Hola a todos ¿Como se encuentran?

Se que me he demorado un poco, y lo siento mucho en verdad, espero que disfruten este capitulo trate de colocar todo lo necesario.

Les cuento de que mañana tengo un examen para entrar a la universidad y tan solo hay 5 vacantes para mi carrera T.T, y yo aki escapandome de mi mama para que no me encuentre en la compu y m decapite de por vida...

Pero esto vale la pena.,, todo esto es por ustedes, espero que disfrutaran las fiestas de navidad y año nuevo todo esto a sido un ajetreo total

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Inexplicable atracción

por: Reika Namino

2.- Miradas

Ya había amanecido, y los rayos de luz empezaban a penetrar las cortinas celestes de la joven.

Uno de los débiles rayos de sol justo daba contra el imperturbable rostro de la castaña que se movió un poquito para evitarlos.

Para ella aún era muy temprano, pero se equivocaba, era tarde para la vida en aquel lugar. La naturaleza no dejaba descansar un rato más como pudo darse cuenta Sakuno al sentir nuevamente el rayito de luz sobre su rostro.

Sollozo con flojera, no quería despertarse aún, pero un llamado de la naturaleza no se ignoraba.

Buscó su bata palpando la mesa de noche con las manos, aún se rehusaba a abrir los ojos y ver la realidad.

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Buenos días hijo, cómo siempre temprano – saludo su madre besando la frente de el menor de los Echizen

Buenos días- dijo con desgano, tenía el cabello totalmente desordenado y la barba algo crecida, talvez había bebido de más la noche pasada, había caído nuevamente en el juego de Momoshiro para hacerlo beber¿por qué seguía cayendo?

¿Por qué te has levantado tan temprano de tu cama si es que tenías semejante resaca? – le preguntó su padre que estaba al extremo de la mesa

No estoy con resaca- susurró Ryoma frotando sus sienes con las palmas de sus manos

¿Por qué no vas a descansar?- preguntó su madre en medio de risitas mientras cortaba el pan para el desayuno ya servido por los sirvientes.

Tengo asuntos pendientes que ver hoy, de todas maneras tengo que ir- dijo bebiendo su jugo de naranja, no era posible que hasta eso le supiera mal.

¿No puedes verlos más tarde?- preguntó su madre sirviéndole un poco de leche a su esposo

¿Leche?- exclamó Nanjirou poniendo una expresión de asco

Querido, debes tomar, ya a esta edad la leche es muy necesaria, además tienes que probarla, es la leche de nuestros ganados- dijo Rinko obligándolo a sorber un poco- Disculpa Ryoma¿Qué me decías?

Tu me preguntaste si podía verlos más tarde, a decir verdad sí, pero necesitaba despertarme un poco más temprano para que todo este dolor de cabeza se me pasara- dijo terminando de un mordisco tu pan

Me parece bien Ryoma, ahora tienes oportunidad de ayudar a Yumi y a las demás a limpiar la casa – dijo su padre terminando de un sorbo toda su leche- No estaba tan mal- susurró

No se preocupe señor, nosotras podemos limpiar sin ningún problema- sonrió la recién llegada

Buenos días Yumi- saludaron todos al mismo tiempo, ella devolvió una gigantesca sonrisa

Fui a poner en orden el cuarto de Ryoga y no lo encontré ahí- dijo Yumi acercándose un poco a la mesa donde desayunaba la familia

¿Cómo es eso?- preguntó asustada Rinko sin notar la sonrisa de su esposo

No se preocupe, lo encontré durmiendo en el sofá de la sala de estar abrazando dos bellas chicas- dijo riendo, Nanjirou también reía su hijo había salido igual que él

Gracias a Dios que esta bien- dijo Rinko aliviada- Pero se verá conmigo más tarde, pobres chicas, sus reputaciones se verán afectadas si siguen viendo a mi hijo.

Bueno, me voy a ver el ganado para hacer tiempo- susurró Ryoma quién ya conocía perfectamente las "travesuras de Ryoga" Mil veces había intentado convocarlo a sus orgías de niño

Nos vemos más tarde campeón – dijo su padre levantándose también de la gigantesca mesa de cedro, iba a ver a Ryoga y reírse un rato

Ryoma subió a su cuarto que se encontraba en el ala oeste de la casona, tomó un baño de agua fría para despejarse un poco, y se afeito y acicaló.

