Quiero invitarlas a un concurso de fics para Navidad

El foro .

Pueden pasar a escribir un fics, a leer y votar, eso sí dejen post…

Mil gracias besitos bigi

Capítulo 24 POV Rose.

Hoy parece ser un hermoso día, pensé en cuanto me levanté, había un sol radiante, algo inesperado para la época del año, sonreí, estar en Hogwarts era lo mejor que podía pasarme, desde siempre supe que sería feliz en el colegio, desde que mi madre me contó sus días de estudiante soñé con poder ingresar, todo era tal cual como me lo había imaginado, perfecto, era temprano sin embargo decidí bajar a la sale común, allí esperaría a Albus para desayunar…

Luego de estar leyendo un libro de lectura ligera que solía tener en el salón, sentí como mis tripas rugían, necesitaba alimentarme, no era de comer mucho, pero evidentemente los aires del lugar abrían mi apetito, pensé en seguir esperando a mi primo, era raro que tardara tanto, pero no lo hice, decidí ir a desayunar sola…

Mi mala suerte hizo que me cruzara con Malfoy…

-¿perdiste a tu primito, Weasley? -me dijo desafiante.

Me estremecí, sentí que todo encajaba a la perfección, por eso no bajaba Albus, Malfoy le había hecho algo malo.

-¿le hiciste algo a Albus? –le pregunté con angustia.

-¡yo no! ¿Cómo crees? –burló.

Sabía que el bastardo tenía algo que ver. Me dijo entonces que lo había visto ir para las mazmorras.

Me fui corriendo, increíblemente Malfoy me seguía. No encontraba a Albus, miré para todos lados desesperada iba a volverme cuando el rubio me dice que mi primo había bajado unas escaleras…

Yo bajé, pero antes de hacerlo vi como Malfoy parecía quererme decir algo, lo miré pero él no me dijo nada, bajé lo más rápido que pude cuando siento que alguien me atrapaba…

Merlín, era su padre, reía mientras me tapaba la boca, y felicitaba a su hijo por haberme engañado, ¡qué estupida fui!, nadie sabía que yo estaba ahí, nadie me iba a buscar…

Me dejó en el suelo, me sacó la varita riendo…

-no creo que puedas hacer nada con ella, pero conociendo a tu madre… dijo riendo.

Me quedé quieta mirándolos a los ojos, Scorpius parecía molesto, lo que no entendía era si estaba molesto conmigo o con su padre.

Tenía unas ganas enormes de llorar, pero me resistía a hacerlo, no entendía nada, no sabía por que querían hacerme daño, porque eso era lo que harían, si no para que toda esa mentira.

-no me mires así –espetó Malfoy padre- te pareces tanto a tu madre, pero quédate tranquila no te lastimaré, solo quiero conocerte un poco, y darle un escarmiento a la perfecta Granger.

-¿me secuestras para vengarte de mi madre?-le dije.

-de alguna forma es cierto, pero no lo recordarás –rió.

Me acordé de ese hechizo que mencionaba mi padre, seguro lo utilizaría luego para que yo no pueda recordar lo que él y Scorpius habían hecho.

-vete Scorpius, tienes que desayunar –le ordenó.

El chico lo miró, me dio la impresión que no quería dejarme sola con él.

-¡vete ya Scorpius!- ordenó, pero el rubito no se movió, sentí miedo por él, su padre parecía furioso.

-no la lastimaré, vete ya –repitió.

-padre, no te atrevas a lastimarla –le dijo siseando mirándole a los ojos, Malfoy padre, hizo una mueca de sonrisa.

Scorpius vino hacia mí.

-no te va a pasar nada malo –me dijo. Y yo le creí.