Debo reiterar la felicidad que hace que ustedes lean mis cuentos, no pretendo que sean perfectos, sé que no lo son, pero son míos y de ustedes que los leen…
Mil gracias por siempre dejar ese post, que alienta a seguir, las quiero mucho.
Besitos bigi
Epílogo.
¿Qué es la felicidad? Muchos dirían que ser feliz es tener la pareja ideal, el dinero ideal, la casa ideal, los hijos ideales, la salud ideal, resumiendo la familia y el nivel económico ideal…
Para Draco Malfoy era tenerla a ella. Para Hermione Granger era tenerlo a él.
McGonagal se emocionó al saber que ellos se amaban, al decir verdad tanto ella como Pomfrey lo sabían, pero la continua pelea de los muchachos les hacía pensar que eran un caso perdido, que nunca se pondrían de acuerdo…
Cuando Hermione le reveló que Ron Weasley, tomando la poción multijugos se hacía pasar por Krum, la directora enfureció…
-hay que denunciarlo al ministerio, Hermione –dijo ofuscada.
-no quiero repetir la última historia, cuando lo denuncié por matar a esos hombres los cuales había mandado a que abusaran de mí, al final el ministro lo terminó felicitando por haber terminado con la vida de dos mortífagos encubiertos, recuerdo cómo me recriminó el que no quisiera abortar un hijo de ellos, Ron siempre quiso que abortara a mi pequeño…
-lo siento Hermione, yo no sabía eso, nosotros pensamos que era por el miedo a que te pasara algo…
-al principio yo también lo creí, pero el tiempo me hizo saber que el Ron Weasley de Hogwarts, había muerto junto con su hermano Fred en la batalla final, luego de eso Ron nunca fue el mismo.
-¿Qué sabe Hugo al respecto? –preguntó Draco.
-solo sabe que Ron no es su padre.
-le diremos que es mi hijo, ¿te parece Hermione?, no es justo que el pequeño sufra, además yo los quiero como míos.
Hermione se lanzó a sus brazos y sin importarle la presencia de la directora le dio un beso en los labios.
-de cualquier manera, hablaré con el ministro y le pediré que lo mande en alguna misión lejos de ti Hermione, también hablaré con sus padres, en una ocasión ellos me abrían dicho su interés de viajar a donde su hijo se recuperara, son buena gente, el muchacho reflexionará –afirmó la directora.
Un mes más tarde…
En una capilla pequeña rodeada de rosas rojas, dónde lo más destacado era la imagen de dios crucificado, rodeado de santos, frente a él, arrodillados, con vestimentas tan simples como el lugar, estaba la feliz pareja jurándose amor eterno…
Unos pocos magos y brujas los acompañaban, también estaban los hijos de ambos, y sus ex esposos, sí a pesar de todo Ron custodiado por sus padres, había concurrido a desear felicidad a Hermione, y Alina, ella estaba feliz, como si fuera ella misma la novia, es que ya se veía entrando a una iglesia enorme con un opulento vestido y unos tacones muy altos del brazo de él, Víctor Krum, al cual, desde hacía una semana que había viajado para asistir a la boda, no se había despegado y el búlgaro parecía feliz con ello…
También estaban Ginny y Harry, felices al saber que su amiga al fin iba a lograr ser feliz…
El cura los declaró marido y mujer y ellos se besaron ante el murmullo general, y la lluvia de arroz, que al mejor estilo muggle todos le habían tirado.
Detrás de ellos salían sus hijos, Rose iba en el medio llevando de un brazo a un emocionado Scorpius, y del otro al pequeño Hugo, tan bien estaban todos los primos, los hijos de Harry y Ginny…
-imagínate cuando seamos nosotros quienes se casen –le susurró Scorpius Rose.
La chica se puso colorada y lo codeó –no puedo imaginarme, faltan muchos años-respondió de manera coherente la chica.
-no tantos-se escucho murmurar al rubito mientras la miraba embelezado.
Draco tomó a su esposa y la subió a una carroza llevada por un Thestrals, rumbo a la luna de miel…
Los dos quisieron por luna de miel ir a la mansión Malfoy, que ya habían recuperado, para acomodarla y llenarla de niños…
Los primeros en llegar al seno familiar fueron una pareja de hermanos una niña de meses y un varoncito de dos años, ambos muggles, que habían perdido sus padres en un atentado mágico, los pequeños sin familiar alguno encontraron en la pareja a los mejores padres, también una niña pequeña y un varoncito de unos nueve años, ambos magos de distintas familias pero unidos a la familia Malfoy… y así Rose Scorpius y Hugo se hicieron de muchos hermanos, a los cuales amaban por sobre todo…
Años más tarde se encontraba Hermione ayudando a los elfos poner la enorme mesa, estaba feliz un nuevo miembro iba a llegar a la mansión…
-¿cuando llega, amor? –preguntó Draco al llegar de trabajar en el ministerio.
-en un rato, Draco, me dijo la medimaga que es muy pequeña, apenas pesa 2,700 kilos.
-así pesaba Camilla ¿no?
-es cierto, ella también era muy pequeña.
-y mírala ahora Hermione, ella está por entrar en Hogwarts, lo harás muy bien eres una excelente madre.
Hermione se sonrojó a lo que Draco rió.
-falta poco para el casamiento de los chicos –le dijo a su marido.
-al fin Scorpius lo logró –dijo riendo Draco.
-sí, pudo convencer a Rose a casarse a los 17 años.
-lo lograrán-afirmó el rubio.
-claro que sí serán muy felices –afirmó Hermione.
-tan felices como nosotros- dijo el rubio y besando a su esposa salieron al paliers de la mansión Malfoy, a recoger a su nueva hija adoptiva Ross Mery Malfoy la número doce…
FIN