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Te estaba esperando, pero como te demoraste demasiado no pude esperar, mi estomago no paraba de sonar Sakuno- dijo su madre a quien había encontrado en el palco del jardín pintando un gran cuadro, la mitad del lienzo aún estaba en blanco mientras la otra mitad ya estaba pintada de óleo con aceite de linaza.

No te preocupes Shiba, puedo pedir mi desayuno – dijo Sakuno que se había cambiado, poniéndose un vestido veraniego de seda color plomo y se había amarrado el cabello ondulado en una coleta, no obstante el toque que le daba a su forma de vestir era la bincha de tela que llevada en el cabello detrás de su flequillo.

¿Vas a salir a alguna parte?- preguntó Shiba viendo su pintura

Voy a desayunar en un restaurante que vi por acá cerca- dijo Sakuno poniéndose sus lentes de sol

¿Por qué? – preguntó volteando para ver a su hija – ¿Por qué no desayunas aquí?

No te preocupes, aún me estoy acostumbrando a la comida aquí, todo sabe realmente diferente, pero con suerte para la próxima semana ya estaré acostumbrada.

Entonces diré a los sirvientes que ya recojan la mesa- exclamó viendo nuevamente el paisaje.

Yo le digo¿cómo se llama la sirvienta? – preguntó Sakuno

No tengo la menor idea, yo la llamaré no te preocupes- dijo para concluir la conversación.

Sakuno aún no entendía cómo cambiaba su madre, el día anterior por la noche había sido una persona desconocida y completamente diferente a los otros dos días que había estado con ella.

Bajó las pequeñas escalinatas del balcón y caminó por las pequeñas piedras del camino.

Era un hermoso día el sol brillaba demasiado, Sakuno sabía bien que si se quitaba los lentes no podría abrir los ojos.

Los pastos del jardín estaban húmedos por haberlos regado, y brillaban por la luz; Sakuno se preguntaba por qué en la ciudad no existían este tipo de jardines y casas.

Cuando regresara con su padre, le mostraría las fotos de su viaje, y le diría las ganas que tenía que construyera una casa como esa en medio de la ciudad.

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Buenos días Ryoma- grito Tomoka al encontrar a Ryoma en medio de su ganado

Ryoma volteó le dio una mirada y volvió al trabajo de siempre.

Tenía una jaqueca desastrosa y no deseaba escuchar hablar a Tomoka, aunque ya no era tan gritona como antes, aún pensaba que gritaba cuando le hablaba.

El sonido de las pisadas de los caballos lo distraían y resonaban en su mente, no obstante había aprendido a apreciar esos sonidos, pero cualquier otro sonido en aquel momento lo irritaría de sobremanera.

Me habían dicho que habías venido para acá, y como estaba muy cerca pensé en visitarte- dijo Tomoka terminando en un bostezo- Es un lindo día hoy y me pareció correcto visitarte- dijo estirándose un poco, llevaba una camisa blanca de mangas tres cuartos y amarrada en su estrecha cintura, unos vaqueros grises y unas botas de ganadería, Ryoma estaba vestido parecido

Lo siento Tomoka pero tengo asuntos pendientes en el trabajo- dijo mientras se limpiaba las manos con una toalla luego de saltar la cerca de sus sementales- Tengo que resolver algunos problemas que deje ayer- dijo caminando hacía la casa, Ryoma nunca fue un hombre de muchas palabras, siempre fue preciso y directo

Entiendo- susurró Tomoka caminando hacia su auto que había aparcado en el jardín de la casona

Ryoma llegó a la cocina a despedirse de su madre quien estaba ayudando a Yumi a limpiar las vajillas del día anterior

Ya me voy- dijo caminando por la cocina

¿Así?- preguntó Yumi viendo al señoriíto Ryoma

¿Cómo así?- preguntó Ryoma viendo sus ropas, Yumi se secó las manos en su delantal rápidamente y se acercó a Ryoma para arreglarle el cabello con sus dedos – Hay muchacho como has crecido, ahora eres todo un adulto, aún me acuerdo cuando te podía cargar entre mis brazos, hasta en ese momento renegabas de todo, hasta cuando tu mama se iba a atender a tu padre, eras un niño celoso y posesivo- dijo riendo, Ryoma bajó la mirada avergonzado

¿Te acuerdas de aquella vez?- preguntó su madre quien aún seguía limpiando los platos

Oh sí señito como olvidarme.- dijo riendo

Ryoma al ver que nuevamente iban a retomar la conversación sobre él, desapareció de la vista de las dos mujeres.

