Capitulo 28
Hermione Granger POV
Desperté en la enfermería, escuche la voz de Víctor y como Pomfrey se deshacía de él, sentía un fuerte dolor en el pecho -¡mierda!-pensé, de nuevo mi problema cardíaco, mis ojos me pesaban pero tenía que despertar, como un flash vino a mi mente el escrito del muro, como un flash pasaron por mi cerebro las imágenes de la cámara secreta y toda la maldad que ocultaba en sus pareces, mi niña, mi Rose, tan buena, tan débil, recordé cuando quedé petrificada por el basilisco, el peligro de muerte que había sentido, también recordé que Harry me dijo que Malfoy había deseado verme muerta…
¡Malfoy! Ni siquiera en ese estado podía dejar de pensar en él, era un sacrilegio, mi hija desaparecida y yo pensaba en él.
Intenté incorporarme, pero caí desvanecida, volví a intentarlo numerosas veces, hasta que pude abrir los ojos…
-¡Granger!, no te muevas te encuentras delicada –dijo Pomfrey
¡Que no me mueva!... ¡Que no me mueva! Mi hija peligraba, ¿cómo no me voy a mover?
-¡Mi hija! ¡Mi hija! –logré articular.
-la encontraremos, tranquila, la encontraremos.
Eso significaba que todavía estaba desaparecida, hice mi mayor esfuerzo y traté de levantarme…
-¡no! Granger ¡no! – decía la medimaga.
La empuje, caminé a los tumbos y tomé el pomo de la puerta. Algo golpeo en mi espalda y ya no recuerdo más nada.
Draco Malfoy POV
-Scorpius, ¿por que liberaste a Weasley?
-dijiste que no la lastimarías y la dejas sola y atada –me reprochó.
-yo sé lo que hago, nada iba a pasarle –afirmé.
-eso no es seguro, si hechizas la puerta no escapará.
Lo tomé de su túnica y lo arrastré hacia mí.
-¡crucius! –le lancé.
Mi hijo se retorcía en el suelo y la chiquilla vino a torcerme el brazo para detener el conjuro. Cuando lo logró fue hacia él.
-¡estoy bien!, le dijo levantándose mientras sostenía su estómago.
¡No puedo creer que trate así a su hijo! –me reprochó Weasley.
Yo tampoco podía creerlo, estaba repitiendo la historia, le estaba haciendo a Scorpius lo mismo que Lucius a mí.
Mi hijo me miró con odio, y me fui de ahí. Dejándolos encerrados con miles de hechizos que lancé a la puerta, tenía que verla por lo que fui directamente a la enfermería.
Cuando llegué no había nadie, la ví tendida en una cama, parecía sedada, tenía unos tubitos muggles que le recorrían el cuerpo, me acerqué y la besé…
Ella dijo algo, algo que no pensé oír, pero que me confirmaba su traición…
-Ron... Ron…
