Primero que nada quiero agradecer a una lectora que no puedo (no se por que) contestarle los post como hago con las demás…

Te quiero SALESIA siempre estas con tu apoyo en todos mis fics, pero no entiendo bien este foro y en el otro el de KIKIO no puedo entrar hace mucho, así que quiero agradecerte públicamente tu apoyo, y también a todas las chicas que me mandan sus post. En el último capítulo las nombraré a todas, MIL GRACIAS. Si alguna quiere saber algo más de mis fics les dejo mi E-mail

Mil gracias besitos bigi

Capítulo 30

Draco Malfoy POV

¡Se desmayó! Vi como se desmayaba. Pero no pude ir por ella, rápidamente la medimaga se la llevó, tenía que ser frío, no debía importarme su estado, tal como a ella no le importó el mío, durante tanto tiempo, durante el abismo que era estar preso en Azkaban, tal vez solo aquel que halla estado ahí me entienda, es como permanecer encerrado en una ladera, mirando un abismo, sin poder saltar, sin poder permanecer más…

Muchas veces me salvaba mi imaginación, no lo hubiera soportado sin ella, cerraba los ojos y me imaginaba lejos de allí, muy lejos y rodeado de la gente a la que amaba, ¡amaba! ¿Por que admito ahora que hay gente que me importa?, la cuestión es que siempre estaba ella en mis sueños despierto, siempre aparecía y me daba una excusa, la cual siempre creía...

En mis sueños, despierto, no amábamos, y terminábamos juntos. ¡Que desastre! ¿Desde cuando admito mis fantasías?.

Regresé quería ver a Scorpius, él siempre pagaba mis errores, el odio en su mirada me anunciaba que todo estaba perdido con él, pero así era como quería que fuese, siempre pensé que no iba a vivir mucho, y sería más fácil olvidarme si me odiaba, igual de fácil, como yo me olvidé de Lucius.

Cuando llegué vi la desilusión en su rostro, estaba a punto de escapar, y llevarse a mi presa, cosa que no debía permitir…

-¡Scorpius! Me sorprende tu valentía, ¿acaso pensabas irte con ella?

-sí, -me contestó desafiante.

Hubiera tenido que darle una buena cachetada, pero me contuve, ya lo había echo sufrir lo suficiente, su carácter era fuerte, mucho más que el mío a su edad, eso era mi objetivo…

-lo tomaré como un cumplido, veo que te esfuerzas en ser un gran mago, has desarmado casi todos mis hechizos protectores, muy bien, serás un buen Malfoy, estarás a la altura de nuestro apellido. -¡vete!

Me miró sonriente.

-¿y ella? ¡Quiero llevármela, le modificas la memoria y listo!

-es tuya, te lo prometo, modificaremos todo lo necesario, pero no ahora, no esta en mis planes el que aparezca tan pronto.

Me dí vuelta y le lancé. -¡duerme buena!

La castañita de inmediato cerró los ojos…

-¿qué le hiciste?- preguntó Scorpius.

-solo la puse a dormir, quedará durmiendo hasta que la libere, puedes venir a verla a diario, puedes hablar con ella, ella pensará que sueña, es un buen hechizo, la liberaré de él solo para que coma y haga sus necesidades.

Mi hijo se quedó pensativo, fue hacia ella, le preguntó si estaba bien, la chica le dijo que si, entonces se fue.

Escucho que mi hijo fue interrumpido por alguien, conocía esa voz, McGonagal le preguntaba por mí.

-busca a tu padre y dile que necesito verlo en la dirección.

-lo haré –dijo Scorpius.

No sabía que pensar, ¿Qué habría pasado? ¿Para que me quiere la directora? ¿Será que tiene que ver con ella? ¿Será que algo pasó con Granger?