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Tomoka se encontraba apoyada en su auto esperando a Ryoma, quien le dio una mirada que le hizo entender que su espera había sido por gusto.

Tomoka, tengo que atender algunos asuntos, no podré acompañarte- dijo Ryoma colocándose una gorra sobre su ya ordenado cabello para cubrirse del potente sol que empeoraba su ya casi extinguido dolor de cabeza.

Sí, lo se, pero venía avisarte algo y se me olvido- dijo abriendo la puerta de coche- Hoy Momoshiro hará un almuerzo solo para nosotros a eso de las dos, o sea dentro de unas 3 horas, así que supongo que ya no tendrás nada que hacer ¿verdad?

Supongo- susurró- Haré lo posible para ir, nos vemos más tarde- se despidió subiendo a su camioneta

Tomoka suspiro hondamente, a veces pensaba que no tenía ninguna oportunidad, no obstante no se cansaría de intentar, no quería perder a Ryoma.

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Buenos días – saludó el mesero

Sakuno sintió el cambio lento de temperatura dentro del restaurante, fuera de el hacía un calor terrible, en cambio allí dentro se estaba increíble.

La castaña hizo una pequeña reverencia y buscó una mesa vacía.

Había ido a comer comida japonesa por lo que la mesa estaba a pocos centímetros del sueño, el olor en aquel restaurante era reconocibles eran aquellos platos que Sakuno disfrutaba comer.

Aquel pueblo donde había llegado tenía mucha influencia occidental por lo que todos los alimentos eran occidentales y ella nunca se había propuesto aprender a comerlos.

Se sentó de rodillas y se amarró el cabello a la espera de que la atendieran.

Señorita- le susurraron por detrás haciéndole asustar, en ese momento llego a su nariz el olor de una colonia cara que la hizo parpadear un par de veces, no obstante le tranquilizo reconocer tan solo un poco su voz

El hombre se dio la vuelta quedando a la vista de la muchacha.

No se si te acuerdas de mi, soy Momoshiro Takashi – dijo haciendo una pequeña reverencia- pero me puedes decir Momo – dijo guiñando el ojo divertido, Sakuno soltó una pequeña risita

Sí, me acuerdo perfectamente de usted- dijo Sakuno intentando no ponerse nerviosa ¿Por qué los hombres en aquel lugar eran tan atractivos?- Yo soy Sakuno Ryusaki, siéntese por favor no me gustaría verlo parado mientras yo estoy sentada tan cómodamente- le invito Sakuno ya que le empezaba a doler el cuello de tanto ver para arriba.

¿Por qué desayunas aquí, es que acaso tu madre no te da de comer?- pregunto apoyando su antebrazo en la pulida mesa de madera y empezando una conversación coloquial que Sakuno no dudo en seguir

Aún no me acostumbro a la comida de aquí- dijo avergonzada

Oh, yo lo entiendo perfectamente- susurró viendo por el rabillo del ojo que el mesero se acercaba – a mi también me pasaba lo mismo

¿Y tú?¿Por qué no desayunas en tu casa?- preguntó moviendo elegantemente los labios

Yo no vivo aquí, a decir verdad, yo nací aquí y viví aquí toda mi niñez, fue así como conocí a todos mis amigos, no obstante cuando tenía diez y siete años mis padres pasaron a una mejor vida- dijo sonriendo melancólicamente – Me fui a Tokio y comencé mi negocio y desde ese momento vivo allá.

Oh, lo siento mucho- dijo Sakuno sujetando su muñeca como muestra de afecto.

