Capítulo 35

Scorpius Malfoy POV

Realicé un hechizo para levitar a Rose, así la pude ir llevando mientras la escondía de cualquiera que anduviera a esas horas por los pasillos, sin embargo gracias a Merlín, no nos topamos con nadie, la dejé bien cerca de la enfermería le dí un beso en la frente y me fui, ya faltaba poco para amanecer, seguramente la encontrarían de inmediato.

Me fui a mi sala común, pensando en ella, en su madre y en mi padre, era obvio que el idiota la quería, nunca lo había visto actuar así, estaba generalmente nervioso, confuso, y dubitativo, y todos saben que Draco Malfoy no duda, excepto con ella, sonreí.

Miré a la imagen de castañita que revoloteaba por mi cabeza, lograba el mismo efecto en mí, que su madre en mi padre –volvía reír- solo que yo lo asumía. Esa niña, me ponía nervioso, mucho más que la cara de furia de mi padre, patético, mi relación con ella era patética, tenía que remediar todo eso, tenía que hacer de nuestra relación algo habitual.

Me acosté en mi cama y pensando en ella me quedé dormido…

Draco Malfoy POV

Le lancé un hechizo justo a los ojos, la serpiente se retorció, dejó a Granger y vino hacia mí, comencé a correr, en ese momento recordé lo lento que era para hacerlo, mi pierna me impedía desplazarme como antaño, pronto tendría al reptil a mis espaldas…

Desesperado miré hacia todos lados tratando de esconderme de la fiera que auque ciego no perdía mi rastro…

Justo cuando me creí perdido, divisé a lo lejos una escoba tirada a un costado, imagine en milésimos de segundos que debió pertenecer a Potter o el mismísimo señor oscuro…

-¡accio escoba! –grité y a los segundos estaba montado en ella, el aire era mi hábitat natural luego del accidente, y el animal lo supo…

Miles de hechizos, lancé a diestra y siniestra sobre la bestia, que solo lanzaba arremetidas ineficaces. Pronto la doblegué, cayó muerta hacia un lado de la fuente, entonces mis ojos solo la buscaron a ella, que parecía estar durmiendo en posición fetal.

Me dirigí como un bólido, aterricé sin medir las consecuencias de apoyar mi pierna inútil contra el piso de arremetida…

-¡auch! –chillé a causa del dolor, pero nada importaba, nada a comparación de lo que estaba viendo, Granger estaba casi inconciente con una profunda mordida del reptil en su indefenso hombro izquierdo.

-¡Granger! ¡Granger! –Responde -ordené.

-Rose…Malfoy, busca a Rose…

-¡apareció! ¡Ella está muy bien! –le dije con una sonrisa mientras trataba de succionar el veneno de la herida.

Ella sonrió, y entendí que se estaba dejando vencer.

-¡no lo hagas maldita traidora! Tienes que seguir para proteger a tu hija de mí.

Ella volvió a sonreír, no creyendo mis insultos y amenazas.

-tienes que explicármelo todo –agregué –tienes que decirme ¿Quién es el padre de Hugo?

Iba a tomarla en mis brazos para subirla en la escoba y salir de allí, pero ella me detuvo, me dio un frasquito que tenía en su túnica, tomó su varita y sacó un hilo plateado de su sien, la ayudé a ingresar el líquido en la botella…

-cuando entres en mis pensamientos descubrirás todo –afirmó- mientras cerraba muy despacio sus ojos.

Sin perder más tiempo, la subí a mi escoba y como pude despegué para llevarla a la enfermería.

Scorpius le había dicho a McGonagal que trataba de rescatar a Granger, cosa que agradecí, mi hijo había logrado que todos estuvieran esperándola, en una camilla todavía dormía Rose, ya que el hechizo que le había lanzado era muy potente, de inmediato la medimaga tomó a Granger y la depositó en la camilla de al lado de su hija…

-¿mordida de serpiente? –me preguntó.

-un basilisco –afirmé.

Nos lanzo a todos fuera y se quedó trabajando con los pacientes. Había pasado un rato y no teníamos noticias de Granger, nervioso, metí la mano en mi túnica y encontré el frasquito.

-Directora -¿podría usar el pensadero de Dumbledor? –le pregunté mostrándole el frasco.

-claro, me dijo y me dio la contraseña.

Me fui de inmediato, tal vez todo tendría sentido luego de ver los pensamientos de Granger…