde, tengo que admitirlo, un cobarde que a pesar de odiar a mi padre y a todo lo que él representa, acepto sus órdenes como un esclavo, más arrastrado que cualquier elfo…

Llagamos al lugar.

-bajo por esas escaleras -le dije.

Weasley empezó a descender y luego la escuché gritar, su grito estremeció mi alma, su grito me paralizó, pude ver que peleaba en brazos de mi padre, pude ver que él se reía mientras le tapaba la boca con la mano.

-muy bien echo, Scorpius, justo a tiempo trajiste a la presa.

Mi padre estaba sonriente y yo me sentí la peor basura del mundo mágico y no mágico, tan basura que mi cuerpo tembló cuando Rose clavó sus ojos miel en mí, cuando pude sentir que ya había comprendido todo, cuando en su expresión me hizo saber que la había decepcionado y que nunca más iba a confiar en mí.