No lo sientas, eso me hizo ver las cosas mas claramente- exclamó mostrando su graciosa sonrisa- Vendí la casa de mis padres y ahora solo tengo un departamento aquí

Impresionante- dijo Sakuno asombrada por la manera en como llevaba los hechos- Y cómo dices que tu tampoco te acostumbrabas a la comida de aquí- preguntó recordándolo

Pues no me habré acostumbrado de niño, debe ser- dijo riendo

¬¬ Entiendo- dijo Sakuno

A decir verdad hoy haré un almuerzo un almuerzo en mi departamento ¿Desearías venir?, necesitamos mujeres que sepan cocinar- dijo riendo divertido- Justo ahora estoy por comprar algunas cosas para la comida

Me encantaría ir, no tengo nada interesante que hacer, sería como una brisa fresca ayudarte a cocinar, pero…- dijo un tanto nerviosa entrecerrando sus grandes ojos rojizos.

¿Pero?- preguntó al mismo tiempo en que llamaba al mesero con una mano

Lo único que se cocinar es comida japonesa- dijo bajando la mirada

Perfecto, no hay ningún problema, a Ryoma le encanta ese tipo de comida, nos ayudarías mucho ya que satisfacer a Ryoma es como intentar darle verduras a algún carnívoro, además nadie de nuestros amigos sabe cocinar comida japonesa, Tomoka lo ha intentado no obstante no ha logrado nada-

Sakuno rió con entusiasmo al imaginarse a aquel muchacho de conoció el día anterior sin querer comer, se imagino a aquellos ojos ámbar y labios delgados…

¿Y a qué te dedicas? – preguntó cambiado drásticamente de tema, nunca en toda su corta vida se había puesto a imaginarse semejantes cosas

Soy dueño de Tamoshi, no se si lo conozcas, mis tiendas están en Tokio- dijo como si no fuera algo importante

¿Tamoshi?, claro que conozco, cómo no conocerlo si es una de las mejores tiendas de ropa junto a Rye, a mi padre le encantaría ser socio o accionista de aquella tienda- dijo impresionada porque talvez nunca en su vida se había encontrado a Momoshiro en Tokio

Eso podría ser posible- dijo mostrando una gran sonrisa

¿Cuál es su orden?- preguntó el mesero sosteniendoun pequeño libro de notas

Pide lo que quieras yo invito- susurró Momoshiro viendo la carta

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¿Cuál es el problema?- preguntó Ryoma molesto

No hay ninguno Señor Echizen- dijo mermando sus ánimos por hablar con su jefe a veces este se volvía intimidante

¿Entonces se podría saber para que me llamaron?- preguntó, se acababa de tomar una pastilla para su jaqueca que por lo visto cambiaba radicalmente su estado de animo, no obstante la enfermera le había dicho que luego de esas reacciones todo estaría normal

Q…Queríamos que firmara esto- le señalo el papel con filos dorados que estaba frente a su escritorio – Es para la exportación de productos a Beijin- dijo sosteniéndose en el filo de la mesa

Esta bien- dijo el menor de los Echizen luego de haber observando la hora

Lo firmó al instante y salió rápidamente de la oficina, si no salía en ese momento llegaría tarde a la comida de Momoshiro.

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El sol se hizo más fuerte al rondar las doce de la tarde pero la temperatura descendió al llegar las dos por lo que el aire se hizo fresco y soportable.

Sakuno se quedó anonadada cuando entró al departamento, era gigante, los muebles eran hermosos y el techo alto, la cocina tenía un color melón, volviéndolo acogedor. Con aquella visión Sakuno recordó de la casa de su padre y lo mucho que lo extrañaba.

Es muy hermosa- susurró caminando detrás de Momoshiro llevando las bolsas de las compras entre sus delicados dedos

Todo esto es gracias a Ann- susurró sonriendo- ella es muy buena decorando- dijo depositando las bolsas sobre el repostero- Gracias por acompañarme a hacer las compras, nunca hubiera terminado sin ti

No hay problema- dijo soltándose nuevamente el cabello. Momoshiro se dió cuenta que Sakuno no tenía ni la menor idea de lo hermosa que era y eso le pareció gracioso ya que nunca había visto una mujer así

¿Qué es tan gracioso?- pregunto extrañada Sakuno

No es nada- murmuró saliendo de la cocina, La muchacha iba pisándole los talones

Ella es Ann ¿verdad?- preguntó viendo un cuadro que se encontraba sobre una de las mesitas

Así es- dijo sentándose – ya no tarda en llegar

Es muy hermosa- dijo viendo la foto de la chica con un vestido largo color amarillo y unos gigantescos lentes de sol con la brisa sobre su rostro ondeando su cabello

Lo es- dijo orgulloso Momo

¿Momoshiro? – se escuchó una voz femenina - ¿Dónde estas?

