Mil gracias a Salesia por ayudarme en mis historias…
CAPITULO 40
Draco Malfoy POV
Dejé que la medimaga se fuera y me lancé sobre su camilla.
-lo sé todo Hermione, lo sé todo-le dije con voz clara- tienes que perdonarme, fui un estúpido, debí imaginar que Weasley tenía algo que ver, pero entiéndeme estaba solo, asustado y nunca había sentido éste amor por nadie, y justo eras tú, quien yo había lastimado siempre, era mucho más probable que no me quisieras, después de todo, no podía reprochártelo, ¿Por qué me ibas a querer? Si a mí nunca me había querido nadie, ni mi padre, ni mi madre, ¿por qué me ibas a querer?, yo supe que te amaba desde que te ví en el tren de Hogwarts, con tu pelo revuelto y tu voz chillona, pero eras prohibida para mí, cuando lo supe te llamé sangre sucia por primera vez, es que sentí un dolor terrible en mi corazón, te había elegido, eras mía, pero tú te fuiste con Potter, mi enemigo, además eras hija de muggle cosa que mi padre me dejó claro desde mi nacimiento, odio a los sangras sucias.
Sé fuerte amor. Todo es mi culpa, quería que sufrieras, quería que sufrieras tanto como yo, cuando te escuché decir que Hugo no era hijo de Weasley enloquecí, pensé que tenías un nuevo amor, alguien a quien querer, alguien que no era yo…
Ella se movió, se quejaba, estaba sufriendo…
Salí corriendo gritando llamando a la medimaga…la mujer vino inmediatamente…
-se queja, está sufriendo… ¡haga algo! –le reclamé.
Pomfrey la revisó nuevamente,
-lo siento Malfoy, solo depende de ella y de la gana que tenga de vivir.
-no puede ser, algo se tiene que poder hacer… -grité.
-¿desde cuando te preocupas tanto por ella? ¿Hasta hace poco solo la dañabas?
-es verdad –le dije- porque pensaba que ella me había traicionado, pero ahora sé que no fue así, cuando ella mejore, nadie me alejará…
La medimaga sonrió –siempre lo supe Malfoy- ojala mejore, ojala lo logres…
Pomfrey se fue dejándome muerto en vida, si ella que era la mejor medimaga se había dado por vencida, qué podía hacer yo más que rogar…
Empecé a rezar, Merlín sabe que jamás he rezado en mi vida, ni siquiera sé si eso era un rezo, solo empecé a pedir en voz alta, que Merlín la ayude, que su dios muggle la ayude, que yo prometía miles de cosas si ella mejoraba, si ella se salvaba, si alguien podía ayudarla, mientras pedía me puse a llorar, lloré como nunca antes lo había hecho, sin importarme si alguien me veía, sin importarme si alguien se burlaba de mí, así estuve un buen rato, desesperado, pidiendo, suplicando…al darme vuelta vi a Rose que estaba abrazada a Scorpius y ambos lloraban también…
Hermione se seguía quejando, despacio cada vez más despacio, como si el aire le faltara, como si la vida se le acabara…estaba agonizando abrió los ojos, y me miró dulce, siempre me miraba dulce, sentí terror, se despedía Hermione se estaba despidiendo…miro a su niña y le sonrió…
-cuídala Scorpius –susurró, mientras mi hijo lloraba con más intensidad…
Estaba muriendo, mi amor estaba muriendo, el veneno le llegaba al corazón, a ese corazón que amaba, a ese corazón bondadoso, a ese corazón que estaba dejando de latir…
Los tres empezamos a llorar más fuerte, sentíamos que se moría, que no la volveríamos a ver más…
Una brisa llegó a nosotros y era raro no estaban las ventanas abiertas, sin embargo algo sucedió y ante nuestros ojos se corporizó un ave, de brillantes colores, un ave que cantaba una triste canción y mientras cantaba de sus ojos salieron dos lágrimas que fueron a parar en la mordida del basilisco, el ave Fénix se había materializado para ella.