Momo se paró al instante y le dio el encuentro a su novia dándole un largo beso en los labios, Ann sonrió avergonzada.

¿Estabas hablando solo?- preguntó extrañada dándole una bandeja de bocaditos a Momoshiro para que lo pusiera en el repostero de la cocina

No, me encontré a Sakuno en el restaurante y la invite a venir- murmuró Momo quien se encontraba nuevamente en la cocina

¿Sakuno?- preguntó tratando de hacer memoria- Ah, ya me acorde, la chica de la fiesta de ayer- susurró quitándose el sombrero - ¿Esta aquí?

Sí, justo en la sala- dijo Momo poniendo las verduras en el refrigerador

Ann fue corriendo hasta la sala, parte le disgustaba encontrar a una chica con Momo en su apartamento, u parte se sentía feliz de saber que conocería a aquella chica de la que se comenzaba a hablar desde el día anterior

Yo también te extraño mucho- se escuchó la voz de Sakuno en la sala- Estoy contando los días para volver a estar allá contigo, pero se que tengo que darle una oportunidad a Mamá, a veces pienso que estoy mejor allá- Sakuno observó los cabellos de Ann en la esquina de la sala- Tengo que colgar, te llamo luego, yo también te quiero, chao

Hola- saludó Ann- lamento haberte hecho colgar- susurró sentándose frente al sofá de Sakuno

No hay ningún problema, puedo volver a llamar- dijo Sakuno guardando su celular en su bolso nuevamente, se sentía un poco nerviosa y a la vez torpe, no estaba totalmente acostumbrada a conocer nuevas personas.- No te había visto, mucho gusto, mi nombre es Sakuno, no tuvimos la oportunidad de conversar ayer

Sí, me pareció lo mismo, no muy seguido vemos a gente nueva pisando estas zonas- dijo cruzando las piernas lentamente- pero de todas maneras a nosotros nos encanta tener acompañantes, somos muy sociables a causa de el autismo que existe aquí- dijo entre risas, Sakuno la miraba expectante imaginándose lo feo que seria, Ann notó que ella se la había quedado mirando – Oh, para nada es feo quedarte aquí, nosotros hemos vivido aquí desde pequeños por lo que no conocemos algo mejor

A mi me encanta este lugar- dijo sonriendo- esta lleno de naturaleza que jamás en mi vida había observado

¿Hola¿Alguien esta ahí? - se escuchó una voz femenina desde la entrada de la casa- Voy a pasar, la puerta esta abierta

Ven Tomoka estamos en la sala- dijo Ann sonriendo, Sakuno se puso rígida, no sabía por qué pero algo le daba mala espina

Tomoka se acercó a la sala, caminando con rapidez ya que llevaba una gran bandeja en las manos que tenían todo tipo de comidas, se asomo por la entrada de la gran y elegante sala y se quedó parada perpleja por lo que veían sus ojos.

Sakuno notó como su mirada había cambiado, y el aire y hasta el salón se estaba volviendo sumamente incomodo.

Buenas tardes- saludó Sakuno con una sonrisa para borrar la cara de asombrada que en aquel momento tenía aquella chica

¿Hola?- respondió en una clase de pregunta. Pero viendo a Ann

Ah! Me olvidaba, Momo invito a Sakuno, como no tenía nada que hacer vino con nosotros- dijo sonriendo Ann

Sakuno, ella es Tomoka, estoy segura que se llevaran muy bien- Sakuno sonrió algo atemorizada- Les aseguro que se parecen tantito

Mucho gusto- dijo Sakuno levantándose para saludar a la recién llegada

¿Qué tal?- dijo Tomoka observando como Sakuno con facilidad había logrado sobrepasar su altura, ciertamente parecía una modelo, con largas piernas y curvas suficientemente marcadas pero no exageradas

¿Te ayudo a llevar estas cosas a la cocina?- preguntó Ann levantándose

Claro, muchas gracias- dijo Tomoka dándole una de sus dos fuentes

Sakuno se quedó nuevamente sentada en el mueble, no obstante Momoshiro no tardo en aparecer con una copa de champagne, Sakuno no tardó en agradecer.

Hace mucho calor en estos días- dijo Momo alejándose nuevamente a la cocina, ni le había dado tiempo para agradecer.

Así es- dijo Sakuno en silencio viendo a través de la terraza donde el sol resplandecía sobre los amplios campos verdes

BUUUUUUUUUUU- Sakuno dio un salto tremendo cuando alguien la asusto

¿Qué?- susurró Sakuno sujetando su pecho, parecía que su corazón fuera a estallar en aquel momento

Oh, nya lo siento mucho, te confundí, es que no sabía quien eras- se disculpo un extraño pelirrojo que Sakuno no tardó en reconocer

Eiji¿Por qué hiciste eso?- pregunto otro recién llegado- La acabas de asustar

Lo siento mucho- se disculpó Eiji avergonzado mientras Sakuno aún deseaba respirar con normalidad

¿Te sientes bien?- preguntó Oishi arrodillándose a la altura de Sakuno que estaba como una hoja de papel

En verdad que lo siento – Eiji estaba rojo, más rojo de lo usual, observando a la castaña tomar un sorbo del contenido de su copa

N…No pasa nada…estoy bien- dijo Sakuno arreglando su cabello- Solo ha sido un buen susto, pero de vez en cuando es bueno para el corazón

Que bueno que se encuentra bien señorita- dijo Eiji acercándose a ella apenado

No se preocupen- susurró Sakuno regalándole una sonrisa que dejó sin aire a los dos

Usted es la señorita de ayer- dijo Eiji reconociéndola

¿Sakuno verdad?- preguntó Oishi arreglándose el nudo de su corbata

Así es – dijo sentándose derecha en el sillón de cuero

No se si te acuerdes, pero nosotros somos…- dijo Eiji sentándose a su lado

Tu eres Kikumaru Eiji y tu Souchirou Oishi ¿No es así?- preguntó Sakuno

Qué buena memoria tienes- dijo Oishi acercándose al pequeño bar.- Serías perfecta para mi fabrica

Oishi siempre dice lo mismo, creo que últimamente esta obsesionado por su trabajo- Sakuno se asombró de lo rápido que cambiaba de personalidad aquel pelirrojo que tenía al frente

Oishi, me dijeron que estabas aquí- dijo seriamente en hombre de lentes que entraba con parsimonia a la sala

Aquí estoy- dijo Oishi detrás del aparador preparándose algo

Quería hablarte de algo que vi hoy en los periódicos- dijo acercándose al mueble, sin notar la presencia de los dos que se encontraban ahí

Primero saluda Tezuka- dijo Oishi señalando a Sakuno, Sakuno se sonrojó al instante aquel chico era sumamente atractivo y también el que venía detrás de él que había permanecido callado desde que entró

Disculpe señorita no me había dado cuenta que estaba presente- dijo ignorando completamente a Eiji, Tezuka se acercó y estrechó su mano- ¿Sakuno?

Así es- dijo Sakuno, nunca en su vida había estado rodeada de tanta masculinidad, Tezuka estaba vestido de terno al igual que Oishi, mientras los demás estaban más sport

Sakuno desvió la mirada a aquel chico que aún se encontraba detrás de Tezuka.

Es un placer volverla a ver- se acercó el de ojos azules besando la mano de Sakuno quien no tardó en sentir arder sus delicadas mejillas- Yo soy Fuji

Mucho gusto, lo recuerdo de la noche anterior- dijo Sakuno sonriendo, no podía creer que estuviera sola en aquel momento.

La brisa de la terraza llegaba hasta Sakuno que la disfrutaba de sobremanera, le gustaba sentir la brisa mover sus cabellos, y rozar su espalda, afortunadamente la casa de Momoshiro poseía aire acondicionado por lo que bajaba un poco la temperatura y dejaba fresco a todos los que se encontraban con terno

Poco a poco fueron llegando los demás invitados haciendo pasar a Sakuno hacia el comedor, que constaba de una mesa rectangular de madera que fácilmente podía soportar unas 15 personas, suficiente para el grupo que se encontraba allí.

Momoshiro y Ann se habían encargado de atenderla con esmero, le gustaba sentirse un poco más cómoda desde que llego, le encantaba ver los inmensos cuadros de la casa, y las paredes de ladrillos naranjas que algunas partes de la casa poseían.

El piso del comedor era de parquet marrón oscuro y con aquellas paredes Sakuno sentía que estaba en algún castillo medieval, lo cual le parecía gracioso y a la vez extrañamente acogedor.

Veía a todos los presentes reían con ánimo ante las ocurrencias de Eiji, o la personalidad completamente antagonista que tenía Kaoru.

Tezuka había resultado ser una persona seria pero al mismo tiempo con una pizca de humor bastante oculto.

Sakuno había notado que Fuji no le avergonzaba ser descarado, ella presentía que el sabía perfectamente de lo que poseía y lo ponía totalmente a su favor, con aquella personalidad un tanto misteriosa y enigmática que le hacía recordar a aquel Echizen que había conocido en la fiesta de su madre.

Oishi era el equilibrio de todo, por lo que se relaciono bastante bien con él, ya que le hacía recordar a su querido padre.

El era la balanza de todo, mientras Kawamura era totalmente desnivelado, Sakuno lo observaba de vez en cuando, y cada vez que volvía a verlo era una persona completamente diferente, no obstante por lo que podía notar era querido por todos los presentes.

Lo que si asombró a Sakuno fue ver a Tomoka, sentada un poco malhumorada, se preguntaba por qué la pelirroja constantemente observaba el reloj de su fina muñeca y taba un resoplido de indignación.

Aún no comenzaban a comer pero ya bebían, a Sakuno no tardaron de llenarle el estomago de bebidas alcohólicas pocos nocivas para su delicado cerebro.

Ya había cocinado la comida que le había propuesto a Momoshiro, poco a poco la mesa de caoba oscura se fue llenando de numerosos platos japoneses que dejaron anonadados a los presentes, eran coloridos, y según todos los demás se veían realmente deliciosos, por lo que todos ansiaban comer, pero esperaban a una persona más.

Varios minutos después se escuchó el timbre, y la primera que salió corriendo no fue Ann para atender, más bien para asombro de la castaña Tomoka salió despedida de su asiento.

A Sakuno le pareció gracioso ver cómo en ese instante todos los presentes llevaron su copa a la boca al mismo tiempo y tomaron toda la bebida.

Momoshiro se sirvió doble al igual que Fuji, y Ann que le gano a aquellos dos sirviéndose cuatro shots.

Parecían un tanto incómodos, y Sakuno no tardó en sentirlo.

Veía aquella persona que poseía esos ojos ámbar que la habían hipnotizado la noche anterior, por alguna razón sintió la boca seca, los labios un poco torpes.

Veía las elegantes piernas moverse despacio y altaneramente, todo se había quedado estático, aquella persona desprendía una fuerza atractiva que en su vida había sentido.

No obstante para desconcierto de Sakuno notó como Tomoka se le colgaba prácticamente del brazo.

Ahora si entendía la razón por la cual todo el mundo estaba incomodo, por lo visto Echizen tampoco lo disfrutaba.

Hola Ryoma, veo que por fin llegasteis – dijo Momoshiro, observando con algo de pena al recién llegado

Tuve algunos problemas con la exportación, ya sabes- dijo Ryoma siendo dirigido por Tomoka que le demostraba a Sakuno una mirada triunfante, Sakuno se preguntaba porque a ella, si ni siquiera había demostrado una pizca de interés.

Mira Ryoma, te guardé un asiento a mi lado- dijo Tomoka sentándolo- Ryoma tomó la copa de que entregaba Momo y se sentó.

En los extremos de la mesa estaban sentados Momoshiro a su izquierda y Tezuka a su derecha.

A los lados de Momoshiro se encontraba sentada Ann y Tomoka; al costado de Ann se encontraba Fuji, y al lado de Tomoka obviamente Ryoma quien veía con algo de incomodidad su copa, por lo visto aún no había descubierto la presencia de Sakuno quien se encontraba al lado de Fuji frente a frente con el mismísimo Ryoma.

Esto se ve delicioso- murmuró Ryoma observando la mesa- ¿Quién ha preparado esto?

Fue la señorita Ryusaki- murmuraron todos estando de acuerdo con el recién llegado

¿Ryusaki?- Ryoma levanto la mirada para encontrarse con la rojiza de la extranjera

Buenas tardes- saludó con una venia

Buenas tardes señorita- saludó Ryoma a Sakuno, se llevó su copa a los finos labios sin dejar de observarla Sakuno notaba una extraña sonrisa en su rostro mientras la observaba

Sakuno por un momento pensó que sus ojos brillaban más pero era una simple ilusión ya que el champagne era del mismo color de sus orbes.

Ryoma le regaló una sonrisa silenciosa y atrevida a Sakuno que no pudo evitar que se le erizaran los pelos.

Todo el mundo hablaba sin notar nada, el almuerzo se volvió ameno pero Sakuno no apartaba la mirada de Ryoma, quien tampoco lo había hecho, Ryoma sentía algo seductor en aquella mujer que tenía al frente, aquellos ojos grandes y alargados, aquellas pestañas negras y su mirada… su mirada.

¿Y dime Sakuno a que te dedicas?- preguntó Fuji al cabo de media hora, él fue el primero en notar las miraditas que se daban por lo que decidió intervenir antes de que se notara más

B…Bueno yo- Sakuno había despertado de su ensimismamiento por alguna razón había estado mirando su plato, levantó lentamente la mirada, y nuevamente Momoshiro se dio cuenta que no tenía la menor idea de su belleza- En este momento me encuentro estudiando

¿Estudiando?- preguntó Oishi - ¿Cuántos años tienes? – preguntó asombrado ya que la suponía mayor

Veintiún- dijo Sakuno cortando con delicadeza un pedazo de carne – Estoy en la universidad estudiando negocios internacionales

Es la misma carrera que quería estudiar Tomoka, pero al último decidió por nutrición- dijo Ann

Yo elegí esa carrera para ayudar a mi padre- dijo Sakuno- Me encanta salir al exterior, aunque aún estoy en mis primeros años por lo cual aún estoy formando la personalidad de empresaria

Interesante- susurró Inui quien se había quedado conversando con Tezuka hasta el momento, Sakuno aún no podía deducir su forma de ser- Ciertamente es interesante- repitió para si mismo

¿Y a que has venido aquí?- preguntó Tomoka por primera vez todos menos Sakuno notaron su agresividad

He venido por asuntos familiares que no puedo contar, lo siento- dijo rotundamente Sakuno, ella quería mantener toda aquella locura de su familia en secreto

Ryoma la observaba desenvolverse frente a todas esas personas, sacó la conclusión de que de alguna manera Sakuno había sido una chica tímida en el pasado.

Aún guardaba aquellas dotes por lo que podía distinguir, se sonrojaba imperceptiblemente a cada momento lo cual le daba gracia.

Parecía como si se hubiera puesto un ligero rubor en sus mejillas, pero no era de esa manera, aquella manera era como se había levantado y no había hecho el menor esfuerzo por maquillarse.

No obstante su rostro no lo necesitaba.

Ryoma se llevó otro bocado a su bocado, saboreando por primera vez la comida que sus amigos le habían dado y lo disfrutaba.

Momoshiro embozo una sonrisa al notar que Ryoma no se quejaba.

No obstante la que se llevaba todo el premio era la señorita Ryusaki…

Sakuno observó a Tomoka sirviéndole más comida a Ryoma pero su mirada se desvió y se encontró con las profundidades ámbar¿acaso él la observaba?, era aquel lapsus en el cual la castaña no movía ni un dedo por temor a malograr el momento.

Sakuno notó una ligera sonrisa de Ryoma, el parecía un cazador y sin saber por qué ella se sentía como la presa…

Continuará...


Espero que les haya gustado recuerden que por algo he puesto ese título...

Quisiera agradecer a todas las que me apoyaron en el 1er capitulo, en serio que me siento muy feliz por haber leidos sus comentarios, gracias a todas ustedes:

Nastenka, Kyoko-chan, Tormenta oscura; Marinu8, alexandra, saku-ann; D , misthy sakura agustina, lorean30, Viridiana, gaara.maniaka, Sango-Tsunade, Itsuko-chan

Espero que mas personas se nos unan. tenemos que disfrutar los pocos fics que tenemos de nuestra parejita preferida

gracias

Bai bai

Reika Namino